El Hornero

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EL HORNERO

MATERIAL DE DIFUSIÓN DE LA
EMISORA EDUCATIVA "El HORNERO"
Nº XVIII - 2000

Esta revista ha sido preparada especialmente para ser remitida por E Mail a los interesados en el trabajo de nuestra emisora u obtenerla en las siguientes páginas web: www.interdia.org/hornero  ó  www.RADIOHORNERO.itgo.com  


ORDEN COMO ESTÁN PRESENTADOS LOS TEMAS
PRIMERA PARTE DE LA REVISTA

NOTA DE LA REDACCIÓN
Si Ud. está interesado en leer con más comodidad, recomendamos copiar con ampliación los artículos que desee. Lea los artículos con las pausas, tiempos y circunstancias características de los buenos lectores.
Si desea hacer comentarios, ampliar los temas o tiene inquietud de brindar otros conocimientos, lo invitamos a que nos escriba. Si lo hace manuscrito, hágalo con letra de imprenta o reconocible.
Agradecemos a quienes han remitido notas por las distintas vías. Todas han sido respondidas en el orden que fueron llegando. Los pedidos de ampliación y nuevos artículos han quedado en estudio de factibilidad. 
LA DIRECCIÓN
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BREVE RESEÑA DE LA EMISORA:
Inició sus transmisiones el 27 de noviembre de 1983 con objetivos tendientes a "EDUCAR AL NÚCLEO FAMILIAR" siendo la familia la célula básica y orientadora de las nuevas generaciones. Fue distinguida en distintas oportunidades, como también sus componentes, con Diploma de Honor en los Congresos Nacionales e Internacionales "El Niño y la Televisión" y la "Liga Pro Comportamiento Humano", por aportar sana comunicación para el niño y la familia, y Mención de Honor "Premio Rosa de Plata 1998" -Inscripta en el Comité Federal de Radiodifusión con los Nos. 232/89 - 1212/94 y en CNC Nº 447/97 S.C. - 

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HISTORIA

TEMARIO 

HISTORIA DEL PARAGUAY - EL PARAGUAY PRECOLOMBINO

SEGUNDA PARTE

ORIGEN AUSTRALIANO O AUSTROLOIDES
Eran dolicocéfalos (cráneo aplastado y puntiagudo), provenientes de Tasmania y van a la Antártida y de aquí a América del Sur, encontrándose con el glaciar Patagónico, el cual se derrite en el 30.000 y entonces consiguen pasar llegando hasta la naciente del Río Paraguay. Allí se encuentran con el grupo asiático, con los que permanecen en constante lucha, lo que después fue aprovechado por los españoles.

Grupo Austroloide 
Los Pámpidos Chaqueños: Pueblan el Chaco. Sus características comunes son: 
De alta estatura (los más altos de toda América - promedio de 1,85m), gran desarrollo muscular, enorme contextura física, debido a la buena alimentación proveniente de la casa y la pesca y además, por su permanente movilidad, pero con la aparición del hombre blanco estos indígenas, generación tras generación han estado perdiendo estatura debido al cambio de alimentación (anteriormente comían mucha carne; después de la aparición del hombre blanco empezaron a comer arroz, fideo, etc. y agua ardiente. 
Sus características faciales: son dolicocéfalos, la parte occipital del cráneo la tienen achatada, sin curva occipital (recta), pero no se nota porque tienen el pelo largo y lacio; tienen la frente ancha, fuertes arcos subciliares, tienen la nariz un poco más grande y más alargada (fina) que los indígenas de la región occidental, tienen los labios gruesos y los ojos grandes y estirados, ojos rasgados.

Los Aynga: Son sus representantes (los oriundos del río), eran un grupo indígena dominadores de los ríos, en el Río Paraguay entre la desembocadura del los ríos Pilcomayo y Bermejo en lo que hoy es Formosa; eran piratas del río, atacaban a las poblaciones guaraníes, les robaban, hacían raptos y saqueos y luego volvían al chaco, para lo cual utilizaban arcos, flechas y una canoa especial (el yga) que era monoxílica, es decir, hecha de un solo tronco, capaz de poder llevar hasta 25 personas.

Los Payaguas: Emparentados con Aynga; eran unos temibles hombres de extraordinaria estatura e inmensa velocidad, también atacaban a los guaraníes.
Los Guaicurúes: Y la tribu más feroz del Chaco eran los Guaicurúes entre la desembocadura del Pilcomayo y del Verde. Dominaron el chaco a lo largo de 300 años, realizando grandes hazañas bélicas. Jamás había sido vencido por otros indígenas, hasta que se encontraron con una alianza de españoles e indios dirigida por Álvar Núñez Cabeza de Vaca, en 1781. Solían ir hasta Asunción a asaltar y a robar, en donde eran tomados como temibles enemigos. En el año 1781, sale una flota de más o menos 120 balsas de yerba mate de la zona de San Pedro del Ycuá Mandiyú, sobre el río Jujui, y apenas llegan al río Paraguay reciben el ataque de los guaicurúes quienes los saquean y destrozan las balsas, tan solo logran llegar 12 balsas a la Bahía de Asunción, hubieron como 300 muertos entre indios y blancos, los guaicurúes hundieron como 25 cañones de las balsas, el ataque fue incesante y terminó en el banco San Miguel (hoy club Mbiguá); no les atacaron por la yerba sino simplemente por placer, decían que eran los amos del río y no les gustaba y les daba rabia que otros estén navegando por los ríos. Los guaicurúes como casi todos los indios eran tribus nómadas y nunca se quedaban a acampar más de dos noches seguidas en un mismo sitio, todo el día se pasaban cuando, por lo cual las mujeres no podían tener muchos hijos ya que también debían acarrear el armazón de la choza, que tenía forma de iglú, en sus espaldas. Andaban en grupos de cuatrocientos y cuando iban a tener alguna guerra se juntaban todas los grupos y conformaban un gran grupo de un total de aprox. 1600 hambres.
Los Chamacocos Al norte de los guaicurúes, en el Chaco centro se encontraban el grupo Zamuco, cuyos representantes eran los Chamacocos. La calle Boggiani lleva ese nombre en honor al italiano Wildo Boggiani quién vino al Paraguay hace 100 años (1898) y fue a estudiar a los chamacocos y éstos lo mataron; este hombre hizo grandes estudios acerca de los chamacocos, hizo sus medidas antropológicas perfectas. Eran de inmensa estatura (1,80 m.), cuerpo atlético; actualmente se encuentran destruidos, han perdido mucha estatura y físico debido a que consumen muchas bebidas alcohólicas, que para conseguirla venden a sus hijas de 11 y 12 años a los hombres blancos. Actualmente viven en un lugar llamado Puerto Diana (cerca de Bahía Negra), un puerto al sur del Paraguay. Otras tribus son los Moros, Tobas, Maka, Lengua, Sanapana.
Origen Polinesio 
Representantes de los australienses en Alto Paraná. Provienen del mar como consecuencia de las expediciones polinesias, quienes eran considerados los mejores marinos del planeta. 
Los Kaiygua: Tienen su localización en la zona del alto Paraná, en la región oriental. Son los únicos representantes de los australienses en el territorio del Paraguay, son restos de expediciones marítimas de los polinesios. Su nombre significa "hombre de los bosques", y aparecieron más o menos en 1430. Sus características físicas fundamentales son: escasa estatura (1,58 m.), físico sumamente proporcionado (delgado, hombros grandes y cintura estrecha). Sus características faciales son: pómulo no saliente, rostro bastante alargado, mandíbula bien pronunciada, nariz ancha, labios finos y los ojos almendrados, pelo enmarañado; eran silvícolas (nómadas) incapaces de permanecer en un sitio durante mucho tiempo, eran un grupo muy pequeño de cazadores (los hombres suministraban el alimento animal) y recolectores (las mujeres) recolectaban frutos, etc.; les gustaba mucho la miel, la cual era el fundamento de su vida, y la consumían en gran cantidad y era una gran meta para ellos encontrar un panal. Se cree que se extinguieron porque no tenían defensa en 1930.

