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EL
HORNERO
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MATERIAL
DE DIFUSIÓN DE LA EMISORA EDUCATIVA "El HORNERO"
REVISTA Nº XX- 2001
www.interdia.org/hornero
ó www.paginadigital.com.ar/articulos
ó www.RADIOHORNERO.itgo.com
PRESENTACIÓN
DE TEMAS
* INDEX
*
EDUCACIÓN
*
COMUNICACIONES
*
CULTURA
*
HISTORIA
*
SALUD
*
NATURALEZA Y MEDIOAMBIENTE
*
CIENCIA Y TECNOLOGIA
*
EDITORIALES
>>>>>>-COMUNICACIONES-<<<<<
cacion
*
LOS
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LA EDUCACIÓN CIUDADANA
* JORNADAS
DE LA COMUNICACIÓN EN GRAN GANARIA
* POLÍTICA
EDUCATIVA E IMPACTO DE LOS MEDIOS
* PUBLICIDAD
SOLIDARIA
* PRESENTE
Y FUTURO DE INTERNET EN LA EDUCACIÓN
EDUCAR
PARA LOS MEDIOS RESPONSABILIDAD DE TODOS
¿Qué
son los medios de comunicación?
Las
emisoras de radio, los periódicos, las cadenas
de televisión, los semáforos, los libros y las
señales de tráfico, son medios de comunicación.
En
este caso nos referiremos sólo a los medios periodísticos
donde los receptores son una masa de oyentes,
lectores o telespectadores y donde los canales
de comunicación variarán en función del medio
a utilizar.
Hablamos
de medios que son consumidos de forma masiva porque
se consumen a la vez por millones de personas.
Por lo tanto, la radio, el periódico o la televisión
son medios de comunicación de masas. Estos medios
nos mantienen a diario informados de los acontecimientos
que tienen lugar en el mundo entero.
Los
medios de comunicación están presentes en la sociedad
actual y son una parte indispensable del sistema
democrático porque todos, unos más y otros menos,
los consumimos.
A
pesar de que la gente demanda entretenimiento,
es recomendable consumir otro tipo de productos
que nos hagan pensar y que desarrollen nuestra
inteligencia. Cuanto más informados estemos, más
capaces seremos de tomar decisiones y de elegir
entre la oferta cultural.
Los
medios de comunicación, además de informar, prestan
un gran servicio a la comunidad. Cuando estos
medios se especializan llegan a conocer mejor
a su público y por lo tanto el servicio que le
prestan es mayor.
Los
medios tienen dos misiones fundamentales, la de
entretener y la de informar. El entretenimiento
podemos encontrarlo en otras muchas actividades
en la sociedad actual, sin embargo, la información
se encuentra, casi exclusivamente, en los medios
de comunicación
Educar
para los medios.
Es
necesario y posible educar a los niños para que
sean críticos con los medios de comunicación.
La
población en general, y dentro de ella los niños
y los jóvenes, consumen televisión, cine, películas
de video, periódicos, revistas y un largo etcétera
de medios a través de los cuales les llega la
información.
Deben
aprender a descifrar los mensajes que les llegan
a través de la televisión, explícita e implícitamente,
para que puedan entender lo que se les está comunicando.
Se trata de enseñarlos para que puedan consumir
activamente llegando a discernir entre lo que
es información, propaganda y publicidad.
Para
esto es imprescindible comprometer no sólo a los
educadores sino también a los padres. Sobrentendiendo
que la labor de educar para los medios no debe
ser sólo una responsabilidad que deba cumplirse
desde el ámbito escolar.
Se
trata al fin y al cabo de mejor capacitar a los
niños para que puedan absorber de forma crítica
la gran cantidad de información a la que se someten
a diario. La enseñanza de los medios de comunicación
debe integrarse, por lo tanto, al trabajo educativo.
Mediante
la prensa, la radio y la televisión se produce
un proceso de educación donde el receptor participa
activamente. El problema está en que no todas
las consecuencias de este proceso son positivas,
de ahí que sea importante formar a un receptor
crítico con los mensajes que recibe. En este proceso
los adultos tienen ventajas sobre los niños porque
cuentan con la experiencia que a lo largo de los
años han ido adquiriendo por formar parte de una
sociedad y de una cultura.
Es
lógico que los niños hagan una interpretación
distinta de lo que ven y escuchan, haciéndose
necesario que durante los primeros años los adultos
compartan con los menores la experiencia del consumo
de los medios.
No
debemos olvidar que el uso de ellos ayuda a desarrollar
algunas actividades en el ámbito escolar. De hecho,
cuando se utilizan como un recurso técnico, muestra
un gran apoyo a la enseñanza.
Ana
Graviz y Jorge Pozo en su libro "Niños, medios
de Comunicación y su conocimiento" editado
en 1994 por la Empresa Editorial Herder S.A. en
Barcelona fundamentan la educación para los medios
en un método en el que utilizan la imagen y la
realidad para enseñar la gramática del idioma
audiovisual a los niños y a los adultos.
En
su opinión los educadores deben tener posibilidad
y tiempo para descubrir, dialogar y manifestarse
sobre estos conceptos. Deben, con la ayuda del
juego, iniciar el conocimiento del funcionamiento
técnico, vivenciando cómo es posible provocar
distintos efecto o desfigurar la realidad por
medio de la cámara. Y cómo con la ayuda del sonido
o la iluminación, las vivencias y emociones ocasionadas
por un suceso o un medio ambiente pueden variar.
Los niños aprenden de este proceso y aprenden
la forma de narrar característica de los medios
audiovisuales.
Ellos
eligen trabajar, en primer lugar, con imágenes
en movimiento: Vídeo, televisión. El grabador
de vídeo con sus posibilidades de detención, avance
o retroceso, repetición o enlentecimiento proporciona
a los educadores el tratamiento necesario para
que puedan comprender e interpretar el mensaje.
Este
medio, al poder llevar a cabo "emisiones
en directo" permite a los educandos actuar
frente a las cámaras y vivenciar sus imágenes
con la pantalla de televisión. A partir de estas
experiencias, el concepto, programa de televisión,
pasa a ser algo concreto e instructivo.
Se
trata de brindar a los niños la posibilidad de
aprender el lenguaje audiovisual y la forma en
que se hace cine y televisión. Después de recibir
los conocimientos de la gramática de los medios
audiovisuales, deben tener la posibilidad de probar
la cámara y usar el nuevo lenguaje. Luego, llega
la hora de iniciar las muestra de cine y su análisis
posterior.
Una
vez que los participantes se han familiarizado
con el lenguaje audiovisual, llevan a la práctica
los conocimientos adquiridos, iniciando la realización
de una pequeña producción. Elaboran una historia,
redactan un guión, dividen las tareas de dirección,
camarógrafo, actores, escenografía, técnico de
sonido etc. Algún adulto los capacita para estos
trabajos y debe funcionar como guía durante la
filmación. Más tarde los niños reciben ayuda para
el montaje del material. El trabajo de análisis
prosigue con las imágenes obtenidas.
