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de Pagano Taigua Luis
Ani (poema número uno)
Si me abrazas
creeré en el fondo musical del trueno
y me preguntaré si sus sonidos
son el río
o el viento.
O a lo mejor estaré pensando
en la montaña,
en su altura
y en como trasladarla.
Por la punta del pie
me penetran tus pasos,
escalan mi sangre.
Y sí por la mañana o por la tarde
cuando llegan multitudes
yo saludo común gesto respetuoso;
les sonrío,
les tiendo la palma
de mi mano.
Dejo libre el pensamiento,
Una mariposa de siete colores,
Mientras hundo mis pasos
En una protesta de crepúsculos.
Ani (poema número dos)
Como el árbol generoso,
bañado de luz,
que nos cobija en sombras,
así te quiero
no pienso en límites
ni en tiempo
ni en cárceles que encierran
la verdad del corazón:
un corazón abierto al cielo
en busca de un espacio ignorado
donde ser sencillamente amantes...
Amantes de la vida
donde dos cuerpos furiosamente juntos
se unen en un festival de sensaciones
de sangre, arterias, huesos y tendones.
Así te quiero,
Con el alma y con el cuerpo.
O simplemente como el árbol generoso, bañado en luz,
Que nos cobija en sombras.

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