EL HORNERO

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MATERIAL DE DIFUSIÓN DE LA EMISORA EDUCATIVA "El HORNERO"
REVISTA Nº XX- 2001

www.interdia.org/hornero ó www.paginadigital.com.ar/articulos ó www.RADIOHORNERO.itgo.com  

PRESENTACIÓN DE TEMAS

* INDEX

* EDUCACIÓN

* COMUNICACIONES
* CULTURA
* HISTORIA
* SALUD
* NATURALEZA Y MEDIOAMBIENTE
* CIENCIA Y TECNOLOGIA
* EDITORIALES

 

>>>>>>-EDUCACION-<<<<<

TEMARIO EDUCACIÓN

* JORNADAS DE LA COMUNICACIÓN EDUCATIVA
* CONCURSO LA RADIO EN LA ESCUELA
* CONTRUCTIVISMO
* EL DOCENTE Y EL ALUMNO CON DÉFICIT ATENCIONAL
* LOS PRINCIPALES EDUCADORES
* PADRES Y ESCUELAS
* LOS ALUMNOS DE FORMACIÓN DOCENTE
* LAS TABLAS DE MULTIPLICAR
* LA DEMOCRACIA EN LA ESCUELA
* SEMIOLOGIA
* UN MUNDO DE SABER

La Emisora Educativa "El Hornero", invita a las

QUINTAS JORNADAS DE LA COMUNICACIÓN EDUCATIVA

Se realizarán septiembre de 2001.

OBJETIVOS: 
Dirigidas a docentes, alumnos, padres de familia, comunicadores y público en general.
Motivan estas jornadas, el deseo de ofrecer a los asistentes, los conocimientos y herramientas necesarias acerca de los "medios" y su influencia en la "familia", fundamentalmente en los niños. Sabemos con seguridad que la labor de esos medios puede adecuarse a esta "revalorización moral y espiritual". 
Brindar a los asistentes, los conocimientos y herramientas necesarias acerca de esos "medios". 
Fortalecer la materia prima educacional de nuestra Emisora. 
TEMARIO
LA ESCUELA
* Periodismo escolar escrito, radial y televisivo. 
La lectura como aprendizaje. Relación entre los medios de comunicación y la literatura. 
* ECOLOGÍA: trabajos realizados en la escuela y con la comunidad. La familia y el niño como pequeño agricultor. 
* EL NIÑO, EL DOCENTE Y EL ABUELO COMO COMUNICADORES
Especialistas e interesados
* LA FAMILIA
El hogar. Problemática de la discapacidad. Roles de los padres, niños y adolescentes frente a los medios. 
* LA SALUD
Medicina Preventiva, embarazo, discapacidades, alergias, Sida, drogadicción, otros.
* ECOLOGÍA Y MEDIOAMBIENTE
Participación de organismos oficiales, privados e instituciones de bien público. 
* CIENCIA Y TECNOLOGÍA
Pasado, presente y futuro como herramienta educativa. 
Exposición y demostración a cargo de especialistas. 
* HISTORIA LOCAL Y NACIONAL
Tradición: música e historia. 
Tango, música, historia y anécdotas. 
METODOLOGÍA A EMPLEAR:
Mesas redondas y exposiciones a cargo de alumnos, docentes y especialistas.
COSTO: Apretón de manos y saludos cordiales.

Para mayor información diríjase a: Administración de El Hornero: 
Bermúdez 1767 (1636) 0livos, Provincia de Buenos Aires, ARGENTINA fax 54-011-4717-5358/88 - 
Producción de El Hornero: Dorrego 3268 - (1607) Martínez - 
Partido de San Isidro - ARGENTINA Tel. 54-011-4765-3080 - E-mail: radiohornero@giga.com.ar 
Páginas web: www.interdia.org/hornero  - www.radiohornero.itgo.com 

 

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CONCURSO 2001 "LA RADIO EN LA ESCUELA"

Organizado por la EMISORA EDUCATIVA "EL HORNERO"

