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Obras plástico -espaciales de Norberto
Rattner: la valorización de la materia y el amor al gesto constructor.
Jueves 22 de marzo, hora 19:00
Juan Carlos Gómez 1420 - 1er. piso
Montevideo
tel: 916-4259
Coordina: Lic. Sylvia Arrozés
Alicia Haber
Norberto Rattner realiza crea relieves y cajas desde la década del 70 y ha ido cambiando sutilmente su lenguaje. Las suyas son obras plásticas - espaciales. Configura cajas, objetos y esculturas planas y pinturas-construcciones
En la mayoría de sus cajas genera armazones interiores con planos complejos y heterogéneos, arma estructuraciones espaciales, realiza búsquedas de profundidad, se explaya en juegos de sombras, genera contraposiciones de verticales, horizontales y diagonales y establece orientaciones diversas de planos. A veces algún etéreo volumen sale hacia el espectador y en otros casos éste es invitado a adentrarse a la infinitud del espacio. En las cajas se puede observar oquedades y relieves, impecables y pulidas superficies, uso de la regla áurea y contrapuntos de áreas de pintura pautadas por formas geométricas bien definidas y separadas en subespacios muy nítidos. Resuenan ecos de la obra de Washington
Barcala, Nelson Ramos y Marcelo
Bonevardi.
Priman los valores táctiles. El color, no es sustantivo, se mantiene en general bastante despojado aunque juega su papel y revela el aprendizaje del artista con Clarel
Neme. Le apasiona la tercera dimensión, los estudios de luz y sombra que aprendió con Clarel Neme y los utiliza a la hora de crear sus objetos y cajas y esculturas planas. Le da tanta importancia a la sombra como a la luz.
En sus grandes piezas Rattner no ocupa el espacio como un escultor. Aún sus construcciones más volumétricas son alto relieves. Opta por la escultura plana para ser vista de manera frontal, rechaza el modelado y afirma el uso del plano superando las separaciones entre las categorías pintura y escultura.. Construidas por un sistema de asociación de diferentes maderas, objetos encontrados y fibras, estas estructuras frontales se despliegan en un plano espacializado y en ese sentido hay un homenaje a Francisco
Matto.
Estudio de las proporciones y estructuras meditadas, evidencian una disciplina. Rattner se apega a lo severo, despojado, acendrado y le atrae la economía sintáctica. Se mueve en el terreno de la abstracción aunque ocasionalmente logra resonancias antropomórficas y resabios de objetos.
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Rattner busca la nitidez y le interesa el diseño moderno; lo excesivamente rústico no se ajusta a su personalidad, modus vivendi e idiosincrasia. Pero rechaza el
"high tech",
los materiales fríos y los metales. Por eso sus obras pendulan entre el rigor de los bordes límpidos y los elementos sutilmente rugosos. Rattner juega con asperezas y suavidades. También genera equilibrio entre el racionalismo y una búsqueda de encuentros entre materiales.
Para configurar sus piezas, Ratner utiliza compensados, cartones, suecos, fibras, madera de balsa, elementos que necesita en su trabajo pero a los que rescata y enriquece para su producción. Tiene y expresa un gran amor a la materia y al objeto encontrado. Es un frecuentador de la Feria de Tristán
Narvaja, un amante de lo que está en desuso y puede descontruir y construir siguiendo su imaginación.Recoge todo tipo de objetos en desuso de plantas industriales, lo encontrado de desecho industrial lo arma y desarma. Así se interna en un mundo de pistones, moldes de madera de máquinas, desechos del
Tacoma, pedazos de objetos, tapas de rejilla de barcos, cajas de combustibles y arpilleras. Lo desechado inicia en sus piezas otra vida y otra función..
El aspecto artesanal de su labor es evidente. Rattner posee una extraordinaria manualidad que revela en variados aspectos de su vida cotidiana y en su creación artística realizada con el manejo de la trincheta y la sierra pequeña. Se destaca su manualidad fina para trabajar en pequeña escala y posee también la necesaria para abordar otros movimientos más contundentes
Una vez que elige los materiales que va a ensamblar para cajas o esculturas planas, los lija para dejarlos suaves al tacto, aunque deja efectos de textura e irregularidades. Les saca el color original, lo lleva al blanco y luego pinta con ocres, negros, ocasionales rojos. A veces usa arpillera de diferentes texturas y las pinta con colores disímiles interrumpiéndolas con planos de pintura y objetos utilizando fibras y cartones. En algunos casos utiliza fósforos para ir creando ritmos dentro de una forma decantada.
