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Rafael Correa, presidente de
Ecuador: Nuevo organismo de
América Latina y el Caribe debe
asumir funciones que tiene la
OEA
teleSUR
El presidente ecuatoriano
consideró que América Latina y
el Caribe ha avanzado
considerablemente en su
integración. Consideró que tales
avances deben darse mucho más
rápido para ofrecer los frutos
concretos de ese proceso a los
pueblos de la región.
El presidente Rafael Correa
aseguró que el nuevo organismo,
aprobado en la reunión de Grupo
de Río, la Comunidad de Estados
Latinoamericanos y Caribeños
debe asumir "muchas de la
funciones que tiene actualmente
la OEA".
El presidente de Ecuador, Rafael
Correa, consideró que la
naciente Comunidad de Estados
Latinoamericanos y del Caribe
debe asumir funciones que
actualmente tiene la
Organización de Estados
Americanos (OEA), entre ellas,
la solución de controversias
entre las naciones de la región.
En entrevista exclusiva
concedida a teleSUR, Correa
consideró que la resolución de
conflictos como el del golpe de
Estado en Honduras, para su
solución, no amerita una reunión
en la sede de la OEA en
Washington, la capital
estadounidense.
"En lo particular, yo creo que
esta organización debe asumir
muchas, muchas de la funciones
que tiene actualmente la OEA,
como por ejemplo, la resolución
pacífica de controversias,
porque como latinoamericano sí
me revela que hay un golpe de
Estado en Honduras y tenemos que
reunirnos a discutir en
Washington, eso no puede
continuar", enfatizó el jefe de
Estado ecuatoriano.
A continuación teleSUR ofrece el
texto completo de la entrevista:
Por fin América Latina y El
Caribe, juntos sin Estados
Unidos
Sí, sí, se ha marcado un hito
realmente histórico, un antes y
un después en la historia de
América Latina, cuando hace unos
años, unas décadas, si América
Latina gozara, tomara
resoluciones para crear sus
propias instancias, para marchar
con sus propios pies, luchar con
sus propias fuerzas y si lo
hubiera intentado, hubiera
ejercido influencia enseguida el
Departamento de Estado, para
tratar de bloquear cualquier
intento de unidad.
Esta vez de forma independiente,
autónoma, digna, yo diría hasta
eficiente, porque esto fue
presentado hace menos de dos
años por Ecuador en abril de
2008, esta propuesta, ya es
realidad esa Comunidad de
Estados Latinoamericanos y del
Caribe, foro en el cual podremos
resolver de forma pacífica las
controversias, velar por la
democracia en la región,
etcétera, sin necesidad de tener
que ir a países no digamos
extra-regionales, pero si
bastantes distantes de nuestra
visión, valores e intereses.
Se abre un nuevo capítulo de
desafíos para América Latina y
el Caribe.
Están enfrentando juntos temas
como la crisis económica, la
crisis ambiental, el terrible
terremoto que devastó a Haití,
un golpe de Estado reciente en
Honduras, las bases militares de
Estados Unidos instaladas en
territorio latinoamericano. En
su opinión ¿Cuáles serían esos
desafíos, cuál es el más
importante, la prioridad, y cómo
lo ve para esta nueva
organización que surge?
Cuando usted pone en conjunto
todos esos problemas, parecería
como que si no hemos avanzado
nada, y yo creo que si, que se
ha avanzado y mucho.
Recuerda usted lo que era
América Latina antes, en muchos
lugares dictaduras, abierta
intervención de potencias
extranjeras, entonces por
supuesto, todavía subsisten
conflictos y problemas, pero,
peligro de guerra entre países,
Argentina Chile, etcétera, el
propio Ecuador con Perú, pero
creemos que todavía subsisten
conflictos y problemas pero que
la región ha avanzado muchísimo
y precisamente para, lo más
rápido posible, superar esos
conflictos un poco más
estructurales, y cualquier
conflicto coyuntural que se
presente, es para lo que hemos
creado esta organización.