OBJETIVOS
Los objetivos del concurso no competitivo, están orientados a la promoción en los niños y jóvenes, (también en los adultos que cursen el ciclo primario), al conocimiento y acercamiento a los medios de comunicación, en este caso, la radio, como vehículos para la autoexpresión u comunicación habitual y cotidiana, integrando de manera activa y concreta, los distintos temas abordados en los claustros escolares. 
Consiste en el armado y grabación de un micro radiofónico de 10´ (diez minutos) como extensión máxima, realizado por alumnos. 
* Cada escuela podrá participar presentando más de un trabajo inédito, pero sólo 1 (uno) por sala o grado. 
* Los trabajos serán clasificados en cinco categorías: 1- Jardín y Preescolar. 2- Primer ciclo E.G.B. 3- Segundo ciclo EGB. 4- Tercer ciclo EGB. 5- Escuela para adultos, otros. 
* El jurado estará integrado por docentes de reconocida trayectoria en el ámbito educativo, por periodistas y locutores, como así también por la dirección pedagógica y general de la Emisora Educativa "El Hornero". 
* Los programas referidos al Medioambiente serán remitidos al Club Econiños y al Club Ecojóven.
* La decisión del jurado será inapelable. 
* El concurso puede ser declarado desierto en cada una de sus categorías. 
* La participación en el concurso implica el conocimiento y aceptación de estas bases. 
* Los programas que se hayan destacado, se presentarán en nombre de la escuela al Congreso "El Niño y la Televisión" que se realizará en el mes de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires y en organizaciones nacionales e internacionales vinculadas a la educación.
* El sólo hecho de participar autoriza a la producción de la emisora "EL HORNERO" a emitir total o parcialmente los micros presentados, como así también a las decisiones que adopte sobre cualquier otra cuestión no prevista en estas bases. 
Características de los micros: 
* Temas a tratar: - "Los derechos del niño". - "Educación vial". - "Ecología práctica". - "El hogar y la familia". - "El arte en la escuela". - "La música y el hombre". - "Historias y leyendas de nuestros pájaros autóctonos". - "Los abuelos como fuente de historia", Otros. 
* Es excluyente la participación principal de los alumnos para quienes está destinado el concurso con la supervisión del docente. 
* El material debe ser presentado en un casette procurando buen nivel de sonido y claridad en la grabación para poder apreciarla y evaluarla, cuya duración máxima no podrá exceder los 5 (cinco) minutos. 
* En la tapa del casette debe figurar nombre de la escuela, grado o sala, y maestro coordinador. 
* En hoja aparte y escrita a máquina o PC se indicará: 1- características del programa con un breve comentario sobre el tema elegido, la experiencia y su contenido. 2- Cantidad de alumnos intervinientes con nombres y apellidos, grado o sala, edad. 3- Establecimiento: dirección y teléfono. 4- Nombre y apellido de los maestros coordinadores (un teléfono para comunicarnos en forma personal). 5- El casette como la hoja aparte deben ser entregadas en sobre cerrado con el título "Concurso El Hornero", nombre del establecimiento y el curso. 
* Guión del programa con las ampliaciones necesarias, escrito a máquina o en PC, disquete de 3 1/2, programa Word, a los efectos de su publicación en la Revista "El Hornero". 
* Los trabajos se recibirán en hasta el día 31 de agosto de 2001, fecha de cierre definitivo del concurso. 
* Parte de éstos trabajos grabados, se remitirán en casette para que otros que han participado, conozcan y obtengan nueva materia prima para futuros emprendimientos en las respectivas localidades. 
* Costo: ninguno 
RECONOCIMIENTOS
Certificado de Participación en que constará los nombres de los participantes, el docente y el establecimiento. 2- Casette con las mejores presentaciones. 3- Difusión del material en las formas habituales de la emisora.
Para mayor información diríjase a:
Administración de El Hornero: Bermúdez 1767 (1636) 0livos, Pcia. de Buenos Aires, ARGENTINA - fax 54-11-4717-5358/88
Producción de El Hornero: Dorrego 3268 (1607) - Ciudad de Martínez 
Ptdo. De San Isidro - ARGENTINA - tel. 54-11-4765-3080 -
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CONSTRUCTIVISMO, CUERPO Y LENGUAJE
Autor: Ricardo Luis Crisorio fuente: Ministerio de Educ. Arg. 1998