Características Generales de los Indígenas
Todos los indios, en todas sus razas (unos 60.000), pueden ser caracterizados como parcialidades agroalfareras, en un estado neolítico primitivo, ya que todavía el varón no se había incorporado a la agricultura, el varón era cazador y pescador, y la mujer era recolectora y agricultora. La tecnología que disponían estos indios era muy pobre: la agricultura guaranítica era un desastre. Los indios, como el medio geográfico no era muy apto, entonces usaban la técnica del rosado, es decir, quemaban un espacio de monte y se tenía, por 5 o 6 años una tierra muy fértil, pero como el fuego destruye suelo al sexto año la cosecha comenzaba a decaer y se empobrecía el terreno para siempre. Luego de la fogata la india con el "yvyra ycuá" el cual era un palo largo, abría agujeros en el suelo y otra india tiraba las semillas y cómo no había surcos las semillas se mezclaban y crecían todas mezclados, desordenadas y débilmente. El varón usaba el yga, la canoa monoxílica el cual era para 15 a 25 personas, y como estaba construida de un solo tronco) entonces se tumbaba fácilmente si la tripulación hacía un mal o un brusco movimiento. 
Para cazar usaban arco y flecha (hu'y) y como era muy grande el arco debían clavarlo en el suelo y lanzar la flecha con el pie. Usaban tres tipos de flechas: la de batalla, era de madera muy dura (guayacán y tenían en la punta trozos de piedras pequeñas y filosas, era una flecha rápida y de fuerte punta capaz de perforar cualquier protección que pueda tener el enemigo; la de caza de grandes mamíferos, era una flecha cerrada en forma de sierra entonces si el animal intentaba sacarse con los dientes o con las garras le provocaba una tremenda abertura, esta flecha no se utilizaba en combate porque era una flecha lenta y muy pesada entonces tardaba en llegar y se podía esquivar; la de caza de aves, era una flecha de punta esférica entonces golpeaba fuertemente al ave sin ser destrozada su carne. 
Para pescar utilizaban el anzuelo de hueso y la tul la cual era una flecha que tenía una cuerda atada a la punta y la cual se enrollaba alrededor de la fija, y la parte final de la cuerda tenía un mango para colocar la mano, entonces al lanzar la fija podían estirar al pez con la cuerda; tenía gran poder de penetración, el cual era aumentado por el giro de la fija. cuando atrapaban a un pez, surubí o manguruyú, como eran muy fuertes dejaban que los arrastrasen hasta que quedaban sin fuerzas. Durante la guerra el combate personal utilizaban el takapé el cual estaba hecho de guayacán (madera de como de más un metro de largo y 20 kilos de peso, había de forma cilíndrica y de forma aplanada el cual era de menor tamaño, también estaba el itaitá que era como un hacha pequeña.
LA TABA: Era la aldea de los indígenas, con casas colectivas (oga, que tenia tres puestas y en la cual vivían cientos de personas), el cual estaba rodeada de una zanja, con una empalizada, pero los troncos no estaban muy juntos sino que había un espacio para que los arqueros pudieran lanzar sus flechas. La taba podía tener hasta 500 o 600 habitantes, o hasta 1.000. El jefe de una taba era el Mburuvichá, el jefe de guerra cuando varias tabas se unían era el Tembotá, un personaje importante de la tribu sin ser político era el Aba payé (era el que hacía sortilegios).

El JAHE'O: Consistía en la reunión de la tribu durante la primera luna de la primera semana de invierno, para compartir sus crónicas de tribu.

LA COVADE: Era un tabú, (una cosa prohibida)que consistía en que un hombre no podía ver el nacimiento de su hijo, entonces la mujer cuando sentía sus primeros síntomás del parto iba con sus amigas fuera de la taba a un bosque y hacía una vivienda en donde daba a luz) quedándose por quince días acompañada de sus amigas; recién después el padre podía ver al bebé, y era él el que recibía todos los honores y regalos.

LA ANTROPOFAGIA INDÍGENA: Era un ritual guaraní, donde el prisionero de guerra, el que mejor había combatido, era capturado, lo trataban bien alimentándolo abundantemente y brindándole las chicas más bonitas de la Tava, por 15 días. Luego él hacía un gran discurso y al finalizarlo, lo mataban, arrancándole vivo el corazón el cual era comido por los indios, ya que se creía que allí radicaba la valentía y astucia de la guerra. 

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EL ENIGMA DEL COMANDANTE PIEDRA BUENA
Por Fernando Sánchez Zinny
Para La Nación

