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XII Encuentro Internacional
de economistas sobre
globalización y problemas de
desarrollo
por
Roberto Salomón
Especialistas de varios
países alertaron nuevamente en
Cuba sobre los problemas
sociales de la crisis financiera
mundial e indicaron las
dificultades para salir de esta
situación, agravada en los
últimos tiempos. La integración
latinoamericana y las
perspectivas de la economía
regional ante la crisis
económica centraron los debates
del XII Encuentro Internacional
de Economistas sobre
Globalización y Problemas del
Desarrollo.
Durante cinco días de sesiones
en el habanero Palacio de
Convenciones, los más de 1.500
participantes de 40 países
debatieron unas 200 ponencias en
torno a la crisis económica
mundial, especialmente en sus
dimensiones sociales.
El evento reunió a académicos de
todos los continentes, entre
ellos politólogos, etnólogos y
juristas pertenecientes a
diferentes escuelas de
pensamiento, lo cual permite
analizar la problemática desde
diferentes miradas. También hay
ponentes del Banco Mundial, el
Fondo Monetario Internacional
(FMI) y de la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe
(CEPAL).
Los intercambios profundizaron
en aspectos como la Alternativa
Bolivariana para los Pueblos de
Nuestra América (ALBA), la
situación de la Unión Europea
frente a la recesión y las
implicaciones para América
Latina y el Caribe.
Se debatió sobre el panorama
monetario y financiero actual y
las alternativas frente al
dólar. Se abordó la naturaleza
de la recesión, si es una crisis
del típico ciclo capitalista o
si hay un resquebrajamiento del
sistema, incapaz de proteger su
base, pero desde la
multidimensionalidad del
fenómeno (energética,
financiera, medioambietal).
Las discusiones en torno a la
recesión, principalmente desde
su dimensión social y a partir
de un enfoque
multidisciplinario, están entre
las peculiaridades del evento.
Otro de los tópicos fue el
significado de la integración en
otras regiones del orbe como
Asia y África, así como la
situación de las relaciones
comerciales y del sistema
monetario actual, con especial
énfasis en el dólar.
También se abordó el rol de las
empresas transnacionales, de las
pequeñas y medianas empresas,
además del papel del
micro-crédito y las cooperativas
como alternativas.
Las "pretensiones" de Estados
Unidos en la región
latinoamericana, sobre todo
desde el establecimiento de las
bases militares en Colombia y
Panamá, fue otro de los puntos
de debate.
Pagan los pobres
Al intervenir en el espacio
radiotelevisado Mesa Redonda,
varios de los participantes en
el XII Encuentro internacional
de economistas señalaron que los
pueblos están pagando las
nefastas consecuencias.
Hay indicadores macroeconómicos
que irán subiendo y bajando
todos los meses, pero el
desempleo, la disminución de
salarios y los planes de ajustes
continúan más allá de todas las
incidencias de la crisis, indicó
el argentino Claudio Katz.
Su coterráneo Julio Gambina,
profesor de la Universidad de
Rosario, comentó que durante
2009 aparecieron tres nuevos
millones de personas sin trabajo
en América Latina, según
estudios e informes oficiales.
La crisis es un gran chantaje de
la clase dominante hacia los
pueblos para mantener el sistema
de poder reinante, enfatizó
antes de referirse al estado de
inequidad y hambre en varias
partes del mundo.
A juicio del colombiano Rubén
Darío Utria, vicepresidente de
la Asociación de Economistas de
América Latina y el Caribe,
existen ahora diversas burbujas
que afectan al mundo, y mencionó
entre ellas la institucional, la
política y la social. Las
instituciones no tienen
capacidad para regular el
mercado, el Estado fue asumido
por mafias económicas, el
desempleo y la pobreza
representan grandes problemas, y
las medidas que se están tomando
no resuelven esta situación,
subrayó. Sostuvo que el
capitalismo tiene muchos
recursos, los cuales bien
manejados pueden ayudar a salir
de la crisis, pero por delante,
añadió, hay un gran horizonte de
expectativas.
El mexicano John Saxe abundó
sobre la magnitud del problema y
comentó la preocupación latente
de creer en la guerra como una
solución, algo que, acotó,
genera gran incertidumbre.
Para el director del Banco
Central de Venezuela, José Félix
Rivas, la hegemonía del
capitalismo financiero pretende
salvar a las grandes
corporaciones en detrimento de
los pueblos, y eso -puntualizó-
merece impulsar modelos
alternativos.
Contra la privatización de
conocimientos la propuesta de
una nueva negociación del
comercio mundial opuesta a la
privatización del conocimiento
rondó las exposiciones en un
encuentro de economistas de
distinto signo ideológico que
sesiona en Cuba hasta el próximo
viernes.