Está claro que un desafío
inmediato es el caso de Haití,
estamos trabajando ya a nivel de
la Unión de Naciones
Suramericanas (Unasur), y
obviamente a nivel de países,
individualmente hablando, está
el problema de las bases
militares, está el problema de
Honduras, precisamente por eso
la nueva organización. La
Organización de Estados
Americanos (OEA) se mostró
totalmente ineficiente para
tratar de resolver el problema
de Honduras, que dicho sea de
paso, no se ha resuelto, y nos
lo quieren imponer a la brava
verdad.
Todavía subsisten problemas en
la región. Creo que de todos
modos no es comparable con lo
que vivíamos antes, que
realmente éramos un patio
trasero, colonia, o pretendían
que fuéramos colonia de ciertos
países, pero muchos gobiernos,
agenciosamente, aceptaban ese
error, yo creo que ya eso no
existe en América Latina, o es
una especie en extinción.
Sin embargo, existen, subsisten,
problemas estructurales,
coyunturales, y para eso la
nueva organización, para tratar
de resolverlos.
Siempre habrá, aunque no estén
dentro de la organización,
intentos de fomentar odios
inútiles, decía Martí a la
confrontación entre hermanos y,
de hecho, la hubo en su momento
en esta propia cumbre, que pudo
hacer fracasar la reunión. ¿Cómo
cree usted que se enfrentará
hacia el futuro y que
significará para esta
organización resolverlo desde
dentro?
Bueno, "divide y reinarás",
verdad. Yo creo que la
respuesta, casi siempre, es la
verdad, la verdad pura y simple.
En América Latina, y en
Suramérica, los problemas que
hemos visto recientemente de
tensión, Colombia - Ecuador,
Colombia - Venezuela, no es
culpa de Ecuador, no es culpa de
Venezuela, es culpa de Colombia,
y está generándose un foco de
tensión y de desestabilización
para los demás países, ante la
impotencia de poder resolver sus
propios problemas.
Quisieron acusar a Ecuador de
cómplice de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia
(FARC), después a Venezuela de
cómplice de las FARC, entonces a
quién no va a molestar todo
aquello y, enseguida, la derecha
internacional con sus medios de
comunicación, con sus
fundaciones, con sus centros de
reflexión autónomos e
independientes, que no son otra
cosa que portavoces de la
extrema derecha, en la gran
mayoría de casos, de la extrema
derecha de Estados Unidos,
atacar con que si los estudios,
que si las vinculaciones con las
FARC, con el narcoterrorismo, la
narcodemocracia, etcétera, a qué
gobierno soberano y digno, a qué
país, soberano y digno, no
molesta aquello, entonces, creo
que la respuesta a todos estos
conflictos, es la verdad.
Y la verdad es que tenemos un
problema serio en Colombia, que
todos los latinoamericanos
deseamos que se solucione lo más
pronto posible, pero mientras
tanto que por favor se mantenga
dentro de las fronteras
colombianas y no se convierta en
un foco de desestabilización
para la región.
Usted hablaba de los medios, de
las guerras mediáticas, usted
las ha padecido internamente en
Ecuador, el proceso que ha
llevado adelante, si bien ha
sido con mucho éxito, también ha
tenido que enfrentar muchas
campañas y muchas guerras
mediáticas. ¿Cómo van las cosas
en Ecuador hoy, cree que ha
cumplido parte de los sueños y
los compromisos con el pueblo
ecuatoriano?
Es claro que hemos avanzado.
Sólo un necio diría que el país
se ha trancado o ha retrocedido.
Estamos avanzando, para que vea
que hasta la extrema derecha que
me quiere acusar de tirano
porque le ganamos todas las
elecciones. Dicen 'hasta los
tiranos hacen obras', porque no
pueden negar la inmensa obra
pública que está realizando la
Revolución Ciudadana, pero jamás
yo estaré satisfecho, mientras
haya un pobre en el país, y en
Latinoamérica y en el mundo, no
podemos estar satisfechos. Hay
que seguir avanzando, y mucho
más rápido.
