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Afganistán es sólo el primer
paso en la partida de ajedrez
por el control de los recursos
de Asia Central
por
Michael Payne
Uruknet
Aunque no se informó en la
prensa usamericana dominante,
hay una lucha muy intensa en
marcha entre los EE.UU. y China
para determinar qué país va a
surgir como la presencia
dominante en Asia Central. Estos
dos gigantes económicos, EE.UU.
en rápido decrecimiento y China
en rápido crecimiento, saben muy
bien que su futuro económico
depende de su capacidad para
adquirir los recursos
indispensables, en el caso de
los EE.UU. principalmente el
petróleo mientras que para China
son petróleo y gas natural.
La región específica de Asia
Central de la que hablo, rica en
gas natural y petróleo, incluye
la India, Pakistán, Afganistán,
China, Uzbekistán, Tayikistán y
Turkmenistán. Rusia, que limita
con la región, e Irán, también
son actores claves. Los
oleoductos previstos para el
transporte de estas riquezas
están en el centro de la lucha
que determinará quién las
controlará en el futuro. Para
comprender la magnitud de esta
lucha tenemos que comenzar por
el examen de la estrategia que
EE.UU. está llevando a cabo en
Afganistán y Pakistán en
relación con sus mayores
objetivos en Asia Central.
Obama habla de un aumento de
tropas en Afganistán, pero que
sólo representa la fase inicial
en la estrategia global que
Estados Unidos está llevando a
cabo en Asia Central. El
objetivo es establecer una
presencia militar en Pakistán.
Ha habido una presión constante
de EE.UU. sobre el gobierno de
Pakistán para que sus tropas
incrementen las acciones contra
los insurgentes en Waziristán
del Sur, cerca de la frontera
con Afganistán, así como contra
los talibanes en otras zonas.
EE.UU. también está aumentando
el uso de aviones no tripulados
en Pakistán en las zonas remotas
con el permiso, a priori reacio,
del ejército pakistaní. Pero, al
parecer, esto no es suficiente y
ahora los operadores del
programa de vuelos teledirigidos
desean ampliarlo a Baluchistán,
la provincia más grande de
Pakistán, y a su ciudad más
grande, Quetta. Si los líderes
de Pakistán permiten esto, el
uso erróneo de estos aparatos en
las ciudades estaría abriendo la
puerta a la violencia civil
masiva que podría conducir a un
desastre nacional.
Sin duda, todas estas medidas en
Afganistán y la creciente
presión sobre el gobierno de
Pakistán hacen presagiar que
Estados Unidos se involucrará
aún más en la guerra en otra
nación soberana. También es
evidente que Obama ha adoptado
plenamente la doctrina Bush de
guerra preventiva, es decir el
ataque dentro de las fronteras
de cualquier nación que sea
considerada por EE.UU. como un
lugar donde exista el "enemigo".
Los gasoductos existentes en
Asia Central actualmente sólo
pueden aportar una fracción
pequeña del total de petróleo y
gas que llega al mercado. Las
naciones de Asia Central e Irán
están muy ansiosas por vender
más gas y petróleo. Los EE.UU.,
Europa, Rusia, India, Pakistán y
China están ansiosos por comprar
más. Lo único que frena el
transporte deseado de gas y
petróleo es la construcción de
nuevos gasoductos. Eso es lo que
este juego de ajedrez está
poniendo de manifiesto y por qué
los EE.UU. y la OTAN están en el
centro de toda la acción y
actividad.
La razón por la que EE.UU. está
poniendo su mirada en
Baluchistán y en la ciudad de
Quetta es que esta zona ha sido
identificada como un corredor
clave para el tránsito del gas
natural y el petróleo. Hay
planes para dos oleoductos a
través de Baluchistán: el IPI,
del que forman parte
Irán-Pakistán-India y EEUU es
totalmente contrario a la
participación de Irán; y TAPI,
del que forman parte
Turkmenistán-Afganistán-Pakistán-India.
Desafortunadamente, las tribus
de los talibanes en Afganistán
no están por la cooperación y
por eso deben ser pacificados.