Me siento tentado a afirmar que mi tesis más general -que podría enunciar como "los discursos hacen las prácticas" y en la que discursos no debe confundirse con teorías- no hubiera sido posible desde un enfoque o punto de vista que no fuera, por decirlo así, constructivista; cuando menos no hubiera sido posible sin las hipótesis, preguntas y proposiciones cardinales de la problemática levantada por el constructivismo.
En efecto, una investigación preocupada por la relación entre los discursos, por definición social, y las prácticas, tanto individuales como sociales, en el contexto / texto de una tarea profesional en una sociedad y en una cultura dadas, difícilmente pueda siquiera pensarse en el marco de una perspectiva enmarcada en el asociacionismo o el empirismo. Tanto más en una disciplina a la cual parece haberle tocado en suerte, en el reparto de las tareas sociales, interesarse por lo más dado e incuestionablemente real en el hombre, es decir, su cuerpo y su inherente capacidad de moverse.
A propósito, las particularidades de la educación física probablemente planteen algunas hipótesis, preguntas y proposiciones al propio constructivismo; si no al constructivismo teórico, por lo menos al constructivismo discursivo, que también pueden plantearse desde otros lugares -que, de hecho, han sido planteadas desde otros lugares-, lo cual ofrece cierto resguardo a mi pensamiento, protegiéndolo al menos de una presuposición de delirio o de revelación de verdad, lo cual es un delirio; por ejemplo: ¿cómo es que se construye, si efectivamente puede construirse, algo tan real, tan material y dado como el cuerpo de cada uno?.
Antes de seguir es preciso que diferencie discursos de teorías. Las teorías son relaciones de conceptos; los discursos, en cambio, deben definirse en relación con la interpretación, es decir, con "la asignación conceptual de determinada significación a determinado fenómeno, en función de su representación posible en determinado momento de determinada sociedad"1. La relación entre las teorías y los discursos ha sido captada muy bien por Alfredo Eidelsztein cuando advierte que la teoría de Freud ha pasado a formar parte de la "batería del Otro"2, con mayúscula, como los lacanianos nombran al orden simbólico, a la cultura como alteridad del sujeto, para diferenciarlo del otro con minúscula, de los otros concretos que interactúan con el sujeto. Por mi parte digo, a partir de esta advertencia de Eidelsztein, que la teoría freudiana se ha transformado en discurso. Iré más lejos y diré que la difusión de las teorías fuera de los campos y de las comunidades que guardan las tradiciones de investigación, genera discursos que, por fuerza, las distorsionan. Iré más lejos aún y sostendré que el campo educativo funciona como Otro, con mayúscula, de las teorías con que pretende operar, transformándolas en discursos.
Las teorías constructivistas parecen un ejemplo de este fenómeno. Muchos de sus conceptos seguramente han perdido valor a manos del significado que tienen en el lenguaje o han sido interpretados desde el sentido común. No obstante, creo que este caso contiene también el fenómeno inverso, es decir, espacios del constructivismo en que se cuelan las representaciones posibles de determinada sociedad en determinado momento.
Llama la atención que el constructivismo, en general, no encuentre referencias en el psicoanálisis, en Freud, cuya tesis acerca de que la realidad se construye -bien que referida a la realidad anímica- precedió a todas las elaboraciones del constructivismo. Ya en Freud, aunque todavía derivaba ciertas consecuencias psíquicas de la diferencia sexual anatómica, y más en Lacan, para quien estas consecuencias se derivan del lenguaje, el planteamiento de una realidad construida -incluido en ella el cuerpo- es absolutamente patente.
Puede parecer extraño, sin duda, que un profesor de Educación Física, cuyo propio destino parece indiscutiblemente más seguro concibiendo un cuerpo orgánico, material y dado, abrace esta tesis. Sin embargo, pese al riesgo, ésta parece más completa que aquella y, de todos modos, el cuerpo orgánico no ha procurado a la Educación Física mejores consideraciones en el campo científico ni en el educativo.
Aunque así fuera, esto no justificaría renunciar a la proposición de Furlán en cuanto a que investigar es renunciar a decir cualquier cosa. Por otro lado, desde que hizo suyo el postulado sobre "la solidaridad elemental y profunda entre el movimiento y el pensamiento"3, la educación física, por intermedio de las concepciones psicomotricistas, no ha hecho otra cosa que intentar escapar del organismo como destino, aunque este camino le haya hecho caer, una y otra vez, en el organismo. El concepto "psicomotricidad" fue acuñado por Dupré en 1911, tras observar esta solidaridad entre el movimiento y el pensamiento en los casos de "debilidad mental", expresión que él mismo había acuñado antes y que extendió a lo mental una calificación hasta entonces reservada a lo físico. El concepto sirvió para dar cuenta de la correspondencia entre los déficits motrices y los déficits intelectuales, pero en los términos de la psiquiatría, es decir, sosteniendo la ilusión de la medicina de hallar una sede orgánica para todo aquello que se alejara de lo "normal".
La educación psicomotriz, ese discurso sobre el cuerpo y el movimiento que es casi el único que las ciencias de la educación están dispuestas a aceptar de buena gana, probablemente porque hace entrar al cuerpo en el orden de la racionalidad pedagógica y lo subordina al intelecto, no escapa, en ninguna de sus vertientes, a la ilusión de un cuerpo dado, real e individual, ni al dualismo contra el cual se empeña. Ilusión y dualismo en los que caen también la educación general y sus ciencias toda vez que conciben el cuerpo desde el punto de vista de salud psicofísica o desarrollo psicomotriz. Pese a ello, una y otra se sitúan, más o menos dudosas o parciales interpretaciones mediante, en la perspectiva constructivista.
La revisión de la bibliografía de la psicomotricidad y de la educación, no obstante, deja la sensación de que, o el constructivismo, en general, no ha respondido claramente a las preguntas de Martí4: ¿qué se construye?, ¿cómo se construye?, ¿quién construye?, o las traducciones psicomotricistas y educativas han pecado contra el constructivismo cuando han transpuesto al cuerpo sus conclusiones acerca de la mente.
Creo que puede hablarse de responsabilidades compartidas o responsabilizar al carácter procesual de la construcción humana de conocimientos que hace que, las más de las veces, pensemos y actuemos en el interior de una representación posible en determinado momento de determinada sociedad y de su sistema de pensamiento.
Si es cierto que en el debe de la psicomotricidad y de la educación puede contabilizarse una concepción de cuerpo más listo a conocerse -en tanto ambas sostienen la ilusión de una percepción directa no significada, es decir, no mediada por las representaciones5, y una relación sujeto / medio similar a la que el positivismo plantea para la relación sujeto / objeto de conocimiento-, en el del constructivismo bien puede cargarse no sólo el no haberse ocupado del cuerpo ni del conocimiento del cuerpo sino también el haber incorporado tardíamente el concepto de cultura en todo su alcance, refiriéndose al medio, al entorno, más como contexto que rodea que como texto que atraviesa -textualiza- al individuo humano.
