EL HORNERO

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MATERIAL DE DIFUSIÓN DE LA EMISORA EDUCATIVA "El HORNERO"
REVISTA Nº XX- 2001

www.interdia.org/hornero ó www.paginadigital.com.ar/articulos ó www.RADIOHORNERO.itgo.com  

PRESENTACIÓN DE TEMAS

* INDEX

* EDUCACIÓN

* COMUNICACIONES
* CULTURA
* HISTORIA
* SALUD
* NATURALEZA Y MEDIOAMBIENTE
* CIENCIA Y TECNOLOGIA
* EDITORIALES

 

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cacion
* LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LA EDUCACIÓN CIUDADANA
* JORNADAS DE LA COMUNICACIÓN EN GRAN GANARIA
* POLÍTICA EDUCATIVA E IMPACTO DE LOS MEDIOS
* PUBLICIDAD SOLIDARIA
* PRESENTE Y FUTURO DE INTERNET EN LA EDUCACIÓN

EDUCAR PARA LOS MEDIOS RESPONSABILIDAD DE TODOS

¿Qué son los medios de comunicación?

Las emisoras de radio, los periódicos, las cadenas de televisión, los semáforos, los libros y las señales de tráfico, son medios de comunicación.

En este caso nos referiremos sólo a los medios periodísticos donde los receptores son una masa de oyentes, lectores o telespectadores y donde los canales de comunicación variarán en función del medio a utilizar.

Hablamos de medios que son consumidos de forma masiva porque se consumen a la vez por millones de personas. Por lo tanto, la radio, el periódico o la televisión son medios de comunicación de masas. Estos medios nos mantienen a diario informados de los acontecimientos que tienen lugar en el mundo entero.

Los medios de comunicación están presentes en la sociedad actual y son una parte indispensable del sistema democrático porque todos, unos más y otros menos, los consumimos.

A pesar de que la gente demanda entretenimiento, es recomendable consumir otro tipo de productos que nos hagan pensar y que desarrollen nuestra inteligencia. Cuanto más informados estemos, más capaces seremos de tomar decisiones y de elegir entre la oferta cultural.

Los medios de comunicación, además de informar, prestan un gran servicio a la comunidad. Cuando estos medios se especializan llegan a conocer mejor a su público y por lo tanto el servicio que le prestan es mayor.

Los medios tienen dos misiones fundamentales, la de entretener y la de informar. El entretenimiento podemos encontrarlo en otras muchas actividades en la sociedad actual, sin embargo, la información se encuentra, casi exclusivamente, en los medios de comunicación

Educar para los medios.

Es necesario y posible educar a los niños para que sean críticos con los medios de comunicación.

La población en general, y dentro de ella los niños y los jóvenes, consumen televisión, cine, películas de video, periódicos, revistas y un largo etcétera de medios a través de los cuales les llega la información.

Deben aprender a descifrar los mensajes que les llegan a través de la televisión, explícita e implícitamente, para que puedan entender lo que se les está comunicando. Se trata de enseñarlos para que puedan consumir activamente llegando a discernir entre lo que es información, propaganda y publicidad.

Para esto es imprescindible comprometer no sólo a los educadores sino también a los padres. Sobrentendiendo que la labor de educar para los medios no debe ser sólo una responsabilidad que deba cumplirse desde el ámbito escolar.

Se trata al fin y al cabo de mejor capacitar a los niños para que puedan absorber de forma crítica la gran cantidad de información a la que se someten a diario. La enseñanza de los medios de comunicación debe integrarse, por lo tanto, al trabajo educativo.

Mediante la prensa, la radio y la televisión se produce un proceso de educación donde el receptor participa activamente. El problema está en que no todas las consecuencias de este proceso son positivas, de ahí que sea importante formar a un receptor crítico con los mensajes que recibe. En este proceso los adultos tienen ventajas sobre los niños porque cuentan con la experiencia que a lo largo de los años han ido adquiriendo por formar parte de una sociedad y de una cultura.

Es lógico que los niños hagan una interpretación distinta de lo que ven y escuchan, haciéndose necesario que durante los primeros años los adultos compartan con los menores la experiencia del consumo de los medios.

No debemos olvidar que el uso de ellos ayuda a desarrollar algunas actividades en el ámbito escolar. De hecho, cuando se utilizan como un recurso técnico, muestra un gran apoyo a la enseñanza.

Ana Graviz y Jorge Pozo en su libro "Niños, medios de Comunicación y su conocimiento" editado en 1994 por la Empresa Editorial Herder S.A. en Barcelona fundamentan la educación para los medios en un método en el que utilizan la imagen y la realidad para enseñar la gramática del idioma audiovisual a los niños y a los adultos.

En su opinión los educadores deben tener posibilidad y tiempo para descubrir, dialogar y manifestarse sobre estos conceptos. Deben, con la ayuda del juego, iniciar el conocimiento del funcionamiento técnico, vivenciando cómo es posible provocar distintos efecto o desfigurar la realidad por medio de la cámara. Y cómo con la ayuda del sonido o la iluminación, las vivencias y emociones ocasionadas por un suceso o un medio ambiente pueden variar. Los niños aprenden de este proceso y aprenden la forma de narrar característica de los medios audiovisuales.

Ellos eligen trabajar, en primer lugar, con imágenes en movimiento: Vídeo, televisión. El grabador de vídeo con sus posibilidades de detención, avance o retroceso, repetición o enlentecimiento proporciona a los educadores el tratamiento necesario para que puedan comprender e interpretar el mensaje.

Este medio, al poder llevar a cabo "emisiones en directo" permite a los educandos actuar frente a las cámaras y vivenciar sus imágenes con la pantalla de televisión. A partir de estas experiencias, el concepto, programa de televisión, pasa a ser algo concreto e instructivo.

Se trata de brindar a los niños la posibilidad de aprender el lenguaje audiovisual y la forma en que se hace cine y televisión. Después de recibir los conocimientos de la gramática de los medios audiovisuales, deben tener la posibilidad de probar la cámara y usar el nuevo lenguaje. Luego, llega la hora de iniciar las muestra de cine y su análisis posterior.

Una vez que los participantes se han familiarizado con el lenguaje audiovisual, llevan a la práctica los conocimientos adquiridos, iniciando la realización de una pequeña producción. Elaboran una historia, redactan un guión, dividen las tareas de dirección, camarógrafo, actores, escenografía, técnico de sonido etc. Algún adulto los capacita para estos trabajos y debe funcionar como guía durante la filmación. Más tarde los niños reciben ayuda para el montaje del material. El trabajo de análisis prosigue con las imágenes obtenidas.

