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Amnistía Internacional, los
"presos de conciencia" en Cuba y
las torturas en España
por Carlos
Martínez Willy
Toledo lamentó la muerte de
Orlando Zapata, seguidamente
declaró que era un preso común,
posteriormente recordó que en el
Reino de España también hay
presos que se mueren en la
cárcel. Este ejercicio de
disidencia le ha costado el
linchamiento mediático, desde la
progre "mediapro" (Público)
hasta la ultraderecha. En estos
últimos medios ni se han
molestado en rebatir con
argumentos y hechos lo
manifestado por el actor, en los
más "civilizados" han pretendido
desautorizar las afirmaciones
del acto recurriendo a los
informes de Amnistía
Internacional, que califican a
Zapata de "preso de conciencia".
Lo curioso es que los mismos que
recurren a Amnistía
Internacional como prueba de que
Orlando Zapata no era un
delincuente común y sí un preso
de conciencia, se indignan con
Willy Toledo cuando afirma que
en España se practica la tortura
y existen presos que murieron en
comisarías y prisiones. La
citada ONG publica todos los
años su informe anual sobre la
situación de los derechos
humanos en el mundo. En el de
2009 recoge la muerte de
detenidos a manos de la Policía
Española, en concreto acusa a la
policía de la muerte del
ciudadano nigeriano Osamuyia
Akpitaye, los hechos siguen sin
juzgarse y los autores impunes.
También señala Amnistía que hay
vulneración de derechos humanos
por parte de los juzgados
españoles al negarse a
investigar la desaparición de
personas durante el genocidio
franquista. En el mismo informe
se reconocen torturas en la
lucha contra ETA, pero también
torturas y malos tratos contra
detenidos por delitos y faltas
menores por los cuerpos de
Seguridad del Estado y la
policía autonómica catalana
(cómo todos pudimos ver por
televisión). Por último también
es reseñable los múltiples casos
de racismo y expulsiones
indebidas. A pesar de ello todos
los medios siguen insultado y
denigrando a Willy Toledo ¿Pero
no eran los informes de Amnistía
Internacional indubitados? Es
totalmente cierto lo declarado
por el actor a propósito de la
situación de los derechos
humanos en el Reino de España.
Amnistía Internacional es la ONG
de defensa de los derechos
humanos más prestigiosa que
funciona gracias al trabajo
voluntario de muchos ciudadanos.
Los informes deberían ser de
lectura obligatoria para todos
los Gobiernos del mundo y
atendidas sus recomendaciones.
Pero esta organización y
militantes no son impermeables a
las presiones de gobiernos y
partidos de la oposición. El
informe de derechos humanos ha
sido sometido a crítica por
Salim Lamrani el cual demostró
que los tipos penales por los
que fueron condenados los presos
-que Amnistía Internacional ha
reconocido como "de conciencia"-
son idénticos a los que se
aplican con mayor dureza en
países como EEUU, España o
Francia.
En realidad, lo que sucedió, en
el caso de Orlando Zapata, es
que, que a pesar de ser un preso
reconocido cómo de conciencia
por Amnistía Internacional,
ingresó en prisión como un preso
común que se unió,
posteriormente, a las protestas
de los opositores al Gobierno
cubano.
Se debe lamentar, y mucho, la
muerte de Orlando Zapata. A sus
seres queridos y al resto de la
humanidad les da lo mismo que se
tratase de un preso común o
político. Pero, claro está, a
los " mass media" no le es esta
situación indiferente. En primer
lugar, porque esta muerte les
sirve en su campaña de denuncia
del -como ellos denominan-
"régimen cubano". Y en segundo
lugar porque en las cárceles de
América Latina y de todo el
mundo mueren todos los días
cientos de presos por las
condiciones insalubres de sus
prisiones y, consecuentemente,
esta "noticia" dejaría de ser
"noticia".
En todo caso, la declaración de
los derechos humanos es una
asignatura pendiente por todos
los gobiernos, porque hasta los
gobiernos más cumplidores
desvirtúam uno de sus elementos
esenciales: la universalidad.
Pocas lecciones de derechos
humanos se pueden dar desde
occidente cuando no reconocen
prácticamente ningún derecho a
los emigrantes llamados "sin
papeles".
Al gobierno cubano nacido de la
Revolución se le debe reconocer
el mérito de haber sido uno de
los que más han respetado los
derechos humanos de sus
ciudadanos en América latina.
Además de ser prácticamente el
único que reconoce (con todas
las limitaciones que queramos)
los derechos humanos a la
vivienda, trabajo, salud o
educación, es el único gobierno
de ese continente que no ha
masacrado a su propio pueblo en
los últimos cincuenta años. Algo
de lo que no puede vanagloriarse
México, Argentina, Chile,
Brasil... Incluso el régimen de
monarquía parlamentaria española
ha impedido investigar el
genocidio franquista, procesando
al Magistrado que ha osado
llevarla a cabo.
Por tanto, reconociendo el gran
trabajo de Amnistía, incluso sus
informes deben estar sometidos a
la crítica de cada uno de
nosotros desde el conocimiento
de la realidad del país que se
trate. Willy Toledo podrá estar
equivocado o no, pero no ha
dicho ningún disparate. Y es
que, como hemos visto, cuando ha
denunciado la violación de
derechos humanos en España
coincidiendo con los informes de
Amnistía Internacional ha sido
criticado igualmente y tachado
de loco. Y precisamente por eso
que usaban a Amnistía como
prueba de que el preso cubano
era político. De eso se trata,
no de los derechos humanos, ni
de los informes de Amnistía,
sino de atacar a Cuba y a todo
el que ose defenderla.
Fuente:
Rebelión
Gentileza:: Pica
[pica@cubarte.cult.cu]
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