Con
la finalidad de integrar a los padres, antes de
iniciar la experiencia, éstos deberán recibir
información sobre el trabajo que se va a llevar
a cabo.
Len
Masterman en su libro "La enseñanza de los
medios de comunicación" editado en Madrid
en el año 1.993 por Ediciones de la Torre analiza
cuatro áreas en las que a él le parece aconsejable
actuar en colaboración.
·
Interacción entre los profesores de los medios
y los padres.
·
Interacción entre los profesores de medios y los
profesionales de éstos.
·
Interacción en las funciones formadoras: entre
la formación del personal de los medios y la formación
de los profesores.
·
Desarrollo de centros de medios: instituciones
que tengan la misión específica de fomentar la
interacción y la integración.
Interacción
entre los profesores de los medios y los padres:
Cierta interacción entre profesores y padres es
algo inevitable en todo programa de educación
audiovisual. Esto se debe a que la educación audiovisual
es una forma de desarrollo del currículum que
no sólo puede llegar a ser nueva para muchos padres,
sino que, además, se presta a malas interpretaciones.
Por ejemplo, introducir los programas populares
de televisión en el aula puede ser visto con desconfianza
por muchos padres. La educación audiovisual puede
ser el área del currículum escolar que más intensamente
incida en los hábitos domésticos de consumo de
medios.
El
profesor que sea capaz de lograr la comprensión
y el apoyo de los padres, encontrará que tiene
importantes aliados en su tarea de desarrollar
en sus discípulos la comprensión crítica de los
medios.
Interacción
entre los profesores de medios y los profesionales
de éstos: Hay pocos hechos que puedan tener más
importancia y repercusión en el éxito futuro y
en la calidad de la educación audiovisual que
una colaboración fructífera entre los profesores
de medios y los periodistas de la radio y de la
televisión. Estos profesionales, al fin y al cabo,
poseen una experiencia actualizada y un conocimiento
del trabajo día a día, de los que los profesores
carecen. Pueden informar sobre la experiencia
práctica en los medios y las maneras de producir
los documentos.
Desgraciadamente,
los contactos entre los profesores y los trabajadores
de los medios, y entre el sistema educativo y
el de los medios de comunicación, han sólido caracterizarse
por un elevado grado de hostilidad y mutua desconfianza.
El
primer malentendido consiste en ver la enseñanza
de los medios como una forma de proteccionismo
moral, en la que los profesores son los guardianes
de la moral y tienen como obligación proteger
a los niños del exceso de sexo y violencia en
los medios.
El
segundo malentendido consiste en que la educación
audiovisual es un movimiento creado para mejorar
los gustos de los niños con respecto a los medios;
es decir, es un movimiento de mejora y protector.
Una
tercera teoría sobre la educación audiovisual
considera que ésta es una actividad completamente
negativa y crítica, y que no está en absoluto
interesada en explotar los placeres que los alumnos
obtienen de los medios.
Interacción
entre la formación del personal de los medios
y la de los profesores: Ya se ha defendido que
la comprensión crítica de los medios deberá integrarse
en la formación de todos los profesores, sea cual
sea su asignatura, y he defendido también que
los profesionales de la radio y de la televisión,
los periodistas y otros trabajadores de los medios
pueden desempeñar un papel importante en esta
formación.
Aunque
en muchas instituciones la formación profesional
de fotógrafos, periodistas y personal de la radio
y de la televisión se considera una actividad
crítica a la vez que práctica, en muchas otras
no son así. Hay razones de peso para instar a
que en la formación de los profesionales de los
medios se incluya la educación respecto a ellos
junto con las enseñanzas de producción, aunque
sólo sea porque pueden ser alguna vez empleados
como profesionales por instituciones que son diferentes
a estas preocupaciones.
Centros
de medios: También hay otros grupos que podrían
desarrollar un papel constructivo, los investigadores
de los medios, las asociaciones comunitarias y
el público en general. Habría que favorecer el
desarrollo de un nuevo tipo de institución que
tendría la misión específica de fomentar la colaboración
entre diferentes centros.
El
análisis de la publicidad, un ejercicio interesante.
Debemos
analizar la publicidad. Hacer y hacernos preguntas
y, sobre todo, escuchar las respuesta sobre las
imágenes y también sobre el texto que contienen
los spots publicitarios.
Podemos
preguntar a los niños por las sensaciones que
les produce un anuncio, qué contienen las imágenes,
qué dice el texto y cómo se relacionan ambos.
Mediante la publicidad se nos ofrecen una serie
de productos que están en el mercado. Se trata
de llegar a vender después de haber ofrecido al
público en general un mensaje publicitario.
En
la publicidad dirigida directamente a los niños,
ya como potenciales compradores, ya como demandantes
o consejeros de las compras, el juego, la diversión
y la competitividad son mecanismos frecuentes.
Y el regalo añadido aparece como un fuerte motivo
de atracción.
La
relación entre los anuncios y el juego es repetidamente
aprovechada por los creadores publicitarios a
la hora de articular argumentos en favor de los
productos que promueven.
La
compatibilidad de la educación y la televisión
Tenemos
que distinguir entre la televisión como recurso
didáctico y la televisión como objeto del currículo
educativo. En primer lugar hay que dejar constancia
de que la televisión, tal y como está concebida
no es una televisión educativa puesto que hasta
hoy sus fines son, sobre todo, comerciales. No
por ello podemos dejar de atribuirle los efectos
educadores que de hecho tiene siendo, además,
una fuente irremplazable de entretenimiento.
Numerosos
estudios sociológicos demuestran que la televisión
después de la familia y la escuela es el tercer
factor de socialización. La pregunta es ¿En qué
medida los efectos educadores de la televisión
coinciden con los efectos deseados y cómo interfieren
éstos en los objetivos educativos que desde la
educación formal se pretenden alcanzar? Está claro
que la intervención educadora de la televisión
produce alteraciones importantes con respecto
a los objetivos marcados.
Los
contenidos de los programas de la televisión transmiten
actitudes y valores, y estimulan capacidades y
prácticas en buena medida contradictoria con actitudes
y valores que suscitan en la actualidad mayor
consenso en nuestra sociedad por asociarse éstos
a valores democráticos básicos.
Los
propios educadores deben, por lo tanto, reaccionar
ante un hecho tan evidente y proporcionar a sus
alumnos elementos para que puedan convertirse
algún día en lectores o televidentes críticos.
Manuel
Alonso Erausquin, Luis Matilla y Miguel Vázquez
en su libro "Teleniños públicos, teleniños
privados" editado por Ediciones de la Torres
en Madrid en septiembre de 1.995 dicen que entre
quienes han reflexionado acerca de las problemáticas
relaciones entre la enseñanza escolar y la influencia
de la televisión escolar sobre el alumno, es posible
distinguir fundamentalmente tres grandes tipos
de respuesta:
Respuesta
cero: Llamamos respuesta cero a la de aquellos
que niegan que la tecnología audiovisual tenga
algún tipo de virtualidad educativa positiva.