Con la finalidad de integrar a los padres, antes de iniciar la experiencia, éstos deberán recibir información sobre el trabajo que se va a llevar a cabo.

Len Masterman en su libro "La enseñanza de los medios de comunicación" editado en Madrid en el año 1.993 por Ediciones de la Torre analiza cuatro áreas en las que a él le parece aconsejable actuar en colaboración.

· Interacción entre los profesores de los medios y los padres.

· Interacción entre los profesores de medios y los profesionales de éstos.

· Interacción en las funciones formadoras: entre la formación del personal de los medios y la formación de los profesores.

· Desarrollo de centros de medios: instituciones que tengan la misión específica de fomentar la interacción y la integración.

Interacción entre los profesores de los medios y los padres: Cierta interacción entre profesores y padres es algo inevitable en todo programa de educación audiovisual. Esto se debe a que la educación audiovisual es una forma de desarrollo del currículum que no sólo puede llegar a ser nueva para muchos padres, sino que, además, se presta a malas interpretaciones. Por ejemplo, introducir los programas populares de televisión en el aula puede ser visto con desconfianza por muchos padres. La educación audiovisual puede ser el área del currículum escolar que más intensamente incida en los hábitos domésticos de consumo de medios.

El profesor que sea capaz de lograr la comprensión y el apoyo de los padres, encontrará que tiene importantes aliados en su tarea de desarrollar en sus discípulos la comprensión crítica de los medios.

Interacción entre los profesores de medios y los profesionales de éstos: Hay pocos hechos que puedan tener más importancia y repercusión en el éxito futuro y en la calidad de la educación audiovisual que una colaboración fructífera entre los profesores de medios y los periodistas de la radio y de la televisión. Estos profesionales, al fin y al cabo, poseen una experiencia actualizada y un conocimiento del trabajo día a día, de los que los profesores carecen. Pueden informar sobre la experiencia práctica en los medios y las maneras de producir los documentos.

Desgraciadamente, los contactos entre los profesores y los trabajadores de los medios, y entre el sistema educativo y el de los medios de comunicación, han sólido caracterizarse por un elevado grado de hostilidad y mutua desconfianza.

El primer malentendido consiste en ver la enseñanza de los medios como una forma de proteccionismo moral, en la que los profesores son los guardianes de la moral y tienen como obligación proteger a los niños del exceso de sexo y violencia en los medios.

El segundo malentendido consiste en que la educación audiovisual es un movimiento creado para mejorar los gustos de los niños con respecto a los medios; es decir, es un movimiento de mejora y protector.

Una tercera teoría sobre la educación audiovisual considera que ésta es una actividad completamente negativa y crítica, y que no está en absoluto interesada en explotar los placeres que los alumnos obtienen de los medios.

Interacción entre la formación del personal de los medios y la de los profesores: Ya se ha defendido que la comprensión crítica de los medios deberá integrarse en la formación de todos los profesores, sea cual sea su asignatura, y he defendido también que los profesionales de la radio y de la televisión, los periodistas y otros trabajadores de los medios pueden desempeñar un papel importante en esta formación.

Aunque en muchas instituciones la formación profesional de fotógrafos, periodistas y personal de la radio y de la televisión se considera una actividad crítica a la vez que práctica, en muchas otras no son así. Hay razones de peso para instar a que en la formación de los profesionales de los medios se incluya la educación respecto a ellos junto con las enseñanzas de producción, aunque sólo sea porque pueden ser alguna vez empleados como profesionales por instituciones que son diferentes a estas preocupaciones.

Centros de medios: También hay otros grupos que podrían desarrollar un papel constructivo, los investigadores de los medios, las asociaciones comunitarias y el público en general. Habría que favorecer el desarrollo de un nuevo tipo de institución que tendría la misión específica de fomentar la colaboración entre diferentes centros.

El análisis de la publicidad, un ejercicio interesante.

Debemos analizar la publicidad. Hacer y hacernos preguntas y, sobre todo, escuchar las respuesta sobre las imágenes y también sobre el texto que contienen los spots publicitarios.

Podemos preguntar a los niños por las sensaciones que les produce un anuncio, qué contienen las imágenes, qué dice el texto y cómo se relacionan ambos. Mediante la publicidad se nos ofrecen una serie de productos que están en el mercado. Se trata de llegar a vender después de haber ofrecido al público en general un mensaje publicitario.

En la publicidad dirigida directamente a los niños, ya como potenciales compradores, ya como demandantes o consejeros de las compras, el juego, la diversión y la competitividad son mecanismos frecuentes. Y el regalo añadido aparece como un fuerte motivo de atracción.

La relación entre los anuncios y el juego es repetidamente aprovechada por los creadores publicitarios a la hora de articular argumentos en favor de los productos que promueven.

La compatibilidad de la educación y la televisión

Tenemos que distinguir entre la televisión como recurso didáctico y la televisión como objeto del currículo educativo. En primer lugar hay que dejar constancia de que la televisión, tal y como está concebida no es una televisión educativa puesto que hasta hoy sus fines son, sobre todo, comerciales. No por ello podemos dejar de atribuirle los efectos educadores que de hecho tiene siendo, además, una fuente irremplazable de entretenimiento.

Numerosos estudios sociológicos demuestran que la televisión después de la familia y la escuela es el tercer factor de socialización. La pregunta es ¿En qué medida los efectos educadores de la televisión coinciden con los efectos deseados y cómo interfieren éstos en los objetivos educativos que desde la educación formal se pretenden alcanzar? Está claro que la intervención educadora de la televisión produce alteraciones importantes con respecto a los objetivos marcados.

Los contenidos de los programas de la televisión transmiten actitudes y valores, y estimulan capacidades y prácticas en buena medida contradictoria con actitudes y valores que suscitan en la actualidad mayor consenso en nuestra sociedad por asociarse éstos a valores democráticos básicos.

Los propios educadores deben, por lo tanto, reaccionar ante un hecho tan evidente y proporcionar a sus alumnos elementos para que puedan convertirse algún día en lectores o televidentes críticos.

