"El último encuentro"
Dramaturgia: Sándor Márai
Dirección: Gabriela Izcovich
En
el Teatro La Comedia de Buenos
Aires, Argentina se representa
El último encuentro bajo la
dirección de Gabriela Izcovich,
con dramaturgia del narrador,
dramaturgo y periodista húngaro
Sándor Márai, (1900-1989) con
versión teatral de Christopher
Hampton y traducción de Soledad
Lagos.
El gran protagonista Henrik, (Duilio
Marzio) es un viejo general
retirado, recluido en su mansión
donde pasa sus últimos años de
vida. Allí recibe la visita de
un viejo amigo, a quien no ha
visto en 42 años. El objeto de
ese encuentro es develar el
secreto que se interpone entre
ellos.
Konrad (Fernando Heredia es el
amigo. El es el contraste, ha
elegido una manera de vivir
totalmente diferente, y regresa
después de tanto tiempo, han
pasado cuarenta años sin verse.

Como tercer personaje la fiel
sirvienta de Henrik (Hilda
Bernard) quien es la única que
comprende la profundidad de este
ansiado encuentro ya que es la
criada que conoce exactamente la
intimidad de esos seres.
Cada uno ha seguido su camino en
la vida, tal como cada uno lo
eligió. En su encuentro van
surgiendo numerosas reflexiones
sobre la vida y en especial
acerca de "la verdad", en
contraposición a la traición en
esa amistad, temas que son
abordados aquí de manera
admirable.
Entre ellos se impone el
recuerdo de una constante
presencia femenina que se
duplica: la de una esposa-amante
ya fallecida. Todo se expone en
escena y tanto el exacerbado
discurso de uno como los
elocuentes silencios del otro,
amar, querer a un amigo,
sentirse traicionado, no
comprendido, con recuerdos
contenidos y obsesivos, haciendo
que en todo momento se espere un
perdón y una reconciliación.
La obra está ambientada en el
imperio austro-húngaro, ya en
decadencia, sucediéndose las
descripciones del antiguo
esplendor de la familia, de las
cacerías, los bailes, el
emperador, los menús y la
colocación de los
servicios de mesa, aunque el
esplendor de esos años pasados
ya no existe.
Muy buena versión teatral. Los
hombres, ya mayores y cada uno a
su manera, poseen una sabiduría
particular. Magnífica la
escenografía de Alicia Leloutre
que completa el espacio con muy
buena atmósfera clásica y de
época, y la música original de
Lucas Fridman; el vestuario a
cargo de Lorena Díaz y la
iluminación de Magalí Acha.
Duilio Marzio, magistral en su
monólogo, lleno de melancolía y
belleza sobre la amistad y la
lealtad, pero también sobre
muchas otras cosas de la vida.
Tres grandes actores se
desempeñan en este encuentro que
es un alegato a favor de la
amistad, una obra profunda y
rica que nos habla de la
nobleza, la verdad, el amor…un
retrato de dos hombres que han
vivido para llegar a este
momento, para saber la verdad y
conocer el secreto que se ha
interpuesto en sus vidas.
Esta conmovedora pieza teatral
tiene una gran virtud: es como
si el tiempo nos diera una
lección... El tiempo como
desarrollo humano de esta
existencial historia y el tiempo
de perfeccionamiento artístico,
ya que “El último encuentro” es
un alegato a favor de la
amistad, una obra profunda y
rica que nos habla de la
nobleza, la verdad, el amor… ©
Susana Weingast
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