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Memoria e identidad andina en
la poesía peruana*(I/II)
Rosina
Valcárcel
VI RECITAL INTERNACIONAL
DE POESÍA DESDE EL SUR
KACHKANIRAQMI: "A PESAR DE TODO
AQUÍ ESTAMOS TODAVÍA":
Preludio: Mi infancia en
México marcó mi vida. Entre
1951-'56 en el exilio escuché
diversos relatos, leyendas,
corridos, respiré el "amor a la
patria". Ello nutrió mi
inclinación y afecto no sólo por
la literatura popular, sino por
sus raíces, ritmos, colores e
identidad. Mi temprana
revelación del umbral cultural
de Mesoamérica y los Andes me
adoptó, y conocí no solo una
sino muchas historias sobre qué
es la literatura, los libros,
los autores, etc.
La lucha por la independencia en
los Andes centrales de América
del Sur produjo el surgimiento
de una nueva sensibilidad
literaria y social. Mariano
Melgar (Arequipa, 1790-Puno,
1815), poeta, revolucionario
independentista, iniciador del
romanticismo en esta parte del
mundo, creador privilegiado de
la expresión de un sentimiento
andino/mestizo antes por nadie
concebido en el que se aliaron
la qasida mozárabe y el harawi
quechua dentro del cantar dolido
que recreó. La sociedad colonial
veía agravadas sus grietas . Al
iniciar la poesía verdaderamente
peruana sin acudir a la
inspiración europea sino
apoyándose en la poesía
indígena, de órfica y rebelde
entonación. La poesía de Melgar
sugiere la necesidad de la
liberación del colonialismo
español. Veamos, parcialmente,
versos de la "Oda A la libertad"
:
11 Sonó en toda la Esfera / Voz
tan dulce: los Polos retumbaron;
/ El eco derramaron/ Sobre la
tierra entera,/ Y la América
toda en el momento/ Saltó llena
de gozo y de contento.
12 ¿Pero quién ejercita / Este
poder?/ ¿En dónde se comienza a
formar la obra inmensa del
remedio a que incita esta voz
celestial/ así decía: Y empezó
mi país desde aquel día.
El proceso histórico de la
independencia política en
América Latina tuvo diferentes
ritmos, lo que facilitó la
conformación de grandes
ejércitos macrorregionales. La
lucha en Perú tuvo dos momentos.
. Uno dirigido por la élite
quechua-aimara, la cual con un
programa libertario logró
movilizar grandes contingentes
andinos y creó un imaginario
insurreccional en todo el
continente. Entre ellos destacan
los movimientos de Túpac Amaru
II y Túpac Catari (1780), con
vastas repercusiones en América
del Sur. Decapitadas cruelmente
las rebeliones indígenas, y
perseguida la cultura andina, el
sector más independentista de
los criollos asume la ideología
de la Revolución Francesa y el
liderazgo de la lucha por la
independencia. Sin embargo, este
lapso tiene sus
particularidades: una vinculada
a Simón Bolívar, su pensamiento
y acción sobre la unidad
latinoamericana, la otra la
retrata el sector criollo más
aristocrático, el que se apodera
de los frutos de la lucha
emancipadora. Y refeudaliza al
Perú, lo convierte en un país
dependiente de Inglaterra. La
joven república ingresó a una
etapa de caos político y social.
¿Cómo imbricar procesos sociales
y literarios? Cuando las
contradicciones clasistas se
mezclan con otras de contenido
étnico, como es el caso del Perú
(…) la ambigüedad de los sujetos
sociales se hace mucho más
profunda .
Antecedentes: El s. XIX está
signado por esas características
históricas a través de tres
autores paradigmáticos: Narciso
Aréstegui Zuzunaga (Cusco,
¿1820?-Puno, 1869), con la
novela El padre Horán, (1848),
la primera peruana, en cuyos
rasgos costumbristas y
románticos se advierte el umbral
del pensamiento orientado hacia
el realismo y el naturalismo, de
ella deriva la narrativa
indigenista. Manuel González
Prada (Lima,1844-1918) poeta,
lúcido ensayista, pensador
anarquista de vasta obra,
Nuestros indios (1904), Horas de
lucha (1908), en las que analiza
las causas de la derrota de la
guerra que enfrentó al Perú con
Chile entre 1879 y 1881 en la
Guerra del Guano y el Salitre,
enjuicia a la oligarquía peruana
y por primera vez señala el
problema del indio en relación
con la nacionalidad y nuestra
clase trabajadora. Como poeta,
vinculó las tradiciones de ambos
mundos. Por sus innovaciones hay
quien le dice "Precursor del
Modernismo americano". Aunque el
realismo de MGP se da más que
nada en sus ensayos y en su
prédica a sus seguidores
(Clorinda Matto, Abelardo
Gamarra), porque en su poesía
predomina más el parnasianismo.
Fustigó a los gobiernos y a la
sociedad de su época con
acritud.Y la humanista Clorinda
Matto de Turner (Cusco,
1852-Buenos Aires 1909) cuya
Aves sin nido (1889), fue
perseguida por sus ideales de
igualdad. Cuando Matto enfrenta
la escritura conoce por
experiencia directa, no tanto la
igualdad como la denuncia de la
tiranía del cura, el gamonal y
el juez provincianos, la
realidad andina y en especial la
situación del indio en las
serranías del sur, como los
requerimientos de la modernidad;
y en ambos están vigentes las
necesidades de cambio surgidas
luego de la derrota del Perú
ante Chile . Es indudable que el
carácter nacional que Matto
asigna a su obra, grafica las
relaciones de poder en los Andes
expresadas en el cura, el
gamonal y el Estado. De hecho su
enfrentamiento con el clero fue
en más de una ocasión frontal.
La lectura de Aves sin nido como
una alegoría de la nación, o
mejor de su proceso formativo,
permite situarla no sólo dentro
del complejo y variado discurso
que enfocó esta temática desde
el origen mismo de la República
–y que aún con grandes
modificaciones, ciertamente,
sigue operando hasta nuestros
días–, sino también dentro de
las configuraciones imaginarias,
rara vez explícitas, que
transfieren la problemática
nacional a otras esferas,
incluyendo las de la vida
privada. En todo caso, de manera
directa, Aves sin nido se
relaciona con las preocupaciones
nacionales del XIX.
Adolfo Vienrich: Registro de la
cultura popular andina Ya en el
s. XX Azucenas quechuas (1905) y
Apólogos quechuas (1906) de
Adolfo Vienrich marcan el jalón
inicial del registro de la
tradición oral peruana. Vienrich
se lamenta, en el prólogo de su
primer libro, del
desconocimiento y la ignorancia
en que se vive respecto a la
literatura incaica, cuyos
fragmentos mutilados hablan de
una grandeza pretérita
incomparable. Su recopilación
fue la generosa respuesta a la
solicitud lanzada por Abelardo
Gamarra desde las columnas de La
Integridad para vertebrar
nuestro folclor. Lo dedica "a
Manuel González Prada, por su
antiespañolismo en el Perú".
Vienrich es quien plantea la
educación intercultural
bilingüe. A través de su obra se
empiezan a valorar las
tradiciones populares. Vienrich
pertenece a la generación de
intelectuales tarmeños influidos
por González Prada y el
positivismo, que en nuestro
continente desempeñó un papel
progresista "que piensa la
región en términos modernos y
cuyo ideario se inspira en la
idea del progreso: asumen que
tienen que superar el
oscurantismo, la brutalidad y la
ignominia que era incentivada
por la Iglesia, los
conservadores y los
terratenientes, todos ellos
ajenos a los aguijones de la
modernización burguesa (…).
El siglo XX se iniciará con la
crisis de la feudalidad, la
inserción de la economía peruana
en el circuito del naciente
imperialismo norteamericano en
calidad de semicolonia, el
desarrollo del capitalismo
nativo dependiente y la
formación de nuevas clases
sociales.
En este marco aparece en el Perú
la vanguardia literaria, como
expresión de la Reforma
Universitaria de 1910 y en
conjunción con el indigenismo,
muchas veces "sincretizando"
ambas corrientes. En el sur
andino (Cusco-Arequipa-Puno).
Ejemplo, el Grupo Orkopata
aglutinado alrededor de Gamaliel
Churata (Puno, 1897-Lima, 1969)
cuyo libro representativo, El
pez de oro, trata de la
cosmovisión aimara, asume una
postura comprometida y, con el
indigenismo como temática
principal, editan el Boletín
Titikaka. Alejandro Peralta fue
otro de los animadores (hermano
del anterior). José Carlos
Mariátegui consideró su obra
trascendente y ultramoderna,
vertiendo lo genuino del alma
nativa al castellano. Sus
imágenes logran una versatilidad
propia, conjugando el
vanguardismo y su tradición
icónica.
Vanguardias y rupturas La
vanguardia ha sido una de las
corrientes literarias más
representativas en el devenir
del proceso cultural peruano.
Con intensa fuerza expresiva,
formal, estructural e ideológica
se concentró fundamentalmente en
el género poesía, vía la edición
de poemarios, revistas,
manifiestos, proclamas o
adhesiones y compromisos
políticos. El vanguardismo fue
un tránsito hacia una conciencia
de ruptura social. Aportaron
decisivamente en este proceso
autores como César Vallejo,
Carlos Oquendo de Amat, César
Moro, Xavier Abril y Martín
Adán, pero también Emilio
Armaza, Armando Bazán, Federico
Bolaños, Blanca Luz Brum,
Enrique Bustamante y Ballivián,
Mario Chabes, Nazario Chávez
Aliaga, Gamaliel Churata,
Nicanor de la Fuente, Serafín
Delmar (precursor de la
Literatura Social del Perú),
Alberto Guillén, Alberto
Hidalgo, Juan José Lora, Rafael
Méndez Dorich, César Alfredo
Miró Quesada, Juan Parra del
Riego, Enrique Peña Barrenechea,
Alejandro Peralta, Julián
Petrovick, Magda Portal, Luis de
Rodrigo, César Atahualpa
Rodríguez, José Varallanos,
Adalberto Varallanos y Juan Luis
Velásquez.