Dado que la información televisiva se caracteriza
por la discontinuidad temporal y la fragmentación,
y se organiza en torno a mensajes en los que predomina
la persuasión emocional sobre la argumentación
racional, además de integrar todos los contenidos
en la lógica uniformadora y banalizadora del espectáculo
y el entretenimiento.
Los
que defienden esta teoría, consideran que para
formar a individuos capaces de pensar racionalmente,
la solución está en luchar contra la televisión,
con lo cual en la escuela la televisión y los
nuevos medios tecnológicos no ocuparían ningún
lugar.
Muchos
educadores actúan de acuerdo con esta tesis (Postman),
al menos en lo relativo al silenciamiento de la
televisión en las prácticas educativas dentro
de las aulas.
Respuesta
uno: Es la respuesta de los que, en general, ni
siquiera se molestan en responder. La respuesta
de los indiferentes que utilizan la televisión,
o más bien el video como un apoyo ocasional para
el trabajo en el aula, pero no creen que sea necesario
cambiar nada significativo ni de sus actuales
prácticas en el aula ni de los contenidos curriculares
ni, por supuesto, de su propia formación como
docentes. Aunque no consideran la televisión comercial
como un enemigo frontal, a menudo tienden a echarles
las culpas de muchas de las carencias que encuentran
en sus alumnos. Pensando, además, que la influencia
de la televisión no afecta de forma decisiva a
los objetivos básicos de la actividad escolar.
Respuesta
dos: En este grupo entrarían los que piensan que
es necesario reconocer que la acción de los nuevos
medios de comunicación exige cambios sensibles
en el sistema educativo, en las infraestructuras
de los centros escolares, dotándolos de los recursos
adecuados para el uso sistemático de los nuevos
medios en las aulas; de los contenidos curriculares,
para introducir el estudio de los medios en las
aulas.; de la formación del profesorado, para
capacitarlo en la utilización eficiente de los
medios, adoptando nuevas metodologías e incorporando
criterios de evaluación, etc.
En
los últimos años las iniciativas de profesores
a favor de la introducción del estudio de los
medios en la escuela se han multiplicado en todo
el mundo. Pudiendo considerarse, aún, un movimiento
minoritario.
La
televisión para la enseñanza de los medios
Después
de establecer la conveniencia de dejar entrar
en las escuelas la tecnología audiovisual quiero
volver a insistir en que esta apertura puede ser
entendida desde dos vertientes diferentes. Por
un lado como simple instrumento de apoyo para
la enseñanza. Se podría hablar en este caso de
un recurso didáctico. Y por otro lado como contenidos
curriculares, es decir, la educación actual debe
incluir el análisis de los documentos audiovisuales
que están contribuyendo a consolidar su cultura
para conseguir con ello que puedan desarrollarse
con esa cultura construyendo sus propios criterios,
aprendiendo qué vale y qué se debe rechazar en
ella.
En
este punto quiero aclarar que la introducción
de los documentos audiovisuales no tiene porque
desplazar ni debilitar el trabajo escolar con
los documentos escritos. El niño debe aprender
a partir de documentos audiovisuales y también
a expresarse a través de ellos y también con los
textos escritos.
En
el caso de que los medios se llegaran a contemplar
dentro de los contenidos curriculares también
se podrían dar dos opciones, por un lado que el
estudio de los medios adopte la forma de una asignatura
o disciplina escolar, por otra parte, que pase
a integrar los contenidos de algunas de las áreas
de conocimiento o disciplinas ya existentes. La
LOGSE ha optado por esta segunda opción, también
ha sido adoptada en aquellos países pioneros en
la introducción de la enseñanza de los medios
en la educación no universitaria.
La
concepción de la enseñanza de los medios no como
una disciplina más, sino como un contenido, en
cierto modo transversal que habrá de ser tratado
en las áreas de educación plástica y artística,
lenguaje y ciencias sociales, debe facilitar su
rápida incorporación al currículo, sin que se
haga necesaria la formación de un profesorado
específico, sino la adaptación del ya existente.
A
modo de conclusión
Vivimos
en un mundo en el que un gran número de individuos
consagra su tiempo a escuchar la radio, a leer
periódicos o revista y a ver la televisión. Es
necesario, por lo tanto, aceptar el impacto de
los medios de comunicación, reconociendo también
que cuando hablamos de ellos nos referimos a un
elemento importante de la cultura actual.
Los
profesores se esfuerzan e intentan ayudar a los
alumnos para que puedan comprender el proceso
de comunicación y los resultados de éste y también
para que puedan descifrar la información recibida
en este proceso.
La
familia y la escuela deben compartir la responsabilidad
de preparar a los niños y a los jóvenes para que
aprendan a vivir en un mundo lleno de comunicación.
Esta
educación para los medios será más fácil en la
medida en que los padres, profesores y profesionales
de los medios se conciencien de que pueden contribuir
a que los pequeños televidentes o lectores sean
más críticas.
VOLVER A COMUNICACIONES
VOLVER A TEMAS DE EL HORNERO
LA
TELEVISIÓN EN LA ESCUELA: ¿ENEMIGA
O ALIADA?
Autor::
Dalva Aleixo Dias, Profesora da Universidad Estatal
Paulista-UNESP, en Sao Paulo/Brasil y Doctoranda
en Ciencias de La Información en la Universidad
de La Laguna / islas Canarias / España
La
educación formal, con clases magistrales, pierde
espacios en el universo de los niños, "víctimas"
de la seducción de los medios audiovisuales. Estos
medios, al contrario de la escuela, presentan
una capacidad más grande de adaptación a las nuevas
realidades sociales.
Para
los niños la escuela formal hace parte de una
actividad no atractiva, que debe ser hecha como
una obligación hasta que llegue los "momentos
divertidos" de asistir a la tele.
Para
gran parte de los profesores las clases magistrales
tienden también a hacer parte de una tarea fastidiosa
e así la utilización de los medios audiovisuales
en la escuela, casi que generalmente, es hecha
de forma improvisada, solamente como una estrategia
para "hacer pasar el tiempo".
En
países con alto grado de analfabetismo, de evasión
escolares e de queda en la calidad de la enseñanza,
como es el caso de Brasil, la educación escolar
de niños exige de los profesores, además de un
conocimiento mas profundizado de los medios audiovisuales,
su ligación con la realidad social en la cual
se encuentra la escuela.