Tomemos, tal como son presentadas por Molina y Cerda, las dos tesis centrales del argumento constructivista: "primero, que el desarrollo de la mente (y sus productos) es fruto de un esfuerzo constructivo activo por parte del sujeto humano (individual y social) y, segundo, que 'lo real' es un constructo de esta mente"6.
Nada encuentro para decir en cuanto a que el desarrollo de la mente y sus productos sean fruto de un esfuerzo constructivo y activo del sujeto humano. En cambio, es necesario decir que entender lo real como constructo de la mente humana no puede significar que nada existe fuera de esta mente. De allí que es preciso significar -nombrar- de algún modo lo que queda fuera de la mente.
Creo que el concepto "real", muy usado por Piaget y también por Bruner, es confuso para designar lo que el entendimiento humano construye.
El psicoanálisis, en cambio, designa lo que el conocimiento humano construye con la palabra realidad, dejando real para significar lo que queda fuera de la acción constructiva del sujeto humano y que constituye la referencia necesaria de esa construcción. La respuesta a la pregunta ¿qué se construye? sería, entonces: se construye la realidad por referencia a lo real.
El beneficio de esta distinción es evidente, en tanto permite aclarar tanto qué se construye cuanto cómo se construye.
Si no hay dudas de que el que construye no puede ser otro que el sujeto humano (dando por supuesto que estamos de acuerdo en qué es un sujeto humano y evitando las discusiones en torno al sujeto que el alcance de este artículo impide abarcar) no es tan claro -antes bien aparece vago y amplio- decir que se construye lo real en la acción e interacción con el medio natural y social. Semejante formulación no aclara con la rigurosidad necesaria la naturaleza de esta interacción ni hace lugar al carácter primordialmente social de la individualidad humana.
Por un lado, la imprecisión en la definición de la índole de esta interacción ha permitido a la llamada educación psicomotriz, como he dicho, suponer una percepción objetiva del medio y pasarse por alto la cultura en tanto que red de significaciones construida por el hombre7. Por el otro, antes que a ella, la indistinción entre lo real y la realidad -entre lo que es y lo que se construye con relación a lo que es- permitió a la educación física tradicional suponer que se ocupaba del cuerpo cuando, en realidad, sólo se ocupó del organismo, y a la educación general creer que para conocer el cuerpo bastaba con aprender su anatomía y su fisiología.
Es cierto que la educación y la educación física tradicionales se desarrollaron al unísono con el florecimiento de las ciencias biológicas, particularmente de la fisiología, en un tiempo en que el concepto de cultura no tenía la relevancia científica que hoy tiene. También es cierto que pueden encontrarse en las corrientes psicomotricistas y en la educación interpretaciones erróneas de las tesis del constructivismo. Pero no es menos verdadero que la introducción del concepto de cultura, con sentido relevante, en los planteos del constructivismo es relativamente reciente.
El concepto de cultura en su acepción actual es, en sentido estricto, sino totalmente, bastante ajeno, por ejemplo, a la teoría de Piaget; igualmente, la importancia concedida al lenguaje por Vygotski tardó en recorrer, como bien ha señalado Bruner, el camino hacia el oeste8.
Volvamos ahora al cuerpo para afirmar que el cuerpo se construye. Según esto, el cuerpo es secundario; es decir, no se nace con un cuerpo. Existe un organismo, qué duda cabe, como existe un sistema nervioso, y huesos, músculos y articulaciones. Pero nada de eso es el cuerpo; el cuerpo no pertenece a lo real. Ni siquiera el organismo, el sistema nervioso, los huesos, músculos y articulaciones pertenecen estrictamente a lo real, pero no puedo profundizar aquí ese análisis. 
Entre estas realidades y lo real media la actividad construccionista del conocimiento humano: lo real es, en rigor, incognoscible9.
Ahora bien, si la realidad es lo que se construye: ¿cómo se construye la realidad?.
Puede afirmarse que el carácter social de esta construcción pertenece a la tradición investigativa y teórica del constructivismo, aunque muchas veces lo efectivamente relevado en ella, al menos en Piaget, parece corresponder más a una dimensión relacional, con fuerte carga psicológica10, que a lo propiamente social. Volveré sobre el punto.
Pero si es fácil admitir este carácter social en la construcción de un conocimiento evidentemente social como es el conocimiento genéricamente considerado, no es igual de sencillo reconocerlo -y no lo ha sido para la educación tradicional ni moderna como tampoco para la educación psicomotriz- cuando se trata de algo tan aparentemente individual y real como el cuerpo y el cuerpo de cada uno. De hecho, los estudios médicos, anatómicos, fisiológicos, neurológicos, etc., que la educación se empeña en transmitir en los espacios de ciencias naturales, biología o anatomía como conocimientos del cuerpo, poco o nada dicen del cuerpo y, menos aún, del propio cuerpo.
Trascender esta limitación requiere, precisamente, incorporar en la visión constructivista una lente cabalmente social capaz de trascender la dimensión puramente relacional y grupal para abarcar y considerar la totalidad social y el conjunto de sus producciones simbólicas en una perspectiva historicista11.
El cuerpo, entonces, como realidad construida, desdibuja sus contornos individuales para aparecer como un cuerpo literalmente social, del cual cada cuerpo singular es un ejemplo particular particularmente construido en la confluencia de significados privados y sociales, familiares y culturales, sencillos y complejos, presentes y pasados, cuya historia comienza antes del nacimiento y se prolonga incluso más allá de la muerte, no sólo en los términos que ha señalado el psicoanálisis sino en el sentido de un cuerpo cuya incorporación a la cultura le exige in-corporar en sí mismo a la cultura.
Es una concepción constructivista de este tipo la que permite considerar con Waddington la existencia de un "mecanismo evolutivo fundado en la transmisión sociogenética..."12. Esta misma proposición, combinada con otras que Waddington comparte con cierto pensamiento biológico y filosófico actual (Seitelberger, Maturana, Echeverría, etc.) acerca de que el carácter del hombre se define en el devenir antes que en el ser13, redefine radicalmente la correspondencia entre desarrollo y aprendizaje con relación a cómo la ha entendido hasta aquí la educación y la educación física.
Quizá sea el resultado de interpretaciones ligeras de algunas tesis piagetianas, aunque, para ser justos, ciertas tesis de Piaget -continuidad / contigüidad entre desarrollo y aprendizaje, estadios, etc.- admiten lecturas biologistas; o sea, consecuencia de inferencias demasiado rígidas de las conclusiones de la psicofisiología evolutiva, aunque, para ser estrictos, la psicofisiología evolutiva no se ha preocupado demasiado por la flexibilidad de sus enunciaciones; o sea, un efecto de la subsistencia de una tradición biologista que traiciona las interpretaciones, lo cierto es que la relación entre desarrollo y aprendizaje ha sido entendida como una relación de dependencia del aprendizaje respecto del desarrollo. Todavía es común escuchar, en el discurso corriente de maestros y profesores, que los niños de tal o cual edad, etapa o estadio evolutivo pueden, o no pueden, hacer o aprender, tal o cual cosa, lo cual equivale a otorgar preeminencia a los factores genéticos sobre los culturales, despreciando la fuerza de la enseñanza. 