Obviamente, los obstáculos,
sobretodo para los gobiernos
alternativos y de cambio como
los nuestros, son gigantescos,
cada día algo nuevo, y sobre
todo a través de la punta de
lanza, de las armas que tiene la
extrema derecha, grupos de
poder, que son gran parte,
medios de comunicación, que
proclaman la libertad de
expresión, cuando es la libertad
de sus bolsillos, y la libertad
de sus caprichos, como me dijo
un buen amigo, 'desde que
Gutenberg inventó la imprenta,
la libertad de expresión para
esta gente, es la voluntad del
dueño de la imprenta'.
Queremos inaugurar en América
Latina una verdadera libertad de
expresión, pero es un poder
enorme al que nos enfrentamos,
porque de ellos recibimos la
noticia, ellos son los que crean
realidades, muchas veces
absolutamente falsas, que las
quieren hacer pasar como
realidad y cada día un nuevo
invento, cada día un nuevo
ataque, etcétera, pero estamos
confiados en que junto a
nuestros pueblos, triunfaremos,
pero uno de los grandes desafíos
que tiene Ecuador y América
Latina, crear verdadera
comunicación social y verdadera
libertad de expresión, que no se
reduzca a lo que pretenden estos
señores, libertad de
manipulación, libertad de
extorsión, para seguir
manteniendo el status quo y
seguir manteniendo sus
privilegios como buenos
representantes que son, de los
grupos de poder que siempre han
dominado la región.
Como economista que es ¿Cuál es
su opinión en torno a estas
crisis múltiples que existen y
que creo que son parte del
estudio de la economía.? La
crisis que ha generado el cambio
climático y al propio tiempo la
crisis financiera que no se ha
generado en nuestros pueblos,
pero que está haciendo mucho
daño en nuestro continente ¿Por
dónde cree usted que va el
camino de la solución de estas
crisis?
Bueno, replantear esta
globalización que confió
totalmente en el mercado, como
economista, no puedo negar esa
realidad económica llamada
mercado.
Otra cosa, es que confiemos en
ese mercado para ordenar
nuestras sociedades, para
determinar vidas, personas,
propiedades, etcétera.
El mercado no tiene conciencia
ni alma y, además, que tiene
grandes deficiencias. No
solamente estamos hablando a
nivel ético, de equidad y de
justicia, sino incluso a nivel
de eficiencia. Ahí está por
ejemplo el cambio climático,
osea, el mercado no se preocupa
de esa clase de bienes sin
precios explícitos y tiende a
destruirlos por la ambición, el
motor del sistema del mercado es
el fin de lucro, otra forma de
llamar esa misma ambición,
buscar el fin de lucro,
acumular.
En consecuencia, no se preocupan
de esos bienes, tremendamente
valiosos pero sin precios
explícitos.
Creo que hay que replantear la
globalización, crear acción
colectiva a nivel mundial, los
mercados deben estar sometidos a
las sociedades, no las
sociedades a los mercados,
incluyendo en los países
desarrollados.
Ahí tendremos pues una
globalización que tal vez brinde
bienestar a la gran mayoría de
nuestros pueblos, y no como
ahora, el bienestar de unos
cuantos, en perjuicio de las
grandes mayorías, que procure
cuidar el medio ambiente, que
evite excesos como el que
acabamos de ver y que ha
producido esta crisis financiera
que como usted bien indica,
nosotros, sin haberla generado,
somos las principales víctimas.
El momento en que se cambie la
lógica económica prevaleciente
en el mundo y que, sin negar la
existencia de los mercados,
tengamos claro que son las
sociedades humanas las que deben
dominar esos mercados y no
viceversa.
En un momento como este, se
genera una organización
histórica, América Latina y el
Caribe por fin juntos pero
también es el momento en el que
se ha producido producido
digamos el giro a la derecha en
algunos países de nuestra
región. ¿En qué medida esto
podría afectar los procesos de
integración que vive América
Latina?