Desde 1915 la vanguardia
literaria limeña estuvo muy
ligada a la lucha
antioligárquica de la juventud
universitaria, a la de los
obreros por las ocho horas de
trabajo, así como al vínculo
intelectual entre estudiantes y
clase trabajadora,
cristalizándose en la
"Universidad Popular Manuel
Gonzáles Prada". Ella irrumpe
contra el modernismo, la
literatura y mentalidad
colonial. Será en la prosa y la
narrativa de Abraham Valdelomar,
donde lo andino irá
percibiéndose históricamente
dentro del entramado de la
sociedad. Caracteriza este
período Abraham Valdelomar y la
revista Colónida, que fue uno de
los medios pioneros que pugnó
por integrar a la vanguardia
latinoamericana. Abraham
Valdelomar cultivó el cuento, la
novela, el teatro, la poesía, el
periodismo y el ensayo, pero
destaca en sus cuentos, que con
ternura narran historias de las
ciudades provincianas y, en
menor medida, relatos de Lima o
cosmopolitas. .A continuación
José Carlos Mariátegui, Jorge
Falcón, entre otros, aportan
significativamente a su
desarrollo en el campo del
ensayo.
Trujillo es otro centro de
irradiación vanguardista, con
las figuras de César Vallejo
(Santiago de Chuco, 1892-París,
1938), Alcides Spelucin (La
Libertad, 1895-Argentina, 1976)
y Antenor Orrego (Cajamarca,1892
- Lima, 1960), filósofo,
periodista, político y pensador;
el pintor Macedonio de La Torre.
Por cierto, también lo es Lima.
Hasta 1920 el modernismo
predominaba en el cuento y la
poesía.
César Vallejo, es en él donde se
da el verdadero
resquebrajamiento de un canon,
ya caduco, surge hacia su
revolución innovadora (Alfredo
Ocampo Zamorano en Akray Paikuna,
Apidama, Bogotá, 2005). Renueva
el lenguaje centrado en la
condición humana; por ello para
un grupo él representa el ícono
más sólido de la vanguardia en
el Perú. Aunque según otros
poetas como Julio Carmona:
Vallejo estuvo contra la
vanguardia, y el hecho de que
innovara el lenguaje poético, no
amerita su inclusión, esa
innovación no es patrimonio
privativo de la vanguardia Lo
propio de la vanguardia poética
en el Perú radica en la
articulación de la universalidad
(esto es propio también del
marxismo), que logra el genial
santiaguino exaltando la raíz
andina mediante una expresión
casi campesina pero cosmopolita.
Vallejo había mostrado
pesimismo, desesperación en Los
heraldos negros y en Trilce.
Entendemos que las diversas
agresiones padecidas en la
sociedad de entonces lo
desencantaron. Entre 1925 y 1930
hizo periodismo en Mundial y
Variedades (Lima); en la revista
Bolívar (Madrid), ocasionalmente
en Amauta, Nosotros y Repertorio
Americano; a partir de estos
años los artículos van envueltos
más en una determinada
concepción filosófica-política
de la vida y del mundo, hasta
culminar en los textos
dialécticos: Rusia ante el
segundo plan quinquenal y Rusia
en 1931. Mediante esta labor
puede advertirse cómo el
concepto vallejiano del arte, de
la literatura, de la función
artística, va asumiendo la
dialéctica. En 1926, en el N° 1
de Favorables París Poema, en un
artículo sobre la poesía nueva,
critica con criterio positivo a
la poesía que se llama nueva
sólo porque usa palabras o
imágenes nuevas; la poesía nueva
que él propugna habrá de ser a
base de sensibilidad nueva (…)
simple, humana y a primera vista
se la tomaría por antigua o no
atrae la atención sobre si es o
no moderna. Luego reprocha a sus
compañeros generacionales de
tomar prestado tanto el
"espíritu nuevo" (…): No se
trata aquí de una conminatoria a
favor de nacionalismo,
continentalismo ni intereses
raciales (…) Hay un timbre
humano, un sabor vital y de
subsuelo, que contiene, a la
vez, la corteza indígena y el
sustratum común a todos los
hombres, al cual propende el
artista, a través de no importa
qué disciplinas, teorías o
procesos creadores. Dése esa
emoción sana, natural, sincera,
es decir, prepotente y eterna y
no importa de dónde vengan y
cómo sean los menesteres de
estilo, técnica, procedimiento,
etc. A este rasgo de hombría y
de pureza conmino a mi
generación.
Pregunto ¿Hay que quemar a los
vanguardistas? Monguió recuerda:
Y, nuestro César, seguidamente
acaba atacándolos cuando lo son
por cobardía o indigencia
poética, porque carecen de la
"necesidad sagrada de la emoción
auténtica y humana".
Carlos Oquendo de Amat (Puno,
1905-Navacerrada 1936), su
biógrafo Carlos Meneses señala:
«fue capaz de transmitir pasión
a través de un arduo y
concienzudo trabajo estético.
Oquendo abandonó Lima en 1930, a
la muerte de Mariátegui. Fue a
Puno, parece que vivió con su
familia materna en Juli, ya
estaba con tbc. Y debió ser a
partir del '31 cuando acomete la
dura tarea del activista. Mier y
Terán, el máximo comisario en
Arequipa lo hizo perseguir hasta
que lo capturaron. No se puede
olvidar su actitud política, al
intervenir como él lo hizo
directamente en esa batalla,
demostró que la vida supera la
escritura, era necesario asumir
teorías sobre la lucha de
clases. La "gestión" política de
Oquendo la realizó durante las
presidencias de Sánchez Cerro y
Benavides, entre 1931 y 1935.
Publiqué Tránsito de Oquendo de
Amat en 1973, el título fue
sugerido por Enrique Peña
Barrenechea. Nuestro poeta tuvo
como influencias principales al
surrealismo, ultraísmo y
creacionismo. Su libro 5 metros
de poemas fue el primer libro
vanguardista en el Perú.
Controversia: Algunos poetas
discrepan con el escritor
Meneses cuando sostiene que los
Cinco metros de Oquendo haya
sido el primer libro
vanguardista del Perú. Pues el
paradigma del vanguardismo
peruano es Vallejo y su libro
paradigmático como tal es Trilce,
editado en Lima en 1922. El
libro de Oquendo es de 1927.
Según Julio Carmona esto resulta
discutible, porque el mismo
Vallejo no lo admite. Otros
poetas habían publicado poemas
sueltos pero no un libro. Este
proceso se ejemplifica en
Amauta, dirigida por José Carlos
Mariátegui, quien tras su
experiencia europea hasta el fin
de sus días logró una
articulación entre el socialismo
y lo andino. En la acogida en
esa revista de poemas suyos,
algunos incluidos luego en su
libro 5 metros de poemas, ve
Carlos G. Belli una cala en el
alma de la primera vanguardia
latinoamericana, cristalizada en
los años '20 pero desarrollada
en los albores de su juventud.
Para Oquendo, la poesía tiene
una forma cinematográfica, y él
se la da incluso en la
diagramación del libro, cuyo
diseño se compone de cuadros,
enlazados en continuidad tal
como se suceden las vistas que
la gran innovación del siglo ha
traído. Es muy interesante
recordar que José Antonio
Encinas escribió Un ensayo de
escuela nueva en el Perú. Él fue
maestro de varios integrantes
del Grupo Orkopata.
Alberto Hidalgo (Arequipa,
1897-Buenos Aires, 1967), poeta
exaltado y narrador cuya obra
contribuye significativamente
con el vanguardismo. Luis Valle
Goicochea (La Libertad;
1908-Lima; 1953). Poeta,
narrador y periodista. Los
introductores del vanguardismo
fueron un poeta y un ensayista
que conformaban una asociación
intelectual muy sólida: Abril y
Mariátegui.
Abril estuvo con los
surrealistas en París, conoció a
Breton y vinculó epistolarmente
a Breton con Mariátegui. Nuestro
ensayista, desde las páginas de
Amauta, desarrolló una excelente
e inigualable labor de difusión
y defensa del vanguardismo en el
Perú y sobre todo del
surrealismo. Todo esto desde los
años 25.
Magda Portal (Lima, 1900-1989)
fue una poeta, narradora y
activista política. José Carlos
Mariátegui la elogió,
calificándola como la "primera
poetisa" del Perú. A.Ocampo
afirma: Los poemas de Magda
establecen un diálogo que
trasciende la palabra. Palabra
bañada en su sangre. Porque con
ellos la poeta transignifica su
voz de pies peregrinos, de pie
en las astas de la vida.
Guardando un equilibrio
imposible. Cuando deja su patria
para alejarse, como su padre
espiritual, César Vallejo, en
caminos de hambre, de noches
frías hacia una ciudad lejana
(París o México), sin compasión
tragándose la voz de la poeta
Ella tiene doble preocupación:
El movimiento feminista y la
revolución, hasta que las cosas
vuelvan a su cauce en este caso
a la igualdad de deberes y
derechos. Cuando no haya
discriminación, el hombre y la
mujer tendrán que encontrarse de
nuevo. Por eso en su propuesta
de un nueo canon se encuentran y
fijan estas dos metas hacia una
nueva visión del mundo, la cual
se apropian las mujeres poetas
hispanoamericanas del Siglo XX
(A. Ocampo, ob. cit. p. 37).