Esto pese a que la afirmación de Bruner acerca de que "cualquier tema puede enseñarse a cualquier edad, de alguna forma que resulte a la vez interesante y adecuada"14 no es para nada nueva. Nuestra experiencia dice que también cualquier destreza o habilidad corporal puede enseñarse a cualquier edad de alguna manera que convoque el interés con la sola condición de sujetar su enseñanza a consideraciones más de tipo pedagógico y didáctico (sentido o sinsentido del aprendizaje que se propone, encuentro de los canales comunicativos pertinentes, etc.) que propiamente evolutivos.
Si bien la proposición de Bruner en absoluto niega la consideración de las exigencias del desarrollo -tampoco las negamos nosotros-, su enunciación refuerza que, pese a la prematuración característica del ser humano, o precisamente por ella, un corte radical se produce en el momento del nacimiento con la recíproca incorporación del cachorro humano a una cultura signada por el lenguaje y de esa cultura a su desarrollo; corte que invierte o, por lo menos, iguala, la dependencia entre desarrollo y aprendizaje. Agreguemos, de paso, la experiencia derivada de los experimentos de Piaget en cuanto a que la participación de niños en situaciones experimentales acelera relativamente ciertos logros evolutivos.
Dos ejemplos me permitirán, espero, ilustrar mejor la certeza que he tratado de exponer respecto de la preeminencia del aprendizaje sobre el desarrollo y de que "lo específico y exclusivo a la especie humana es precisamente la enseñanza"15 en el marco de una comunión entre acción y lenguaje.
El primero es el clásico estudio de Piaget sobre los reflejos, del cual concluye que, aún siendo montajes hereditarios, los reflejos nunca funcionaron, por lo que les es propio un mecanismo que asegura su ejercicio; el juego funcional forma parte, según él, de este mecanismo de ejercitación de los reflejos. Es interesante ver cómo, sin necesidad de negar los procesos de mielinización de las vías nerviosas, Piaget conecta este dispositivo con los mecanismos generalizadores y diferenciadores de la asimilación: el lactante generaliza el ejercicio del reflejo de succión "chupando" todo cuanto está a su alcance y diferenciando lo que le proporciona placer y lo que no, siempre y cuando no esté acuciado por el hambre, en cuyo caso sólo acepta el pezón reconfortante. Esta interpretación supera las estériles clasificaciones de la neurofisiología, que sólo ha podido constatar que algunos reflejos deben perderse y otros afirmarse para permitir el advenimiento de conductas motrices superiores, por ejemplo, la necesaria pérdida del reflejo plantar y la forzosa afirmación del reflejo erector del raquis para posibilitar la emergencia de la marcha bípeda.
Podrá objetarse que los reflejos no admiten, por su propia condición, enseñanza ninguna, pero tampoco el "sentido práctico" 16 requiere otra enseñanza que la exposición constante a ciertas condiciones regulares, que no son sino sociales y culturales; y así otros aprendizajes como la marcha o el idioma, que siempre estamos dispuestos a considerar naturales17. El solo hecho de que los reflejos deban ejercitarse para funcionar "humanamente", y que este funcionamiento se haga posible en sociedad, es decir, en el interior de un orden simbólico, implica, a pesar de Piaget, una ruptura en la continuidad del desarrollo puramente genético en favor de un desarrollo epigenético, de una envergadura similar al que la adquisición del lenguaje impondrá más tarde al propio Piaget. Hay que advertir, además, que esta explicación de Piaget deja de lado el conjunto de significaciones que rodean este ejercicio de los reflejos y que él mismo no hubiera podido identificar ese ejercicio con un juego sin el conjunto de significaciones que asigna a ciertos comportamientos el carácter de juego. 
El segundo ejemplo reside en la constatación de Vygotski de que es la madre, o un otro portador de lenguaje, quien significa los gestos del cachorro humano, enseñándole a la vez el significado compartido y a compartir significados, es decir, promoviendo su "acceso a la vida intelectual de aquellos que les rodean"18; vida intelectual que es creación y creadora de una forma de vida específicamente humana y que, mediante la educación, modifica, precede, amplifica y supera las capacidades innatas. La biología, según Maturana, es a la vez pura limitación y pura potencia: el hombre no puede volar "naturalmente" porque no está genéticamente dotado para ello, pero puede desarrollar artefactos diversos que le permiten volar, a condición de ingresar en un orden simbólico; sin un orden simbólico, un avión es tan impensable como un edificio o un automóvil. Es el lenguaje, en tanto "coordinación de la coordinación de las acciones"19, lo que caracteriza la forma de vida específicamente humana.
Espero que estos ejemplos sean suficientes para esclarecer mi idea de que la enseñanza y el aprendizaje como requisitos indispensables de la transmisión sociogenética -aprendizaje en el sentido de que "es evidente que cualquier sistema de transmisión social de información puede funcionar únicamente si de uno u otro modo es posible colocar a los recipientes potenciales en una condición tal que estén dispuestos a aceptar el contenido de los mensajes que se les dirigen"-20, predominan sobre cualquier supuesto condicionamiento del desarrollo. Conectados, ambos ejemplos plantean una afirmación de la importancia a dar a la actividad del sujeto pero también que esa actividad es insuficiente sin las estructuras de significación propias de la cultura. Quiero decir que es posible pensar, rigurosamente, que nuestra genética apenas nos provee de un cúmulo de potencialidades, sin prevalencia de partes de ninguna índole (ni de la mente sobre el cuerpo ni del cuerpo sobre la mente, ni de la primacía del desarrollo del uno antes que el de la otra), y de una vocación general y multívoca a organizar la experiencia desde el punto de vista de cultura, razón por la cual nunca agradeceremos suficientemente a nuestra genética.
Espero también que este trabajo, aún con sus evidentes limitaciones, contribuya a que los representantes de uno y otro lado de la educación, el lado de la mente y el lado del cuerpo, "lados" por supuesto falsos, puedan integrar sus miradas en la consideración de la acción y del lenguaje: los primeros reflexionando con más rigor del que habitualmente lo hacen -envueltos en una "episteme" inconsciente e incuestionablemente dualista sobre la cual también es preciso reflexionar- sobre su declamado reconocimiento del valor de la acción corporal, dado que el lenguaje no es solamente verbal y el acto es siempre significante. Los segundos -envueltos en la misma episteme y obligados al mismo rigor reflexivo- abandonando la quimera de un cuerpo sin palabra o de un lenguaje corporal distinto del lenguaje, ya que ningún gesto, acción o movimiento puede decodificarse en otro orden que en el de la lengua.
Finalmente espero, aunque valore en ella apenas su humildad y reconozca sólo su pobreza, que esta contribución nos ayude a imaginar, puestos a mejorar el mecanismo de transmisión sociogenética que distingue al hombre del resto de los animales, la educación, los mecanismos que nos permitan, en la construcción del sujeto humano, articular la acción con el lenguaje. Al fin y al cabo, cuerpo es también una palabra y el lenguaje también es una acción. 