En opinión de Teresa Aguirre,
del Programa de Postgrados en
Estudios Latinoamericanos de la
Universidad Nacional Autónoma de
México, se trata de buscar otra
negociación que no sea
excluyente para la región. Al
evaluar el impacto de la crisis
económica en el área, la
analista expresó sus dudas sobre
las tendencias a la
privatización del conocimiento
social, en clara alusión a las
propuestas de la Organización
Mundial de Comercio (OMC). Por
qué pagar a una transnacional
por 10 años una patente a
precios de oro si partió de un
conocimiento social anterior, se
preguntó la economista al
ejemplificar la situación con
las multinacionales
farmacéuticas. Durante la
tercera jornada del XII
Encuentro internacional de
economistas, Aguirre lamentó que
América Latina siga con ciclos
de auge más cortos que el resto
del mundo. Para superar esa
situación, expresó, se necesita
buscar una agenda de desarrollo
que tenga como centro el
mejoramiento de las condiciones
de vida de los pueblos.
Con el ALBA (Alianza Bolivariana
para los Pueblos de Nuestra
América) parece que se gesta una
alternativa, señaló la
catedrática al aludir al grupo
creado en 2004 por Cuba y
Venezuela y al que se sumaron
Bolivia, Dominica, Ecuador,
Nicaragua y San Vicente y las
Granadinas.
Sin embargo, acotó, es muy
pronto para predecir los
resultados que pueda tener la
iniciativa en materia de
integración y desarrollo.
Abogan por la sustitución del
capitalismo
El profesor argentino Eduardo
Hernández abogó por la
instalación del socialismo del
siglo XXI y afirmó que este
sería la salvación de la
humanidad en sustitución del
sistema imperante, altamente
consumista y destructivo. Según
Hernández, quien expuso el tema
La crisis de la civilización:
esencia y futuro, una de las
principales causas de la debacle
es el desenfrenado apetito
energético de Estados Unidos y
otras potencias. Señaló que por
ello ese país encabezó las
guerras contra Afganistán e Iraq,
no sólo para apoderarse de las
riquezas de ambas naciones, sino
a fin de ejercer un mayor
dominio del petróleo del Medio
Oriente.
Por su parte, Ernesto Molina,
del Instituto Superior de
Relaciones Internacionales (ISRI),
aseguró que la economía
estadounidense, basada en un
modelo consumista, no va a
renunciar a su base energética.
Son muy grandes los intereses
creados, sobre todo en virtud de
las astronómicas cifras
monetarias invertidas en su
estructura petrolífera. Molina
reconoció la alta
responsabilidad de los factores
financiero y energético en el
origen de la crisis, pero dijo
que la tecnología no es neutra,
por lo que el principal culpable
es el propio sistema
capitalista. El gasto de salud
es uno de los que más golpea al
ciudadano estadounidense, pero
quién podría cambiar la matriz
energética actual en beneficio
de los trabajadores de ese país,
se preguntó. Está claro que el
complejo militar industrial
depende mucho de ella, y no lo
permitiría, argumentó.
Otros oradores denunciaron que
existe un objetivo inmediato
visible, de defensa del
neoliberalismo cuando se plantea
que lo peor de la crisis ya
pasó, como propugnan teóricos
occidentales.
El profesor Claudio Siciliotti,
de Italia, reflexionó acerca de
la necesidad de nuevos sistemas
de control financiero y del
ejercicio de un código de
conducta del capitalismo para
evitar nuevas crisis.
Varios expertos alertaron acerca
de las numerosas bases militares
de Estados Unidos diseminadas
por el mundo para el control de
los recursos, entre ellas las
siete recién instaladas en
Colombia.
También refirieron que esas no
son todas las que Washington
tiene en ese país, pues hay
otras no divulgadas que también
apuntan contra objetivos
estratégicos de Venezuela y
otros países de la región.
Una delegada señaló que es
necesario tener en cuenta que la
economía de guerra es
consustancial al afán de dominio
estadounidense, así como que el
keynesianismo militar ha sido la
espina dorsal de su economía.
La solución de la crisis global
es política
La solución de la actual crisis
global del capitalismo es
política, la cual tiene que
dominar la economía, declaró el
profesor italiano Luciano
Vasapollo.
Desde hace más de 15 años
venimos diciendo que más que en
una globalización estamos frente
a una competencia global, en
medio de una debacle que no es
coyuntural, sino estructural y
sistémica, dijo el académico en
entrevista exclusiva con Prensa
Latina.
Desde que empezó la crisis
muchos expertos privilegian en
sus enfoques y análisis el
aspecto financiero y económico,
ignorando que se trata realmente
de un fenómeno estructural y
sistémico del capitalismo. Esto
se evidencia en que ahora la
crisis es además, y por primera
vez, alimentaria, energética,
ecológica, ética, de valores,
del estado social y del derecho,
agregó.