Luis Piedra Buena era un criollo de Carmen de Patagones, o sea, un maragato, aunque en su tiempo era más frecuente utilizar el hoy inusual gentilicio de patagonés. Nació en 1833, época en que el paraje constituía una remota colonia porteña a la que se llegaba por vía marítima. Enclavada en país hostil, a ratos era lugar de destierro y a ratos dominio de aventureros. 
A unas leguas, río Negro arriba, se alzaban tolderías. En buena medida, la población vivía del trato con el aborigen o en función de éste, desde el proveedor que cambiaba yerba y aguardiente por plumas de ñandú hasta el misionero que procuraba evangelizar. Los barcos se reunían en el cercano fondeadero de San Blas y a veces remontaban el río y echaban anclas frente mismo al caserío. 
Pocos iban por el reducido intercambio que la colonia generaba; casi todos eran balleneros y loberos provenientes de los mares del norte que hacían escala en su trayecto hacia la región antártica, o si no, buques de la carrera del Pacífico. Un niño atisbaba las arboladuras desde la barranca y se acercaba luego a escuchar la conversación de los marineros. A los nueve años, Luis ya no entraba en su pago y sus padres lo dieron en tutela a un capitán norteamericano que lo llevó a su país. 
Estudió allá, allá se hizo marino y en buques tripulados casi exclusivamente por sajones navegó hasta pasados los veinticinco años. En ese lapso volvió algunas veces a Patagones y conoció de pasada Buenos Aires. Entretanto, fue ballenero, lobero, oficial subalterno en el Golfo de México y en las Antillas, náufrago y salvador de náufragos, comerciante y explorador. Frecuentó las Malvinas, la Isla de los Estados, los canales fueguinos y hasta la Tierra de Graham, donde su nave se vio atrapada durante un mes por los hielos (1). 
En 1859, juvenil capitán de la goleta Nancy, llegó a la ría del Santa Cruz y contra la corriente subió cinco leguas hasta una pequeña isla que más tarde denominó Pavón. Erigió allí tres casuchas con el designio de dedicarse al mercadeo con los indios, tal como lo había visto en su infancia maragata. Armó un mástil e izó la bandera argentina. 
Una opción concluyente
Nada más natural: era argentino y buscaba el amparo del pabellón al que tenía derecho. Pero decir esta obviedad es eludir la sustancia: Piedra Buena estaba haciendo, en aquel momento, una opción concluyente a la que en adelante serviría con abnegación ejemplar, a despecho de ser escasamente comprensible para muchos. A partir de ella, su figura hazañosa evade la mera crónica naval y entra en la historia de la mano del patriotismo que no requiere explicación. 
No obstante, el enigma ronda. Para empezar, el lugar era y no era argentino, según fuesen los documentos y las reclamaciones a que se atendiese. Chile estaba en Punta Arenas, y la Argentina, algo más lejos, en Carmen de Patagones. Pero, de nuestro lado, para todo había que recurrir a Buenos Aires, donde muy poca atención se prestaba a cuanto no tuviese que ver con las enconadas luchas en que entonces vivíamos. 
En rigor, se pensó que la elección de Piedra Buena había sido un simple ardid para quedar ajeno a cualquier control gubernamental, seguramente con intenciones non sanctas. Acaso -decían- quería explotar a los indios, o vender permisos fraguados de caza de lobos, o abordar los barcos que los temporales arrojaban sobre la costa. Todo esto se dijo y se repitió por años, y todo fue siendo desmentido una y otra vez por los hechos, con machacona insistencia. 
El recordado historiador Raúl Entraigas, sacerdote salesiano y medio paisano de Piedra Buena, narra la vida de éste en un libro de sugerente y extraña lectura (2). Por ahí, de pronto, parece una hagiografía, sólo que en la página siguiente está la constancia documental. No, no explotaba a los indios y, por el contrario, buscaba paliar las desgracias de la aculturación que padecían. Paupérrimo vigilante anglófono, cuidaba que los loberos contasen con permisos expedidos en Buenos Aires. Y los sobrevivientes de catástrofes, los extraviados en el páramo o en el fragor de las tribus, recibían la ayuda posible. 
Vista con ojos actuales, su situación era bastante absurda: Piedra Buena estaba avecindado en Punta Arenas y gozaba de buen concepto en esa población donde tenía sus bienes, consistentes en un almacén y una fábrica de aceite. Molestaba sobremanera su adhesión a la Argentina, sin perjuicio de que constantemente se le pidiese colaboración. A su turno, Buenos Aires lo consideraba no más que un agente, alguien útil a falta de otro mejor y más formal. En 1868 sus servicios son recompensados -en gesto que equivalía a un desplante- con la entrega en propiedad de la Isla de los Estados, que no era reconocida como argentina por Chile. Piedra Buena cazaba allí lobos marinos y pájaros niño (3) que procesaba en Punta Arenas, sin que nunca la autoridad trasandina le hiciera cuestión. Si su presencia sobre el río Santa Cruz fijó allí el límite norte de las reclamaciones chilenas, su asumida condición de propietario trajo la primera tácita aceptación del principio general de que las costas atlánticas corresponden a nuestro país. 
Hasta el Cabo de Hornos
Durante diecinueve años -hasta que en 1878 llegó a Santa Cruz la llamada escuadra de Sarmiento-, la Argentina austral fue Piedra Buena, y únicamente él. Su noción de lo que debía hacer era clarísima, y es evidente que no provenía de indicación gubernamental alguna. Para él eran argentinas toda la extensión entre el litoral y los Andes, y la mitad del Estrecho de Magallanes y de Tierra del Fuego hasta el Cabo de Hornos. Sin instrucciones precisas, sin intemperancias, sin fuerzas para sustentarlas, sin conocer los designios de los negociadores, lo hizo todo y lo hizo bien. 
Cuando el ilustre Félix Frías arribó a Santiago de Chile como enviado de nuestro gobierno, lo creía un pirata, un inescrupuloso, un espía chileno, un tendero desesperado por juntar dinero, un patán frecuentador de tolderías... Entretanto, Piedra Buena, que ni sabía de esas injurias, hilaba fino, y un día conseguía la amistad de una tribu, otro levantaba una cartografía que indicaba que por ahí navegábamos, o enviaba gente a hacer recorridas y mejorar el mapa. 
Murió a los cincuenta años, en pleno trance de reconocimientos y menciones, con un despacho de teniente coronel honorario de Marina y muy escasos bienes, lo que demuestra lo fantasioso de tantas imputaciones. Queda de él profusión de datos, de historias verdaderas y comprobadas, de anécdotas edificantes, y también una sombra de misterio adherida a su silencio esencial, no ya de marino sino de marino mitológico. 
Nunca explicó nada, sin duda porque no creyó necesario hacerlo. Sin mengua, pudo haber sido norteamericano; pudo, asimismo, haber sido chileno y nadie hubiera osado reprochárselo. Pero quiso ser argentino, y lo fue -casi a contrapelo de su vida- de un modo tan absoluto y sacrificado que parece cuento. 
(1) De tal manera, Piedra Buena fue el primer argentino que puso pie en la Antártida.
(2) Piedra Buena, caballero del mar, Buenos Aires, Editorial El Elefante Blanco, 2000.
(3) Se llamaba así a los pingüinos. 