Manuel Alonso Erausquin, Luis Matilla y Miguel Vázquez en su libro "Teleniños públicos, teleniños privados" editado por Ediciones de la Torres en Madrid en septiembre de 1.995 dicen que entre quienes han reflexionado acerca de las problemáticas relaciones entre la enseñanza escolar y la influencia de la televisión escolar sobre el alumno, es posible distinguir fundamentalmente tres grandes tipos de respuesta:

Respuesta cero: Llamamos respuesta cero a la de aquellos que niegan que la tecnología audiovisual tenga algún tipo de virtualidad educativa positiva. Dado que la información televisiva se caracteriza por la discontinuidad temporal y la fragmentación, y se organiza en torno a mensajes en los que predomina la persuasión emocional sobre la argumentación racional, además de integrar todos los contenidos en la lógica uniformadora y banalizadora del espectáculo y el entretenimiento.

Los que defienden esta teoría, consideran que para formar a individuos capaces de pensar racionalmente, la solución está en luchar contra la televisión, con lo cual en la escuela la televisión y los nuevos medios tecnológicos no ocuparían ningún lugar.

Muchos educadores actúan de acuerdo con esta tesis (Postman), al menos en lo relativo al silenciamiento de la televisión en las prácticas educativas dentro de las aulas.

Respuesta uno: Es la respuesta de los que, en general, ni siquiera se molestan en responder. La respuesta de los indiferentes que utilizan la televisión, o más bien el video como un apoyo ocasional para el trabajo en el aula, pero no creen que sea necesario cambiar nada significativo ni de sus actuales prácticas en el aula ni de los contenidos curriculares ni, por supuesto, de su propia formación como docentes. Aunque no consideran la televisión comercial como un enemigo frontal, a menudo tienden a echarles las culpas de muchas de las carencias que encuentran en sus alumnos. Pensando, además, que la influencia de la televisión no afecta de forma decisiva a los objetivos básicos de la actividad escolar.

Respuesta dos: En este grupo entrarían los que piensan que es necesario reconocer que la acción de los nuevos medios de comunicación exige cambios sensibles en el sistema educativo, en las infraestructuras de los centros escolares, dotándolos de los recursos adecuados para el uso sistemático de los nuevos medios en las aulas; de los contenidos curriculares, para introducir el estudio de los medios en las aulas.; de la formación del profesorado, para capacitarlo en la utilización eficiente de los medios, adoptando nuevas metodologías e incorporando criterios de evaluación, etc.

En los últimos años las iniciativas de profesores a favor de la introducción del estudio de los medios en la escuela se han multiplicado en todo el mundo. Pudiendo considerarse, aún, un movimiento minoritario.

La televisión para la enseñanza de los medios

Después de establecer la conveniencia de dejar entrar en las escuelas la tecnología audiovisual quiero volver a insistir en que esta apertura puede ser entendida desde dos vertientes diferentes. Por un lado como simple instrumento de apoyo para la enseñanza. Se podría hablar en este caso de un recurso didáctico. Y por otro lado como contenidos curriculares, es decir, la educación actual debe incluir el análisis de los documentos audiovisuales que están contribuyendo a consolidar su cultura para conseguir con ello que puedan desarrollarse con esa cultura construyendo sus propios criterios, aprendiendo qué vale y qué se debe rechazar en ella.

En este punto quiero aclarar que la introducción de los documentos audiovisuales no tiene porque desplazar ni debilitar el trabajo escolar con los documentos escritos. El niño debe aprender a partir de documentos audiovisuales y también a expresarse a través de ellos y también con los textos escritos.

En el caso de que los medios se llegaran a contemplar dentro de los contenidos curriculares también se podrían dar dos opciones, por un lado que el estudio de los medios adopte la forma de una asignatura o disciplina escolar, por otra parte, que pase a integrar los contenidos de algunas de las áreas de conocimiento o disciplinas ya existentes. La LOGSE ha optado por esta segunda opción, también ha sido adoptada en aquellos países pioneros en la introducción de la enseñanza de los medios en la educación no universitaria.

La concepción de la enseñanza de los medios no como una disciplina más, sino como un contenido, en cierto modo transversal que habrá de ser tratado en las áreas de educación plástica y artística, lenguaje y ciencias sociales, debe facilitar su rápida incorporación al currículo, sin que se haga necesaria la formación de un profesorado específico, sino la adaptación del ya existente.

A modo de conclusión

Vivimos en un mundo en el que un gran número de individuos consagra su tiempo a escuchar la radio, a leer periódicos o revista y a ver la televisión. Es necesario, por lo tanto, aceptar el impacto de los medios de comunicación, reconociendo también que cuando hablamos de ellos nos referimos a un elemento importante de la cultura actual.

Los profesores se esfuerzan e intentan ayudar a los alumnos para que puedan comprender el proceso de comunicación y los resultados de éste y también para que puedan descifrar la información recibida en este proceso.

La familia y la escuela deben compartir la responsabilidad de preparar a los niños y a los jóvenes para que aprendan a vivir en un mundo lleno de comunicación.

Esta educación para los medios será más fácil en la medida en que los padres, profesores y profesionales de los medios se conciencien de que pueden contribuir a que los pequeños televidentes o lectores sean más críticas.

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LA TELEVISIÓN EN LA ESCUELA: ¿ENEMIGA O ALIADA?

Autor:: Dalva Aleixo Dias, Profesora da Universidad Estatal Paulista-UNESP, en Sao Paulo/Brasil y Doctoranda en Ciencias de La Información en la Universidad de La Laguna / islas Canarias / España

La educación formal, con clases magistrales, pierde espacios en el universo de los niños, "víctimas" de la seducción de los medios audiovisuales. Estos medios, al contrario de la escuela, presentan una capacidad más grande de adaptación a las nuevas realidades sociales.

Para los niños la escuela formal hace parte de una actividad no atractiva, que debe ser hecha como una obligación hasta que llegue los "momentos divertidos" de asistir a la tele.

Para gran parte de los profesores las clases magistrales tienden también a hacer parte de una tarea fastidiosa e así la utilización de los medios audiovisuales en la escuela, casi que generalmente, es hecha de forma improvisada, solamente como una estrategia para "hacer pasar el tiempo".

En países con alto grado de analfabetismo, de evasión escolares e de queda en la calidad de la enseñanza, como es el caso de Brasil, la educación escolar de niños exige de los profesores, además de un conocimiento mas profundizado de los medios audiovisuales, su ligación con la realidad social en la cual se encuentra la escuela.