Bueno yo no concuerdo mucho con
aquello porque por el contrario
se han ratificado procesos de
izquierda también en algunos
países de la región mire la
esplendorosa victoria de Evo
Morales en Bolivia, mire "Pepe"
(José) Mujica en Uruguay,
entonces es claro que en Chile
va a tomar el poder un gobierno
de derecha pero, con todo
respeto para Chile verdad, la
política económica que llevó a
cabo Chile con los gobiernos de
la Concertación fueron políticas
de centro-derecha, no creo que
allí haya grandes cambios, tal
vez sí en la visión de
integración regional, pero
esperemos, esperemos a ver qué
pasa. Chile siempre ha tenido
una vocación integracionista
entonces creemos que,
independientemente de los
gobiernos y de su orientación,
van a seguir promoviendo, como
lo hizo Michelle Bachelet, dicha
integración.
Entonces realmente, además,
consideramos que hay un ambiente
en América Latina muy
interesante, mide el clima en
esta reunión, gobiernos como
usted quiera definirlos, de
centro- derecha, de derecha,
centro-izquierda, izquierda,
pero todos convergiendo en la
necesidad de integración y de
esta nueva organización que ha
sido lograda por unanimidad.
Entonces, creemos que más allá
de las ideologías y las
orientaciones de los gobiernos
hay cosas fundamentales en
América Latina que van más allá
de esas orientaciones y que se
están logrando como nuestras
propias instituciones, como esa
voluntad de ser dueños de
nuestro destino.
Usted mismo ha recordado que la
idea de hacer algo así como la
organización que acaba de surgir
partió de Ecuador. De Ecuador
también han partido esfuerzos
por consolidar Unasur, el ALBA,
una serie de proyectos que han
sido la expresión de la
integración en los últimos
tiempos en América Latina. ¿Cómo
convivirían todos esos proyectos
dentro de la organización que se
crea y cómo conviviría esa
organización con la OEA o sería
como la negación de la OEA?
No interesa quién inició la idea
de la nueva organización, lo
importante es que ya es
prácticamente una realidad. Es
necesario, mire, yo veo esto
como un proceso un poco caótico
pero en la dirección correcta,
es decir, nació y permaneció en
América Latina el deseo de
integrarnos, de tener nuestras
propias instancias, etcétera, y
tal vez fue un poco
desorganizado ese primer
intento, pero le insisto en la
dirección correcta.
Se generaron muchas instancias
de integración: Comunidad
Andina, Mercosur, Unasur, ALBA,
la Cumbre de América Latina y el
Caribe, el Grupo de Río.
Entonces, es como si ya se están
consolidando esos diferentes
procesos y uno hace camino al
andar. Porque le insisto, ha
sido un proceso un proceso
caótico pero en la dirección
correcta, buscar la integración
latinoamericana. Y yo creo que
poco a poco vamos a ser más
eficientes y eficaces en este
sentido porque es real que ha
habido muchas instancias de
integración muchas veces
superpuestas entre ellas.
Cómo va a convivir esta
Comunidad de Estados
Latinoamericanos y del Caribe
con la OEA?. Bueno en un
principio en los documentos,
borradores para esta cumbre se
nos decía: No una organización
que busque sustituir a la OEA,
yo no creo que tiene que tener
ese fin explícito pero tampoco
es que vamos a tener que perder
un minuto de sueño para que la
nueva organización no deje sin
razón de ser a la OEA, en lo
particular yo creo que esta
organización debe asumir muchas,
muchas de la funciones que tiene
actualmente la OEA, como por
ejemplo, la resolución pacífica
de controversias, porque como
latinoamericano, si me revela
que hay un golpe de Estado en
Honduras y tenemos que reunirnos
a discutir en Washington, eso no
puede continuar, verdad.
Si eso se significa la
desaparición de la OEA, pues
!Qué pena!, las instituciones
son medios, no fines. Entonces,
nadie busca explícitamente irse
contra alguna organización
existente pero tampoco es que
vamos a buscar lo contrario para
no molestar a ciertas
organizaciones, ciertos
establishment o ciertos países,
cuidémonos de no hacer daño a
esta organización, de no
perjudicarla, etcétera. Las
organizaciones no son los fines
en sí mismos, son los medios y
si un mejor medio para sacar
adelante esta patria grande como
la llamó Bolívar, José Martí a
nuestra América es la Comunidad,
como la hemos llamado, de
Estados Latinoamericanos y el
Caribe, y eso implica la
desaparición de la OEA, !Que
pena!, pero nosotros vamos a
trabajar en función del
bienestar de nuestros pueblos no
en función de ninguna
organización.
