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Alberto Giménez, presidente
de la Fundación Casaverde
Por CLARA
BASSI
Alberto Giménez: "Más del
50% de las personas afectadas de
daño cerebral sobrevenido sufren
secuelas irreversibles"
Los accidentes cerebrovasculares
y los de tráfico tienen un gran
impacto en la población. Como
resultado, cada año se
diagnostican en España en torno
a 100.000 casos de daño cerebral
sobrevenido. Entre el 50% y el
70% de los afectados sufren
secuelas irreversibles, lo que
podría evitarse con un programa
adecuado de neurorrehabilitación
aplicado en una fase lo más
temprana posible tras esos
episodios. Sin embargo, nuestro
país adolece de recursos
suficientes para prestar este
tipo de atención, lamenta
Alberto Giménez, presidente de
la Fundación Casaverde. Esta
entidad se dedica a la atención,
investigación y formación en el
campo de la neurorrehabilitación
y el daño cerebral sobrevenido.
¿Son muy frecuentes las
enfermedades neurológicas que
atiende la Fundación Casaverde?
No son estrictamente
enfermedades neurológicas, sino
daño cerebral sobrevenido por un
accidente. El impacto en España
es de unos 100.000 casos al año.
¿Aumenta la cifra de personas
afectadas?
"El daño cerebral sobrevenido se
debe a un accidente
cerebrovascular o a un
traumatismo craneoencefálico"
Se incrementa cada año por dos
razones. En parte, el daño
cerebral sobrevenido se
relaciona con la edad, en
general, con los accidentes
cerebrovasculares como el ictus.
Otra causa se deriva de un
traumatismo craneoencefálico.
Aumenta porque las personas que
han sufrido un accidente grave
registran secuelas y hay que
tratarlas.
¿Cuándo se considera que una
persona es neurodependiente?
Cuando debido a una lesión
neurológica tiene un determinado
déficit. Éste puede ser motor,
que entraña dificultades para
andar, moverse o ir en silla de
ruedas, o puede estar
relacionado con dificultades de
lenguaje, de memoria o
deglución. El cerebro tiene una
zona lesionada que no puede
ejercitar su función, de modo
que este paciente necesita ayuda
de terceras personas, ya sea de
forma provisional o crónica.
¿Cuántas personas de los 100.000
casos que se registran cada año
en España acaban
neurodependientes?
"Entre el 50% y el 70% de los
pacientes con daño cerebral
sobrevenido terminan con
secuelas no recuperables"
No hay datos exactos. A menudo,
si se realiza una actividad de
neurorrehabilitación temprana,
lo más seguido posible del
accidente que ha ocasionado el
daño, se pueden superar las
secuelas o el déficit que han
causado. No obstante, estimamos
que entre el 50% y el 70% de los
casos de daño cerebral
sobrevenido terminan con
secuelas que no son
recuperables.
¿En qué consiste la
neurorrehabilitación para estos
pacientes?
Es un tratamiento en el que
intervienen distintos
profesionales y técnicos, como
el neurólogo, el neuropsicólogo,
el fisioterapeuta, el logopeda,
el terapeuta ocupacional y, en
ocasiones, el médico
rehabilitador. De forma
multidisciplinar y en equipo,
todos estos especialistas
establecen el diagnóstico,
pronóstico y programa que se
debe seguir.
¿A qué atribuye ese porcentaje
de casos que no se pueden
recuperar de sus lesiones?
¿Influye la falta de recursos?
"Los pacientes, una vez superada
la fase crítica, no disponen de
atención especializada"
Así es. El sistema sanitario es
excelente. Cuando se diagnostica
una lesión, trabaja de manera
muy eficaz para salvar la vida
de los afectados por daño
cerebral, pero a partir de ahí,
no tiene recursos ni
especialistas para continuar el
tratamiento, ni forma a
profesionales para que aborden
las secuelas de estos
accidentes, con el objetivo de
minimizarlas o limitarlas. Los
centros con especialistas de
neurorrehabilitación son muy
escasos en España y se puede
decir que, cuando la persona ha
superado la fase crítica, no
tiene atención ni de la sanidad
ni de los servicios
sociosanitarios.
¿Quizá porque estos servicios se
engloban en el ámbito privado?
Ni siquiera se dan en el sector
privado. Son muy escasos.
¿De qué forma se intenta paliar
esta situación?
Las comunidades autónomas
proponen a los gobiernos
programas de atención y buscan
la manera de prestar servicios a
estas personas.
¿Se ha tomado alguna decisión al
respecto?
Algunas iniciativas como la
nuestra, la Fundación Casaverde,
pero son insuficientes.
¿Cuáles cree que son los retos
para favorecer la
neurorrehabilitación en España:
mejorar los recursos disponibles
o los resultados clínicos?
"La neurorrehabilitación intenta
que los pacientes se recuperen
al máximo del déficit funcional
provocado por el daño cerebral
sobrevenido"
El reto es que la Administración
y el Gobierno comprendan que
éste es un problema que se debe
priorizar y que haya una
coordinación entre la atención
sanitaria y la sociosanitaria
para que trabajen de forma
conjunta, no sólo para salvar la
vida de las personas, sino
también para prestarles cuidados
y devolverles la calidad de
vida. Hay que pensar que con los
recursos adecuados muchas
personas pueden volver a
trabajar y dejar de ser
dependientes crónicos, lo que es
perjudicial para su salud y muy
costoso en términos económicos
para el sistema sanitario. Hay
que trabajar para crear recursos
no sólo para los afectados, sino
también para sus familias.
Desde el punto de vista de la
investigación, ¿cuáles son las
líneas prioritarias en las que
se trabaja para mejorar la
neurorrehabilitación?
La investigación puede ser
básica o aplicada. Trata de
conocer los métodos tecnológicos
más adecuados para poder mejorar
los resultados en la
recuperación del déficit,
basados en análisis y en
estudios europeos que tenemos
que validar, así como en aportar
tecnología para garantizar y
mejorar la rehabilitación,
mediante robots y productos que
permitan asegurar con rigor el
tratamiento.
ROBOTS EN NEURORREHABILITACIÓN
La investigación y la
bioingeniería son claves para
atender a las personas
dependientes e intentar que se
recuperen al máximo del déficit
funcional que les haya causado
el daño cerebral sobrevenido. La
Fundación Casaverde, que también
realiza investigación sobre
neurorrehabilitación, ha
desarrollado un robot (AUPA) que
actúa sobre las extremidades
superiores del paciente: "Es un
sistema de realidad virtual que
trabaja de manera conjunta
estímulos físicos y psíquicos,
muy adecuado para el daño
cerebral", explica Alberto
Giménez, que este año ha
dirigido el curso de verano "Neurorrehabilitación
y dependencia", organizado por
la Universidad Complutense, de
Madrid.
Este robot permite al paciente
ver en la pantalla cómo bebe
agua o juega al baloncesto. "Ha
sido producto del trabajo en
equipo de ingenieros y
profesionales fisioterapeutas",
afirma Giménez. Este método es
apropiado porque todas las
personas trabajan con estímulos
físicos y psíquicos y, por lo
tanto, quienes sufren daño
cerebral sobrevenido también
padecen las consecuencias de las
lesiones físicas y psíquicas.
Por esta razón, si el
tratamiento es global, se mejora
la rehabilitación. "Todos los
movimientos o ejercicios tienen
un proceso previo lógico en las
neuronas cerebrales. Por eso,
unir los estímulos psíquicos que
propician los movimientos a los
ejercicios físicos puede ser muy
adecuado para recuperar el
déficit", aclara Giménez.
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Gentileza: CONSUMER EROSKI
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