Leamos: Son las palabras del
Perú irredentas/ de los pobres
cadáveres sin llanto/ de la
tierra sedienta/ de las piedras
caídas sin destino/ son el indio
y el cholo/ el campesino y el
minero ...(Imprecación). Entre
sus libros valiosos: Una
esperanza y el mar y Constancia
del ser. Está incluída en la
antología Di tu palabra. 9
poetas alzadas (Lima, 1998
Arteidea, 65 pp.)
Adela Montesinos (Lima,
1910-1976): Vio la luz en Lima,
se crió en Arequipa . Se vuelve
lideresa de las causas
feministas publicando bajo el
seudónimo de «Alma Moreva»,
escribió artículos en
periódicos, se hizo conocida y
se vinculó a otros sectores
progresistas. Con gran
sensibilidad y sencillez, tuvo
militancia política. En 1931 se
casó con Pompeyo Herrera, que
era un dirigente del PC. Al ser
detenido éste y exiliado
(1932-1933), Adela radicó en
Chile hasta 1937. Revistas de
Puno y Cusco le editaron sus
poemas. De vuelta al Perú, en
1938, se casó con el ingeniero
agrónomo Gustavo Espinoza.
Adela, destaca como la primera
mujer feminista de Arequipa.
Floreció ya hace cien años, y su
voz tiene los visos de su tierra
rebelde al dominio centralizante
que en el Perú signa el
acontecer. Su poemario Arcos
hondos (Stylo, Lima) se editó
recién en 1973. El 12 de
diciembre de 1979 Ernesto More,
a modo de tributo, dio una
conferencia sobre su poesía en
la Biblioteca Pública de la
Municipalidad de Jesús María. Un
rasgo de su talento para la
denuncia se demuestra en el
fragmento de su poema
«¿Cuándo?»:
(...) ¿Cuándo por fin podrá una
en la noche / cerrar los ojos
apaciblemente, / sabiendo que
todos han comido / y tienen,
porque es justo, // un techo
sonriente y una cama? / ¡Qué
bien podríamos entonces
descansar! / Hasta el sabor del
pan, sería nuevo. / ¡Ningún
remordimiento al masticar! /
Amanecer del mundo, YO TE
ESPERO.
Defensa de lo andino: Otras
perspectivas Sergio Quijada Jara
(1914,
Huancavelica-Huancayo1990).
Estudia Derecho en la
Universidad de San Marcos, fue
laureado en los Juegos Florales
Universitarios (1940) con
ESTAMPAS HUANCAVELICANAS, cuya
dedicación fue el folclor
andino. Manuel Baquerizo dice:
«En Sergio Quijada Jara hay que
admirar a uno de los primeros
recopiladores de la cultura
popular de nuestra región (…), y
también a uno de los iniciadores
de la literatura narrativa. Tuvo
el gran acierto de mostrar el
paisaje y el entorno social, a
través del relato y el cuento; y
de recuperar la tradición nativa
del pueblo, mediante la
compilación de cuentos,
leyendas, canciones y la
descripción de las costumbres,
como se puede ver en sus
primeros libros (…) Por esa
misma época, había surgido
también en el Cusco la primera
escuela de investigación
folklórica, creada por Víctor
Navarro del Águila (1909-1948),
que luego vino a ser el
semillero de grandes estudiosos
de la cultura popular, como
Efraín Morote Best, Gabriel
Escobar, Andrés Alencastre,
Josafat Roel Pineda y los
hermanos Delgado Vivanco, entre
otros más. Los reunió Waman Puma
(1941-1944). Morote Best le
daría posteriormente a esta
escuela un nuevo impulso, en los
años '50, con la publicación de
la revista Tradición
(1950-1958).
Por su lado, José María Arguedas
(Andahuaylas, 1911-Lima, 1969)
empezaba a recoger en Sicuani
las canciones quechuas y a
escribir sobre los ritos de la
siembra y la cosecha, la feria y
los carnavales, publicando sus
artículos en La Prensa
(1941-1944) de Buenos Aires. El
padre Jorge A. Lira hacía lo
propio en la ciudad del Cuzco.
Había, desde luego, otros
cultores autodidactas, en Puno y
Piura…». El impacto de nuestra
raíz cultural en la literatura
peruana –es decir, la llamada
"inclusión" del potencial de la
narrativa andina– se visibilizó
a través de Arguedas, uno de los
peruanos más singulares,
escritor latinoamericano
cardinal y, paradójicamente, uno
de los menos comprendidos.
Aunque, por un lado, su obra
resulta un referente
paradigmático de los procesos de
transculturación que
caracterizan la región y su
cultura, por otro, su suicidio,
en 1969, sella el fin y el
fracaso de un gran proyecto
literario y cultural. Coincide
con transformaciones en la
narrativa continental, como el
fenómeno llamado "Boom". JMA
nunca se sintió cómodo con la
imagen del escritor e
intelectual. Escribió, al revés,
terapéuticamente. Sentía la
agonía de su cuerpo, en su
propia piel y en su intensa
vida. Por las agudas
contradicciones de la
modernización de la sociedad,
padeció en la relación de ésta
con la tradición y el ámbito
indígena-andino. Experimentó, de
forma agónica, las tensiones
generadas por la confluencia y
complicidad entre modernización
y el legado colonial, con sus
propios conflictos nutridos en
su infancia. JMA procede de la
orfandad, del desgarramiento por
problemas muy frecuentes en
nuestro país. Son consecuencia
característica de condiciones
socioculturales, al incidir en
su biografía revelan lo
individual, y al configurarse la
intencionalidad del narrador
centrada en su universo interior
deviene expresión y campo de
manifestación del fenómeno
colectivo. De hecho, JMA vincula
el conocimiento del país al
esclarecimiento personal,
escribir implica asumirse y
examinarse como producto social,
hijo de una época y de
circunstancias bien definidas.
Es también explícito el hecho de
que la intuición de sí mismo y
el autoanálisis le permitieron
profundizar la comprensión de
las fuerzas actuantes en la
sociedad peruana . Puesto que lo
escrito, denunciado e
interpretado acerca de la vida y
drama de los andinos es aún
escaso, su obra adquiere hoy una
refrescante vigencia. Se
precisan más autores como él no
sólo para que muestren lo hostil
que es al indígena la vida en la
sierra, sino para comprender
nuestros tiempos. La valoración
de lo andino, debido al efecto
de la honda crisis económica y
la sui generis violencia
política, responde a esa
confrontación de los dos mundos
de distinta tecnología y
encontradas idiosincrasias, que
es resistida por medio de los
resortes culturales que signan
la sensibilidad del pueblo. La
literatura y antropología
arguedianas, sigilosamente,
empezaron a desarrollarse en las
aulas de San Marcos y en La
Agraria. Si bien es cierto que
Arguedas comprendía los
"cambios" que se estaban
produciendo en los Andes, su
actuación como escritor, maestro
y socialista le permitía
precisar los posibles rumbos de
estas culturas y había una
consecuencia que para él era muy
importante: la resistencia
cultural, visible en este
fragmento de "A nuestro Padre
Creador Túpac Amaru":
(…) De tu inmensa herida, de tu
dolor que nadie habría podido
cerrar, se levanta para nosotros
la rabia que hervía en tus
venas. Hemos de alzarnos ya,
padre, hermano nuestro, mi Dios
Serpiente. Ya no le tenemos
miedo al rayo de pólvora de los
señores, a las balas y la
metralla, ya no le tememos
tanto. ¡Somos todavía! Voceando
tu nombre, como los ríos
crecientes y el fuego que devora
la paja madura, como las
multitudes infinitas de las
hormigas selváticas, hemos de
lanzarnos, hasta que nuestra
tierra sea de veras nuestra
tierra y nuestros pueblos
nuestros pueblos. (…).
Generación del '50 Hay poemas
que cantan a héroes de los Andes
como Alejandro Romualdo y su
célebre Canto coral a Túpac
Amaru, Gustavo Valcárcel:
"Balada y elegía a Micaela
Bastidas", entre otros. Magda
Portal también escribió un
hermoso poema a Micaela
Bastidas.
MARIO FLORIÁN (MF) Cajamarca,
1917-Lima, 1999 Novelista,
cuentista, ensayista
neoindigenista de obra vasta. Se
distingue como estudioso de la
cultura andina, y uno de los
vates más caudalosos y de
sublime significación cultural
en el Perú contemporáneo.
Leamos:
"Por amansar tus ojos, tu
sonrisa,/ perdido entre la luz
de tu manada/ está mi corazón,
en forma de allqo./ cuidándote,
lamiéndote, llorándote…/
Pastorala/ Pastorala" (de Urpi)
Autoproclamado como Juglar
Andinista y Poeta del Pueblo,
dos títulos propios de su
producción. Para González Vigil,
las dos líneas del proyecto
creador de MF resultan
convergentes: el pueblo peruano
es en gran proporción la masa
campesina, su pasado glorioso no
es otro que el de las culturas
autóctonas, su identidad
colectiva y energía creadora (su
futuro como nación…) debe
basarse en las raíces andinas.
Poesía peruana siglo XX. ...