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Los medios de comunicación, máximos poderes públicos

Autor: Manuel Núñez Encabo fuente: revista OPIN@R. redaccion@opinar.net

EL punto de partida básico para analizar hoy cualquiera de los múltiples aspectos de los medios de comunicación, principalmente audiovisuales, es su transformación actual en auténticos poderes público-sociales por su influencia de manera general en la opinión pública. Este influjo de los medios de comunicación en la opinión pública se ha convertido en el factor clave para el desarrollo de la democracia moderna, ya que con frecuencia se condiciona las decisiones de los poderes políticos y sirve para legitimar o deslegitimar su gestión. Quien domine la formación de la opinión pública tendrá el máximo poder en la sociedad. La constatación de este nuevo hecho es condición indispensable para analizar los cambios que se deben producir en el desarrollo de la actividad democrática, lo que exige un nuevo tratamiento jurídico y ético de los medios de comunicación.

La situación actual es que cada vez más unos pocos grupos económico-mediáticos controlan la propiedad de la mayoría de los medios de comunicación. Existe cada vez más una mayor concentración multimedia, lo que va en contra del pluralismo de la información tal como demanda, por ejemplo, la Constitución española y el artículo 10 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Hay que matizar y explicar cuidadosamente la frase de que estamos en la era de la globalización y la mundialízación de la información. En realidad estamos bajo el dominio de una información mundial homologada y uniformada, dirigida por los grandes grupos mediáticos mundiales o de cada país, que impide en realidad una información emitida pluralmente desde los diversos grupos sociales. Según la Asociación de Escritores Norteamericanos, en el año 2004 sólo existirán cuatro grandes grupos mediáticos.

Se está instalando en el mundo el gran hermano de Orwell, el hermano global mundial, cuyos mensajes se manifiestan a través de diversos estuches o cadenas mediáticas repletas sin embargo del mismo contenido porque todos los mensajes parten de los mismos mensajeros. La diferencia es que hoy el gran hermano no es el poder político, sino los poderes mediáticos. El mejor ejemplo es la fusión de América On Line, el mayor proveedor de acceso a Internet, y Time Warner, el primer grupo mundial de medios de comunicación, que ha supuesto la mayor fusión económica mundial. Los medios de comunicación están convirtiéndose así en los primeros poderes de influencia pública.

En realidad hoy ya no se debe hablar de que estamos en una sociedad multimedia, sino en una sociedad megamedia que nos conduce a la mediacracia o telecracia, que puede sustituir a la democracia. Esta es una situación que debe constatarse sin por ello caer en el error de demonizar a los medios de comunicación, que deberían ser el instrumento más importante para que la democracia representativa se revitalice con elementos indispensables de la democracia participativa, haciendo posible unos ciudadanos con una veraz y plural información.

Para ello es indispensable un nuevo tratamiento jurídico y ético de los medios de comunicación, partiendo de que la información es un derecho fundamental de los ciudadanos y no una mercancía. Hoy es muy difícil cualquier medida jurídica adecuada a escala nacional, dado el temor de los políticos ante el poder de los medios de comunicación y cuando en los partidos de izquierda está predominando la política neoliberal y desreguladora del centrismo y de la tercera vía. En el actual momento histórico de la globalización, que se traduce en grupos transnacionales macroeconómicos como los megamedios mundiales, es imprescindible un planteamiento mundial y al mismo tiempo regional; por ejemplo, desde la Unión Europea.

Sería muy útil organizar una conferencia sobre la estructura, organización y fines de los medios de comunicación en la sociedad democrática actual bajo el patrocinio de la ONU para encontrar un consenso de mínimos entre políticos, Medios de comunicación y ciudadanos, a semejanza de lo que se intentó con la Conferencia Mundial de Medio Ambiente en Río de Janeiro en 1992. En Europa es necesaria la creación de un Consejo Audiovisual Europeo, vinculado a la Comisión Europea, para garantizar una armonización jurídica común mínima en el sector audiovisual, y un Ombudsman de la comunicación vinculado al Parlamento Europeo.

Desde la llamada globalización, se está deteriorando el concepto de libertad de expresión hasta límites intolerables. No existe realmente libertad de expresión pública de los ciudadanos, ni tampoco desde los medios de comunicación, porque no se garantiza un pluralismo real de los emisores de la información.

Los periodistas y su función específica está desapareciendo, convirtiéndose en meros asalariados temporales dependientes del arbitrio de los propietarios de los medios, etc.

En el contexto actual la sociedad de la información, no se identifica con la sociedad del conocimiento ni la libertad de expresión con la libertad de pensamiento. Este panorama desolador se desarrolla con la connivencia y complicidad de los poderes políticos, que ante el poder de los medios prefieren su protección a la sombra de grandes grupos mediáticos para su beneficio partidista, olvidando sus responsabilidades de garantizar una. información plural, veraz y ética al servicio de los ciudadanos. Hay parlamentarios que cuentan con el soporte permanente de agencias de relaciones públicas o que reciben por colaboraciones con medios de comunicación honorarios mayores que los percibídos del Parlamento. Los medios de comunicación se convierten así en los únicos poderes sin control democrático.

Todas las anteriores consideraciones pueden trasladarse a España, donde el panorama mediático es particularmente sombrío, con un gobierno del PP que se ha servido de la privatización de Telefónica para crear un grupo mediático a su servicio.

Como medidas más urgentes se necesita la creación de un Consejo Superior de lo Audiovisual independiente, que regule imparcialmente todo el panorama audiovisual. Una ley de la empresa informativa que asegure la transparencia de la propiedad de los medios, partiendo de que las empresas informativas son empresas especiales socioeconómicas, tal como señala el Consejo de Europa, en una concepción opuesta a la visión meramente mercantilista norteamericana. La existencia legal de Consejos de Redacción Periodística en el interior de las empresas informativas, un autentico Código Deontológico del Periodismo, etc.

Capítulo especial merece la reforma de RTVE. Toda reforma de la televisión pública debe basarse en que su indispensable existencia se justifica no sólo por cumplir las exigencias jurídicas y éticas de veracidad y de respeto a los derechos fundamentales, que es obligación común a todas las televisiones y medios audiovisuales, sino principalmente por asumir acciones positivas que la convierten en una televisión innovadora por su calidad, su perfil cultural y por constituir un foro permanente de debate libre y democrático, asegurando el acceso de los diferentes grupos sociales y políticos.

Sólo un nuevo modelo de contenidos en la televisión pública legitimará su financiación permanente por parte de los presupuestos públicos con un soporte complementario mínimo de publicidad.