VOLVER A COMUNICACIONES
VOLVER A TEMAS DE EL HORNERO
Los
medios
de comunicación, máximos poderes públicos
Autor:
Manuel Núñez Encabo fuente: revista OPIN@R. redaccion@opinar.net
EL
punto de partida básico para analizar hoy cualquiera
de los múltiples aspectos de los medios de comunicación,
principalmente audiovisuales, es su transformación
actual en auténticos poderes público-sociales
por su influencia de manera general en la opinión
pública. Este influjo de los medios de comunicación
en la opinión pública se ha convertido en el factor
clave para el desarrollo de la democracia moderna,
ya que con frecuencia se condiciona las decisiones
de los poderes políticos y sirve para legitimar
o deslegitimar su gestión. Quien domine la formación
de la opinión pública tendrá el máximo poder en
la sociedad. La constatación de este nuevo hecho
es condición indispensable para analizar los cambios
que se deben producir en el desarrollo de la actividad
democrática, lo que exige un nuevo tratamiento
jurídico y ético de los medios de comunicación.
La
situación actual es que cada vez más unos pocos
grupos económico-mediáticos controlan la propiedad
de la mayoría de los medios de comunicación. Existe
cada vez más una mayor concentración multimedia,
lo que va en contra del pluralismo de la información
tal como demanda, por ejemplo, la Constitución
española y el artículo 10 del Convenio Europeo
de Derechos Humanos.
Hay
que matizar y explicar cuidadosamente la frase
de que estamos en la era de la globalización y
la mundialízación de la información. En realidad
estamos bajo el dominio de una información mundial
homologada y uniformada, dirigida por los grandes
grupos mediáticos mundiales o de cada país, que
impide en realidad una información emitida pluralmente
desde los diversos grupos sociales. Según la Asociación
de Escritores Norteamericanos, en el año 2004
sólo existirán cuatro grandes grupos mediáticos.
Se
está instalando en el mundo el gran hermano de
Orwell, el hermano global mundial, cuyos mensajes
se manifiestan a través de diversos estuches o
cadenas mediáticas repletas sin embargo del mismo
contenido porque todos los mensajes parten de
los mismos mensajeros. La diferencia es que hoy
el gran hermano no es el poder político, sino
los poderes mediáticos. El mejor ejemplo es la
fusión de América On Line, el mayor proveedor
de acceso a Internet, y Time Warner, el primer
grupo mundial de medios de comunicación, que ha
supuesto la mayor fusión económica mundial. Los
medios de comunicación están convirtiéndose así
en los primeros poderes de influencia pública.
En
realidad hoy ya no se debe hablar de que estamos
en una sociedad multimedia, sino en una sociedad
megamedia que nos conduce a la mediacracia o telecracia,
que puede sustituir a la democracia. Esta es una
situación que debe constatarse sin por ello caer
en el error de demonizar a los medios de comunicación,
que deberían ser el instrumento más importante
para que la democracia representativa se revitalice
con elementos indispensables de la democracia
participativa, haciendo posible unos ciudadanos
con una veraz y plural información.
Para
ello es indispensable un nuevo tratamiento jurídico
y ético de los medios de comunicación, partiendo
de que la información es un derecho fundamental
de los ciudadanos y no una mercancía. Hoy es muy
difícil cualquier medida jurídica adecuada a escala
nacional, dado el temor de los políticos ante
el poder de los medios de comunicación y cuando
en los partidos de izquierda está predominando
la política neoliberal y desreguladora del centrismo
y de la tercera vía. En el actual momento histórico
de la globalización, que se traduce en grupos
transnacionales macroeconómicos como los megamedios
mundiales, es imprescindible un planteamiento
mundial y al mismo tiempo regional; por ejemplo,
desde la Unión Europea.
Sería
muy útil organizar una conferencia sobre la estructura,
organización y fines de los medios de comunicación
en la sociedad democrática actual bajo el patrocinio
de la ONU para encontrar un consenso de mínimos
entre políticos, Medios de comunicación y ciudadanos,
a semejanza de lo que se intentó con la Conferencia
Mundial de Medio Ambiente en Río de Janeiro en
1992. En Europa es necesaria la creación de un
Consejo Audiovisual Europeo, vinculado a la Comisión
Europea, para garantizar una armonización jurídica
común mínima en el sector audiovisual, y un Ombudsman
de la comunicación vinculado al Parlamento Europeo.
Desde
la llamada globalización, se está deteriorando
el concepto de libertad de expresión hasta límites
intolerables. No existe realmente libertad de
expresión pública de los ciudadanos, ni tampoco
desde los medios de comunicación, porque no se
garantiza un pluralismo real de los emisores de
la información.
Los
periodistas y su función específica está desapareciendo,
convirtiéndose en meros asalariados temporales
dependientes del arbitrio de los propietarios
de los medios, etc.
En
el contexto actual la sociedad de la información,
no se identifica con la sociedad del conocimiento
ni la libertad de expresión con la libertad de
pensamiento. Este panorama desolador se desarrolla
con la connivencia y complicidad de los poderes
políticos, que ante el poder de los medios prefieren
su protección a la sombra de grandes grupos mediáticos
para su beneficio partidista, olvidando sus responsabilidades
de garantizar una. información plural, veraz y
ética al servicio de los ciudadanos. Hay parlamentarios
que cuentan con el soporte permanente de agencias
de relaciones públicas o que reciben por colaboraciones
con medios de comunicación honorarios mayores
que los percibídos del Parlamento. Los medios
de comunicación se convierten así en los únicos
poderes sin control democrático.
Todas
las anteriores consideraciones pueden trasladarse
a España, donde el panorama mediático es particularmente
sombrío, con un gobierno del PP que se ha servido
de la privatización de Telefónica para crear un
grupo mediático a su servicio.
Como
medidas más urgentes se necesita la creación de
un Consejo Superior de lo Audiovisual independiente,
que regule imparcialmente todo el panorama audiovisual.
Una ley de la empresa informativa que asegure
la transparencia de la propiedad de los medios,
partiendo de que las empresas informativas son
empresas especiales socioeconómicas, tal como
señala el Consejo de Europa, en una concepción
opuesta a la visión meramente mercantilista norteamericana.
La existencia legal de Consejos de Redacción Periodística
en el interior de las empresas informativas, un
autentico Código Deontológico del Periodismo,
etc.
Capítulo
especial merece la reforma de RTVE. Toda reforma
de la televisión pública debe basarse en que su
indispensable existencia se justifica no sólo
por cumplir las exigencias jurídicas y éticas
de veracidad y de respeto a los derechos fundamentales,
que es obligación común a todas las televisiones
y medios audiovisuales, sino principalmente por
asumir acciones positivas que la convierten en
una televisión innovadora por su calidad, su perfil
cultural y por constituir un foro permanente de
debate libre y democrático, asegurando el acceso
de los diferentes grupos sociales y políticos.
Sólo
un nuevo modelo de contenidos en la televisión
pública legitimará su financiación permanente
por parte de los presupuestos públicos con un
soporte complementario mínimo de publicidad.
Para
garantizar el cumplimiento de sus objetivos, la
televisión pública se debería dotar de un Consejo
de Dirección y Administración integrado por expertos,
profesionales y representantes sociales que actuarán
con independencia en el ejercicio de sus funciones.