1 Magariños de Morentin, J. y col., "Esbozo semiótico para una metodología de base en Ciencias Sociales", en Magariños de Morentin, J., 1996, Los fundamentos lógicos de la semiótica y su práctica, Buenos Aires, Edicial, p. 251.
2 Eidelsztein, A., 1998, "El complejo de Edipo y la metáfora paterna: sus articulaciones e incidencias clínicas", seminario, UBA.
3 Dupré, E., Pathologie de l' imaginatión et de l' emotivité, Paris, Payot, 1925.
4 Martí, E., 1996, "Constructivismo", Anuario de Psicología, nro. 69, Barcelona, Universidad de Barcelona, págs. 3-18.
5 Se entiende por representación, "la específica identificación perceptual (sensorial o imaginaria) de determinadas formas (y de su interrelación), pertenecientes a un determinado fenómeno, en función de su interpretación posible en determinado momento de determinada sociedad", Magariños de Morentin, J. y col., "Esbozo semiótico para una metodología de base en Ciencias Sociales", en Magariños de Morentin, J., 1996, Los fundamentos lógicos de la semiótica y su práctica, Buenos Aires, Edicial, p. 251.
6 Cerda, A.M. y Molina, V., 1997, Presentación del Módulo de Autoaprendizaje para el Seminario "Investigación sobre Aprendizaje y Formas de Enseñanza", Santiago de Chile, UHAC-PIIE, pág. 2.
7 Geertz, C., 1987, La interpretación de las culturas, México, Gedisa, pág. 20.
8 Bruner, J., La importancia de la educación, 1987, Barcelona, Paidos, pág. 27.
9 Por esto Lacan concibe la ciencia como imposible, porque su objetivo es el conocimiento de lo real.
10 El concepto sociogénesis, de hecho, se difundió en la literatura constructivista más tardíamente que el de psicogénesis.
11 En el sentido de Foucault.
12 Waddington, C.H., "El animal humano", en Brain, R. y otros, 1975, Psicología Social y Humanismo, Buenos Aires, Paidos, pág. 57. 
13 ibid., pág. 41.
14 Bruner, J., 1987, La importancia de la educación, Barcelona, Paidos, pág. 31.
15 Cerda, A.M. y Molina, V., 1997, Módulo de Autoaprendizaje para el Seminario "Investigación sobre Aprendizaje y Formas de Enseñanza", Presentación, Santiago de Chile, UHAC-PIIE, pág. 3.
16 Bourdieu, P, 1989, "Fieldwork in philosophie", en Cosas dichas, Grijalbo, México.
17 Para dimensionar la importancia del orden simbólico, de la cultura, en estos aprendizajes, vale tener presente que los niños-lobo no dominaban el lenguaje pero tampoco la marcha bípeda, lo que equivale a decir que sus reflejos específicamente humanos tampoco funcionaban.
18 Vygotski, L., 1988, El desarrollo de los procesos psicológicos superiores, México, Grijalbo, pág. 136.
19 Maturana, quien ha acuñado este concepto, lo utiliza constantemente en su obra.
20 Waddington, C.H., op.cit, pág. 55.

