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Un ladrillo más en el muro
por Khaled
al-Omrani y Adam Morrow
Grupos y activistas de la
oposición están incrementando
sus presiones sobre el gobierno
de El Cairo para que suspenda la
construcción de la barrera que
está levantando a lo largo de la
frontera con la Franja de Gaza.
Las autoridades egipcias alegan
que la barrera impedirá el
contrabando a través de la
frontera pero, según los
críticos, lo que realmente va a
conseguir será sellar el destino
del pueblo de la Franja de Gaza.
"La frontera egipcia era la
única puerta que le quedaba a la
población de Gaza, su único
medio para seguir con vida",
declaró a Inter Press Service
(IPS) Gamal Fahmi, analista
político y editor del semanario
de la oposición Al-Arabi al-Nassiri.
El 13 de febrero, cientos de
activistas de todo el espectro
político se reunieron en el
centro de El Cairo para
protestar contra la construcción
de la barrera. Los manifestantes
portaban pancartas en las que se
leía: "Abajo el muro de la
vergüenza" y "Basta ya de
secundar los crímenes
israelíes". Ese mismo día se
celebraron también en Beirut, la
capital libanesa,
manifestaciones contra el muro.
Desde que el diario israelí
Haaretz informó por vez primera
a finales del pasado año que se
estaba levantando la barrera,
las autoridades egipcias han
intentando justificarla
aludiendo al derecho de Egipto a
proteger su seguridad y
soberanía nacional.
"Egipto tiene derecho a adoptar
cualesquiera medidas que
considere necesarias para
proteger sus fronteras de
acuerdo con los requisitos
previos de la seguridad nacional
egipcia", dijo a finales de
diciembre el portavoz
presidencial Suleiman Awad. "La
soberanía del territorio egipcio
es sagrada".
El 25 de enero, el Presidente
Hosni Mubarak declaró que el
objetivo de la barrera era
"proteger nuestra nación de
complots terroristas".
A pesar de las amplias críticas
hacia la barrera, tanto internas
como internacionales, es bien
sabido que no por eso se ha
parado su construcción.
El 14 de febrero, el diario
independiente egipcio al-Masry
al-Youm citaba a uno de los
trabajadores del lugar donde se
está construyendo el muro que
explicaba que se había añadido
conexiones de acero a los
paneles de hierro. Y que en esos
momentos estaban tratando de
insertarlos en el suelo hasta
una profundidad de entre 18 y 25
metros, añadió.
Al día siguiente, otro diario
independiente, Al-Dustour,
informaba que Egipto estaba
también construyendo un
fondeadero para buques
patrulleros en su frontera
marítima con la Franja de Gaza.
El nuevo fondeadero, según una
fuente de seguridad de la zona
del Norte del Sinaí, "reforzaría
el trabajo de los buques
patrulleros egipcios en la
frontera marítima con Gaza e
impediría cualquier intento de
contrabando por mar".
Según Handi Hasan, parlamentario
del movimiento de oposición
Hermanos Musulmanes, los EEUU,
Israel y la OTAN están ya
vigilando la frontera marítima
entre Egipto y Gaza con el
mandato de interceptar cualquier
barco que lleve ayuda a Gaza.
"Eso", dijo Hasan, "es algo que
todo el mundo sabe".
La barrera fronteriza y el
fondeadero son tan sólo las
medidas más recientes del largo
bloqueo, internacionalmente
sancionado, que sufre la Franja
de Gaza.
Después de que el grupo Hamas,
perteneciente a la resistencia
palestina, barriera de forma
democrática en las elecciones
legislativas de enero de 2006,
Israel selló sus seis cruces de
frontera con el territorio.
Cuando Hamas se hizo con el
control de la Franja de Gaza en
un golpe preventivo al año
siguiente, Egipto se puso a
seguir el ejemplo israelí
sellando sus propios 14
kilómetros de frontera con el
enclave costero.
En consonancia con las
exigencias israelíes y
estadounidenses, las autoridades
egipcias afirmaron que el cierre
tenía por objeto acabar con el
flujo de armas de contrabando
hacia territorio gobernado por
Hamas.
Con Israel controlando ya el
espacio aéreo y las aguas
territoriales de Gaza, la medida
sirvió para aislar totalmente
del mundo exterior al millón y
medio de habitantes del enclave.
Desde entonces, la carencia de
alimentos, medicinas y fuel
tiene siempre al territorio al
borde del desastre humanitario.