La legitimación de origen a través de una elección
parlamentaria de los miembros de Consejo de Administración
y Dirección, que deberían ser propuestos previa
comparecencia pública ante la Comisión adecuada
del Parlamento, no es impedimento para su autonomía
de funcionamiento, si al Consejo se le concibe
como órgano auténticamente colegiado con capacidad
decisoria por mayoría de votos y con competencia
para elegir el presidente y solicitar con fuerza
vinculante su cese al Parlamento.
Mutatis
mutandi, este mismo modelo debería servir para
las televisiones públicas autonómicas y locales.
Dada
la intima vinculación entre medios de comunicación
y democracia, hoy el inaplazable perfeccionamiento
del desarrollo democrático pasa por un nuevo tratamiento
jurídico y ético de los medios de comunicación.
Es una responsabilidad que compete sobre todo
a los partidos políticos y a los representantes
públicos de los ciudadanos.
(*)
Manuel Núñez Encabo es catedrático de la Facultad
de Ciencias de la Información. Ponente y redactor
del Código Europeo de Deontología del Periodismo.
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LOS
AFANES DE
LA POLITICA EDUCATIVA Y EL IMPACTO DE LOS
MEDIOS DE COMUNICACIÓN: EL CASO MEXICANO
Autores:
Javier Guerra Ruiz-Esparza (*) y Ricardo Loyola
Martínez (**) Iª PARTE
(*).
Maestro en Educación. Profesor investigador de
tiempo completo del Instituto de Ciencias Educativas
de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí
(**)
Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Funcionario
de la Secretaría Académica de la Universidad Autónoma
de San Luis Potosí y Docente de la Universidad
del Valle de México.
INTRODUCCIÓN
Originalmente
habíamos ideado escribir este articulo de manera
más puntual a la relación que existe entre política
de medios y política educativa. Sin embargo, la
relevancia y el carácter inédito de los hechos
que están aconteciendo en estos momentos en México,
hicieron que nos decidiéramos a efectuar un ejercicio
de escritura acompañado a la vez de una reflexividad
mas abierta a ese acontecer actual. Lo anterior,
de ninguna manera se desliga de la temática anteriormente
planteada.
Al
mismo tiempo, lo anterior motivo un desplazamiento
en el uso de los conceptos desde los cuales se
orienta este ejercicio de reflexividad y escritura,
por ello, se vio la necesidad de efectuar una
diferenciación entre "la política" y
"lo político". En el primer caso, se
alude a una norma prescrita y legitimada por instancias
de gobierno formalmente constituidas. En tanto
que en el segundo, se alude mas al conjunto de
dinamismos sociales --principalmente la relación
entre el espacio publico y el privado -- y a la
acción de actores políticos en cuanto a instancias
constitutivas de la realidad social.
Desde
en todo lo no que se esta planteando una disociación
de la realidad, ya que ésta aun y cuando sea concebida
como diversa y disímil, estará siempre articulada,
aún y cuando el elemento articulador sea una contradicción;
Un antagonismo; Una relación de tensión; o incluso
una paradoja.
Lo
anterior nos posibilita plantear la cuestión de
los medios frente a una acepción amplia de educación,
es decir, como un proceso de formación de sujetos,
que tiene lugar al interior de las múltiples dinámicas
sociales.
EL
EMBATE DE LA GLOBALIZACIÓN Y LA CONFIGURACIÓN
ACTUAL DE LA CULTURA SOCIAL
Hoy
día hablar de la globalización parece un asunto
indispensable, sin embargo cabria preguntarse
¿qué implicaciones tiene en términos de la producción
circulación y consumo de nuevos y viejos significados
que configuran el marco cultural en el que actualmente
se define el contexto social.
Lo
anterior obliga a efectuar una primera diferenciación
entre lo que se conoce como condiciones económicas,
políticas, sociales y culturales vigentes; las
formas de representación, interpretación, y reflexividad
que se producen a propósito de estas; y finalmente
las condiciones de existencia y experiencia constituyen
la vida de las personas.
En
el primer caso podemos decir que asistimos a un
escenario en donde se manifiesta en un primer
plano la dimensión económica por encima de lo
político, de tal suerte que ocurre una disociación
entre la rentabilidad y la productividad. Anteriormente
en al primera prevalecía la plusvalía de la productividad,
en tanto que ahora es posible que pueda existir
la una sin la otra, aun más se puede decir que
existe una rentabilidad sobre la productividad
misma. De tal suerte que la economía se va desligando
cada vez mas de las necesidades humanas.
En
la etapa industrial se producía mucho y se podía
ganar mas rentabilidad aun y cuando esto ya estuviera
al margen o por encima de las necesidades humanas.
Lo anterior ha conducido a que en la actualidad
el valor se ubique en al legitimación de al especulación,
por lo tanto uno de los máximos valores que permea
el contexto cultural es el de la apariencia y
el engaño. Esto trae como consecuencia un desafío
a las finalidades y metas que desde la educación
se persiguen desde el punto de vista de la formación
de valores tales como la honestidad, la honorabilidad
y la rectitud.
De
esta forma el escenario presente nos esta mostrando
que las necesidades económicas no reconocen limite
ni fronteras espacio temporales, dado que se tiene
la necesidad de que circulen libremente los bienes
y capitales, lo cual provoca que las fronteras
geográficas y nacionales se desdibujen y cedan
su paso a estos, aunque no ocurra lo mismo con
respecto al libre transito de las personas.
Ahora
bien, en lo que respecta a la especulación financiera
se observa una incidencia de los medios electrónicos,
ya que el espectáculo de dicha especulación se
presenta en forma global a través de las nuevas
tecnologías de las telecomunicaciones, pero no
necesariamente la economía responde a la producción
de bienes materiales y al intercambio directo
de estos.
En
este sentido, los medios electrónicos tienen una
doble implicación en el proceso aludido, por una
parte, participan como aceleradores del proceso
de realización del capital y por la otra, ellos
mismos se ven impactados por el proceso de privatización
que es uno de los síntomas de la tendencia globalizante,
en lugar de que éstos cumplen cabalmente con su
papel de ser instrumentos para la elevación de
la conciencia y el cambio colectivo (Esteinou,
J. 2000).
Con
relación a la forma en que los medios han sido
impactados por el proceso privatizador y globalizante,
en lo que respecta al caso de México, este fenómeno
se ha agudizado a partir de 1994, en que se firma
el Tratado de Libre Comercio. Que en opinión de
Delia Crovi, esto se ha dado en tres aspectos
importantes: " (...) en lo jurídico, se inicia
un proceso de desregulación que tiene como fin
propiciar el libre juego del mercado; en lo económico,
se reestructuran los sistemas de propiedad; y
en los contenidos, se acentúa la subordinación
de la cultura a las reglas del juego impuestas
por los negocios" (Crovi, 2000:3).