Para garantizar el cumplimiento de sus objetivos, la televisión pública se debería dotar de un Consejo de Dirección y Administración integrado por expertos, profesionales y representantes sociales que actuarán con independencia en el ejercicio de sus funciones. La legitimación de origen a través de una elección parlamentaria de los miembros de Consejo de Administración y Dirección, que deberían ser propuestos previa comparecencia pública ante la Comisión adecuada del Parlamento, no es impedimento para su autonomía de funcionamiento, si al Consejo se le concibe como órgano auténticamente colegiado con capacidad decisoria por mayoría de votos y con competencia para elegir el presidente y solicitar con fuerza vinculante su cese al Parlamento.

Mutatis mutandi, este mismo modelo debería servir para las televisiones públicas autonómicas y locales.

Dada la intima vinculación entre medios de comunicación y democracia, hoy el inaplazable perfeccionamiento del desarrollo democrático pasa por un nuevo tratamiento jurídico y ético de los medios de comunicación. Es una responsabilidad que compete sobre todo a los partidos políticos y a los representantes públicos de los ciudadanos.

(*) Manuel Núñez Encabo es catedrático de la Facultad de Ciencias de la Información. Ponente y redactor del Código Europeo de Deontología del Periodismo.

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LOS AFANES DE LA POLITICA EDUCATIVA Y EL IMPACTO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN: EL CASO MEXICANO

Autores: Javier Guerra Ruiz-Esparza (*) y Ricardo Loyola Martínez (**) Iª PARTE

(*). Maestro en Educación. Profesor investigador de tiempo completo del Instituto de Ciencias Educativas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí

(**) Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Funcionario de la Secretaría Académica de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y Docente de la Universidad del Valle de México.

INTRODUCCIÓN

Originalmente habíamos ideado escribir este articulo de manera más puntual a la relación que existe entre política de medios y política educativa. Sin embargo, la relevancia y el carácter inédito de los hechos que están aconteciendo en estos momentos en México, hicieron que nos decidiéramos a efectuar un ejercicio de escritura acompañado a la vez de una reflexividad mas abierta a ese acontecer actual. Lo anterior, de ninguna manera se desliga de la temática anteriormente planteada.

 

Al mismo tiempo, lo anterior motivo un desplazamiento en el uso de los conceptos desde los cuales se orienta este ejercicio de reflexividad y escritura, por ello, se vio la necesidad de efectuar una diferenciación entre "la política" y "lo político". En el primer caso, se alude a una norma prescrita y legitimada por instancias de gobierno formalmente constituidas. En tanto que en el segundo, se alude mas al conjunto de dinamismos sociales --principalmente la relación entre el espacio publico y el privado -- y a la acción de actores políticos en cuanto a instancias constitutivas de la realidad social.

Desde en todo lo no que se esta planteando una disociación de la realidad, ya que ésta aun y cuando sea concebida como diversa y disímil, estará siempre articulada, aún y cuando el elemento articulador sea una contradicción; Un antagonismo; Una relación de tensión; o incluso una paradoja.

Lo anterior nos posibilita plantear la cuestión de los medios frente a una acepción amplia de educación, es decir, como un proceso de formación de sujetos, que tiene lugar al interior de las múltiples dinámicas sociales.

EL EMBATE DE LA GLOBALIZACIÓN Y LA CONFIGURACIÓN ACTUAL DE LA CULTURA SOCIAL

Hoy día hablar de la globalización parece un asunto indispensable, sin embargo cabria preguntarse ¿qué implicaciones tiene en términos de la producción circulación y consumo de nuevos y viejos significados que configuran el marco cultural en el que actualmente se define el contexto social.

Lo anterior obliga a efectuar una primera diferenciación entre lo que se conoce como condiciones económicas, políticas, sociales y culturales vigentes; las formas de representación, interpretación, y reflexividad que se producen a propósito de estas; y finalmente las condiciones de existencia y experiencia constituyen la vida de las personas.

En el primer caso podemos decir que asistimos a un escenario en donde se manifiesta en un primer plano la dimensión económica por encima de lo político, de tal suerte que ocurre una disociación entre la rentabilidad y la productividad. Anteriormente en al primera prevalecía la plusvalía de la productividad, en tanto que ahora es posible que pueda existir la una sin la otra, aun más se puede decir que existe una rentabilidad sobre la productividad misma. De tal suerte que la economía se va desligando cada vez mas de las necesidades humanas.

En la etapa industrial se producía mucho y se podía ganar mas rentabilidad aun y cuando esto ya estuviera al margen o por encima de las necesidades humanas. Lo anterior ha conducido a que en la actualidad el valor se ubique en al legitimación de al especulación, por lo tanto uno de los máximos valores que permea el contexto cultural es el de la apariencia y el engaño. Esto trae como consecuencia un desafío a las finalidades y metas que desde la educación se persiguen desde el punto de vista de la formación de valores tales como la honestidad, la honorabilidad y la rectitud.

De esta forma el escenario presente nos esta mostrando que las necesidades económicas no reconocen limite ni fronteras espacio temporales, dado que se tiene la necesidad de que circulen libremente los bienes y capitales, lo cual provoca que las fronteras geográficas y nacionales se desdibujen y cedan su paso a estos, aunque no ocurra lo mismo con respecto al libre transito de las personas.

Ahora bien, en lo que respecta a la especulación financiera se observa una incidencia de los medios electrónicos, ya que el espectáculo de dicha especulación se presenta en forma global a través de las nuevas tecnologías de las telecomunicaciones, pero no necesariamente la economía responde a la producción de bienes materiales y al intercambio directo de estos.

En este sentido, los medios electrónicos tienen una doble implicación en el proceso aludido, por una parte, participan como aceleradores del proceso de realización del capital y por la otra, ellos mismos se ven impactados por el proceso de privatización que es uno de los síntomas de la tendencia globalizante, en lugar de que éstos cumplen cabalmente con su papel de ser instrumentos para la elevación de la conciencia y el cambio colectivo (Esteinou, J. 2000).

Con relación a la forma en que los medios han sido impactados por el proceso privatizador y globalizante, en lo que respecta al caso de México, este fenómeno se ha agudizado a partir de 1994, en que se firma el Tratado de Libre Comercio. Que en opinión de Delia Crovi, esto se ha dado en tres aspectos importantes: " (...) en lo jurídico, se inicia un proceso de desregulación que tiene como fin propiciar el libre juego del mercado; en lo económico, se reestructuran los sistemas de propiedad; y en los contenidos, se acentúa la subordinación de la cultura a las reglas del juego impuestas por los negocios" (Crovi, 2000:3).