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El docente y el alumno con Déficit Atencional

Autor: Luis A. Demattia" ldemattia@infovia.com.ar  fuente: en http://www.nalejandria.com 

La participación del docente en el tratamiento del alumno con Déficit Atencional es muy importante, de hecho el docente es uno de los principales agentes del cambio de la conducta del niño.

Lo ideal es trabajar con estrecha comunicación entre docente, psicopedagogo y/o psicólogo. El psicopedagogo y/o psicólogo deben proveer al docente de las distintas herramientas y técnicas de control de conducta que le permitan reducir las conductas, problemas o síntomas por exceso y reducir la tasa de conductas deficitarias.

Guía de consejos que le permitan al docente tomar algunas medidas básicas:

1) En estos alumnos sus síntomas disminuyen con el contacto persona a persona. Es decir, si el alumno se encuentra en un ambiente calmo, hablando con alguien sin que haya un tercero de por medio, sus síntomas no alcanzan toda su intensidad.

De esto se desprende que estos alumnos deben ser sentados en el lugar del aula más alejado de puertas y ventanas, además, es conveniente tenerlos cerca, y estar constantemente encima de ellos. Estos alumnos necesitan un constante control por parte del docente, control que les ayuda a ellos a su vez a controlarse a sí mismos.

2) La mayoría de los alumnos con Déficit Atencional, pueden permanecer en el aula normal, sin embargo, es conveniente tomar algunas precauciones especiales con estos alumnos.

En las evaluaciones es altamente recomendable dar mas tiempo a estos alumnos, y de ser posible evaluarlo a solas y no en el aula con todos sus compañeros, esto facilitara la concentración del niño. Estas medidas pueden determinar que apruebe o no un examen.

3) En cuanto a las actividades en el aula, el estudio o las tareas es conveniente dividir el trabajo de estos alumnos. Es decir, una actividad que a otro alumno se le da completa, al alumno con Déficit Atencional se la vamos presentando "... por partes... ", si se me permite la expresión.

4) Debido a su alta desatención a estos alumnos debe inculcársele él habito del autocontrol, levantar la mano y preguntar a la maestra, buscar instrucciones en el pizarrón, o preguntarle a un compañero, puede ayudarle a estos alumnos a no perder el hilo de su trabajo. Incluso puede optarse por establecer un compañero del alumno como "tutor", que lo ayude en la realización de determinadas tareas.

5) Es del todo inconveniente retar o regañar al niño constantemente por sus posturas bizarras a la hora de sentarse en el banco, recordemos que les resulta muy difícil quedarse quietos y correctamente sentados en sus bancos. Aquí lo optimo es llegar a un arreglo con el niño, le permitiremos sentarse como quiera, siempre y cuando no altere el normal desenvolvimiento de la clase.

Cabe aclarar dos cosas:

Que en lo posible debe explicarse a los compañeros del alumno el problema que este tiene, debemos fundamentar porque le permitimos algunas cosas que a los demás no le permitiremos.

Que tomar medidas especiales en el caso de estos alumnos, no implica que reciban un tratamiento especial, no tienen porque ser privilegiados en el aula.

6) Si la escuela dispone de docentes preparadas especialmente para estos temas, entonces puede ser muy positivo que esta trabaje con el alumno, siempre dentro del aula y no sacándolo de ella, esto último sólo debe hacerse en caso de evaluaciones o pruebas.

7) Es importante recordar a los docentes de alumnos (especialmente adolescentes) con este problema, que las actividades que desarrolle el alumno deben estar controladas por el terapeuta del mismo. Si el niño necesita maestra particular, o tratamiento psicopedagógico de algún tipo, el terapeuta debe estar informado. A estos alumnos debe programárseles la actividad de manera tal que mejore su rendimiento y no favorezca la aparición de fatiga.

Sobre este punto es necesario detenernos un momento. Muchas escuelas de nuestro país tienen horarios del todo inconvenientes desde el punto de vista fisiológico. Es decir, los descansos (recreos) a veces están espaciados en intervalos de 80 minutos, mientras que esta fehacientemente demostrado que la atención declina significativamente mas allá de los 50 minutos sino se toma alguna medida.

Por otro lado es notorio como muchos docentes y directivos se quejan de la conducta de estos alumnos en los recreos, que desbordan los límites de la hiperactividad y pone en peligro la integridad física de los demás niños. Si tenemos en cuenta que la mejor forma de dejar descansar a nuestro cerebro luego de una actividad intelectual es precisamente realizar actividad física entonces, no tiene porque extrañarnos de la manifiesta hiperactividad que se da en los recreos, que se intensifica al ser tan prolongada la actividad áulica, y que en un alumno que ya tiene problemas de hiperactividad se intensifica aun más.

Por supuesto con esto no queremos decir que en las escuelas se deba tener recreos cada 50 minutos sino sencillamente que una vez finalizados los módulos de 40 se permita a los alumnos un pequeño descanso en el aula de 5 minutos y luego se reanude la actividad. En los recreos no debemos perseguir a los alumnos con él... no corras..., sino que debemos tener presente que el movimiento o ejercicio físico favorece el descanso de nuestro cerebro y les permite volver al aula algo más relajados y menos fatigados intelectualmente.

Después de lo dicho queda muy claro que dejar a un alumno sin recreo como castigo por alguna falta, y en particular un alumno con Déficit Atencional, es un grueso error.

8) La distribución de los bancos en el aula también tiene importancia a la hora de facilitar la atención de los alumnos no solo con Déficit Atencional. En EE.UU. suele recomendarse que los bancos formen un semicírculo y evitar la formación de grupos, (salvo cuando la tarea requiera el trabajo de grupo) o la distribución tradicional, nuca a nuca.

Por supuesto que esta propuesta no resuelve el problema, pero contribuye a mejorar las capacidades atencionales del alumno. Si pretendemos que tomar tantas medidas no produce cambios demasiado significativos y a raíz de ello no las tomamos, entonces estaremos reforzando aún más la problemática del alumno.

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Los Principales Educadores

El autor, Jorge Ferrari, nació en Mendoza, en 1955. Es licenciado en Ciencias de la Educación y tiene una amplia trayectoria en dicho ámbito.

"Los hijos necesitan tener a sus dos padres cerca".