La política fronteriza de Egipto
se atrajo especialmente duras
condenas –dentro y fuera-
durante la Operación Plomo
Fundido de Israel contra la
Franja de Gaza de finales de
2008 y comienzos de 2009.
Durante tres semanas –con la
cifra de víctimas palestinas
subiendo por cientos- Egipto
mantuvo su estricto cierre de
fronteras, prohibiendo cualquier
movimiento de los
desesperadamente necesarios
suministros humanitarios.
Las críticas hacia la política
de fronteras de Egipto advierten
que la nueva barrera
representará el clavo final en
el ataúd del castigado
territorio.
"Cuando se complete la nueva
barrera fronteriza, el asedio
contra la Franja de Gaza será
hermético", dijo Fahmi. "El
territorio se convertirá
literalmente en la mayor prisión
al aire libre del mundo".
"La construcción de este muro,
que sellará el destino del
pueblo de Gaza, representa un
crimen histórico perpetrado por
el régimen egipcio", dijo Hasan.
"Al acceder a construir el muro,
el gobierno egipcio ha suscrito
los designios de EEUU e Israel
para la región".
El portavoz de Hamas Mushir al-Masri,
en una declaración de finales
del mes pasado, dijo que la
barrera "acababa con la última
ancla de salvación que le
quedaba a la Franja de Gaza para
mantenerse con vida tras dos
años y medios de asedio". Al-Masri
añadió que el muro "no sirve a
los intereses de ninguna parte
árabe", y que "tan sólo
beneficia a la ocupación
israelí".
Mientras tanto, los críticos
siguen sin aceptar todos los
intentos del gobierno para
justificar el proyecto apelando
a la soberanía y seguridad
egipcias.
"Egipto podría proteger su
soberanía en la frontera de
forma muy sencilla tan solo
controlando el cruce de frontera
de Rafah, en cuyo caso los
gazatíes no hubieran tenido que
acabar acudiendo a la
construcción de túneles de
contrabando", dijo Fahmi. "El
control de la frontera no
necesita de barreras, tan sólo
de procedimientos de seguridad
inteligentes".
"El gobierno egipcio dice ahora
que el muro es para acabar con
el contrabando de armas de
Egipto a Gaza", siguió señalando
Fahmi. "Pero antes de que se
empezara a construir, todos los
comunicados oficiales se
referían a que se traficaba con
armas desde Egipto hacia Gaza, y
no en sentido contrario".
"El gobierno no para de hablar
acerca de la 'soberanía'
egipcia", dijo Hasan. "Pero
cuando un buque israelí detuvo a
un barco libanés en aguas
egipcias el pasado verano,
Egipto no dijo ni una palabra
sobre su cacareada soberanía".
La construcción de la barrera
tiene también una dimensión
política. Durante el pasado año
se han ejercido enormes
presiones sobre Hamas para que
firmara un "acuerdo de
reconciliación", propuesto por
Egipto, con el movimiento Fatah,
apoyado por EEUU, del Presidente
de la Autoridad Palestina
Mahmoud Abbas.
Hamas se ha negado hasta el
momento a firmar el acuerdo, que
incluye el compromiso de
reconocer a Israel y de
renunciar a la resistencia
armada, ambos aspectos en
contradicción con los principios
fundadores del grupo. Las
autoridades egipcias, por su
parte, dicen que la frontera
seguirá cerrada hasta que Hamas
firme la propuesta sin
condiciones previas.
"Egipto está construyendo el
muro para castigar políticamente
a Hamas por negarse a firmar el
acuerdo de reconciliación que ha
propuesto", dijo a IPS Emad Gad,
experto en asuntos israelíes en
el semioficial Centro Al-Ahram
para Estudios Políticos y
Estratégicos.
A finales del pasado mes, el
portavoz parlamentario palestino
Aziz Al-Duweis dijo que no se
podía forzar la reconciliación
entre palestinos mediante
"condiciones injustas". La
reconciliación, manifestó, no
puede conseguirse mediante una
"guerra atroz contra Gaza ni
matando de hambre al pueblo
palestino a través de un asedio
y de una política de muerte
lenta".
"Ni tampoco puede conseguirse",
añadió, "mediante un muro de
acero que aumente la brutalidad
del asedio y del hambre".
Fuente: Asia Times On Line
http://listas2.cult.cu/sympa/info/entorno
Cubarte, 2008.
Gentileza:: Pica
[pica@cubarte.cult.cu]
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