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ECUADOR REPUBLICANO 

DESPERTAR A LA INDEPENDENCIA 

La crisis de la metrópoli -España se había enfrentado con varias potencias europeas-; las crecientes reivindicaciones de los criollos -terratenientes, comerciantes, propietarios-; el peso tremendo de los impuestos destinados a mantener el boato real y a los funcionarios; y, la influencia de las revoluciones francesa y norteamericana, fueron los detonantes del proceso de emancipación latinoamericana, que aunque no tuvo las características de una verdadera revolución, implicó desde México hasta Argentina, una larga etapa de guerras, que en determinados momentos alcanzaron un paroxismo sangriento. Las revueltas se iniciaron a fines del XVIII y no tuvieron culminación sino hasta la década del 1830, aunque aún quedaron hasta el fin del siglo, algunas zonas bajo dominio español -Cuba, la más importante-. 
Notables precursores de la independencia como Morelos, Nariño o Espejo, genios militares como Bolívar, O'Higgins y San Martín, brillantes estadistas, héroes, sacrificados soldados, el pueblo llano, la independencia fue la causa que unió a pueblos que pensaban su vida únicamente en términos de su inmediata realidad local. Enfrentados a un enemigo poderoso, los curtidos veteranos del ejército español, los habitantes de estas tierras se identificaron con la entelequia de nación, idea que hasta entonces no estaba en su cabeza. Pero ese concepto llegaba apenas a los límites forzosos impuestos por la realidad colonial, por lo que la brillante concepción de Bolívar de establecer una "nación de naciones", la Gran Colombia, duró tanto como su debilitado organismo y desapareció pocos meses después de su muerte. 
En mayo de 1830, el Distrito del Sur se separa de la Gran Colombia y en agosto, la Asamblea Constituyente reunida en Riobamba emite la Carta Fundamental que crea al Ecuador como estado independiente. La asamblea elige como primer presidente a un militar de origen venezolano, el general Juan José Flores. 
Dos décadas de guerra habían empobrecido hasta la miseria al pueblo del naciente país, la cultura y en especial las artes languidecían opacadas por el ruido de las fanfarrias, aunque el brillo de la palabra deslumbraba por doquier: se ejercía la oratoria en el púlpito, en el cuartel y en la calle, creando la piedra basal de una política que durante decenios se basó en la fulgurante pirotecnia verbal, antes que en la construcción de bases indispensables para el desarrollo. La nación adoptó un nombre extraño -no se utilizaron ninguno de los nombres usuales para el territorio hasta esa época- para conmemorar una circunstancia geográfica: el anillo imaginario que ciñe el ombligo del mundo y que señala además las tierras más altas del planeta si las medimos desde el centro físico de la Tierra. 
La independencia dio al Ecuador libertad, esbozos de democracia, representatividad a los ciudadanos, posibilidad de crecimiento económico, pero trajo aparejados males que han pesado como una maldición a lo largo de casi dos siglos: una deuda externa que condiciona el desarrollo y el enorme gasto militar. La corrupción no era nueva, pero adquirió características dramáticas con el aparecimiento de los caciques políticos y económicos. 

EL ARTE DE LO PROFANO 
Aunque la pintura religiosa y la arquitectura monumental aún tendrían predominio en la primera mitad del siglo XIX, poco a poco, el arte va dejando de lado la temática sacra para concentrarse en lo profano. Las misiones científicas europeas del siglo XVIII -no podemos olvidar a Humboldt, La Condamine, Bonpland, Darwin, entre otros-, fueron soberbia escuela para los pintores naturalistas quiteños, que viajaron por toda América creando escuela y dejando una huella imborrable en la pintura de finales de ese siglo. La enorme obra "Flora de la Nueva Granada" del santafereño Mutis, con ilustraciones de los pintores quiteños, fue entregada al rey de España y contemplada con asombro por científicos e intelectuales europeos (actualmente aún reposa en el Real Jardín Botánico en Madrid). 
De la naturaleza muerta se produjo una transición espontánea al paisaje y surgen espléndidas las obras de la tradición pictórica quiteña, dedicadas ahora a la celebración del impresionante entorno andino y del apabullante colorido de los trópicos. Se profundiza el estudio de la perspectiva, en los talleres -única forma de aprendizaje artístico en estas tierras- se forman acuarelistas, miniaturistas y, por primera vez, dibujantes que se expresan mayoritariamente en la caricatura. Podemos citar en este apartado paisajístico nombres como los de Luis A. Martínez y Rafael Troya, dos glorias de la pintura ecuatoriana. 
Al mismo tiempo florece -a través de obras de colores recios, trazo firme y composición clásica- el retrato, producto de los nuevos tiempos y sobremanera necesario pues aún no existía un proceso confiable de fotografía y un estudio profundo de la figura humana, interpretados ambos fundamentalmente en óleo. La dinastía de los Salas que se prolonga hasta nuestros días -Antonio el patriarca, sus hijos Ramón y Rafael, y una larga lista de descendientes-, Juan Agustín Guerrero, Luis Cadena, Víctor Mideros y Antonio Salguero. 
Traspuesta la primera mitad del siglo XIX aparece el costumbrismo y se fundan la Escuela de Bellas Artes y la Escuela Democrática Miguel de Santiago, que serían el germen de formación de los artistas de ahí en más, reemplazando a los talleres que provenían del renacimiento y en los cuales la figura dominante y a veces tiránica del maestro terminaba imponiendo estilos, colores, trazos, temáticas. 
Destacan en esta segunda mitad del siglo los nombres de Juan Manosalvas, posiblemente el pintor más trascendente de la época y Joaquín Pinto. En la escultura, se destacan el cuencano Miguel Vélez y el quiteño Camilo Unda. La arquitectura se orienta hacia la construcción de residencias para la nueva clase dominante: banqueros, cultivadores de cacao, comerciantes, militares, políticos. 
Bien avanzado el siglo, el presidente Gabriel García Moreno funda la Escuela Politécnica Nacional, siguiendo el modelo francés, que se constituirá en la formadora de los primeros técnicos y científicos del país. Al mismo tiempo promueve una reforma educativa que -poniendo la religión por delante- establece la obligatoriedad de cursar estudios primarios y genera un incremento notable de la escolaridad, al menos en los sectores medios y altos. 
Hermana pobre de la plástica, la literatura se expresa en el período republicano en un periodismo crítico primero -El Quiteño libre combatió ferozmente el autoritarismo de Flores y algunos de sus periodistas fueron asesinados- y, lentamente, en la progresiva valoración del entorno social, a través de la comedia de costumbres, la crónica, el relato corto y finalmente la novela y dos nombres esenciales: Juan León Mera y Luis A. Martínez. La lírica -el Ecuador es un país de pintores y... de poetas-, tiene en Olmedo a su cantor épico y en Dolores Veintimilla de Galindo a su representante romántica. 
Pero es en el ensayo en donde tiene lugar la batalla mayor de las letras. Desde Rocafuerte, pasando por Solano hasta llegar a Montalvo, la cumbre literaria del Ecuador del siglo XIX y uno de los grandes de la literatura mundial. El carácter arisco, polémico y revolucionario de don Juan se expresa en sus odios violentos, que le dan vigor a su pluma -ácida, tenaz, corrosiva-. Los gobernantes de la época, especialmente García Moreno, la pacata e hipócrita sociedad, la iglesia, el partido conservador, reciben sangrientas estocadas literarias de Montalvo, quien como consecuencia de su pluma sufre miseria, cárcel y finalmente destierro. 
Cuando asesinan a García Moreno, escribe "Mi pluma lo mató", pero del magnicidio solo resultaron cambios cosméticos y pronto asume otro tirano: Veintimilla, a quien satirizará hasta el agravio. Morirá -solo y pobre- una mañana lluviosa en París. 