Cabe
destacar que este proceso de desregulación tiene
una doble implicación, en principio como parte
inherente a la reforma general del estado en donde
este va reduciendo su injerencia e intervención
en materia de comunicación y queda autoreducido
a una posición mediadora o arbitral. Por otra
parte hablar de desregulación al igual que descentralización
y desburocratización, pareciera que se esta haciendo
uso de ciertas categorías revestidas de un matiz
critico y progresista, sin embargo, lo que en
realidad se hace es coadyuvar a la consolidación
de la hegemonía del mercado.
En
todo esto el lenguaje representa un papel de vital
importancia ya a que a través de él podemos redescubrir
los significados que están ocultos en los pliegues
de las palabras. En este caso las categorías anteriormente
aludidas forman parte del proceso de naturalización
de una lógica hegemónica, en este caso entenderíamos
la noción de hegemonía a la manera de Raymund
Williams en el sentido de que es: "un conjunto
de significados y practicas saturando la conciencia
y cerrando el sentido de realidad".
Lo
anterior se evidencia en el caso de las pasadas
elecciones presidenciales en México en donde las
principales propuestas de campaña del candidato
vencedor apelaban a estas nociones con la promesa
de transformar el Estado actual en otro más eficiente
y de calidad. En este caso los electores se favorecieron
esta propuesta como una expectativa del cambio.
Sin embargo, lo que proponen ahora lo los responsables
del área económica del equipo de transición del
hoy presidente electo, es lo siguiente:
"Creemos
en tres cosas fundamentales: en el mercado; la
participación del capital y a la inversión privada;
y la competencia: pero como no podemos esperar
que el mercado lo resuelva todo. Es necesario
considerar los siguientes dos aspectos: primero
democratizar los instrumentos de al economía (apoyo
a al pequeña y mediana empresa, permitiendo que
estas puedan ser permeadas por la globalización)
y segundo la intervención selectiva y temporal
del estado" (entrevista con Aguilar Camin
programa zona abierta)
En
síntesis el escenario que se advierte en el futuro
inmediato es la consolidación de un modelo económico
neoliberal, aunque sus promotores se esfuercen
por etiquetarlo de diferentes formas, ya sea como
de "centro izquierda" o bien como una
"tercera vía a la mexicana". Lo cual
de alguna forma garantiza que en relación a la
propiedad y filiación de las empresas responsables
de los medios de comunicación se sigan privatizando
y el estado cada vez tenga menos participación
en ellas.
Por
otra parte, de acuerdo a la definición de hegemonía
comentada anteriormente, es de esperar que se
acreciente la difusión y seguramente la adopción
a critica del discurso relativo a la calidad,
el cuál está construido sobre una lógica cerrada
en si misma y que incorpora conceptos tales como:
eficiencia, eficacia, congruencia y pertinencia.
Esto
no quiere decir que se este asumiendo por parte
nuestra una actitud opuesta al logro de la calidad,
sino que la intención es advertir sobre la necesidad
de buscar los significados ocultos en los pliegues
de las palabras, para que estos significados no
se impongan de manera acrítica y saturen nuestra
conciencia y el sentido posible de construcción
de la realidad. Esto es, no se esta en contra
de la eficiencia y la eficacia en si mismas, sino
del hecho de que se impongan el contenido de estas,
únicamente bajo el parámetro de la rentabilidad
y la productividad.
Ahora
bien, una consecuencia que se deriva de la imposición
de este escenario es el tercer aspecto planteado
por Delia Crovi, en el sentido que la cultura
también queda subordinada a las reglas del mercado.
Este tema viene a colación, ya que aquí estamos
pensando en la educación en un sentido amplio,
es decir, como un proceso social y cultural mas
allá del sistema escolar formal.
En
este sentido, queremos plantear algunas cuestiones
generales en torno a la manera en que los medios
están alterando el contexto cultural y las incidencias
que esto tiene hacia el proceso educativo. En
principio, es importante decir que tomamos distancia
de aquellas posiciones deterministas y radicales,
tanto de las que otorgan a los medios una capacidad
absoluta de imposición, control, homogeneización
cultural y manipulación absoluta de los sujetos
(Shiller, 1993), así como de las que conceden
toda la posibilidad emancipatoria a la población.
Así
mismo también es importante señalar que en tanto
el sujeto esté social y culturalmente construido
por diversos códigos establecidos por las prácticas
discursivas, es imposible pensar a éste fuera
del lenguaje. De tal suerte que la relación entre
lo publico y lo privado se altera, a partir de
que los medios y el contenido de estos accede
a los espacios íntimos de la gente.
Una
paradoja que se presenta actualmente es que se
por una parte se tiene el convencimiento (incluso
desde la misma lógica del mercado) de que la democracia
es necesaria y por lo tanto las prácticas de participación
entorno a la misma también lo son. Pero por la
otra, los medios han generado una cierta inercia
en el sentido de que nos resuelven prácticamente
todos los asuntos de carácter comercial, educativo
y de recreación, sin necesidad de salir del hogar,
por lo tanto también hemos perdido algunos espacios
de convivencia directa en lo que se refiere al
contacto cotidiano en la calle, así como la posibilidad
de manifestarnos de manera abierta y directa en
la plaza pública. En lugar de ello preferimos
presenciar el telediario y nos conformamos con
esta participación indirecta.
En
realidad coexiste un doble juego. De una parte,
un intento de homogeneizar y por la otra, de individualizar.
De aquí que no sea extraña el reiterado uso de
la sentencia: "Hay que pensar globalmente
y actuar localmente".
Pero
si se toman en cuenta las características del
escenario actual que se describían anteriormente,
en donde el poder de la decisión del interés económico
tiene un perímetro de influencia mucho mayor que
el de la política, luego entonces, pensar globalmente
puede significar simplemente -- Sea de manera
consciente o inconsciente -- sintonizar con los
significados y sentidos impuestos por la lógica
contextual hegemónica. De ahí también que se diga
que los asuntos que anteriormente correspondía
discutir y resolver a los estados - naciones europeos,
ahora se definan en Bruselas. En tanto que en
lo que respecta a los piases latinoamericanos
se deciden desde diversas instancias internacionales,
tanto económicas, como de integración económica
y educativa: Fondo Monetario Internacional; El
Banco Mundial; la OCDE; la Organización de las
Naciones Unidas (ONU); la Organización de las
Naciones Unidas, para la Educación, la Ciencia
y la Cultura (UNESCO); la Organización de Estados
Americanos (OEA); la Comisión Económica Para América
Latina y el Caribe (CEPAL), etc.
Tal
vez una lógica contrahegemónica pudiera ser el
invertir el sentido de la sentencia anterior,
por ejemplo, en lugar de pensar globalmente y
actuar localmente, habría que recuperar la necesidad
de pensar desde lo local, para actuar propositivamente
a nivel global. Sin embargo, merece la pena detenerse
un poco en que significa "pensar localmente".
