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México: Comunidades en
resistencia
Periódico
La Jornada
"Destruir Wirikuta es dejar
sin brújula al pueblo huichol"
Genocidio, la explotación que
hacen mineras canadienses,
sostiene artista
El gobierno mexicano no conoce
la historia ni la Constitución,
señala
Artistas huicholes recubren un
piano con chaquira, "la piel de
nuestra cultura". Uno de ellos,
Álvaro Ortiz, ofreció un recital
con ese instrumento (pihanuwixa,
en lengua wixárika) en el FIC,
en GuanajuatoFoto Mónica Mateos
Mónica Mateos-Vega
"Destruir el sitio sagrado de
Wirikuta es algo grave porque se
está destruyendo la brújula de
un pueblo", afirma el artista
huichol Álvaro Ortiz López.
El también pianista se encuentra
en Guanajuato como parte de la
delegación de Nayarit, estado
invitado a la edición 39 del
Festival Internacional
Cervantino (FIC).
La explotación por mineras
canadienses en la zona de Real
de Catorce, en San Luis Potosí,
donde se localiza Wirikuta,
lugar hacia el cual el pueblo
wixárika (huichol) ha
peregrinado desde hace cientos
de años, es "un genocidio",
añade tajante, en entrevista con
La Jornada, "porque dentro de
nuestra cosmogonía ahí es donde
nuestro pueblo recibe su
orientación. Entonces, es como
si nos estuvieran matando la
brújula, y nos quedaremos
nadando a la deriva".
Álvaro Ortiz está al frente de
un proyecto que tiene encantados
a los visitantes cervantinos,
nacionales y extranjeros, pues
cubre un piano de cola "con la
piel de nuestra cultura": miles
de chaquiras de colores.
El instrumento estará totalmente
cubierto de chaquira, excepto
las teclas, y en la tapa
superior el motivo principal
será la cara de un jaguar.
Con la ayuda de los artesanos
Emilio González y Manuel Díaz
González, Ortiz crea un pianol,
o pihanuwixa, que en huichol
significa "tiempo de maniobrar
sobre el piano".
Los tres empezaron a trabajar un
día antes de que comenzara el
festival cervantino. Es una
labor meticulosa que concluirán
en diciembre. Se encuentran en
el vestíbulo del edificio que ya
es conocido como Casa Nayarit,
al cual acuden los turistas, que
se sorprenden por la dedicación
y el arte de esos jóvenes.
Concierto en la presa de la Olla
Con el pianol a medio decorar,
Álvaro Ortiz ofreció hace una
semana un concierto en la presa
de la Olla. Su idea era llevar
después el pihanuwixa a San Luis
Potosí, para protestar por la
intromisión de las mineras en el
lugar en que según su cultura se
encuentra la matriz de la lluvia
y de la fertilidad, porque es el
sitio "en que nació el sol, pero
resultaba muy complicado
transportar el instrumento",
lamenta.
El artista considera que existe
una confusión en este conflicto:
"se culpa a Canadá de lo que
ocurre, cuando es el presidente
de México el que debe entender,
analizar, tomar conciencia y
decidir si es necesario
desorientar a un pueblo de esa
manera.
"Los huicholes hemos convivido
siempre en equilibrio con la
naturaleza. En este sentido, la
amenaza no son los canadienses,
sino el gobierno mexicano, que
desconoce su historia, desconoce
a su pueblo y el artículo
segundo de la Constitución,
donde se dispone que la nación
es pluricultural, sustentada
originalmente en sus pueblos
indígenas."
Denuncian discriminación
Los jóvenes artesanos que
trabajan en el pianol fueron
invitados el jueves a San Miguel
de Allende para realizar un
ritual, al término del cual
pidieron respeto por su tierra y
su cultura, y denunciaron que se
les ha discriminado.
Álvaro Ortiz dijo que mientras a
otros artistas y a los
funcionarios de Nayarit, así
como a los participantes de los
países nórdicos –invitados al
Festival Internacional
Cervantino–, se les hospeda en
cómodas habitaciones de hotel, a
los organizadores del encuentro
"se les olvida que los indígenas
también necesitamos una
habitación".