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DERECHOS HUMANOS

TEMARIO

OPORTUNIDADES Y RIESGOS PARA LA DEMOCRATIZACIÓN Y EL DESARROLLO HUMANO
Dossier presentado en la Mesa Redonda "América Latina: procesos de democratización y desarrollo humano", Barcelona, 5 de Julio de 2000.
Autor: Andrea Costafreda y Mario Matus - Ayudantes de Investigación del proyecto RLA PNUD/IIG
Durante la última década, América Latina ha vivido un intenso proceso de recuperación, tanto en el plano político, como en el económico y social, después de la desalentadora década de 1980, que estuvo marcada por la crisis de la deuda, por la profunda regresión de los indicadores sociales y por la larga sujeción a los autoritarismos. Desde ese punto de vista, la década de 1990 ofrece un balance mucho más alentador. Son numerosos los progresos detectados en estos años. Por una parte, es indudable que la región ha avanzado bastante en sus indicadores de Desarrollo Humano y ha incrementado el nivel de calidad de vida que ellos miden. Por otra parte, la región ha sabido reinsertarse en la economía mundial basándose en una indiscutible apertura externa y ha comenzado a administrar de un modo más maduro y responsable sus macro magnitudes, evitando la tentación neopopulista. Sin duda, la recuperación de las democracias en el Cono Sur y la consolidación de los procesos de paz en América Central también han contribuido a un clima de mayor estabilidad y confianza que se hace notar en las
mediciones de riesgo país realizadas por agencias consultoras.
Sin embargo, hurgando un poco más, se pueden identificar situaciones de contraste y áreas de preocupación para los gobiernos, que podrían agruparse en dos niveles francamente insatisfactorios. En primer lugar, destaca el hecho de que la región en su conjunto ha perdido posiciones frente a otras regiones emergentes, ya no sólo frente al Sudeste Asiático 1 , sino también frente a países del Asia Meridional (incluimos en este conjunto a China, Indonesia, Malasia, Tailandia, Filipinas y Vietnam), que parcialmente aparecen realizando mayores esfuerzos en ahorro, inversión y en Capital Humano y con mejores expectativas de competitividad en el mediano y largo plazo, a pesar de contar con menores logros en desarrollo humano. En general, de esta comparación surge una preocupación justificada. La región no sólo se ha atrasado respecto a otros países y regiones que superaba en
diversas dimensiones hacia 1960, sino que además no se percibe que pueda generar a corto plazo los mecanismos que permitan recuperar y acrecentar el ritmo de modernización de décadas anteriores frente a la dinámica avasalladora que se impone desde la sociedad global.
El segundo nivel compromete la necesidad de hacer hincapié en una América Latina muy segmentada en procesos y transiciones desfasadas. Resulta muy difícil comparar la circunstancia que viven en promedio los países del Cono Sur del continente con aquella que sufren una buena parte de los que se localizan en América Central y en el Caribe hispano parlante. Pero aún más notoria, y más inexplicable ha resultado la compleja circunstancia de los países que conforman lo que se denomina Cono Norte, o subregión andina septentrional. Durante la década de 1990 precisamente han sido estos países los que hemos considerado a Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong y Singapur -los cuatro tigres asiáticos- como los componentes de esta región.
Para todos los efectos de este Dossier, hemos utilizado en general las categorías propuestas por el Banco Mundial, incluyendo en el Cono Sur a Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay, aunque este último en los últimos años ha enfrentado procesos parecidos a los del Cono Norte. A este subconjunto, ocasionalmente le hemos incorporado México, dado que su desempeño en la última década se asemeja más a este grupo que al de países de A. Central o del Cono Norte. A su vez,
el Cono Norte agrupa en todo momento a Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Por último, hemos normalmente agrupado en el grupo América Central y Caribe Hispano parlante a Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, aunque estamos seguros que el grupo integrado por Costa Rica, Cuba, Panamá, y República Dominicana mantiene diferencias considerables con el otro subconjunto.

OPORTUNIDADES Y RIESGOS PARA LA DEMOCRATIZACIÓN Y EL DESARROLLO HUMANO
Se han visto sacudidos por los mayores problemas políticos, sociales y económicos, que en alguna medida han conducido a ver esta subregión como una zona de decantación de crisis. De ahí que una buena fracción del material que incorpora este dossier se dedique a hacer comparaciones entre estos tres grandes conjuntos, haciendo especial énfasis en la identificación de los factores que explican la delicada situación que viene experimentando en estos últimos años la región del Cono Norte.
En términos más amplios, y con objeto de identificar tanto las fortalezas como las debilidades sociales, económicas y políticas de la región durante la última década, en este dossier se propone un conjunto de indicadores que en algunos casos reflejan la evolución de la región en relación con otras áreas del mundo, en otros comparan el desempeño de cada bloque sub-regional y en otros casos, pretenden radicar en las particularidades de cada país una primera aproximación a las situaciones de democracia y bienestar económico y social. En la idea de realizar las comparaciones adecuadas a la década de 1990 y al conjunto de subregiones que nos interesa, para componer este material hemos utilizado fuentes muy diversas y reelaborado una buena parte de la información respecto a su presentación original. De tal modo, la gran mayoría de los gráficos y tablas que se ofrecen a continuación son fruto del procesamiento -en diversos grados- de la información básica, realizado por el equipo del proyecto RLA PNUD/IIG.
En gran medida, queremos que las constataciones y comparaciones que mostramos en este dossier se conviertan en una invitación a participar plural y multidisciplinariamente en la construcción de elaboraciones más avanzadas que contribuyan a mejorar el conocimiento de la realidad latinoamericana desde la perspectiva institucional.
Nuestro esquema se estructura alrededor de la dualidad: fortalezas / vulnerabilidades institucionales, desde una perspectiva integrada. Por lo tanto, concebimos nuestra distribución de los temas en tres dimensiones (fortalezas/debilidades sociales, económicas y políticas) sólo como una distinción analítica, puesto que en realidad, las capacidades/incapacidades institucionales cruzan e interpenetran estos tres ámbitos. Así y todo, identificamos institucionalmente cada ámbito con un sello distintivo. El de las capacidades sociales como el de la integración, cohesión y participación. El de las capacidades económicas con el manejo responsable de las cuentas nacionales, el desarrollo de mercados, la reducción de los costos de transacción y la construcción de escenarios propicios para mejorar la productividad y competitividad. Por último, asignamos a las capacidades políticas la compleja dimensión de la Gobernabilidad, que a su vez, es fruto de democracias inclusivas, políticamente responsables y capaces de gestionar y canalizar conflictos de intereses a través de un Estado de Derecho. La constitución temática interna de cada una de estas dimensiones se ha guiado por los indicadores que han venido estructurando nuestro Sistema de Información para el Desarrollo humano e Institucional. 
Vinculado a lo anterior, creemos que es conveniente revisar el desempeño de América Latina contrastándolo con el de otras regiones emergentes, tanto en una perspectiva de al menos 30 años (entre 1970 y 1999), como particularmente en la última década. Esta distancia, tanto temporal como geográfica, permite dimensionar de un modo más equilibrado y proporcional los resultados de la región, y así evitar la propensión al triunfalismo o al derrotismo. Al mismo tiempo, esta perspectiva posibilita hacer un seguimiento ajustado a la dinámica evolución de lo que cada día se incorpora al set de requisitos básicos para el desarrollo, desde la dimensión humana e institucional.
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DECLARACIÓN DE PANAMÁ