Pienso que es peor que la de
1929, porque hay una
globalización del mercado
capitalista, lo cual quiere
decir que el fenómeno se
trasmite de forma inmediata a
otras partes del mundo. La
naturaleza de aquella era sólo
financiera, pero la actual es
estructural y sistémica,
reitera.
A juicio del profesor italiano
se equivocan quienes piensan que
tiene solución mediante la
aplicación de las fórmulas
keynesianas, que tienden a
confundir al decir que se puede
salir de la debacle mediante
mejoras en la distribución y el
salario.
La solución es política, la cual
tiene que dominar la economía.
Sólo regresando a una
programación y planificación
económica centralizada y
conjugada con la
descentralización, con una
fuerte intención de cambio se
puede transformar esta
situación, enfatizó.
Creo que la única solución es
crear las condiciones hacia el
socialismo. No estoy diciendo
que mañana desaparezca el
capitalismo, porque, por
ejemplo, cuando se pasó del
feudalismo a ese modo productivo
transcurrió mucho tiempo. Aunque
actualmente hay condiciones
económicas y objetivas de
acumulación para el cambio, no
existe la subjetividad
organizada necesaria a fin de
lograr esa sustitución.
Esto último es un elemento
indispensable, esencial, pues de
lo contrario el capitalismo
podría prolongarse 20, 50 y 300
años más, debido a que puede
adoptar diversas formas de
adaptación.
Debemos mirar con una visión del
socialismo por el siglo XXI, de
un socialismo nuevo pero a
partir de nuestra historia, la
buena y la de los errores, ya
que existe un patrimonio del
cual partir. Es necesario por
tanto crear las condiciones, no
sólo económicas, sino políticas,
en primer lugar la subjetividad
necesaria para transformar la
crisis en una gran oportunidad.
América Latina representa hoy
una experiencia nueva. Veo un
triángulo revolucionario fuerte
en Cuba, Bolivia y Venezuela,
tres procesos diferentes, con
características propias de
planificación, sociales,
culturales y económicas. A mi
juicio, constituyen procesos
revolucionarios, formas de
socialización con redistribución
no sólo de salario, sino sobre
todo de la riqueza social que
pertenece a los trabajadores.
En la medida en que Venezuela y
Bolivia emprenden la
nacionalización e inician
procesos de cambios radicales,
con una nueva visión frente a la
propiedad privada, significa que
están marchando hacia el
socialismo, afirmó. Pienso
también en la idea
revolucionaria del socialismo
democrático que se aplica en
Ecuador, y en el polo
progresista de Nicaragua y
Brasil. Aunque la administración
del presidente Barack Obama
preconiza una nueva era en las
relaciones de Estados Unidos con
la región, la realidad difiere
mucho de ello, sostuvo.
Esa supuesta intención es
cuestionable si ese país apoya
un golpe de Estado como el de
Honduras, realiza con dudosos
pretextos una invasión militar
como la de Haití, instala bases
en Colombia o utiliza la lucha
contra el narcotráfico como
medio militar contra los
gobiernos. También, cuando no
libera a los cinco
antiterroristas cubanos presos
en Estados Unidos y permanece
intacto el bloqueo económico de
esa potencia con esta isla, cómo
es posible hablar de una
colaboración diferente con
América Latina, inquirió.
No sólo esto, su posición
agresiva contra los afganos, el
respaldo a Israel frente a los
palestinos, las acciones para
aislar a Irán, y de emprenderla
contra el Medio Oriente indican
que la única política práctica
de esa nación es la guerra.
Vasapollo consideró que no
significó ningún verdadero
cambio el tránsito del G-7 (las
siete economías más ricas) al
G-20 (estas más las emergentes).
Fue verdadero marketing, una
fachada de que el capital puede
ser menos agresivo, más
democrático, pero es siempre el
control contra la
autodeterminación.
Por qué no se ponen
inmediatamente en una nueva
relación y deciden anular la
deuda exterior de los países del
llamado Tercer Mundo, o retiran
toda la fuerza militar y
conceden la autodeterminación
económica, social, cultural y
política, por qué tratar a Cuba,
Bolivia y Venezuela como estados
criminales, sólo porque
decidieron salir de la lógica de
las transnacionales, se
preguntó.
Yo pienso que esta crisis global
y sistémica pondrá fin a la
conducta unipolar de Estados
Unidos, que debería tener
relaciones pacíficas con el
resto del mundo. Creo, además,
que las Naciones Unidas deben
desempeñar un nuevo papel y ser
una organización en la cual
todos tengan la misma
representatividad, el mismo
poder.
Fuente: Bolpress.com
http://listas2.cult.cu/sympa/info/entorno
Cubarte, 2008.
Gentileza:: Pica
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