Así que ellos pernoctan en un
pequeño cuarto, con catres y
colchones inflables en el piso,
al que van a llegar otras cuatro
personas.
Allí pasarán las noches que
restan al festival, hacinadas,
al menos nueve personas.
Otra manera de discriminarlos,
afirmó Ortiz López, fue
presionarlos para reducir 30 por
cierto el presupuesto para
elaborar el pihanuwixa.
"El costo de los proyectos
siempre es la parte triste, pues
en general en México muchos
consideran que el trabajo de un
artista no debe tener valor
monetario, sino que se nos debe
dar algo 'simbólico'. Uno trata
de defenderse, pero quienes
toman las decisiones siempre nos
arrinconan de tal manera que no
hay otra opción para desarrollar
las propuestas más que bajo sus
condiciones", detalla el
artista.
Lo mismo ocurrió cuando le
propusieron hacer el vochol,
automóvil Volkswagen decorado en
el exterior y el interior con
motivos huicholes en chaquira.
La pieza se exhibe actualmente
en Guadalajara con motivo de los
Juegos Panamericanos. Fue
realizada por artesanos
nayaritas y jaliscienses,
quienes trabajaron durante 2010
por espacio de nueve meses, con
el apoyo de la sociedad de
amigos del Museo de Arte
Popular, así como de los
gobiernos de Jalisco y Nayarit.
El auto se cotiza en este
momento en más de 3 millones de
pesos, aunque se espera que suba
de precio, pues será subastado
cuando concluya un largo
itinerario por museos de arte
contemporáneo de Francia y
Alemania.
Se informó que la totalidad de
los fondos recaudados se
destinará a resguardar e
impulsar los talleres artísticos
y el trabajo en las comunidades
de la sierra huichola.
"Pero cuando me llamaron para
trabajar en el auto me confronté
con los patrocinadores. Me
hicieron ver que mi opinión no
contaba en sus terrenos. Me
decían: 'el gobernador ya nos
dijo que si no lo quieres hacer,
pues van a traer a otro
artesano'. O sea, lo hacía como
ellos querían o me sacaban de la
jugada. Para un artista esas
actitudes son muy
impresionantes, pues uno tiene
proyectos que requieren cierto
presupuesto que uno determina,
pero ellos se ponen a regatear
sobre nuestro trabajo.
"Otro factor es que, de manera
inevitable, uno es indígena y
siempre piensan que nuestro
trabajo vale menos que el del
artista que no lo es. Esta es
una discriminación que hacen los
gobiernos en todos lados. Ellos
creen que uno no se da cuenta,
pero lo vemos.
"Por ejemplo, en esta ocasión
tuvimos que bajar nuestro
presupuesto 30 por ciento, y eso
es triste, pero no hay otra
opción si queremos estar en este
proceso; ya llegarán otras
circunstancias, de eso estoy
seguro", agrega.
Por abrir caminos
Álvaro Ortiz explica que cuando
trabajaba elaborando artesanías
con chaquira, ya sea en la
decoración de cabezas de jaguar
o máscaras, "tenía una sensación
de saturación, debido a la
explotación comercial de esas
piezas; entonces pensé en abrir
caminos para no estancarme, para
fluir, y desarrollé otras
propuestas, llevé este arte a
los cuadros".
Luego de realizar el vochol y el
pianol, el artista señala que ya
no se va a limitar en cuanto a
los materiales de los objetos
que tenga oportunidad de
intervenir, "porque lo que no
cambia es el arte, que siempre
se basará en los patrones de la
cosmovisión de mi pueblo, la
cultura wixárica".
El pihanuwixa pertenecerá al
Teatro del Pueblo de Tepic. "Se
quedará en Nayarit para que sea
parte del acervo del pueblo del
estado y de la cultura huichola.
Espero que viaje por todo el
país, adonde ofreceré
conciertos, porque también se
conjuga aquí la oralidad, pues
canto canciones en mi lengua
materna y eso es lo que espero
compartir con todas las
personas", concluye.
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Gentileza:: Guillermo C. Cohen-DeGovia
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