Efraín Miranda EM (Puno) en 1925
Uno de los poetas más destacados
de nuestra literatura. Nació en
Putina. Obras: Muerte cercana
(1954), Choza (1978), Vida
(1980), Padre Sol (1998). Leer:
"E G" Es verdad que están aquí
mis raíces/ pero no es menos
cierto que trasplantes
extranjeros/ han encontrado
terreno propicio a mi lado: /¡no
me dejan crecer!/ ¡no me dejan
andar!/ ¡me inmovilizan!/ y,
están seguros de extinguirme./
Llegan de Europa y USA;/tirando
sus fragmentos culturales,/
cortando nuestros intereses
naturales,/atando con sogas,
nuestra sabiduría, a los
cerros./ Nos gritan con sus ojos
azules / que tienen el poder
mundial (…)// Nos gritan que son
la sociedad histórica;/ la
asociación viviente, elegida y
selecta/ del porvenir humano.//
Nos golpean con sus
instituciones transplantadas,/
nos entrecruzan con las cadenas
de su jurisprudencia,/ nos
doblan con las imágenes de sus
religiones,/ y nos gritan a la
razón, diciendo que somos
taciturnos,/ enigmáticos,
misteriosos para que lo
seamos.// Han introducido el
individualismo,/ han consagrado
el egotismo (…) La poca luz que
producimos/ La apagan tal como a
una mecha de sebo./ (Choza,
1978) La lectura de los poemas
Efraín Miranda es una urgencia,
una necesidad, frente al
silenciamiento de cierta crítica
ociosa y excluyente. Efraín
Miranda es el poeta, un gran
poeta. No solo es el poeta
indio, del que hablé en los
ochenta. Su poesía antisistema,
irreverente, nos llega como la
contracultura frente a los
envasados que hoy abastecen las
librerías». Darle a Miranda su
lugar en la historia del
pensamiento lírico nacional es
un acto de justicia que venimos
intentando desde sus primigenias
realizaciones juveniles.
Jorge Bacacorzo (Arequipa,
1927-Lima, 2006)
Poeta de la generación del 50,
crítico y profesor. Luchó en la
revolución de Arequipa de 1950.
Cofundador del grupo Avanzada
Sur , miembro del Grupo Primero
de Mayo -junto a Leoncio Bueno
(quien estuvo sólo en la
fundación del GIPM) , Víctor
Mazzi, Gamaniel Blanco, Augusto
Mateu Cueva, Luis Nieto, Julián
Huanay, Julio Carmona (aparece
en 1972), entre otros- y
presidente de la ANEA . Su
poesía comprometida alumbró diez
libros, entre ellos, Arequipa:
1947 Pan y Rebeliones; Lima:
1956 Tres Poetas; 1961 Azul
Antiguo; 1962 Las Eras de Junio;
1965 Las montañas de marzo; 1981
Las viñas azules; 1983 Las
botellas rojas; 1984 Los
umbrales; 1989 El libro del
yaraví; El poeta-mártir Mariano
Melgar. Víctor Mazzi T.
selecciona: "Canción de ira y
buen amor", una muestra de "Los
cinco días", "Junio aún no ha
vuelto". Marginal y marginada,
la poesía proletaria peruana ha
sido, como la historia del
proletariado peruano, una
crónica oculta y subversiva, que
estuvo siempre en reductos
clandestinos, cuando no
amordazada. Parece significativo
el poema "Los cinco días" (donde
habla del obrero Chicata), aquí
registra lo cotidiano, lo
popular, ennoblece y da otro
horizonte a la historia de la
poesía peruana. Hay ríos que
corren largo tiempo bajo tierra,
reflejan luego el paisaje, la
luz del sol, y tórnase a
esconder a piedra y lodo. Así la
poesía popular auténtica, así el
romance en España, el yaraví en
el Perú. Es el viejo dilema de
la originalidad y la tradición.
De pretender ser uno en absoluto
o de ser uno en el tiempo y en
la ruta de los semejantes. Y
Bacacorzo ha conseguido –difícil
logro- ser uno y ser pueblo, ser
original y ser tradicional a la
par, en la armonía inestable del
"aquí y ahora" y de la historia
. Veamos el "Yaraví LVI"
dedicado a un gran héroe:
MARIANO Melgar no ha muerto, /
no, no ha muerto el fusilado: /
él vive y clama!
Mariano Melgar no ha muerto, /
sólo él sacude los aires /
rebelde y triste. / Entre los
Maíces con frío / él es el
viento. / En los cabildos
oscuros / su nombre sale del
polvo/ y él es el fuego. /
Viene, viene el fusilado / con
su guitarra celeste / y sus dos
mundos. / Desde Umachiri a las
vegas / él viene con todo marzo,
/ vivo cadáver.
El poeta lúcido se abre camino
propio por la ruta de todos,
adosando su alma al espíritu de
la tierra, del pueblo, de sus
héroes, del tiempo y de la vieja
y nueva historia del sufrimiento
y la esperanza. Leamos el
"Yaraví LVII":
LLUEVE, llueve en Arequipa:/
todo Umachiri y sus ríos /bajan
del aire. / Llueve a cántaros la
pena, / llueve, llueve el yaraví
/ sangre en el frío. // Lo
alegre llora tristeza, / lo
triste llena la noche, /
tambores de agua. / Por
callejones de viento / Mariano
Melgar galopa / entre las
brumas. / Con espada y con
guitarra / avisa días de viento,
/ pasos de pólvora.
Sociedad, cultura y poesía
En Escribir en el aire, Antonio
Cornejo Polar desarrolla
hipótesis sobre la
heterogeneidad sociocultural en
las literaturas andinas, por
ejemplo:
"(...) No viene al caso
detenerse ahora en la dinámica
social que subyace en la
aparición de estos movimientos
renovadores (i), pero sí es
necesario señalar que en lo más
inmediato lo decisivo parece
haber sido el surgimiento de un
nuevo sujeto productor de
cultura, ciertamente amparado en
condicionamientos
económico-sociales más o menos
precisos. En términos gruesos se
puede decir que se trata de la
emergencia de un nutrido elenco
intelectual que proviene de las
capas medias con frecuencia de
origen provinciano,
especialmente numeroso en lo que
toca a la literatura, y casi
siempre dispuesto a combatir al
orden oligárquico y su régimen
cultural (ii). Ciertamente este
nuevo sujeto produce (y de
alguna manera es configurado
por) un nuevo lenguaje que, como
tal, no sólo implica otras
normas y usos lingüísticos,
incluyendo los literarios, sino
también distintas formas de
socialización, cierto que
tangenciales, subrepticias y
hasta casi imperceptibles en los
ámbitos generales de las esferas
públicas y privadas, pero de
alguna manera presentes en la
institución literaria (iii). Por
supuesto, toda esta problemática
tiene que ver en más de un
sentido con la de la modernidad
aunque en este caso se trata de
una modernidad, como la andina,
varias veces periférica (iv)" .
La actualidad de un autor está
dada por la vigencia de los
problemas que su obra plantea.
Esto es, por la capacidad de
interpelarnos con sus preguntas
y por lo inacabados pero
sugerentes que nos resultan sus
ensayos de respuesta.
Latinoamérica cuenta con una
gama fecunda de poetas y Perú es
un ejemplo. La poesía urbana ha
sido relevante en los últimos
decenios y se ve potenciada su
difusión por la modernidad
mediática. Varios poetas de Lima
son reconocidos y constituyen
cierta presencia que la sociedad
escucha, incluso cuando su
procedencia física no es
capitalina, sino provinciana,
porque los mensajes se adecuan a
las temáticas que nuestra urbe
vive. Los escritores de la
costa, la sierra y la Amazonía
se hallan en desventaja ante la
omnipresencia de la modernidad
inducida por una dominación
externa. El poder, la
diferenciación social, el
sistema imperante pesan. La
literatura andina no conforma un
solo discurso. La literatura
andina no cuenta una sola
historia no sólo porque aún
posee diversos rostros (quechua,
aymara, wanka, caxamarca,
mochica, pocra) sino porque
existen la literatura amazónica,
la afro-descendiente, etc. Hay
puntos que acercan a los autores
que representan a la literatura
andina. ¿Por qué aún no es
difundida ni valorada como
merece? Porque reivindica la
singularidad de nuestra
identidad, no sólo como legado
sino como savia que alienta la
expresión de ésta, y envuelve
una promesa de renovación en el
mundo actual, sosteniblemente,
con valores propios.
La crítica ha puesto atención a
la poesía producida en la ciudad
letrada. Límite que seguimos
arrastrando, por eso, una
biografía de la poesía de las
últimas décadas tiene que estar
asociada a otros escenarios, tal
como sucedió en los diversos
encuentros regionales de
escritores y estudiantes y
coloquios de poesía realizados
en Cuzco, Arequipa, Tarma,
Huancayo ej. el VIII Encuentro
Regional de Escritores
"Francisco Carrillo - Balance de
la Literatura de Provincias
(1999), Puno "II Encuentro
Nacional de Escritores Manuel
Baquerizo" (2003), etc. Esta
tarea tendría que hacerse ante a
las experiencias poéticas que
tuvieron lugar en provincias.
Subsiste la impresión de un
desarrollo desigual de las
perfomances poéticas y que la
relación capital/provincia es
asimétrica y, si deseamos
utilizar una manida metáfora, se
diría que los proyectos poéticos
están incomunicados . Chocan el
injusto desbalance entre el
centro y la periferia, y la
escasez de instituciones
dedicadas a la valoración y
divulgación de la literatura
escrita fuera de la capital.
El boom, la riqueza mítica, la
recreación popular Otros
antecedentes de la literatura de
la generación del '60
El asalto al Cuartel Moncada y
el posterior triunfo de la
revolución cubana, fue también
el inicio de un movimiento
literario latinoamericano que se
fundó en la posibilidad de
construir a través de la palabra
y la concreción de aquellos
sueños libertarios, una
literatura mágica, profundamente
humana y capaz de comprometerse
con los sueños colectivos de los
pueblos. Militantes de la
esperanza, estos jóvenes
escritores de la década del
sesenta y setenta, demostraron
que eran capaces de hacer una
literatura en toda la dimensión
humana de los oprimidos pueblos
de Latinoamérica. Denominado el
boom latinoamericano esta
corriente –que tiene
aproximadamente una década de
extensión temporal- que hizo
nacer o mejor, consolidar el
realismo mágico que había creado
el cubano Alejo Carpentier, dio
al mundo obras como Cien años de
soledad, Rayuela, La ciudad y
los perros, y La muerte de
Artemio Cruz, entre otros Claro
que el boom no nació
espontáneamente y tiene a qué
negarlo variadas influencias. Lo
cierto es que los iniciadores de
la novela contemporánea
latinoamericana fracturaron
definitivamente con el realismo.