Cabe destacar que este proceso de desregulación tiene una doble implicación, en principio como parte inherente a la reforma general del estado en donde este va reduciendo su injerencia e intervención en materia de comunicación y queda autoreducido a una posición mediadora o arbitral. Por otra parte hablar de desregulación al igual que descentralización y desburocratización, pareciera que se esta haciendo uso de ciertas categorías revestidas de un matiz critico y progresista, sin embargo, lo que en realidad se hace es coadyuvar a la consolidación de la hegemonía del mercado.

En todo esto el lenguaje representa un papel de vital importancia ya a que a través de él podemos redescubrir los significados que están ocultos en los pliegues de las palabras. En este caso las categorías anteriormente aludidas forman parte del proceso de naturalización de una lógica hegemónica, en este caso entenderíamos la noción de hegemonía a la manera de Raymund Williams en el sentido de que es: "un conjunto de significados y practicas saturando la conciencia y cerrando el sentido de realidad".

Lo anterior se evidencia en el caso de las pasadas elecciones presidenciales en México en donde las principales propuestas de campaña del candidato vencedor apelaban a estas nociones con la promesa de transformar el Estado actual en otro más eficiente y de calidad. En este caso los electores se favorecieron esta propuesta como una expectativa del cambio. Sin embargo, lo que proponen ahora lo los responsables del área económica del equipo de transición del hoy presidente electo, es lo siguiente:

"Creemos en tres cosas fundamentales: en el mercado; la participación del capital y a la inversión privada; y la competencia: pero como no podemos esperar que el mercado lo resuelva todo. Es necesario considerar los siguientes dos aspectos: primero democratizar los instrumentos de al economía (apoyo a al pequeña y mediana empresa, permitiendo que estas puedan ser permeadas por la globalización) y segundo la intervención selectiva y temporal del estado" (entrevista con Aguilar Camin programa zona abierta)

En síntesis el escenario que se advierte en el futuro inmediato es la consolidación de un modelo económico neoliberal, aunque sus promotores se esfuercen por etiquetarlo de diferentes formas, ya sea como de "centro izquierda" o bien como una "tercera vía a la mexicana". Lo cual de alguna forma garantiza que en relación a la propiedad y filiación de las empresas responsables de los medios de comunicación se sigan privatizando y el estado cada vez tenga menos participación en ellas.

Por otra parte, de acuerdo a la definición de hegemonía comentada anteriormente, es de esperar que se acreciente la difusión y seguramente la adopción a critica del discurso relativo a la calidad, el cuál está construido sobre una lógica cerrada en si misma y que incorpora conceptos tales como: eficiencia, eficacia, congruencia y pertinencia.

Esto no quiere decir que se este asumiendo por parte nuestra una actitud opuesta al logro de la calidad, sino que la intención es advertir sobre la necesidad de buscar los significados ocultos en los pliegues de las palabras, para que estos significados no se impongan de manera acrítica y saturen nuestra conciencia y el sentido posible de construcción de la realidad. Esto es, no se esta en contra de la eficiencia y la eficacia en si mismas, sino del hecho de que se impongan el contenido de estas, únicamente bajo el parámetro de la rentabilidad y la productividad.

Ahora bien, una consecuencia que se deriva de la imposición de este escenario es el tercer aspecto planteado por Delia Crovi, en el sentido que la cultura también queda subordinada a las reglas del mercado. Este tema viene a colación, ya que aquí estamos pensando en la educación en un sentido amplio, es decir, como un proceso social y cultural mas allá del sistema escolar formal.

En este sentido, queremos plantear algunas cuestiones generales en torno a la manera en que los medios están alterando el contexto cultural y las incidencias que esto tiene hacia el proceso educativo. En principio, es importante decir que tomamos distancia de aquellas posiciones deterministas y radicales, tanto de las que otorgan a los medios una capacidad absoluta de imposición, control, homogeneización cultural y manipulación absoluta de los sujetos (Shiller, 1993), así como de las que conceden toda la posibilidad emancipatoria a la población.

Así mismo también es importante señalar que en tanto el sujeto esté social y culturalmente construido por diversos códigos establecidos por las prácticas discursivas, es imposible pensar a éste fuera del lenguaje. De tal suerte que la relación entre lo publico y lo privado se altera, a partir de que los medios y el contenido de estos accede a los espacios íntimos de la gente.

Una paradoja que se presenta actualmente es que se por una parte se tiene el convencimiento (incluso desde la misma lógica del mercado) de que la democracia es necesaria y por lo tanto las prácticas de participación entorno a la misma también lo son. Pero por la otra, los medios han generado una cierta inercia en el sentido de que nos resuelven prácticamente todos los asuntos de carácter comercial, educativo y de recreación, sin necesidad de salir del hogar, por lo tanto también hemos perdido algunos espacios de convivencia directa en lo que se refiere al contacto cotidiano en la calle, así como la posibilidad de manifestarnos de manera abierta y directa en la plaza pública. En lugar de ello preferimos presenciar el telediario y nos conformamos con esta participación indirecta.

En realidad coexiste un doble juego. De una parte, un intento de homogeneizar y por la otra, de individualizar. De aquí que no sea extraña el reiterado uso de la sentencia: "Hay que pensar globalmente y actuar localmente".

Pero si se toman en cuenta las características del escenario actual que se describían anteriormente, en donde el poder de la decisión del interés económico tiene un perímetro de influencia mucho mayor que el de la política, luego entonces, pensar globalmente puede significar simplemente -- Sea de manera consciente o inconsciente -- sintonizar con los significados y sentidos impuestos por la lógica contextual hegemónica. De ahí también que se diga que los asuntos que anteriormente correspondía discutir y resolver a los estados - naciones europeos, ahora se definan en Bruselas. En tanto que en lo que respecta a los piases latinoamericanos se deciden desde diversas instancias internacionales, tanto económicas, como de integración económica y educativa: Fondo Monetario Internacional; El Banco Mundial; la OCDE; la Organización de las Naciones Unidas (ONU); la Organización de las Naciones Unidas, para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO); la Organización de Estados Americanos (OEA); la Comisión Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), etc.

