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Espacio para la
reflexión
LEYENDA ARABE
Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto. En un determinado punto del viaje discutieron, y uno le dio una bofetada al otro.
El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN EL ROSTRO.
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomo un estilete y escribió en una piedra: HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA.
Intrigado, el amigo pregunto: -Por que después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?
Sonriendo, el otro amigo respondió: -"Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargaran de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo".
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UN REGALO...
El hombre que estaba tras el mostrador, miraba la calle distraídamente. Una niñita
se aproximó al negocio y apretó la naricita contra el vidrio de la vitrina. Los
ojos de color del cielo brillaban cuando vio un determinado objeto.
Entró en el negocio y pidió para ver el collar de turquesa azul.- "Es para mi
hermana.
¿Puede hacer un paquete bien lindo? - Dice ella.
El dueño del negocio miró desconfiado a la niñita y le preguntó: - ¿Cuánto dinero
tienes?
Sin dudar, ella sacó del bolsillo de su ropa un pañuelo todo atadito y fue deshaciendo
los nudos. Lo colocó sobre el mostrador y dijo feliz: -"¿Eso alcanza?".
Eran apenas algunas monedas que ella exhibía orgullosa. -"Sabe, quiero dar este
regalo a mi hermana mayor. Desde que murió nuestra madre, ella cuida de nosotros
y no tiene tiempo para ella. Es el cumpleaños de ella y tengo el convencimiento
que quedará feliz con el collar que es del color de sus ojos".
El hombre fue para la trastienda, colocó el collar en un estuche, envolvió con
un vistoso papel rojo e hizo un trabajado lazo con una cinta verde. -"Toma, dijo
a la niña. Llévalo con cuidado". Ella salió feliz corriendo y saltando calle
abajo.
Aún no acababa el día, cuando una linda joven de cabellos rubios y maravillosos
ojos azules entró en el negocio. Colocó sobre el mostrador el ya conocido envoltorio
deshecho e indagó: -"¿Este collar fue comprado aquí?
-"Si señora". - ¿Y cuanto costó? - "Ah!", - habló el dueño del negocio. "El precio
de cualquier producto de mi tienda es siempre un asunto confidencial entre el
vendedor y el Cliente".
La joven continuó: - "Pero mi hermana tenia solamente algunas monedas. El collar
es verdadero, ¿No?. Ella no tendría dinero para pagarlo". El hombre tomó el estuche,
rehizo el envoltorio con extremo cariño, colocó la cinta y lo devolvió a la joven.
- "Ella pago el precio mas alto que cualquier persona puede pagar. ELLA DIO TODO
LO QUE TENIA".
- El silencio llenó la pequeña tienda y dos lágrimas rodaron por la faz emocionada
de la joven en cuanto sus manos tomaban el pequeño envoltorio. La verdadera donación
es darse por entero, sin restricciones. La gratitud de quien ama no coloca límites
para los gestos de ternura.
Sé siempre agradecido pero no esperes el reconocimiento de nadie. Gratitud con
amor no solo reanima a quien recibe, como reconforta a quien ofrece. "Piense
en eso". "La vida mejora con cada día que pasa , siempre y cuando demuestres
una actitud positiva".
Gentileza de Cristian Blanco
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Las piedras y el hombre
En alguna ocasión dijo un maestro de sabiduría:
Los seres humanos son como aquellas piedras que van en una corriente tratando de llegar al
océano grande, comienzan su andar desde el punto en que se inicia la
corriente, cuando empiezan son toscas, tienen picos, son deformes, nadie le encuentra belleza
alguna, sin embargo, al ir en la corriente, el movimiento y la fricción las va limando, las va puliendo, hasta que finalmente llegan a donde la corriente es tranquila y
suave, entonces las piedras toscas ya se pulieron, están redonditas y brillantes y todos las quieren coleccionar, sin
embargo aun no están acabadas, siguen siendo piedras y algún día mostraran toda la belleza que guardan.
Así es el hombre, en la corriente de la vida, se encuentra con seres humanos que con sus picos, con sus
defectos, aparentemente lastimara al que va al lado de el en la corriente, sin embargo ese aparente roce doloroso, solo es una manera de pulir aquel pico que sobresale y el
rozamiento solo es el medio para que cuando lleguemos donde la corriente es
suave, mostremos la belleza que guardamos, sin embargo aun seguimos siendo seres humanos y
algún día mostraremos la verdadera belleza que cada quien lleva.
Gentileza de Silvana Domenech, Neuquén ,
Argentina
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El Tiempo
Imagínate que existe un banco, que cada mañana abona en tu cuenta la cantidad de 86.400 $.
Ese extraño banco, al mismo tiempo, no arrastra tu saldo de un día para otro: cada noche borra de tu cuenta el saldo que no has gastado.
¿Que harías?... imagino que retirar todos los días la cantidad que no has gastado, ¿no?
Pues bien: cada uno de nosotros tenemos ese banco:
……… su nombre es Tiempo.
Cada mañana, ese banco abona en tu cuenta personal 86.400 segundos.
Cada noche ese banco borra de tu cuenta y da como perdida cualquier cantidad de ese saldo que no hayas invertido en algo provechoso.
Ese banco no arrastra saldos de un día a otro; no permite sobregiros.
Cada día te abre una nueva cuenta.
Cada noche elimina los saldos del día.
Si no usas tu saldo durante el día, tu eres el que
pierdes. No puedes dar marcha atrás.
No existen cargos a cuenta del ingreso de mañana: debes vivir el presente con el saldo de hoy.
Por tanto, un buen consejo es que debes invertir tu tiempo de tal manera, que consigas lo mejor en salud, felicidad y éxito.
El reloj sigue su marcha... consigue lo máximo en el día.
* Para entender el valor de un año, pregúntale a algún estudiante que repitió curso...
* Para entender el valor de un mes, pregúntale a una madre que alumbro a un bebe prematuro...
* Para entender el valor de una semana, pregúntale al editor de un semanario…
* Para entender el valor de una hora, pregúntale a los amantes que esperan para encontrarse...
* Para entender el valor de un minuto, pregúntale al viajero que perdió el tren...
* Para entender el valor de un segundo, pregúntale a una persona que estuvo a punto de tener un accidente...
* Para entender el valor de una milésima de segundo, pregúntale al deportista que gano una medalla de plata en las olimpiadas…
Atesora cada momento que vivas; y ese tesoro tendrá mucho más valor si lo compartes con alguien especial, lo suficientemente especial como para dedicarle tu tiempo... y recuerda que el tiempo no espera por nadie.
...Anónimo
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