Este es el planteo central del libro de Jorge Ferrari, quien en un lenguaje sencillo y ameno se encarga -pagina a pagina- de derribar viejos mitos, con relación a la crianza de los hijos y al rol que en la misma le caben al padre y a la madre. Muy buena fundamentación científica y una mirada profunda y perspicaz, se combinan para generar una obra seria, pero sumamente entretenida, por sus ironías y por referirse a situaciones que a todos nos interesan.

Las vivencias del hombre durante el embarazo (la covada), el rol del padre desde la concepción hasta la adolescencia, las dificultades de las madres solas, las causas y consecuencias de la ausencia paterna, las irremplazables funciones de la familia, la paternidad después del divorcio, y como mantener la cotidianeidad con los hijos cuando no se vive bajo el mismo techo, son los principales temas que aborda el autor. Las conclusiones son optimistas en la medida que observa que luego de la familia autoritaria que conocimos hasta la mitad del siglo pasado y la crisis en que la institución entro a partir de los a los sesenta, hoy se produce una revalorización de su rol, mas allá de que los padres vivan juntos o no. En el tercer milenio Ferrari ve a los hijos criados, cada vez mas, por su padre y su madre en conjunto, sin falsos prejuicios, ni tareas exclusivas. Esto dará al mundo jóvenes menos ansiosos, más seguros, amplios y solidarios.

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PADRES Y ESCUELAS:

PARTICIPE, CONOZCA SUS DERECHOS Y ASUMA SUS RESPONSABILIDADES

Autor: Ana U. Colomb; Cynthia Reyes; Flora V. Rodriguez-Brown; Melanie Schikore - 

fuente: University of Illinois at Chicago

Usted es el primer y más importante maestro de sus hijos. Cuanto más se comunique con la escuela y el personal de la misma, más información obtendrá sobre cómo ayudar a sus hijos a salir adelante en la escuela. Mientras más participe en el aprendizaje de sus hijos, mejor les irá a ellos en la escuela.

- ¿Cómo puedo participar en la educación de mi hijos?

OBTENGA INFORMACION

* Usted tiene derecho a pedir y recibir información en la escuela.

* Pregunte sobre los requisitos de la escuela con relación a la salud de sus hijos. Por ejemplo, averigüe cuando necesitan los niños vacunas o exámenes médicos. Informe a la enfermera de la escuela si su hijo o hija está tomando algún medicamento o si necesita tomarlo durante las horas de clase.

* Averigüe qué hacer cuando su hijo o hija falta a la escuela. Pregunte por las tareas de sus hijos para que no se atrase. Los niños tienen una cantidad límite de días en que pueden faltar a la escuela.

* Averigüe el tipo de comportamiento que la maestra requiere de los niños en la clase. Las escuelas tienen una serie de reglas que se aplican al comportamiento de los niños en el comedor, la biblioteca, los baños, el patio de recreación, y los pasadizos. Averigüe las medidas disciplinarias que toma la escuela cuando un niño rompe las reglas.

* Consiga un calendario escolar al comienzo del año. Este calendario le informará sobre los días en que no hay clases, y sobre cuando se llevan a cabo las entrevistas entre padres y maestros, reuniones del PTA y otros eventos especiales.

CONOZCA SUS DERECHOS

* Revise los archivos de la escuela si tiene preguntas sobre el rendimiento de su hijo o su ubicación en alguna clase especial.

* Hable con el director, asistente social, o el maestro si usted considera que la información de su hijo o hija es inapropiada o si la información invade su privacidad.

* Visite la escuela y las clases de su hijos. Debe pedir cita con anticipación en la oficina y con la maestra.

* Pregunte a la maestra qué es lo que el niño o niña está aprendiendo. Revise con el maestro el trabajo de su hijo o hija a fin de comprender lo que su hijo o hija hace en clase.

* Hable con el maestro para saber cómo le va a su hijo en la escuela. El padre o madre puede pedir una entrevista con el maestro, y viceversa. Ustedes pueden pedir un traductor a la escuela o traer uno consigo.

* Participe en decisiones tales como el cambio de su hijo o hija a otro grado, ya sea inferior o superior, o la suspensión de su hijo, o la participación de su hija en una clase especial. Haga preguntas. No firme ningún formulario hasta que esté satisfecha con las respuestas y las explicaciones que le den a sus preguntas o preocupaciones.

* Consiga ayuda si su hijo tiene problemas en la escuela. Pregunte en la escuela por programas de apoyo tales como grupos de ayuda para hacer la tarea o programas después de la escuela.

* Organice o participe en grupos de padres de familia o programas tales como el Comité Bilingüe, salidas etc.

* Asista y participen en las reuniones de la junta directiva de la escuela que traten sobre temas que afectan a su familia y a la educación de sus hijos, y exprese sus opiniones en ellas.

ASUMA SUS RESPONSIBILIDADES

Existen otras situaciones en las cuales usted puede ayudar a sus hijos en la escuela.

* Asegúrese de que sus hijos estén descansados, bien alimentados, y limpios para ir la escuela.

* Tenga un espacio bien iluminado en casa, donde sus niños puedan hacer la tarea o leer y escribir.

* Asegúrese de que sus hijos asistan regularmente a la escuela. Anime a su hijo o hija para que rinda mejor en la escuela, y elógielo cuando lo logre.

* Participe en la educación de sus hijos. Lea con ellos. Hable con ellos.

* Entérese de lo que se les enseña a sus hijos en la escuela, y si ellos son capaces de comprender, de mantenerse al día con sus cursos, y de completar las tareas.

* Conteste notas, mensajes y llamadas telefónicas de la escuela.

* Asista a las conferencias de padres y maestros.

* Aproveche las oportunidades y eventos que ofrece su comunidad a fin de ayudar al aprendizaje de la familia entera.

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