En este caso no se alude únicamente a un espacio
físico - geográfico, sino al efectuar un ejercicio
de posicionamiento que implica la exigencia de
formularnos las siguientes preguntas: Cuándo pienso
¿Desde donde pienso? ; es decir, ¿Cual es mi marco
de inserción cultural y que determinaciones inciden
en la configuración tanto del contenido como en
la forma de mi pensamiento? ; ¿Cuales son los
significados y sentidos presentes y ausentes en
mi contexto circundante inmediato? ; ¿Cuales son
los parámetros, rutinas e inercias que impiden
el ejercicio de la reflexividad?.
Creemos
que el abrir estas interrogantes es colocarse
en el corazón mismo del proceso formativo, ya
que esto es la aspiración ultima de todo proyecto
educativo que se precie de serlo. Sin embargo,
cuando el escenario actual nos muestra el desdibujamiento
de los antiguos limites entre lo publico y lo
privado y nos introduce al doble juego de homogeneización
e individuación, lo que se visualiza en primera
instancia es una serie de contradicciones. Por
ejemplo, en lo que respecta al contexto social
amplio y la configuración cultural inherente (2),
encontramos que los medios de comunicación electrónicos
(principalmente la TV) juegan un papel importante,
pero de una manera, hasta cierto punto ambivalente,
ya que por una parte, en el contenido de la información
que se trasmite, la oferta cultural que nos ofrecen,
ha quedado subordinada al juego de intereses del
mercado; pero por la otra, se esta abriendo un
espacio hasta ahora inédito para el debate, la
discusión y la confrontación de proyectos políticos
y sociales de lo más diverso.
Sin
embargo, la relación entre emisores (medios) y
receptores (publico) sigue siendo asimétrica --
En parte por eso estamos haciendo uso de estos
términos y de este esquema aparentemente ya "superado"
en la teoría de la comunicación --. Un ejemplo
de lo anterior, lo tenemos en el contenido de
la Ley Federal de Radio y Televisión, en donde
ni siquiera esta estipulado el derecho de replica
a diferencia de la prensa escrita en donde este
derecho si está establecido.
Pareciera
entonces que en este arduo proceso de circulación
de información y formación de opinión, las ventajas
están del lado de los medios electrónicos. A manera
de complementar el ejemplo anterior, transcribimos
un fragmento de una carta póstuma que ha dejado
el ex-subsecretario de comercio Raúl Ramos Tercero,
luego de haberse suicidado debido a la presión
excesiva que se ejercía en su contra por parte
de los medios (según lo expresado por él) culpándolo
a él y a otros funcionarios del fracaso de la
implementación del programa del registro nacional
de vehículos (RENAVE):
"Como
pagan los medios su impunidad por los daños que
ocasionan a las personas y a las instituciones
por las informaciones falsas y calumnias irresponsables"(4).
La
idea de ampliar este ejemplo, es solo para ilustrar
la influencia que tienen los medios en la formación
de eso que se denomina "La opinión pública"
y también por que nos amplia una de las preguntas
anteriormente formuladas. Así, a la interrogante
de cuando pienso ¿desde donde pienso?, habría
que darle mayor especificidad, por ejemplo: Cuándo
sentimos, deseamos, creemos y queremos ¿desde
donde lo hacemos?, ¿Cuales son los determinantes
y los parámetros que dan lugar a esas dimensiones
configuradoras de la subjetividad?.
Consideramos
que aunque difícil de responder, la pregunta es
pertinente y necesaria porque desgraciadamente
en este terreno sigue habiendo más "doxa"
que "episteme". Es decir, "doxa"
porque es una opinión que se deriva de una percepción
superficial de la realidad social, cuyo cimiento
es tan solo una información dispersa, fragmentada
y en la mayoría de las veces manipulada tanto
en su formato de emisión, como en su contenido.
En contraparte, si en lugar de "doxa"
se tratara de "episteme", estaríamos
hablando de una recepción crítica e inteligente,
con capacidad de interpelación y/o apropiación
(lo cual no se reduce a mera recepción) por parte
del publico.
Quizá
esto sea así, porque los afanes educativos --
que en este caso hablaríamos de educación para
la recepción --, son inalcanzables o tal vez,
estén condenados a ser permanentemente inacabados.
Pero
para no sucumbir a la desesperanza a la que conduce
el afán de la ilustración universalista, es aquí
donde entender el carácter dinámico y contradictorio
de la cultura nos ayuda a la comprensión de la
relación entre el proceso formativo de la educación
y la influencia de los medios de comunicación
en éste.
Dice
Ángel Pérez, quien a su vez parafrasea a Finkielkraut
(1990) que:
"La
cultura tiene una potente dimensión popular y
tradicional, es el espíritu del pueblo al que
cada uno pertenece y que impregna a la vez el
pensamiento mas elevado y los gestos más sencillos
de la vida cotidiana. Y en este sentido, el concepto
de cultura popular se amplía cuando la evolución
económica, política y tecnológica extienden sus
horizontes a limites insospechados, de modo que
el contexto de influencias cotidianas e incluso
cercanas, se universaliza como consecuencia de
la omnipresencia y poder seductor de los medios
de comunicación de masas" (1998.13).
Asimismo
y siguiendo el planteamiento de Pérez Gómez, a
la cultura le es inherente el carácter de la diversidad,
de tal suerte que más que hablar en singular,
lo correcto es hacerlo en plural. Pero aun más,
es posible distinguir al menos cinco grandes tipos
de manifestación cultural, que al mismo tiempo
nos sirven como grandes referentes o categorías
de análisis para este caso.
En
principio, todo lo que se ha descrito en torno
a las características de las condiciones económicas,
políticas y sociales vigentes, forma parte de
la cultura social. Esta se concibe como una red
de significados dominantes. En tanto huellas pasadas
de una narrativa, se podría decir que existen
muchas culturas sociales, pero es necesaria discriminar
los rasgos esenciales de dichas culturas a través
de las relaciones y acciones que contienen. Esto
es materia de estudio de las diferentes ciencias
sociales a través de la observación de las formas
de legitimación dadas en las discusiones y contenidos
de las mismas.
En
este sentido todos estamos implicados en la cultura
social. ¿En cuál de ellas? esto es lo que habría
que dilucidar.
Por
su parte, la cultura crítica, cuestiona la bondad
antropológica, ética, el rigor, etc. de la cultura
social, ya que tiene la virtualidad de abrirse
permanentemente a la reflexión y al cuestionamiento.
En
tanto que la cultura institucional, se hace presente
de manera evidente en la escuela y se manifiesta
a partir de que se crean un conjunto de significados
y conductas especificas propias de una institución
particular. Se supone que éstas deberían de ser
un instrumento para facilitar el cumplimento de
una determinada función. Sin embargo, éstas se
pervierten cuando se desplazan a los intereses
espurios de las personas que manejan dicha institución,
éstos pueden ser los propios docentes o bien los
directivos.