"UNIDOS POR LA NIÑEZ Y LA ADOLESCENCIA, BASE DE LA JUSTICIA Y LA EQUIDAD EN EL NUEVO MILENIO"
Fuente: Comunica - Organización de Estados Iberoamericanos

ORIENTACIONES ESTRATÉGICAS
ACCIONES PARA LA EQUIDAD Y JUSTICIA SOCIAL
COOPERACIÓN ÍBEROAMERICANA


1. Los Jefes de Estado y de Gobierno de los 21 países Iberoamericanos, reunidos en la ciudad de Panamá, República de Panamá, los días 17 y 18 de noviembre de 2000; convencidos que para lograr el desarrollo humano sostenible, la consolidación democrática, la equidad y la justicia social, y con base en los principios de universalidad, indivisibilidad e interdependencia de los derechos humanos, es de importancia estratégica dedicar especial atención a la niñez y la adolescencia, decidimos, una vez más, examinar conjuntamente la situación de los niños, niñas y adolescentes de Iberoamérica con el ánimo de formular políticas y promover programas y acciones que aseguren el respeto de sus derechos, su bienestar y desarrollo integral. 
2. Valoramos los avances obtenidos desde nuestra primera Cumbre, celebrada en Guadalajara, México y constatamos con beneplácito las profundas afinidades que unen y consolidan a la comunidad iberoamericana de naciones, como un espacio privilegiado de concertación política y solidaridad, con un papel cada vez más activo e influyente en la escena internacional. 
3. Reafirmamos nuestro compromiso de promover y defender la democracia y el estado de derecho; el pluralismo político y la identidad cultural; los derechos humanos en sus vertientes civiles y políticas, económicas, sociales y culturales, incluido el derecho al desarrollo, el respeto a los principios de la soberanía y la integridad territorial, la no intervención, el no uso o amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales, la solución pacífica de las controversias y el derecho de cada pueblo de construir libremente, en paz, estabilidad y justicia, su sistema político; principios que forman parte del legado que dejamos a la niñez y a la adolescencia Iberoamericana. 
4. Convencidos que la expansión del comercio internacional es de vital importancia para la prosperidad de nuestros países, reiteramos nuestro compromiso individual y colectivo de fortalecer un sistema multilateral de comercio libre, abierto, no discriminatorio, seguro y previsible; la integración regional, el regionalismo abierto y la intensificación de las relaciones económicas entre las regiones del mundo, en condiciones de equidad. 
5. En consecuencia, rechazamos enérgicamente toda aplicación extraterritorial de leyes nacionales o medidas unilaterales que contravengan el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y las normas vigentes de comercio internacional, por lo que reiteramos la urgente necesidad de eliminar estas medidas, e insistimos en nuestra exhortación al gobierno de los Estados Unidos de América para que ponga fin a la aplicación de la Ley Helms-Burton, de conformidad con las resoluciones pertinentes de la Asamblea General de las Naciones Unidas. 
6. Destacamos que la población de nuestros países pronto alcanzará los seiscientos millones de habitantes, que los niños, niñas y adolescentes conforman la mayoría de nuestras poblaciones y son fuente de creatividad, energía, dinamismo, iniciativa y renovación social. 
Nos congratulamos que la mayoría de nuestros países han logrado reducir las tasas de mortalidad infantil y de menores de 5 años, erradicar algunas enfermedades inmunoprevenibles, así como aumentar las tasas de matriculación y egreso de la educación primaria y disminuir el analfabetismo. Sin embargo, la persistencia de altos índices de pobreza y pobreza extrema, de situaciones de exclusión social y desigualdad socioeconómica, de la insuficiente cobertura de los servicios de salud y educación, y las carencias y rezagos que muestran varios indicadores, demandan un renovado esfuerzo colectivo para consolidar las tendencias positivas y asegurar la efectiva observancia de los derechos de los niños, niñas y adolescentes. 
7. Asimismo, es preciso subrayar que la población infantil y adolescente constituye un grupo de edad que, por su propia naturaleza, resulta particularmente afectado por los factores socio-económicos negativos, sobre los cuales se hace necesario actuar con firmeza, a fin de evitar o reducir de modo sensible los efectos perturbadores del debilitamiento del tejido socio-familiar, causa de situaciones tales como el abandono familiar, la paternidad irresponsable y los conflictos con la ley. 

Orientaciones estratégicas
8. Reconocemos la importancia fundamental de los niños, niñas y adolescentes como sujetos de derecho en nuestras sociedades y el papel rector y normativo del Estado en el diseño y ejecución de políticas sociales en beneficio de ellos y como garante de sus derechos, y reiteramos nuestro compromiso de construir las bases para el desarrollo pleno de sus potencialidades y su integración social, ante las oportunidades y retos que ofrece el mundo globalizado de hoy. 
En este sentido, reafirmamos nuestra adhesión a los principios y propósitos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, y demás convenciones, declaraciones e instrumentos internacionales, de carácter universal y regional, que comprometen la voluntad de nuestros gobiernos a asegurar a los niños, niñas y adolescentes el respeto de sus derechos, su acceso a mejores niveles de bienestar y su efectiva participación en los programas de desarrollo integral. 

