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de Ross de Salvatierra Lucía
Romance de la muerte del General
Una villa, una casona...
-¡Ay, qué blanco acontecer!-
Un diecisiete de agosto,
allá en Boulogne-Sur-Mer.
Un ángel bajó del cielo,
montado en níveo corcel:
-Ven conmigo, granadero,
que Dios te llama con Él.
Vamos,vamos, granadero,
vamos, vamos, general,
que hoy dejas patria terrena
por la patria celestial.
Vamos ya, José Francisco;
¿qué esperas para partir? ...
¿No escuchas cómo te aclaman
los que aún quieren combatir?
Son tus bravos granaderos,
que ahora intentan cruzar
los mudos Andes del Cielo,
dispuestos a liberar
a los pueblos que aún sollozan
hambrientos de libertad.
"General, tu regimiento...
¡Te espera en la eternidad!"
Todo níveo en níveo lecho,
nívea el alma, nívea piel:
-Contigo voy, mensajero,
que Dios me llama con Él.
Vamos, vamos, mensajero,
mensajero angelical,
que hoy dejo gloria terrena
por la gloria celestial.
Suenen, suenen las trompetas
al son del vuelo triunfal,
que hoy voy a entrar en el cielo
vestido de general.
Ponme pronto la mortaja,
mensajero, sin tardar:
¡mi sable corvo y mi espada,
mi uniforme militar!
"General, si así deseas...
¡Así te he de amortajar"!
-Más deprisa, más deprisa;
no tardemos en partir,
que los pueblos oprimidos
ya están hartos de sufrir...
Mi caballo, mi caballo,
¡montado en él quiero ir!
Ve a su tumba y en mi nombre
ordénale aquí venir.
"General, si tú lo ordenas...
¡Tu orden voy a cumplir!"
-Despierta caballo blanco,
despierta blanco corcel:
tu general ha ordenado
que debes partir con él.
Arre, arre, caballito,
no te canses de correr,
que la hora ya se cumple
y hay cadenas que romper.
"General, orden cumplida..
¡Puedes ya el viaje emprender!"
Sobre su blanco caballo,
ardiente de amor y fe,
al galope, entre las nubes,
va entrando al cielo José.
Granaderos celestiales
exclaman:"¡Llegó por fin!...
¡Bienvenido a nuestras tropas,
DON JOSÉ DE SAN MARTÍN"!

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