Es decir, incluso dentro de la
OEA esta organización ¿Podría
representar, ser la voz y la
presencia del conjunto de
América Latina y el Caribe?.
Por supuesto, eso es lo que se
busca.
Ahora, 200 años Presidente han
transcurrido desde los procesos
independentistas
latinoamericanos, esta cita se
decía que también celebraba la
llegada de ese aniversario y la
llegada de los 100 años de la
Revolución Mexicana, de todas
maneras no tendría un carácter
celebratorio si no de deuda con
los próceres latinoamericanos.
¿Cree usted que hay una deuda
cumplida o por cumplir?. Cómo la
siente al finalizar esta cumbre?
Creo que los procesos
libertarios de hace 200 años
cumplieron con un fin
específico: liberarnos del
colonialismo, pero como decimos
en Ecuador la segunda
independencia todavía está
pendiente. Nos referimos a ser
verdaderamente libres,
soberanos, a liberarnos de la
pobreza, de la inequidad y eso
todavía es un proceso en
construcción.
Por eso en Ecuador estamos
celebrando el Bicentenario como
un proceso, algo que está en
marcha. Recordando 200 años de
la independencia política de
España, pero también al mismo
tiempo recordando que hay una
obra inconclusa y que tenemos
que lograr esa segunda y
definitiva independencia que es
la liberación de la pobreza, de
cualquier clase de yugo
explícito o implícito, lograr
una soberanía plena en dignidad,
en justicia, en equidad.
Es decir que ¿Esto es nada más
un primer paso?
Estamos caminando y lo que si a
gran desafío es caminar mucho
más rápido porque nuestros
pueblos no tienen más tiempo que
perder y en la dirección
correcta.
Quería, brevemente, abordar
temas de asunto personal.
Sabemos que caba de operarse de
la rodilla, lo ha sabido todo el
mundo. ¿Cómo se siente, cómo
está de salud?
Muy bien y aprovechando la
oportunidad, un abrazo al
hospital Frank País a ese
extraortdinario doctor y amigo,
Rodrigo Álvarez Cámara, los
mismo a Raúl Castro y Fidel
Castro, siempre nos atienden con
toda la hospitalidad y toda la
amabilidad del caso, es más, en
exceso.
La operación ha sido un éxito,
yo no tengo ningún dolor, pero
durante tres semanas no puedo
asentar la pierna derecha, por
eso me crea bastante
dificultades para movilizarme,
pero pese a eso tenemos que
cumplir con nuestros deberes de
jefe de Estado, así que con
muletas y silla de ruedas
llegamos a Cancún.
Sí ¿Por eso no faltó a la Cumbre
de la Unidad? ¿No podía faltar?
No, recuerden ustedes que estoy
como presidente pro-témpore de
Unasur, así que la presencia mía
era importante.
Hablemos de Unasur, que ha sido,
de todos los proyectos más
recientes de integración, el
mecanismo político que más
eficazmente ha actuado frente a
los desaf'ñios que nhan
planteado los problemas en
América Latina.
Eso es lo bueno, que ya no son
cosas retóricas que quedan en el
limbo, sino que tienen
resultados concretos. la propia
comunidad que acabam,os de crear
fue precedida por el Grupo de
Río, que tuvo una importante
actuación en la crisis,
recuerden, en marzo de 2008
entre Colombia y Ecuador, osea,
nunca se había resulto un
conflicto tan grave de manera
tan directa, tan frontal como en
aquella cumbre del Grupo de Río
en Santo Domingo, en República
Dominicana. Lo mismo Unasur,
recuerden como actuó en la
crisis boliviana, además que
Unasur no es sólo un espacio
para resolución de
controversias, sino un espacio
para concretar integración
energética, financiera,
comercial, etcétera, en nuestra
región.
Para los estándares
internacionales, al menos, vamos
a pasos agigantados.