Echaron mano de la fantasía, el
ocultismo, la riqueza mítica y
la cosmogonía de las culturas
indígenas para (re)crear la
realidad, una realidad mágica,
diversa y profundamente
latinoamericana. Esta
pluriculturalidad y
multietnicidad del realismo
mágico le imprimió tal dinamismo
a la producción literaria del
boom que pudo cohesionar la
novela latinoamericana en un
macrocosmos con cierta unidad
geográfica, cultural, social y
lingüística. (…) Otros hechos
históricos nutrieron a
promociones literarias
renovadoras, en esa espléndida e
ilusa década de los 60, el
triunfo de Vietnam, Movimiento
de Mayo '68-París, el hippismo,
reorientación de la Iglesia,
aceptación del divorcio, uso de
los métodos anticonceptivos,
desgaste de los patrones
culturales tradicionales de la
familia. En Perú, la gesta de
las guerrillas del Ejército de
Liberación Nacional (ELN) y del
Movimiento de Izquierda
Revolucionario (MIR), los
asesinatos de los poetas Javier
Heraud (Lima, 1942–Puerto
Maldonado, 1963) y Edgardo Tello
(Lima, 1942–Ayacucho, 1965). La
lectura de poetas anglosajones,
entre otros universales. José
María Arguedas el 28 de
noviembre se dispara un balazo
en la sien. Muere el 2 de
diciembre de 1969.
José María Arguedas y su
influencia en la narrativa y
poesía de los 60 y 70
En los años '60 y '70 del XX,
JMA se convirtió en nuestro
principal referente cultural.
Sus novelas, poemas y ensayos
mostraron la capacidad de
resistencia y creación del
hombre andino, logrando expresar
toda su riqueza vital. De este
modo, impregnó el alma de nuevas
generaciones artísticas, que
buscaban los horizontes para
entender, representar y tratar
de cambiar al Perú. En su novela
El zorro de arriba y el zorro de
abajo, obra de gran riqueza
polifónica, imbrica narrativa,
poesía y ensayo, retomando una
senda de la literatura andina,
que tendría una influencia en
los poetas de la generación del
70. Éstos seguirían de forma
inconsciente la ruta arguediana.
Su obra estuvo marcada por la
realidad andino-urbana, la
reflexión y el manifiesto
radical. Yo misma, inspirada en
un célebre poema de Arguedas (y
con su anuencia) lancé la
revista Kachkanirajmi en 1965.
Sustenté mi tesis doctoral
"Clase dominante y mitología
andina" dedicada a JMA…en la
Universidad de San Marcos
(1976). Alumbré el libro Mitos,
dominación y resistencia andina
(1988). Edité "El folklore en el
Perú: ¿Queja o denuncia?"
(monografía, 1981). Participé en
la antología 500 años de
resistencia… Contra
Requerimiento (1992).
Memoria, identidad y
representaciones poéticas
El objetivo de esta sección es
mostrar ciertas representaciones
poéticas de los años '60, '70 y
'80, que se dieron bajo el
gobierno reformista de Juan
Velasco Alvarado (1968-75), la
dictadura de Morales Bermúdez
(1975-80; los gobiernos de
Fernando Belaúnde Terry
(1980-85) y Alan García Pérez
(1985-90). ¿Cómo tentar el
desarrollo de las
reconstrucciones estéticas? Los
poetas asumen concepciones como
la necesidad de reconstruir la
historia, alejados de la jerga
académica, están en la búsqueda
de nuevos lenguajes, de giros
lingüísticos, y así van
configurando un mapa de
estrategias discursivas diversas
tanto en las capitales como
dentro del país. Todas ellas
conforman una matriz específica
y singular de amplias
perspectivas para la producción
poética posterior.
El albor del gobierno militar
reformista de Juan Velasco
Alvarado (1968/75) aportó a la
valoración del quechua, la
educación mixta y laica y la
emoción nacionalista. Desde
entonces aparecieron diversos
libros de poesía de autores de
los '60, '70 y '80, que proceden
de la Costa, los Andes y la
Amazonía, erigiéndose así, voces
singulares del interior del país
que expresan diferentes
sentimientos de desarraigo,
exclusión, marginación,
frustración, originados por el
sistema hegemónico y la cultura
dominantes; pero también existen
voces de resistencia y denuncia.
Entre ellos sobresalen los
integrantes de la revista
Piélago (1962 / 1966) como
Hildebrando Pérez Grande
(Lima–Huancayo, 1941):
Aguardiente (La Habana, 1978);
Jorge Flórez-Áybar (Puno, 1942):
Las huellas del tiempo (La Paz,
2000), entre muchos.
Enrique Verástegui (Lima, 1950):
En Taki Onqoy escrito en
1979-1980 ensamblando "el verso,
el drama, la prosa creativa y el
ensayo en una sola arquitectura
que tiene por tema central la
organización de una huelga
armada de campesinos en el valle
de Cañete contra las dictaduras
militares de todo tipo, y la
recuperación de una propuesta de
la utopía peruana por
excelencia: instaurar, ahora y
siempre, una República del
Tahuantinsuyo capaz de otorgar
dignidad al ser humano" (Lima,
1993); (comentario de
contra-portada de Jorge
Rodríguez Padrón), forma parte
de su proyecto Ética. Leamos:
Huanacaure: los cuatro hermanos
Ayar, un verano como un Paraíso
salieron al mundo para
incrustrar un Varayoc en la
tierra que ahora florece: Manco
Cápac, Mama Occllo, flor verde
en el lago más alto del mundo.
Imperio de los Inkas: ama sulla,
ama quella, ama llulla. Trabajan
hombres aguerridos como el
paisaje donde florecen sus
obras: templos, andenes,
ciudades.
Juan Ramírez Ruiz (Chiclayo,
1946): Un par de vueltas por la
realidad, 1971; Vida perpetua,
1977 y Las armas molidas, 1996.
Con este libro, Ramírez Ruiz
efectúa una de las experiencias
más sugestivas de la poesía
peruana contemporánea. Construye
un corpus andino-amazónico,
donde el pasado y el presente se
encuentran. Es un gran mapa de
la rebeldía, vista ya no por un
narrador omnisciente, sino por
los actores sociales. A las
voces de los dioses y héroes
culturales, se sumaría la de los
desaparecidos de una de las
épocas más crueles que vivió el
Perú. Con este discurso
hilvanado con sabiduría, sin
caer en el panfleto, el vate
tejió como un gran manto la voz
histórica y anticolonial de
nuestra patria: Yo, con desde
acá; y con el allá incluso, /
pero en por Hanan saludo con
unción/ y me voy a mí, la tarea
inevitable…(p.133). En XVIII,
"Cadena de oro", 28.1, el autor,
nos interroga directamente sobre
nuestros antecesores:
Quiénes además de Cahuide-Tampu
Aysu-Pisac-Lorenzo/ Farfán de
Godos (a)…acompañaron a Quisu
Yupanqui (b)…/ quiénes eran-
cómo se llamaban…(…) 28.2 ¿Sólo
Bernardo Tambowakso Pumayali
voló fuera del año de Garcilaso?/
¿Sólo Rumirato y Perote (c) se
inmolaron /unidos a Juan Santos
Atahualpa? 29 ¿Sólo Katari y
Pedro Vilcapaza (ch) / se
miraron en la ruta de Túpac…? /
¿Sólo además, acaso, Cocma
Condori y Apaza (d)?
Bernardo Álvarez (Pallasca,
1954): Aproximaciones &
Conversaciones (1974),
Dispersión de cuervos
(Hipocampo, 1999), Toro de trapo
y algunas otras deudas (2003),
Los bajos fondos del cielo
(2007) entre otros. Algunos
textos de nuestros autores
migrantes muestran su inquietud
en abordar el problema de la
identidad para reafirmarla; la
búsqueda de las raíces; la
historia y un cuestionamiento al
sistema social; también rasgos
de optimismo frente al futuro.
Entonces, la poesía cumple el
papel de vehículo impulsor del
proyecto de transformación
social. Antonio Melis,
peruanista italiano, advierte:
"(...) la palabra es la célula
germinal que actúa como antídoto
contra un silencio impuesto. Por
eso mismo adquiere una fuerza
nueva (...). Llega en sus
momentos mejores, a través de
una áspera lucha con el
lenguaje, a expresar un universo
'otro', gobernado por otras
leyes (...). La evocación de una
sociedad solidaria,
contra-puesta al desgarramiento
de los vínculos fraternales,
conduce a una reintegración
apasionada de la función
comunicativa" .
En la mayoría de los poetas se
percibe un giro estético
respecto de lo tradicional. Por
los rasgos multiculturales,
poliétnicos, pluriclasistas y de
género, la heterogeneidad
poética nacional aspira a ser
manifestación de todas las
sangres. Pasemos revista a
algunos nombres.
Tulio Mora (Huancayo, 1948), voz
considerable del '70, integrante
del Movimiento Hora Zero, obra
reconocida. Veamos el poema
"Juan Pablo Chang (1930-1967)"
de Cementerio general (Lluvia,
1989):
"Por muchos años lucí los mismos
lentes / y tuve el mismo abrigo
/ y un pasaporte ajado por el
uso / con un enorme sello:
Prohibido / para viajar a los
países socialistas. / hoy todo
eso no es más real / que la
emboscada en que habré de morir.