Para crear sus piezas se inspira en diversos elementos. Uno de ellos es la curiosidad que le despierta lo que hay detrás de lo que uno ve, qué puede sugerir la tercera dimensión, que misterio hay encerrado en cajas, en objetos usado y en ensamblajes.
En la raíz de su expresividad se encuentran experiencias autobiográficas y pueden escucharse los ecos de diversas corrientes artísticas uruguayas, las afinidades con colegas actuales y las lecciones de sus maestros.
Su trabajo cotidiano en la barraca de madera y materiales afines, la vivencia con constructores, arquitectos, decoradores, el conocimiento del material, el interés por las gamas de colores, su pericia cuando trata el tema de las propiedades de maderas, la vierte en sus obras artísticas.
Su experiencia con el bonsái es relevante y se vincula a su obra; tiene 300 árboles en su jardín y los cuida personalmente con una dedicación y un conocimiento admirables. Qué se dedique a este arte revela aristas de su personalidad, los elementos que le importan y ellos se encuentran en su creación artística.
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Bonsái (de origen chino pero de gran desarrollo en Japón), es el
árbol enano que va de (5 centímetros a 60 centímetros que se planta en macetas especiales; requiere conocimiento profundo vinculado con la estética y el control. Bonsái no es solo el nombre genérico de los árboles sino del arte de entrenarlos y darles formas naturalistas pero creadas por el hombre. Refleja cualidades estéticas que encierran el concepto filosófico de la mutabilidad de todas las cosas. Para consagrarse a esa labor se requiere una estética del movimiento pequeño, de la escala pequeña, se trabaja con instrumentos de precisión. Se estudia los espacios abiertos entre las ramas y entre las masas de follaje y el papel visual que debe jugar el tronco. También hay que saber elegir las macetas y sus formas, así como sus colores para lograr armonía. La estética del bonsái es frontal, no anima a girar alrededor. Hay también delicados estudios de perspectiva que se ponen en juego al armar un jardín. En la producción de Rattner se puede ver como muchos de los elementos claves del bonsái se integran a su creación: la pequeña escala, la precisión, el estudio de proporciones entre lo lleno y lo vacío, la armonía, la
frontalidad, el control. Hay una interrelación.
Rattner, asimismo, se integra a una vertientes importantes del arte uruguayo de hoy, la que valoriza la pericia artesanal y el empleo del material humilde y orgánico, que no son ajenas a los mensajes torresgarcianos que impregnan la vida creativa del país y alimentan muchas estéticas. Así sucede en la producción de Rimer Cardillo, en la trayectoria de Nelson Ramos, en las cajas y collages de Washington
Barcala, , en los juguetes y objetos Carlos
Musso, en las esculturas de
J.J. Nuñez, y de Wilfredo Díaz
Valdéz, en los objetos de Roberto
Píriz, en las obras tridimensionales y las maderas y los muebles de José Pelayo. en, la esculturas de madera de Pablo
Damiani, en los conjuntos e instalaciones de Federico
Arnaud, en las obras de arte povera de Rafael Lorente
Mourelle. La reivindicación de los aspectos artesanales del arte es hoy fundamental en toda una corriente del arte uruguayo. Numerosos artistas evidencias una voluntad muy firme de valorizar la manipulación de materiales naturales tesaurizando las formas más tradicionales de la labor manual; la pericia para construir objetos y el virtuosismo artesanal devienen parte fundamental de su discurso estético. La
humildad de los materiales y en particular ese amor a la materia "pobre" y afirma la voluntad de mantener el aporte del proceso operativo en la creación visual . El antiguo concepto de
"techné", del arte como actividad manual, es reactivado en el Uruguay por muchos creadores que enfatizan la parte operativa de la creación en su discurso creativo, reivindican el gesto constructivo en su poética. Desean la abolición de las distinciones entre artesanía y arte. Rattner muestra ahora su aporte a esa corriente.
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