La
cultura experiencial, por su parte es la que se
construye a través de los intercambios espontáneos
de los individuos. Es aquí donde están las biografías
y las narrativas personales.
Finalmente,
la cultura académica, se define como el conjunto
de significados y comportamientos con los que
se trabaja en la escuela y que explícitamente
se procura sean fomentados, en este caso sería
el curriculum explícito y/o el curriculum en acción.
En
realidad la cultura dominante dentro de la escuela
debería ser la cultura crítica y al mismo tiempo
ésta debería funcionar como un instrumento de
análisis de las demás culturas, y en última instancia
la cultura crítica debería transformarse en cultura
académica y ésta a su vez, transformarse en un
instrumento de selección de la cultura crítica,
pero además, ésta cultura debería estar al servicio
del análisis de las culturas social, institucional,
y experiencial. No obstante, en la realidad esto
dista mucho de ser así, este es justamente el
problema.
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LA
PUBLICIDAD SOLIDARIA
Resumen:
Solidaridad es un término que está en boca de
todos, y su carácter aparentemente unívoco desde
el punto de vista axiológico -¿quién está en contra
de la solidaridad?- lo hace muy atractivo como
reclamo publicitario. Pero no es oro todo lo que
reluce tras las buenas intenciones. El análisis
de algunos ejemplos puede acercarnos a las ocultas
motivaciones desplegadas por anunciantes y también
por los consumidores (alumnos y profesores); las
posibilidades de uso didáctico son múltiples.
He
aquí un anuncio serio, con pretensiones de impactar
(a toda página) y que promociona la coordinadora
de ONGD en España. La baza fundamental del anuncio
es el factor sorpresa del icono mapamundi inverso
respecto a la representación tradicional, que
denota, con la ayuda del mensaje verbal principal,
"falta de realismo", "representación
no ajustada a lo real". El campo de connotaciones
es bastante amplio, ya que éstas abarcan en primer
lugar significados visuales: "seamos realistas,
el mundo también se puede representar así",
incluso el tipo de proyección usado "es más
realista que los habituales" (esto depende
del lector del anuncio y su cultura general).
Pero sobre todo las connotaciones se extienden
a significados morales: "seamos realistas,
la situación de los países pobres (el sur) es
injusta". La inversión respecto a las proyecciones
habituales y el uso de la proyección GALL-PETERS
son cruciales en este sentido: no sólo centran
la mirada del lector en África, Latinoamérica
y el sur en general, sino que éstas regiones ven
aumentado su tamaño proporcional respecto al norte;
así se realza su importancia en el planeta. Además,
los países ricos no sólo aparecen empequeñecidos
(como ocurre realmente con su superficie) sino
que parecen aplastados por el sur. He aquí una
connotación moral extrema, ya que muestra a los
países ricos como responsables de la pobreza de
los otros, o al menos como directamente afectados
por ella: es una llamada a un cierto sentido de
la culpabilidad que mueva a la acción. La inversión
cartográfica juega en el mismo sentido, activando,
por las leyes de la forma (gestalt), la tendencia
a cambiar una situación que se percibe "incorrecta".
Vemos, por tanto, que imagen y eslogan establecen
un juego cruzado de significaciones complejas,
lo que hace necesario el texto inferior, complementario
y con clara función referencial, informativa.
Se estructura en forma cíclica: empieza preguntándose
por los errores de representación cartográficos
en relación con el sur, plantea a continuación
la necesidad de ayuda de ese Sur, y termina volviendo
a la posibilidad de cambiar la visión deformada
del mundo, para lo que pide la colaboración para
las ONGD.
El
eslogan parece derivar de la legión de eslóganes
espontáneos aparecidos en mayo del 68. El original
decía: "sed realistas, pedid lo imposible".
De manera que, al mutilarlo (en parte y en sujeto)
crece (en vez de disminuir) la polisemia del sentido:
una elipsis parcial deja abierto el campo a la
memoria del lector al que va dirigido el anuncio,
pero se cierra, tras el mensaje explicativo de
la necesidad de ayuda, con una petición directa
de colaboración. Se ha reelaborado el eslogan
del 68 de esta forma: "SEAMOS REALISTAS...
COLABORA CON LAS ONGD".
Se
trata, a un tiempo, de una evocación de los ideales
revolucionarios del 68 y de su contrario, de un
reconocimiento de la imposibilidad de cambiar
el mundo mediante la revolución. Ya no se pide
lo imposible, sólo se pide "ser realistas".
Los autores del anuncio (quizá partícipes del
68) saben que el personal no está para veleidades
revolucionarias, que los jóvenes del 68 están
ahora confortablemente instalados en sus envidiables
puestos de trabajo, y que por eso mismo es probable
que al menos se rasquen ligeramente el bolsillo.
Y si de paso algún yuppie quemado de alguna de
tantas crisis bursátiles se anima a tirarlo todo
por la borda y se lanza a una segunda juventud
en Latinoamérica, pues mejor que mejor; o quizá
sea alguno de sus hijos, harto de ver a su padre
apoltronado...
Cobra
así fuerza la reflexión sobre la capacidad crítica
de la publicidad: he aquí al mayo del 68 como
un gran brainstorming publicitario (prohibido
prohibir, haz el amor y no la guerra, la imaginación
al poder...).
Queda
flotando la melancolía de la revolución que no
fue, o peor todavía la claudicación de tanto revolucionario
ante el sistema capitalista que criticaba, y la
absorción por el sistema de las proclamas revolucionarias.
Y ya integrados por completo, sólo queda usar
las armas del enemigo para resarcirse de tanto
remordimiento de conciencia, "como forma
de liberación de la tensión provocada por el sentimiento
[de culpa]" (FERRÉS: 1996, p. 282). Aunque
sea a costa de cometer los mismos pecados que
la otra publicidad: prevalencia de mensajes obtusos
(LOMAS: 1996, p. 68), repletos de connotaciones
sólo legibles con la "enciclopedia cultural"
del lector (ECO, en LOMAS: 1996, p. 69). Pero,
dado el medio en que se ha publicado el anuncio,
y sus potenciales lectores (adultos con estudios
universitarios), el anuncio consigue comunicar
su mensaje con estilo y todo. Claro que el que
esto suscribe es un adulto-universitario y encima
profesor de geografía: vamos, el blanco perfecto
al que apunta el anuncio. Porque si algo falla
en el mensaje es su excesivo intelectualismo,
que actúa por vía indirecta, provocando un impacto
blando, lejos de las bofetadas visuales tan frecuentes
en la actualidad (ALONSO y MATILLA: 1990, p. 109),
y de las que son buen ejemplo las campañas publicitarias
de las instituciones públicas vascas, en las que
se aprecia un cierto tufillo racista-paternalista
(un reciente eslogan, también asociado a una campaña
de solidaridad internacional, decía: "es
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