/ lejos de las universidades, de
sus huelgas / y reuniones
clandestinas, / lejos del huerto
de mi padre / -emigrante que
embarcó en una playa de Shangai/
para oír en el Perú / el relato
de una vieja rebelión de
chinos-,/ veo al Che detrás de
un gran cedro/ disparando su M-1
contra la hojarasca / donde se
esconden los soldados
bolivianos./ Una guerrilla no se
mide según el número de hombres,
así como una esponja nunca se
pesa en seco./ No empieza aquí
mi historia / sino mi distancia
con la vida/ que me agolpa y me
sangra por los
pantalones./..(...)" .
Omar Aramayo (Yunguyo, Puno,
1947). Recrea los mitos andinos,
sobre Los dioses (1992, Lima:
Arte & Comunicación) Alberto
Tauro dice: «Con fantasía
desafiante y a veces
premonitoria; aferrándose
implícitamente a la sabiduría de
los mitos; recogiendo las
creencias asociadas a lugares
mágicos o hechos vividos por
ancestros aurorales; con el
temblor inspirado por soterrados
temores, o el orgullo tácito de
quien hereda prestigios de
leyenda, las páginas de Los
dioses entrañan una sorpresa y
sugieren una meditación».
Instala en nuestra cultura un
florilegio con el deleite de la
palabra ajustada a una nueva
realidad. Leamos un fragmento de
"Pachacuti":
... vuelve porque su vida es
circular como un juego que
cumple en visitar a sus
elementos y se levanta entonces
la tierra se transforma todo
muere todo se limpia lo viejo
perece de tanto amor reseco los
decretos humanos arden como
yesca se levanta el tiempo nuevo
entre buenos cadáveres // lo que
sabían de estos indicios los
incrédulos después de muertos
caminan bajo la tierra con los
pies hacia arriba desandan lo
orgásmico y se encienden en el
desaliento o se convierten en
animales de caza // el tiempo
envejece ese maderamen donde el
ser canta con su voz dorada la
materia que lo rodea está
carcomida por los óxidos los
ácidos y la impunidad // (…)
entonces no somos el tiempo sólo
sus formas precarias entonces lo
personal es una sombra una
escama quizás la contracción de
un músculo a la hora del alba un
reflejo en lo mejor de la noche
una burbuja entre miles un surco
en el mar en la grasa de los
mares que se descuelgan como una
araña sobre su sombra exacta //
es un castigo dicen los jóvenes
pastores y las doncellas recién
desposadas confiadas en su fruto
hablan de milagro (..) es el
Pachacuti que toca la puerta de
los milenios es la vida misma en
el momento en que los espacios
no saben de su destino la
inteligencia del cuerpo se ata y
desata prolija delicada // sus
danzantes se desvisten de cosas
y ordenan sus movimientos en el
eje de las fuentes // Wiracocha
...
Baltazar Azpur Palomino
(Andahuaylas, 1946–Lima, 2004).
M. Martos apunta: «Insigne
exponente de la poesía en lengua
quechua, urdió un Canto a la
naturaleza embebido del enlace
que la cultura andina posee con
la Madre Tierra (Pacha Mama).
Resulta notable cómo las huellas
del animismo andino (con
resonancias de los relatos
míticos sobre la lluvia y la
tempestad, a la manera del 'Sumac
Ñusta/Bella Princesa'
transmitido por el Inca
Garcilaso) se conjugan con un
manejo de la brevedad y la
sugerencia (...) aprendido en el
haiku japonés. Hasta podría
decirse que Azpur aclimata y
transcultura el haiku tornándolo
una forma poética nueva,
intensamente andina y telúrica»
. Ojeemos Canto a la naturaleza:
"Tanto va el viento al cántaro /
que lo rompe. / ¡La lluvia! ¡La
lluvia!
Carmela Abad Mendieta (Pampas,
Tayacaja, Huancavelica, 1948).
Licenciada en la Universidad del
Centro del Perú, docente en la
Universidad Nacional de
Educación Enrique Guzmán y Valle
en la especialidad de Lengua y
Literatura; egresada de la
Facultad de Antropología de esta
última. La Manzana Mordida,
lanzó en 1994 el poemario Bajo
la sombra en flor. Promotora
cultural, instruye a la juventud
en la lírica nacional. Leemos su
"Seis":
Nací en mayo / y la cosecha del
maíz / se quedó en mis ojos /
mis manos que arrancaban /
palomas a las tardes/ se
agitaron cansadas/ por no
encontrar sus nidos/ en el
quishuar /que daba sombra a
nuestra casa.
Flor de María Ayala Leonardi
(Huancayo, 1956-2009). Genuina
voz contestataria del Centro,
organizó en Huancayo a fines de
los '80 un encuentro de
escritoras. Colaboró con el
maestro Manuel Baquerizo. Editan
sus poemas las revistas: Hora
Zero del Centro, Para Cantar o
Morir, Germinal, Mundo Andino,
Santiago, entre otras.
Antologada en Nueva literatura
de Junín, de Isabel Córdova.
Participa, en la Cantuta, los
años '80 en el grupo literario
EyQ'lación. Trabajó sobre
mitologías andinas. Veamos sus
versos:
Soy esa, naufraga/ sobreviviente
de panfletos/ y normas, / que
muere/ negándose a morir.
En el siguiente fragmento se
evidencia su pasión por erigir
una vida nueva:
... Voy en medio de la multitud/
y, a lo lejos,/ los pinos arista
nos ven pasar/ Vamos todos
cogidos de las manos/y el
trabajo./Ya nada es tuyo/ ni
mío/y todo,/todo es nuestro para
siempre/desde el mar a las
montañas/ de las montañas al
otro mar./Y nuestros hijos
juegan/como las ballenas
libres,/ las visiones libres/y
cada tigre con su propia piel/
Tal vez,/no despierte a mi
sueño/ hecho realidad,/ sin
embargo,/ no me importa sembrar
y sonreír/ porque mis hijos/o
los hijos de mis hijos,/ verán
este sueño/por mí .
Kachkaniraqmi: Memoria,
identidad y representaciones
poéticas
Seleccioné a siete poetas por
considerarlos representativos
para formar nuestra muestra.
Cronológicamente Ayala y Nelson
estarían en la generación del
'60. Martínez, Molina, Vizcarra,
Mendoza y Matayoshi en la del
'70. Y, Garrido en la del '80.
José Luis Ayala (JLA) Huancané,
Puno, 1942
Hacia 1975 recibí desde Puno una
cálida misiva generosa,
saludando el esfuerzo e
importancia que significaba
dirigir la revista Kachkanirajmi,
firmaba: José Luis Ayala.
Paulatinamente, a través de
lecturas, fui conociendo al
fecundo escritor, cronista,
ensayista y editor de páginas
culturales. Sí, se trataba de un
valioso representante de la
poesía aimara del s. XX , El
italiano Antonio Melis, con la
sabiduría que lo caracteriza,
intuyó que en el origen de la
poesía de JLA se halla la toma
de conciencia traumática de una
exclusión. Ese sentido de
frustración es al mismo tiempo
individual y colectivo, más a
partir de esta comprobación se
afirma una voluntad de rescate a
través de las palabras: (...) La
poesía de JLA tiende a
configurarse como un ayllu de la
palabra. (...) La invocación al
Apu Qullana Awki coexiste en
estos versos con la nueva
invectiva contra los asesinos de
ayer y de hoy. El sentimiento de
desamparo se resuelve en la
celebración del amor. Aquí el
texto "Wanchu":
Apu Qullana Awki / origen de la
vida/ Creador del universo /
mira nuestro pueblo en
cautiverio // Todopoderoso Señor
de los cielos: / Escúchanos//
Dios de Dioses/ danos la lluvia/
la vida/ los simientes / del
Estado: Defiéndenos.// De la
metafísica y Era Atómica:
Protégenos/ del Capitalismo.
Sálvanos // Regresa y contigo/
restauraremos el Socialismo
Agrario y Solar .
Veamos, asimismo, "Sirinu"
Sé que estás danzando/tocando tu
guitarra /y tus ojos queman
pastizales. //Aún no es
medianoche/criatura de fuego /la
luna está al otro lado de las
cumbres. //Hechiza más bien mi
poesía/ dale
dulzura/vida/amor/perdurabilidad/y
la magia que tienen los amuletos
tutelares .
Acerca de Celebración del
Universo (1976) A. Cornejo Polar
dice: "Es un admirable esfuerzo
por rescatar a la poesía de su
cepo individualista, como
portadora de simples
subjetividades y por integrarla
protagónicamente al curso
histórico y social de la
cultura". Canto sideral (1984)
nace del amor lúdico al Apu
Qollana Auki, creador del
Universo Andino Aimara. Pacha
Mama (1986). Al decir de Antonio
Melis, tiende a configurar un
ayllu de la palabra, asume los
rasgos míticos de una niñez de
la humanidad, la invocación al
Apu Qollana Auki coexiste con la
invectiva contra los asesinos de
ayer y hoy. Por su parte,
Romualdo escucha en el registro
de esta poesía zampoñas
rompiendo, desde el mundo de
abajo, la conjura del silencio
abriendo el horizonte de un
socialismo agrario y solar,
despojado de la retórica
tradicional. Tres libros
escritos en París tienen un solo
título: Acto de fe (proemio de
Américo Ferrari). Se estructura
desde una lucha tras la
expresión justa para dar cuenta
de la tensión esencial del
poeta: aquel que se funda en su
entorno vivencial cosmopolita
frente a una identidad
menoscabada en donde no se
justiprecia ser un "ciudadano
del mundo". Evidencia esta
contradicción indisoluble a
nivel de la configuración
poética la contrastación de dos
poemas, el que abre el libro,
"Volver a la palabra", y el que
lo cierra, "Un hombre mirando al
infinito". Resulta un libro de
transición, no es una condición
estática sino preñada de
conflictos y nuevas
estructuraciones, de ahí que el
poeta se "atasque y desuelle" en
el París de 1972. La creación es
lo que motiva al poeta, una
poética en continua
efervescencia que vaya
estableciendo vínculos entre la
expresión como forma material
del pensamiento y su realidad
sociocultural. No por azar
–acaso– Ayala opta
posteriormente por escribir en
su lengua nativa para dar cuenta
de esta tensión esencial que
constituye el centro de su
trabajo poético. Al volver al
Perú escribe en aimara; una
forma de asediar a sus propios
fantasmas, a sus signos,
descubre que la poesía es una
visión del mundo y una forma de
reivindicar al hombre
desheredado.