Esto es más fácil decirlo que
hacerlo.
En Baluchistán, China ha
proporcionado fondos y
conocimientos técnicos para
construir un puerto de aguas
profundas en Gwadar y así contar
con con una terminal de tránsito
para las importaciones de crudo
procedentes de Irán y África a
la región china de Xinjiang.
Este puerto estratégico, junto
con enlaces por ferrocarril y
carretera que unen Pakistán con
Afganistán y las naciones de
Asia Central dará a China una
apertura importante hacia los
mercados de Asia Central las
fuentes de energía. EE.UU. está
tratando de contrarrestar estos
movimientos de China por todos
los medios posibles, dado que ve
una competencia directa a sus
intereses.
China también ha sido muy
agresiva al negociar la compra
de gas natural en Asia Central,
lo que ha dado como resultado la
puesta en marcha de un gasoducto
de 1.833 kilometros que conecta
los yacimientos de gas en
Turkmenistán, Uzbekistán y
Kazajstán. En 2013, las ciudades
chinas de Shanghai, Guangzhou y
Hong Kong van a recibir grandes
cantidades de gas. Esto equivale
a una derrota contundente de las
propuestas de EE.UU., que fueron
rechazadas.
Así que si alguien todavía
piensa que el aumento de tropas
en Afganistán está estrictamente
destinado a derrotar a los
talibanes y los restos de al-Qaida,
es hora de volver a pensar. Éste
es el punto de lanzamiento de
nuevas metas para el control
final de la región de
Baluchistán. La amenaza de Irán
de convertirse en un jugador
importante por sus recursos de
gas y petróleo y el deseo de
China de participar también en
esa zona deben ser neutralizados
a toda costa.
Sólo estamos en la etapa inicial
de un nuevo capítulo en este
juego de ajedrez que enfrenta a
EE.UU. con China en el logro de
una posición dominante en los
recursos naturales del mundo,
principalmente petróleo y gas,
en los próximos años. Hasta la
fecha, China ha utilizado la
diplomacia y las negociaciones
en todo el mundo y se ha
mantenido completamente al
margen de la participación en
las guerras. Por el contrario,
EE.UU. han iniciado las guerras
y las ocupaciones de Iraq y
Afganistán con enormes costos
para alcanzar sus objetivos.
Vamos a escuchar más y más
informes de diversos tipos de
incursiones [de EE.UU.] en
Pakistán por diversos medios, el
uso de aviones no tripulados en
gran medida se intensificará y
Blackwater (ahora se llama XE)
está operando clandestinamente
en Islamabad, la capital
paquistaní. Habrá que adivinar
si EE.UU. y/o tropas de la OTAN
hacen incursiones en Pakistán
pero, si eso sucede, entonces la
situación podría llegar a ser
muy grave.
Lo que estoy describiendo no es
una teoría sin fundamento. Ha
sido bien documentado, no en la
prensa occidental sino por los
principales medios de noticias
de Asia; el Asia Times, con sede
en Hong Kong, sigue de cerca
esta partida de ajedrez que se
está jugando. No hay ningún gran
secreto en esa zona del mundo en
cuanto a lo que realmente está
sucediendo y por qué.
En este punto, China está
ganando la partida de ajedrez
debido a su capacidad para
utilizar la diplomacia en la
obtención de recursos. El
peligro es que EE.UU., en lugar
de utilizar la diplomacia, se
compromete a utilizar la
“persuasión” militar para lograr
sus objetivos. Llevar a cabo
tales políticas agresivas
militares en una región donde
cuatro naciones cuentan con
capacidad nuclear -Rusia, China,
India y Pakistán– hace que el
juego se mueva en una fase muy
peligrosa.
Traducido
para el CEPRID (
www.nodo50.org/ceprid
) por María Valdés
INFORMACIÓN-DENUNCIA-SOLIDARIDAD
de LATINOAMÉRICA
Y EL TERCER MUNDO
resumen@nodo50.org
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Gentileza:: Carlos
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