Por ejemplo, ya estamos
construyendo una política de
defensa regional, una política
de seguridad y se están
construyendo varios planes,
insisto, de integración en
cuanto a infraestructura, cosas
que a procesos integracionistas
como la Unión Europea les tomó
mucho más tiempo.
Obviamente tenemos que ir mucho
más rápido, la integración tiene
que rendir frutos concretos a
nuestros pueblos, para que
nuestros pueblos crean en esa
integración, pero por supuesto
siempre se puede mejorar. No ser
perfectos no es una desventaja,
sino una ventaja, porque nos
permite ser mejores cada día,
podemos ir más rápido pero se
está avanzando, es claro que no
estamos retrocediendo en esos
aspectos.
¿Contar con líderes en América
Latina que tienen una
preparación e ideas propias de
cuál debe ser el camino
latinoamericano evitaría cometer
los errores de otros? Se alude
mucho la integración el estilo
europeo. ¿Sería para América
Latina ese el modelo a seguir en
una integración?
Hay muchas cosas que se pueden
seguir del modelo europeo. El
modelo europeo es bastante
aleccionador y digamos, que nos
transmite muchos desafíos que
tuvieron que enfrentar y lo
hicieron éxitosamente los
europeos. Por ejemplo, usted ha
mencionado una serie de
conflictos que ocurren todavía
en nuestra América, pero
acuérdese de lo que hace años
era Europa, en la Segunda Guerra
Mundial, se mataron entre ellos,
50 millones de europeos, rusos,
etcétera.
Y hoy, sin Rusia, pero 27
países, muchos de ellos enemigos
hace 50 años en guerras
generalizadas, sangrientas y
mundiales, ahora prácticamente
son un solo país. Eso es una
lección importante para
cualquier región del mundo, cómo
se organiza esa región, con qué
sistema económico, con qué
sistema social. Podemos aprender
mucho de los aciertos y de los
errores de la Unión Europea.
Hay aciertos, como por ejemplo
los fondos de compensación para
los países más retrasados a
nivel de desarrollo. Entonces
creo que se pueden sacar muchas
lecciones importantes para
América Latina del proceso de la
Unión Europea pero, por
supuesto, debemos construir algo
propio.
Claro, y ustedes también están
dando lecciones a otras partes
del mundo, porque digamos que un
proyecto del ALBA o la
cooperación entre las naciones
sin que medie el interés
financiero, pensando en la
propia Escuela Latinoamericana
de Medicina de La Habana, el
envío de médico a otros países.
Como siempre le digo al pueblo
ecuatoriano, se lo decía también
a mis alumnos cuando era
profesor universitario. Mientras
que la Unión Europea tendrá que
explicarle a sus hijos por qué
se unieron, porque estamos
hablando de 27 países con
diferentes sistemas políticos,
hay monarquías constitucionales,
hay democracias parlamentarias,
diferentes lenguas, diferentes
culturas, diferentes religiones,
diferentes sistemas, incluso
económicos, nosotros tendremos
que explicarles a nuestros hijos
por qué nos demoramos tanto,
porque es muchísimo más lo que
nos une que lo que nos separa.
Tenemos todo para construir esa
Patria Grande como soñaron
nuestros Libertadores, Simón
Bolívar, el propio Eloy Alfaro
en Ecuador, José Martí en Cuba.
Tenemos todo para construir esa
Patria Grande, yo veo el camino
mucho más sencillo que el que
tuvo que recorrer la Unión
Europea.
Se han dado pasos importantes,
porque un paso, un ejemplo de lo
que es integración y de sus
frutos es la Escuela de las
Américas de Medicina en La
Habana. Cuántos jóvenes en
nuestra América ha formado y
cuánto bien han hecho.
Usted, digamos que por un breve
error, dijo Escuela de las
Américas de Medicina, pero dijo
bien porque es más que
latinoamericana porque hoy en
día hay estudiantes de Estados
Unidos, de África y de muchos
países.
Sí pero es Escuela
Latinoamericana de Medicina,
perdonen el lapsus lengua.
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