Revisar su creación (1966-2009)
introduce a su último libro Al
fin y al cabo: Poesía entre dos
mundos (Lima, 2009), donde habla
de modo humilde de la historia
de Europa y América. Destacan
los poemas "Río de la noche",
"Casa del poeta", "Multitudes de
las avenidas", "Brandeburgo".
Practica paralelamente tanto el
ensayo como el testimonio por su
interés en las letras
nacionales, aporta con
artículos, ponencias y estudios
sobre ellas y las
latinoamericanas, pero más
precisamente su afán ha estado
puesto en la defensa de las
culturas populares andinas, en
particular la aimara expresada
en sus obras. Ejemplos resultan
los libros lanzados en 2009:
Aymar marka: nación aymara
(Lima: FECP). Se trata de un
trabajo de campo hecho en el
altiplano peruano, en la zona
aimara de Chucuito. Para ofrecer
una visión de lo que ocurrió a
principios del siglo XXI entre
los aimaras peruanos, recopila
textos en aimara-español. Es una
investigación aleatoria que, de
algún modo, representa la voz de
la aguerrida nación aimara
diseminada en las repúblicas del
Perú, Bolivia, Chile y
Argentina. Múltiples vertientes
nos informan de su cosmovisión,
religiosidad, poesía, prosa,
ensayo, historia, ensayo,
crónica y sociología; Alberto
Mostajo: Delirios y tragedia de
un poeta vanguardista y
metafísico (Lima: Arteidea),
acto de justicia y ternura. Este
libro es la biografía integral y
trágica de un aeda filosofante,
quien se adhirió a la literatura
vanguardista del siglo XX. Pero,
además, como ferviente lector de
los filósofos de su época optó
por escribir una poesía
humanista sólo para entendidos,
publicó en 1925 Cosmos y en 1928
Canción infinita. AB fue
injustamente internado por su
cuñado en el Hospital
siquiátrico Víctor Larco Herrera
de Lima durante cuatro décadas;
Juan Basilio Catacora Heredia:
Protomártir de la Independencia
Americana (Lima); Mariátegui y
la inteligencia andina peru-boliviana.
El Amauta frente a la Guerra del
Chaco (Arteidea, Lima).
A. Melis advierte que Ayala
escribe esta suerte de arcoíris
por el que es posible
incorporarse a un universo que
se había estudiado poco. Él
sostiene que el Amauta influyó
perentoriamente en una geografía
cultural, que llama Sur Andino,
y en Bolivia, pero al mismo
tiempo señala que Mariátegui se
contagió de andinismo y le dio
un nuevo sentido a la realidad
de esa inmensa y extraordinaria
geografía. Así, el lector tiene
a la mano un calidoscopio que le
permite conocer de cerca la
presencia de Amauta, más allá de
la bibliografía peruana en torno
a esta genuina creación plural
de José Carlos Mariátegui.
El optimismo de Julio Nelson
(1943, Iquitos)
El núcleo de poetas asiduos a
Piélago estaba unido por el
paradigma de Javier Heraud. Su
caída fue un trauma, pero el
optimismo juvenil recibió
aliento de los mismos hechos que
a él lo llevaron al sacrificio:
la Revolución Cubana y la
esperanza de la liberación
nacional. Se aspiraba a crear un
socialismo en Latinoamérica. Las
aulas de San Marcos fueron un
prisma que mostró, reunidas, las
almas del país; sensibles al
acontecer nacional. No fuimos
sólo receptores del discurso
marxista, algunos intentaron la
creación heroica y la posición
ético-ideológica como respuesta
al reto planteado por la
insurgencia campesina y obrera.
La Generación del '60 tuvo
acogida en –Haraui– la gran
revista de poesía que impulsaba
el maestro Francisco Carrillo.
De otro lado –Piélago–, el
órgano que dirigían Hildebrando
Pérez y Ricardo Ráez (narrador)
difundió la creación literaria y
motivó la reflexión y discusión
intermitente y a ese estímulo
contestó con su inflamado verso
Nelson. El atractivo de una
relación grupal radica en
compartir vivencias y hallazgos,
y a menudo esto se refleja en
las lecturas en común. Julio,
era uno de los seres "con ángel"
para conseguirlas. En cada
encuentro nos sorprendía con
libros europeos y orientales.
Los integrantes de Piélago no
sólo devoraban ávidos la riqueza
de estas obras,
anticonformistas, innovadoras,
sino que los poemas elegidos se
recitaban en el idioma original
(con traducción simultánea).
Casa de la poesía y bohemia:
Estaba ubicada en la bajada de
baños de Barranco, era otro
lugar de encuentro, tertulia y
festejo. Ahí confluían pintores,
músicos, periodistas, narradores
de toda estirpe y,
principalmente, bardos del 60 (y
esta cronista). César Calvo y
Arturo Corcuera tenían a su
cargo dicho territorio liberado,
también frecuentado por Juan
Gonzalo Rose. Pude ver a Rodolfo
Hinostroza danzando música de
Bach, a Carlos Calderón Fajardo
esbozando algún cuento, a Juan
Cristóbal libando cervezas
azules, a Carlos Henderson
pensativo o a Yvo Pérez Barreto
soltando carcajadas. Durante
varios amaneceres, algunos como
Julio Nelson, Hernando Núñez y
yo tarareábamos ardientes
canciones de la Guerra civil
española: "Si me quieres
escribir ya sabes mi paradero,
Brigada Internacional, primera
línea de fuego...". .
Influencias y comentarios: A
fines de 1965, Halma Cristina
Perry, argentina y, esta
aprendiz, fundan la revista
Kachkanirajmi, con aliento de
Ricardo Silva Santisteban,
Armando Rojas y Ramón Aranda. Al
convocar a Julio, con humildad
acepta escribir pero consignando
sólo sus iniciales, y para la
sección "Cuarto de estudiante"
redacta un comentario elogioso
sobre Consejero del lobo de
Rodolfo Hinostroza, ahí expresa
su entusiasmo por la rigurosa
estructura de la poesía inglesa
contemporánea.
No es casual que joven brillara
con poemas que exaltan el
misterio y esplendor de la
naturaleza como los pioneros
textos de Rimbaud. Tampoco es
por azar que reciba influencia
de la poesía inglesa, en
especial de Elliot y Pound.
Nelson, en plática posterior,
reconoce que "Tierra del anhelo"
nació bajo el clima mencionado.
Esta confesión (y otras) las
lanza en 1989. Cuando se
aproxima a la poesía china,
repara en que tanto por su
extraordinaria concisión como
por su sencillez y capacidad
expresiva, era la más adecuada
para manifestar líricamente los
intereses y los sueños del
pueblo. La poesía de Mao Tse
Tung, el Viejo de la Montaña,
era la muestra más evidente, a
él JN le dedica El otro
universo. Coherente con sus
ideas asume una praxis social de
compromiso; vive, sufre y goza
la grandeza del paisaje,
humildad del pueblo ancashino y
coraje para enfrentar la
adversidad, experiencia fecunda,
que procesa y se ve reflejada en
su poética, sin rudeza en el
verso, ni en la imagen o la
metáfora. Por ello en Caminos de
la montaña (1982), se advierten
sabiduría y lirismo a raudales.
La fuerza expresiva de Cavafis
también impacta profundamente a
Julio y fruto de ello, más
aquella síntesis de las formas
exteriores de la poesía
oriental, compone "Oh viajeros",
el último capítulo de su primer
poemario. Al igual que el poeta
griego, Nelson trata temas
intimistas e históricos, en pos
de la libre manifestación del
espíritu. Sobre el 1er libro
Hildebrando Pérez G. afirma:
"Poesía distinta en el tono, en
la intención crítica, en el gozo
de la palabra exacta. Territorio
verbal donde la inteligencia y
el corazón confluyen sin
aspereza alguna, dando lugar a
un río de imágenes que nos
revela el mundo que el desamor o
los más oscuros intereses habían
postrado en el olvido". Juan
Cristóbal anota: "tiene una rara
virtud: la de sobrecogernos y
embriagarnos con la plasticidad
y colorido de sus poemas. No es,
sin embargo, poesía descriptiva
o paisajista como insinuara
crítica de por medio, sino que
Nelson se apoya en el paisaje
para cantar la esperanza y el
dolor o la desolación del
hombre... ha sabido captar lo
cotidiano de la vida y
expresarlo con un aire bastante
fresco, de una sabia experiencia
vivida." Hay artistas que
despliegan fogonazos de
optimismo frente a la vida y el
futuro, aquellos que de manera
explícita o mediante resonancias
asociativas, connotan actitudes
y valores avanzados del hombre
de nuestro tiempo –Nelson es uno
de ellos- ejemplo el poema "El
sueño de Sancho" Nelson asume
una actitud auténtica –distinta
a la de otros escritores- cuando
habla sobre el campesino y
poetiza su idiosincrasia.
