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Matar el tiempo
Jesús
Salamanca Alonso
(Estado Español).-
Ahora entenderán que
Castilla y León se hundan sin
remedio. La clave está en la
incompetencia que demuestran sus
políticos.
Hace poco más de una semana que
pedíamos al nuevo director
general de FP de Castilla y León
que estudiara el modelo alemán
de formación profesional, con el
fin de estudiar su posible
implantación en la comunidad más
envejecida de España. Un modelo
que lleva aparejado una fuerte
creación de empleo por sus
peculiares características. De
nada ha servido esa petición, lo
que demuestra que los intereses
de la 'finca' de Juan Vicente
Herrera son otros y van por
otros derroteros. Aquí el que
llega se apoltrona y no quiere
que le molesten, como hizo el
director general de formación
profesional que le ha precedido.
De nada sirven los cambios; es
lo que tiene una comunidad donde
no hay oposición firme ni seria
ni eficaz. Las pruebas hablan
por sí mismas. Así no avanzamos.
Nuestra recomendación no ha
surtido efecto en Castilla-León
pero sí lo ha hecho en Madrid.
Ante el amplio dossier remitido
a la presidenta de la comunidad
de Madrid y al jefe de su
gabinete, nos encontramos con
que allí sí es interesante la
creación de empleo y la
profundización en la formación
de la juventud. Ahora entenderán
muchos por qué Castilla y León
se hunden sin remedio. La clave
está en la incompetencia que
demuestran sus políticos; en
este caso, los dirigentes del
Partido Popular que retozan día
sí, día también, sin importarles
lo más mínimo el futuro de la
comunidad. Una vez más la Junta
de Castilla y León se limita a
matar el tiempo y ya saben lo
que decía Henry Thoreau: "No se
puede matar el tiempo sin herir
la eternidad". Pues eso,… así no
avanzamos.
La presidenta regional,
Esperanza Aguirre, ha decidido
viajar a Múnich, capital del
estado alemán de Baviera, para
conocer el modelo alemán de
formación profesional. Se trata
de conocer en profundidad cómo
se puede crear empleo y formar a
la juventud, y a los no tan
jóvenes, con el Sistema Dual de
Formación Profesional.
El hecho de que Esperanza haya
sido receptiva, así como su
dirección general, ponen más de
manifiesto aún la ineficacia que
reina en Castilla y León. Aquí,
una vez instalados en el poder
de la Junta, no les falta más
que insultar al contribuyente,
apedrear al ciudadano o
enfadarse porque les hacemos
trabajar. Sin duda, ese es el
tipo de funcionariado al que se
refería Juan Rosell, acomodado
presidente de la CEOE. Y
justamente es el tipo de
funcionario-político al que hay
que 'defenestrar' cuanto antes.
De momento nos conformamos con
el proyecto piloto de Aguirre;
precisamente por eso acabaremos
riéndonos de la dirección
general de FP de Castilla y León
que ahora 'dirige' (habría que
decir: descoordina) don Enrique
de la Torre. ¡Pobre insensato,
no sabe dónde se ha metido! Así
no avanzamos.
Siento que don Enrique de la
Torre se haya pasado por el
forro nuestro amplio dossier.
Llueve sobre mojado y Juan
Vicente sin aprender ni una
línea más. Nuestra receptora de
ideas y datos, doña Esperanza,
tiene previsto reunirse con
conocidos empresarios alemanes.
Una de sus pretensiones es
visitar la sede central de la
empresa Siemens. Quiere conocer
en profundidad las fórmulas de
formación y creación de empleo
que se están aplicando en
Alemania, con el fin de
adaptarlas a la Comunidad
madrileña. Nuestros datos ponen
de relieve que Alemania ha
conseguido una amplia red de
emprendedores, gracias a la
confianza generada por el
sistema y por el propio
Gobierno; algo imposible de
soñar mientras Rodríguez
Zapatero permanezca en la
presidencia del Gobierno. Toda
mala gestión, casi siempre tiene
a un tonto detrás. Y en el caso
de España poco más hay que
apuntar. Con políticas de
pobreza y anticuadas es
imposible avanzar.
En los últimos años, Alemania ha
puesto en marcha iniciativas
dignas de crédito y alabanza. Ha
habido una perfecta comunión
entre empresas y Administración,
lo que ha hecho que la
recuperación de la crisis
presente unos datos admirables,
con muy baja tasa de paro, un
crecimiento reconocible, cada
vez mayores exportaciones y una
tasa comercial que se mide en
superávit.
Nuestro modelo de FP demuestra
que no es suficiente con la
formación en centros de trabajo
y que ésta se queda a mitad de
camino entre lo que se pretende
y lo que realmente se consigue.
En Alemania, dos tercios de la
formación y del aprendizaje se
llevan a cabo a través de
prácticas en los centros de
trabajo. Ese es el punto de
inicio pero en Castilla y León…
¡cuánta miseria e insensatez
teñida de falta de respeto!
Gentileza:: Jesús Salamanca
Alonso
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