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de López Ricardo
Réquiem
Como duendes dibujados
por el humo de un cigarro
deformados y aturdidos
los recuerdos se convocan
una noche sin sentido.
Como fantasmas cruzaron
las paredes de los tiempos
arrastrando el equipaje
de un pasado ya vencido
de unos sueños no vigentes.
Sin buscarlo se encontraron
en la esquina de la niebla
se miraron sorprendidos
anhelantes y dispersos
.
Desconcierto compartido
de recuerdos reencontrados
Sensaciones inventadas
de pasiones olvidadas.
No sabían el motivo
de este encuentro repentino
se pensaban olvidados
enterrados y vencidos.
De repente comprendieron
de ese encuentro los motivos
y la extraña sensación
empezó a tener sentido
Todos juntos sin dolor
con nostalgias compartidas
le regalaban su adiós
al que ayer les dio la vida.
Pensemos sólo un momento
Pensemos sólo un momento
que hoy es el primer día
que estamos los dos naciendo
al resto de nuestras vidas.
Vos y yo seremos
los únicos responsables
de lo estrecho o de lo ancho
del camino por delante.
Ninguno es un experto
en navegar estos mares
capitán y marinero
seremos partes iguales.
Las tormentas que se vengan
las caídas que tengamos,
los golpes que nos sacudan,
ya debemos esperarlos.
Cuando sabemos que vienen
es más fácil soportarlos.
Cruzaremos por desiertos
de cementos y edificios.
Por selvas impenetrables
de odio, hambre y temor.
Yo aprenderé a ser tu guía
vos a ser mi compañera
los dos a pensar en uno
y juntos dar la pelea.
La pelea de intentar
ser tercos por ser felices
obstinados para amar
y honestos para ser libres.
Pensemos sólo un momento
que hoy es el primer día
para parir este amor
con sueños y fantasías.

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