Tal vez una lógica contrahegemónica pudiera ser el invertir el sentido de la sentencia anterior, por ejemplo, en lugar de pensar globalmente y actuar localmente, habría que recuperar la necesidad de pensar desde lo local, para actuar propositivamente a nivel global. Sin embargo, merece la pena detenerse un poco en que significa "pensar localmente". En este caso no se alude únicamente a un espacio físico - geográfico, sino al efectuar un ejercicio de posicionamiento que implica la exigencia de formularnos las siguientes preguntas: Cuándo pienso ¿Desde donde pienso? ; es decir, ¿Cual es mi marco de inserción cultural y que determinaciones inciden en la configuración tanto del contenido como en la forma de mi pensamiento? ; ¿Cuales son los significados y sentidos presentes y ausentes en mi contexto circundante inmediato? ; ¿Cuales son los parámetros, rutinas e inercias que impiden el ejercicio de la reflexividad?.

Creemos que el abrir estas interrogantes es colocarse en el corazón mismo del proceso formativo, ya que esto es la aspiración ultima de todo proyecto educativo que se precie de serlo. Sin embargo, cuando el escenario actual nos muestra el desdibujamiento de los antiguos limites entre lo publico y lo privado y nos introduce al doble juego de homogeneización e individuación, lo que se visualiza en primera instancia es una serie de contradicciones. Por ejemplo, en lo que respecta al contexto social amplio y la configuración cultural inherente (2), encontramos que los medios de comunicación electrónicos (principalmente la TV) juegan un papel importante, pero de una manera, hasta cierto punto ambivalente, ya que por una parte, en el contenido de la información que se trasmite, la oferta cultural que nos ofrecen, ha quedado subordinada al juego de intereses del mercado; pero por la otra, se esta abriendo un espacio hasta ahora inédito para el debate, la discusión y la confrontación de proyectos políticos y sociales de lo más diverso.

Sin embargo, la relación entre emisores (medios) y receptores (publico) sigue siendo asimétrica -- En parte por eso estamos haciendo uso de estos términos y de este esquema aparentemente ya "superado" en la teoría de la comunicación --. Un ejemplo de lo anterior, lo tenemos en el contenido de la Ley Federal de Radio y Televisión, en donde ni siquiera esta estipulado el derecho de replica a diferencia de la prensa escrita en donde este derecho si está establecido.

Pareciera entonces que en este arduo proceso de circulación de información y formación de opinión, las ventajas están del lado de los medios electrónicos. A manera de complementar el ejemplo anterior, transcribimos un fragmento de una carta póstuma que ha dejado el ex-subsecretario de comercio Raúl Ramos Tercero, luego de haberse suicidado debido a la presión excesiva que se ejercía en su contra por parte de los medios (según lo expresado por él) culpándolo a él y a otros funcionarios del fracaso de la implementación del programa del registro nacional de vehículos (RENAVE):

"Como pagan los medios su impunidad por los daños que ocasionan a las personas y a las instituciones por las informaciones falsas y calumnias irresponsables"(4).

La idea de ampliar este ejemplo, es solo para ilustrar la influencia que tienen los medios en la formación de eso que se denomina "La opinión pública" y también por que nos amplia una de las preguntas anteriormente formuladas. Así, a la interrogante de cuando pienso ¿desde donde pienso?, habría que darle mayor especificidad, por ejemplo: Cuándo sentimos, deseamos, creemos y queremos ¿desde donde lo hacemos?, ¿Cuales son los determinantes y los parámetros que dan lugar a esas dimensiones configuradoras de la subjetividad?.

Consideramos que aunque difícil de responder, la pregunta es pertinente y necesaria porque desgraciadamente en este terreno sigue habiendo más "doxa" que "episteme". Es decir, "doxa" porque es una opinión que se deriva de una percepción superficial de la realidad social, cuyo cimiento es tan solo una información dispersa, fragmentada y en la mayoría de las veces manipulada tanto en su formato de emisión, como en su contenido. En contraparte, si en lugar de "doxa" se tratara de "episteme", estaríamos hablando de una recepción crítica e inteligente, con capacidad de interpelación y/o apropiación (lo cual no se reduce a mera recepción) por parte del publico.

Quizá esto sea así, porque los afanes educativos -- que en este caso hablaríamos de educación para la recepción --, son inalcanzables o tal vez, estén condenados a ser permanentemente inacabados.

Pero para no sucumbir a la desesperanza a la que conduce el afán de la ilustración universalista, es aquí donde entender el carácter dinámico y contradictorio de la cultura nos ayuda a la comprensión de la relación entre el proceso formativo de la educación y la influencia de los medios de comunicación en éste.

Dice Ángel Pérez, quien a su vez parafrasea a Finkielkraut (1990) que:

"La cultura tiene una potente dimensión popular y tradicional, es el espíritu del pueblo al que cada uno pertenece y que impregna a la vez el pensamiento mas elevado y los gestos más sencillos de la vida cotidiana. Y en este sentido, el concepto de cultura popular se amplía cuando la evolución económica, política y tecnológica extienden sus horizontes a limites insospechados, de modo que el contexto de influencias cotidianas e incluso cercanas, se universaliza como consecuencia de la omnipresencia y poder seductor de los medios de comunicación de masas" (1998.13).

Asimismo y siguiendo el planteamiento de Pérez Gómez, a la cultura le es inherente el carácter de la diversidad, de tal suerte que más que hablar en singular, lo correcto es hacerlo en plural. Pero aun más, es posible distinguir al menos cinco grandes tipos de manifestación cultural, que al mismo tiempo nos sirven como grandes referentes o categorías de análisis para este caso.

En principio, todo lo que se ha descrito en torno a las características de las condiciones económicas, políticas y sociales vigentes, forma parte de la cultura social. Esta se concibe como una red de significados dominantes. En tanto huellas pasadas de una narrativa, se podría decir que existen muchas culturas sociales, pero es necesaria discriminar los rasgos esenciales de dichas culturas a través de las relaciones y acciones que contienen. Esto es materia de estudio de las diferentes ciencias sociales a través de la observación de las formas de legitimación dadas en las discusiones y contenidos de las mismas.

En este sentido todos estamos implicados en la cultura social. ¿En cuál de ellas? esto es lo que habría que dilucidar.

Por su parte, la cultura crítica, cuestiona la bondad antropológica, ética, el rigor, etc. de la cultura social, ya que tiene la virtualidad de abrirse permanentemente a la reflexión y al cuestionamiento.

En tanto que la cultura institucional, se hace presente de manera evidente en la escuela y se manifiesta a partir de que se crean un conjunto de significados y conductas especificas propias de una institución particular. Se supone que éstas deberían de ser un instrumento para facilitar el cumplimento de una determinada función. Sin embargo, éstas se pervierten cuando se desplazan a los intereses espurios de las personas que manejan dicha institución, éstos pueden ser los propios docentes o bien los directivos.