Acciones para la equidad y justicia social
9. Convencidos que nuestros niños, niñas y adolescentes deben vivir una vida plena y saludable, con sus derechos asegurados y protegidos, continuaremos impulsando políticas y programas nacionales que promuevan el desarrollo con equidad y justicia social, procurando asignar mayores recursos al gasto social, en especial en salud, educación, cultura y ciencia y tecnología. En consecuencia, coincidimos en la necesidad de: 
a) Asegurar el ejercicio del derecho de los niños y las niñas a su registro al nacer y, en la medida de lo posible, a conocer a sus padres y a ser cuidados por ellos, de conformidad con la Convención sobre los Derechos del Niño, impulsando medidas legislativas, administrativas y de otra índole, para el cumplimiento de estos fines. 
b) Continuar la promoción de nuestras sólidas y ricas raíces culturales, costumbres y tradiciones, con pleno respeto a las especificidades y valores de cada país, por lo que avanzaremos hacia una educación integral, significativa y respetuosa de la diversidad lingüística, étnica, cultural y de la equidad de género, que coadyuve al desarrollo humano. 
c) Realizar esfuerzos para que, a más tardar en el año 2015, todos los niños y niñas de Iberoamérica tengan acceso a una educación inicial temprana, y a la educación primaria gratuita y obligatoria, sustentada en los principios de no discriminación, equidad, pertinencia, calidad y eficacia. 
En este sentido, impulsaremos programas innovadores de incentivo social, como por ejemplo los programas de Beca-Escolar, que permitan a las familias más necesitadas que todos sus hijos asistan regularmente a la escuela. 
d) Estimular la libre circulación de información, a todo nivel, sobre los derechos de los niños, niñas y adolescentes, de modo que propicie su participación constructiva en la sociedad, facilite la libre expresión de sus ideas y creatividad, y se manifieste en la vida cotidiana y en el funcionamiento de las instituciones. 
e) Promover la utilización de la tecnología de la información en los procesos de enseñanza-aprendizaje, incluida la educación abierta y a distancia. Con tal propósito, promoveremos el desarrollo de programas informáticos, así como la infraestructura y el equipamiento, que permitan el acceso de los niños, niñas y adolescentes a estas tecnologías. 
f) Iniciar un trabajo conjunto para promover el libre flujo de información y comunicación entre los organismos educativos, académicos y científicos iberoamericanos, eliminando las restricciones regulatorias existentes, permitiendo que puedan usar libremente todos los medios tecnológicos, las facilidades satelitales o las de los prestadores de comunicaciones disponibles en Iberoamérica. 
g) Fortalecer, en cada país, los programas de seguridad alimentaria, incluidos los que se llevan a cabo en las escuelas, acompañándolos de campañas de difusión y de educación en materia de nutrición, con especial énfasis en lactantes, niños pequeños y mujeres embarazadas. 
h) Procurar la extensión de los sistemas de seguridad social al mayor número posible de familias y aumentar el acceso a los servicios de atención en salud integral, principalmente a los niños y niñas, a la mujer embarazada y a la madre adolescente, con el propósito de disminuir, al menos en un 50%, la mortalidad materna en Iberoamérica para el año 2010. 
i) Ejecutar medidas urgentes para la investigación, prevención, tratamiento y control del VIH/SIDA, ante el alarmante aumento de esta enfermedad y de sus implicaciones sociales y económicas, y promover una mayor cooperación internacional en este ámbito. 
j) Incorporar en los sistemas educativos, escolar y no escolar, programas de educación de la sexualidad, con participación de la familia y la comunidad, que fomenten conductas sexuales responsables, incluidas la paternidad y maternidad responsables; la prevención de las enfermedades sexualmente transmisibles, del embarazo temprano y de la paternidad precoz. 
k) Conferir alta prioridad a la solución de la carencia de vivienda, incluido el acceso a servicios de agua potable, saneamiento y otras infraestructuras que respondan a las necesidades de la vida, reconociendo que una vivienda adecuada propicia la integración familiar, contribuye a la equidad social y refuerza los sentimientos de pertenencia, seguridad y solidaridad humana, elementos esenciales para la vida de los niños, niñas y adolescentes. 
l) Instrumentar estrategias y programas nacionales dirigidos a los niños, niñas y adolescentes en condiciones sociales adversas y situaciones de riesgo, entre otros, los huérfanos, los abandonados y los que trabajan o viven en la calle. 
m) Fomentar la adopción de medidas dirigidas a los niños, niñas y adolescentes con discapacidad, tales como programas de rehabilitación y de educación. Asimismo, difundir mayor información sobre las políticas de adopción y las campañas en favor de los niños que trabajan o viven en la calle. 
n) Continuar desarrollando políticas dirigidas a impulsar el deporte y el uso sano y creativo del tiempo libre de los niños, niñas y adolescentes, a fin de lograr su adecuado crecimiento físico y mental. 
10. Reconociendo que la pobreza y extrema pobreza, la desigual distribución del ingreso, la exclusión social y la violencia intrafamiliar, son las principales causas de que los niños, niñas y adolescentes ingresen prematuramente al mercado laboral, permanezcan en las calles, sean objeto de explotación económica o sexual, migren, infrinjan la ley y estén expuestos a situaciones de riesgo, acordamos: 
a) Continuar realizando todos los esfuerzos para reducir significativamente los altos niveles de pobreza y extrema pobreza en que viven parte de nuestras poblaciones, de conformidad con los compromisos asumidos en el Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Social (Copenhague +5) y en la Declaración del Milenio. 
b) Continuar impulsando políticas económicas y sociales que fortalezcan a la familia, como base fundamental de nuestras sociedades, y que propicien la unidad, convivencia e integración familiar. 
c) Impulsar acciones legislativas y adoptar medidas severas que castiguen a quienes participan o colaboran en la comisión de delitos de tráfico, secuestro, venta de órganos y explotación sexual de niños, niñas y adolescentes y cualquier otra actividad ilícita que lesione su dignidad y vulnere sus derechos. Asimismo, establecer mecanismos de cooperación e información internacionales dirigidos a la prevención, control y penalización de estos delitos y a la rehabilitación de los niños, niñas y adolescentes afectados. 
d) Expresar la profunda preocupación de los países iberoamericanos por la existencia de casos de sustracción internacional de menores, por parte de uno de sus padres. 
e) Promover acciones conjuntas dirigidas a garantizar la observancia de los derechos de los niños, niñas y adolescentes migrantes, particularmente a los que se vean sometidos a manifestaciones de xenofobia, discriminación y tratos crueles y degradantes. Asimismo, impulsar iniciativas que tipifiquen y sancionen, en forma efectiva, el tráfico ilegal de personas. 
f) Diseñar políticas nacionales y modelos de tratamiento o sistemas judiciales de menores, según las legislaciones nacionales, que incorporen acciones de prevención del delito y resguarden el cumplimiento de las garantías del debido proceso y su reinserción familiar y social. Continuar modernizando las instituciones para el tratamiento y rehabilitación de los menores infractores y tomar medidas adecuadas para evitar que estos sean recluidos en recintos carcelarios para adultos. 
g) Instar a los países, que aún no lo han hecho, a que consideren la posibilidad de firmar, ratificar o adherir al Convenio 182 de la OIT sobre la Prohibición de las peores formas de Trabajo Infantil y la Acción Inmediata para su Eliminación, el Convenio 138 de la OIT sobre la Edad Mínima de Admisión al Empleo y la Convención de la Haya sobre la Protección de los Niños y Cooperación en Materia de Adopción Internacional y a la Convención sobre Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de Menores.
h) Fortalecer e impulsar las políticas públicas encaminadas a prevenir y erradicar la violencia intrafamiliar y a proteger a los niños, niñas y adolescentes que han sido víctimas de esta forma de violencia. 
11. Insistir en que resulta imperativo modificar los patrones insostenibles de producción y consumo que propician la sobreexplotación de los recursos naturales. Por ello, coincidimos en que la Cumbre de Río +10 ofrece la oportunidad para dar un impulso renovado al desarrollo sostenible, promoviendo con ello, el bienestar socioeconómico de las presentes y futuras generaciones. 
12. Constatamos con preocupación que en los conflictos armados, que han ocurrido y aún ocurren en algunos de nuestros países, los niños, niñas y adolescentes se han visto afectados por su inclusión en el conflicto, la destrucción del núcleo familiar y el desplazamiento forzado y, por lo tanto, es preciso atender las consecuencias físicas y sicológicas derivadas de estas situaciones. Para enfrentar estas realidades nos proponemos: 
a) Tomar medidas concertadas para la rehabilitación y protección de los niños, niñas y adolescentes afectados por conflictos armados. 
b) Reiterar nuestra satisfacción por la decisión de un creciente número de Estados de adherir o ratificar la Convención de Ottawa sobre la Prohibición, Empleo, Almacenamiento, Producción y Transferencia de Minas Antipersonal y sobre su destrucción, en especial por los reprobables efectos de ellas en la población civil, particularmente sobre niños, niñas y adolescentes. 
Coincidimos en la urgente necesidad de fortalecer la cooperación en la prevención de accidentes, así como en el área de rehabilitación a las víctimas afectadas, a fin de facilitar su reinserción en la vida socioeconómica de sus países. Por ello hacemos un llamado a los Estados que cuentan con los recursos económicos y con la tecnología necesaria, a que continúen brindando su asistencia. 
Nos congratulamos por la celebración en Managua, Nicaragua, de la III Conferencia de Estados Parte de la Convención de Ottawa, en septiembre del año 2001. c) Realizar los esfuerzos necesarios para obtener resultados concretos en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el

Comercio Ilícito de Armas Pequeñas y Armas Ligeras.
13. Nos congratulamos por la adopción, por parte de la Asamblea General de Naciones Unidas, del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la Participación de Niños en los Conflictos Armados y del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la Venta de Niños, la Prostitución Infantil y la Utilización de Niños en la Pornografía, los cuales se encuentran abiertos a la firma en la sede de esa organización. Exhortamos a los países que aún no lo han hecho, a considerar la posibilidad de firmar, ratificar o adherir estos instrumentos, para su pronta entrada en vigor. 
14. Reconocemos que el aumento de las manifestaciones de violencia, particularmente las que tienen como víctimas a niños, niñas y adolescentes, en los hogares, en las escuelas, en las instituciones y en las calles, es uno de los más graves problemas que afectan nuestras sociedades. En ocasión de celebrarse, en el año 2000, el Año Internacional de la Cultura de Paz, reafirmamos nuestro compromiso de, tanto individualmente como en acciones concertadas, desarrollar políticas y tomar medidas adicionales para hacer frente al problema de la violencia, inclusive por medio de una disciplina más rigurosa al acceso y posesión de armas, de la aplicación en las escuelas de programas educativos por la paz y la tolerancia, de la realización de campañas de concientización de la sociedad y del desarrollo de la cooperación con los órganos de comunicación masiva y con la industria de diversiones, a fin de evitar la promoción y diseminación de una cultura de la violencia. 
15. Estamos conscientes de la importancia de hacer frente al problema de las drogas, con base en el principio de la responsabilidad compartida para su solución y en ejercicio de nuestras respectivas soberanías, acordamos continuar la cooperación iberoamericana con fundamento en el marco del Plan de Acción en Materia de Drogas entre América Latina y la Unión Europea. 
Con estos propósitos, continuaremos promoviendo el desarrollo de programas para detectar y prevenir el tráfico y consumo de drogas, especialmente en las escuelas, propiciando campañas de difusión masiva y permanente sobre los efectos nocivos del uso indebido de drogas, y actuando sobre las realidades que condicionan la aparición de esta problemática social. 
Asimismo, asignamos especial importancia a la celebración de la Tercera Reunión del Mecanismo de Cooperación y Coordinación sobre el tema de las Drogas entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe, a realizarse en Bolivia durante el primer semestre del 2001.
16. Sin perjuicio del papel del Estado, reconocemos los importantes aportes de la sociedad civil, en las políticas y programas en beneficio de los niños, niñas y adolescentes. Coincidimos en la necesidad de incentivar la participación de este sector en la protección y promoción de los derechos de la niñez y la adolescencia, por los canales legales establecidos. 
17. Rechazamos las manifestaciones de racismo, discriminación racial e intolerancia, que todavía persisten, por lo que subrayamos la importancia de la "Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y Formas Conexas de Intolerancia", que ofrece la oportunidad para la búsqueda de respuestas adecuadas a ese problema, por parte de la comunidad internacional. 
18. Impulsaremos el fortalecimiento de la coordinación y la cooperación con las instituciones y organismos financieros internacionales, para dar cumplimiento a las acciones y compromisos que hemos asumido. 
Asimismo, abogamos por una solución efectiva, justa y duradera, conjuntamente con los acreedores, al problema del endeudamiento externo, con particular atención a los países altamente endeudados de la comunidad iberoamericana, a fin de que deje de constituir un obstáculo para su desarrollo económico y social, y se puedan atender las apremiantes necesidades de su población. 
Proponemos que las instituciones financieras internacionales mejoren las facilidades crediticias a través de mecanismos transparentes, concertados y no discriminatorios, que contribuyan a que los países en dificultades recuperen con prontitud la solvencia y el acceso a los mercados financieros internacionales. 
19. Vemos con satisfacción los esfuerzos de España y Portugal por aumentar la Asistencia Oficial para el Desarrollo y hacemos un llamado para que los otros países desarrollados adopten medidas similares, deteniendo así, el decrecimiento experimentado en los últimos años e incrementando la corriente de recursos para el desarrollo social, en particular de los niños, niñas y adolescentes. 
20. Reconocemos los avances en el camino de la integración y coincidimos en la necesidad de redoblar esfuerzos hacia la consolidación de los procesos de integración regional en América y en Europa. 
Expresamos nuestra voluntad de participar activamente en la consolidación de la alianza birregional estratégica, de conformidad con los compromisos establecidos en la Cumbre de Río de Janeiro de 1999, y en la preparación de la II Cumbre América Latina y el Caribe- Unión Europea, a celebrarse en España en el 2002. Valoramos la importancia de la incorporación de España y Portugal a la III Fase de la Unión Económica y Monetaria, lo cual contribuirá, de manera positiva, a las relaciones entre la Unión Europea e Iberoamérica. 
21. Nos comprometemos a la consulta y coordinación de nuestros gobiernos en el proceso preparatorio del Vigésimoquinto Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en el 2001, que tendrá el propósito de evaluar los avances y dar seguimiento a la Declaración sobre la Supervivencia, la Protección y el Desarrollo del Niño y el Plan de Acción aprobados en la Cumbre Mundial en favor de la Infancia en 1990, así como a definir en las Naciones Unidas una agenda en este ámbito, para los próximos años. 

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