La cultura experiencial, por su parte es la que se construye a través de los intercambios espontáneos de los individuos. Es aquí donde están las biografías y las narrativas personales.

Finalmente, la cultura académica, se define como el conjunto de significados y comportamientos con los que se trabaja en la escuela y que explícitamente se procura sean fomentados, en este caso sería el curriculum explícito y/o el curriculum en acción.

En realidad la cultura dominante dentro de la escuela debería ser la cultura crítica y al mismo tiempo ésta debería funcionar como un instrumento de análisis de las demás culturas, y en última instancia la cultura crítica debería transformarse en cultura académica y ésta a su vez, transformarse en un instrumento de selección de la cultura crítica, pero además, ésta cultura debería estar al servicio del análisis de las culturas social, institucional, y experiencial. No obstante, en la realidad esto dista mucho de ser así, este es justamente el problema.

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LA PUBLICIDAD SOLIDARIA

Resumen: Solidaridad es un término que está en boca de todos, y su carácter aparentemente unívoco desde el punto de vista axiológico -¿quién está en contra de la solidaridad?- lo hace muy atractivo como reclamo publicitario. Pero no es oro todo lo que reluce tras las buenas intenciones. El análisis de algunos ejemplos puede acercarnos a las ocultas motivaciones desplegadas por anunciantes y también por los consumidores (alumnos y profesores); las posibilidades de uso didáctico son múltiples.

He aquí un anuncio serio, con pretensiones de impactar (a toda página) y que promociona la coordinadora de ONGD en España. La baza fundamental del anuncio es el factor sorpresa del icono mapamundi inverso respecto a la representación tradicional, que denota, con la ayuda del mensaje verbal principal, "falta de realismo", "representación no ajustada a lo real". El campo de connotaciones es bastante amplio, ya que éstas abarcan en primer lugar significados visuales: "seamos realistas, el mundo también se puede representar así", incluso el tipo de proyección usado "es más realista que los habituales" (esto depende del lector del anuncio y su cultura general). Pero sobre todo las connotaciones se extienden a significados morales: "seamos realistas, la situación de los países pobres (el sur) es injusta". La inversión respecto a las proyecciones habituales y el uso de la proyección GALL-PETERS son cruciales en este sentido: no sólo centran la mirada del lector en África, Latinoamérica y el sur en general, sino que éstas regiones ven aumentado su tamaño proporcional respecto al norte; así se realza su importancia en el planeta. Además, los países ricos no sólo aparecen empequeñecidos (como ocurre realmente con su superficie) sino que parecen aplastados por el sur. He aquí una connotación moral extrema, ya que muestra a los países ricos como responsables de la pobreza de los otros, o al menos como directamente afectados por ella: es una llamada a un cierto sentido de la culpabilidad que mueva a la acción. La inversión cartográfica juega en el mismo sentido, activando, por las leyes de la forma (gestalt), la tendencia a cambiar una situación que se percibe "incorrecta". Vemos, por tanto, que imagen y eslogan establecen un juego cruzado de significaciones complejas, lo que hace necesario el texto inferior, complementario y con clara función referencial, informativa. Se estructura en forma cíclica: empieza preguntándose por los errores de representación cartográficos en relación con el sur, plantea a continuación la necesidad de ayuda de ese Sur, y termina volviendo a la posibilidad de cambiar la visión deformada del mundo, para lo que pide la colaboración para las ONGD.

El eslogan parece derivar de la legión de eslóganes espontáneos aparecidos en mayo del 68. El original decía: "sed realistas, pedid lo imposible". De manera que, al mutilarlo (en parte y en sujeto) crece (en vez de disminuir) la polisemia del sentido: una elipsis parcial deja abierto el campo a la memoria del lector al que va dirigido el anuncio, pero se cierra, tras el mensaje explicativo de la necesidad de ayuda, con una petición directa de colaboración. Se ha reelaborado el eslogan del 68 de esta forma: "SEAMOS REALISTAS... COLABORA CON LAS ONGD".

Se trata, a un tiempo, de una evocación de los ideales revolucionarios del 68 y de su contrario, de un reconocimiento de la imposibilidad de cambiar el mundo mediante la revolución. Ya no se pide lo imposible, sólo se pide "ser realistas". Los autores del anuncio (quizá partícipes del 68) saben que el personal no está para veleidades revolucionarias, que los jóvenes del 68 están ahora confortablemente instalados en sus envidiables puestos de trabajo, y que por eso mismo es probable que al menos se rasquen ligeramente el bolsillo. Y si de paso algún yuppie quemado de alguna de tantas crisis bursátiles se anima a tirarlo todo por la borda y se lanza a una segunda juventud en Latinoamérica, pues mejor que mejor; o quizá sea alguno de sus hijos, harto de ver a su padre apoltronado...

Cobra así fuerza la reflexión sobre la capacidad crítica de la publicidad: he aquí al mayo del 68 como un gran brainstorming publicitario (prohibido prohibir, haz el amor y no la guerra, la imaginación al poder...).

Queda flotando la melancolía de la revolución que no fue, o peor todavía la claudicación de tanto revolucionario ante el sistema capitalista que criticaba, y la absorción por el sistema de las proclamas revolucionarias. Y ya integrados por completo, sólo queda usar las armas del enemigo para resarcirse de tanto remordimiento de conciencia, "como forma de liberación de la tensión provocada por el sentimiento [de culpa]" (FERRÉS: 1996, p. 282). Aunque sea a costa de cometer los mismos pecados que la otra publicidad: prevalencia de mensajes obtusos (LOMAS: 1996, p. 68), repletos de connotaciones sólo legibles con la "enciclopedia cultural" del lector (ECO, en LOMAS: 1996, p. 69). Pero, dado el medio en que se ha publicado el anuncio, y sus potenciales lectores (adultos con estudios universitarios), el anuncio consigue comunicar su mensaje con estilo y todo. Claro que el que esto suscribe es un adulto-universitario y encima profesor de geografía: vamos, el blanco perfecto al que apunta el anuncio. Porque si algo falla en el mensaje es su excesivo intelectualismo, que actúa por vía indirecta, provocando un impacto blando, lejos de las bofetadas visuales tan frecuentes en la actualidad (ALONSO y MATILLA: 1990, p. 109), y de las que son buen ejemplo las campañas publicitarias de las instituciones públicas vascas, en las que se aprecia un cierto tufillo racista-paternalista (un reciente eslogan, también asociado a una campaña de solidaridad internacional, decía: "es