Ricardo Falla y Sonia Luz
Carrillo, ubican la poesía de
Nelson dentro de la tendencia
del realismo artístico como
respuesta ideológico-poética al
contexto social de 1968-1980,
aproximadamente. Leamos el
"Madrigal para Eudoxia Dalila"
de El otro universo (1994).
No puedes volver a tu pueblo/
gozar del sol de la montaña/ de
su cielo cristalino/ conversar
en quechua con las comadres al
atardecer/ en el corazón de la
inaccesible cordillera./ Nuestra
casa destruida por los gansos/
que están devastándolo por
entero/ según cuentan en sus
cartas los compadres/ (que el
cementerio ha quedado chico/ y
en la noche nadie duerme por el
miedo)./ Es imposible ir. No
puedes ir/ y sin embargo estás
contenta:/ también las cartas
dicen que a veces bajo la luna/
el pueblo se llena de truenos y
relámpagos/ y de sonrisas se
colman las habitaciones sombrías
Summa Poética (Arteidea, 2002),
reúne la poesía de Julio Nelson
editada entre los años 1982 y
1994.
Cesáreo Martínez: (Cotahuasi,
Arequipa, 1945-Lima, 2002)
Martínez es el exponente de la
renovada poesía "social" de los
'70. A partir del año '70 inicia
su destino literario cuando el
Centro de Estudiantes de
Literatura le edita De esta y la
otra ribera (plaqueta). Luego
viene Migraciones (1974), donde
diseña su interés por historiar
el destino de las mayorías; aquí
ya ubica el tema, poetizar,
afrontar este fenómeno social,
vivencial y dramático, pues como
enfatizó: "La cultura andina
hace una ilusión histórica en
las ciudades, se apodera de
ella, el resultado es trágico
pero irreversible. Porque los
andinos venimos a las ciudades
pretendiendo vivir mejor, porque
las luces de las ciudades nos
atraen...". La escritura le
quita el sueño y profundiza su
preocupación por hallar un
lenguaje, un discurso poético
capaz de expresar ideales y
aspiraciones. Entonces empieza a
experimentar y a plantearse
poemas de estructura épica,
textos que se alejen del
lenguaje de los años 50. Pues
–para él- los poetas de los '60
no llegaron a superar del todo
la vieja dicotomía poesía pura /
poesía social, en tanto no
tradujeron las respuestas
populares provocadas por el
reformismo militar . Por ello
ensaya una serie de formas de
escritura, trata de alcanzar un
discurso que registre los
avances en el plano de los
recursos estilísticos y alcanzar
a movilizar un lenguaje común y
corriente, incluyendo la replana
que es muy popular y versátil.
En 1977 publica Botella de Mar
para Iskra Oyague (pequeña
camarada de cinco años); aquí
ensaya un lenguaje, si bien muy
lihneano (de Enrique Lihn), bebe
el tono del gran turco Nazim
Hikmet. Este texto viene a ser
un puente entre lo hecho
anteriormente y su gran libro
auténtico de 1978: Cinco razones
puras para comprometerse (con la
huelga); tratando de recoger la
dialéctica de los movimientos
populares, de las agitaciones de
la época y en particular
tentando llegar a los estatutos
de una historicidad. Su energía,
originalidad e ironía son el
punto clave de su nacimiento
como poeta renovador. Por ello
también aplaudimos Donde mancó
el árbol de la espada y arcoiris
(bando para que la dirigencia se
alinee con las masas/ 1980);
Celebración de Sara Botticelli
(Quipu:1983). Brillante libro de
amor –presentado en la
Cooperativa de Santa Elisa- en
homenaje al pintor italiano y a
los ojos de sus musas: Maritza
Tueros, Patricia, aedas, y la
zurda Marina; y su Bodegón -que
obtuvo el 2do lugar en el
Concurso Casa de las Américas,
1982-. Los editores de la
revista Tierradentro incluyen su
poema-homenaje a Darío Benavides
Loayza, héroe del pueblo
latinoamericano, caído en Buenos
Aires el 8 de junio de 1975,
cuando luchaba contra el
fascismo, titulado "Cantar de
Darío" (1983) Y, en marzo de
1993 aparece su libro cumbre, El
sordo cantar de Lima. En
Kachkaniraqmi divulgamos su
prosa poética "Agua mojada con
arena", un avance de tu Sol de
ciegos: Después del hecho tan
impecablemente glorioso como es
el acto del amor, la palabra, el
cuerpo aún jadeante de la
palabra, reemplaza al cuerpo de
la amada Cesáreo Martínez,
reinterpreta la sociedad desde
su cosmovisión andina, aquella
sociedad hostil de un peruano
desarraigado que deambula en
terrenos desamparados buscando
sus raíces e identidad, su
historia doliente, con un
lenguaje directo y fresco (R.V.).
Su preocupación por la dimensión
política del hombre es innegable
y valerosa. Entre 1988 y 1989
realiza diversas entrevistas
periodísticas, difundidas en
"Culturas", suplemento de
Domingo del diario La República
y las reúne en la antología
Desde la vigilia (1989): libro
donde hablan varios
intelectuales peruanos. En Punta
Hermosa tejió la plática con
Patricia Alba: "Lima es una mala
madre" resultando una de las más
agudas e interesantes páginas.
En diciembre de 1995 Colmillo
Blanco edita Un año con trece
lunas: El cine visto por los
poetas peruanos, de Óscar
Limache. Ahí manifiesta que el
director Jacques Demy le
convence con su filme hecho en
1963, Los paraguas de Cherburgo.
Que sus películas preferidas
fueron El silencio, Teorema,
Ocho y medio, El perro andaluz,
El Quijote, Lucía, Lo que el
viento se llevó, La lista de
Schindler y 1900. Y aquel poeta
–Puercoespín- reproduce el
hermoso texto "Dos epigramas al
revés":
1 Apasionadamente trabajé
durante la semana, Sara,/
esperando que hoy me esperarías/
en la puerta del cine-club/ El
lunes apasionadamente me enrolé
en el sobretiempo/ y la noche,
ella sí, solidaria. / fue un
remanso para este pobre cuerpo/
El martes por la noche
apasionadamente llamé a tu casa/
y no estaba tu cítrica voz de
sirena/ En la manifestación del
miércoles apasionadamente/ fui
el que más protestó/
pretendiendo posponer la
evaluación posterior / El jueves
por la tarde apasionadamente
recibí tu llamada/ en la que me
reafirmas que hoy sería/ La
calle está desierta, no has
llegado, Sara, y supongo/ que
"Lucía" terminó de hacer la
revolución/ en el celuloide/
Desesperadamente, Sara, ahora
mismo me declaro terrorista/ y
lo primero que ha de volar será
nuestro amor. Comparemos con un
fragmento de "Entre el Wamani y
la carretilla":
A José María Arguedas / Una vez
más Gran Wamani,/ Siento arder
las nubes sobre mi cabeza,/ Mis
ojos temblorosos se nublan
chapoteando en el aire/ y
septiembre se quedó sin objetos
vivos detenido por tus/labios
incandescentes./ Oh gran río
creador que me danzas adentro,/
Tú que frecuentas las nebulosas
de la vida de la
muerte,/muéstrame la vida,/en
esta hora inútil en que un mundo
desde afuera me enloquece,/Y
otra vez bajamos a besar los
sentidos de la mar/ y la oscura
mar de arenas./ Porque amanecí
en una tierra desgastada por el
abismo/ de dioses extraños./
Dioses de la mirada oblicua,
devoradores de indios en los/
terribles días de la malaria./
Porque nací del rocío y la piel
mojada de la piedra./ Porque mis
trabajos se pierden en las arcas
del enemigo,/ mi aliento se
oxida/ y sólo tu voz me saca, me
levanta, me ilumina.
MARCIAL MOLINA RICHTER (MMR)
Huamanga (Ayacucho), 1946
El talento versátil de Molina
para reelaborar la tradición
cultural andina (artesanía,
música, poesía), de una parte,
y, de otra, la poesía moderna
occidental, retoma los
paradigmas de Vallejo, Oquendo
de Amat, el grupo Orkopata
(Puno), Arguedas y Romualdo (de
El movimiento y el sueño y En la
extensión de la palabra).
Precisamente, el resultado de
esa afortunada síntesis hasta la
fecha es su extenso poema La
palabra de los muertos o
Ayacucho hora nona (1991,
Lluvia), indudablemente la
creación que de modo más
intenso, aborda el desgarrador
tema del conflicto armado
interno, la violencia subversiva
y la "Guerra Sucia" de los años
'80 y '90, de las cuales el
vórtice y el eje fueron la
tierra natal de Molina, en la
que reside ejerciendo la
docencia en la Universidad
Nacional San Cristóbal de
Huamanga .
Al respecto, el maestro Manuel
Jesús Baquerizo señala: "Es una
especie de balada poética,
donde, en lenguaje dialógico y
proteico, se da una visión
grotesca y esperpéntica de la
realidad. El autor hace uso
estupendo de la antífrasis,
figura retórica que consiste en
invertir la lógica y en decir,
en forma farsesca y divertida,
todo lo contrario de lo que son
las cosas, para satirizar y
escarnecer el orden establecido
(...) La poesía de Marcial
Molina se relaciona con el
carnaval –una de las expresiones
más arraigadas y populares de la
cultura ayacuchana-, donde el
pueblo, al mismo tiempo que se
divierte y celebra la vida con
fuerza jocunda, denuncia y hace
escarnio de los ricos
(hacendados y comerciantes) y de
los representantes del sistema".
Revisemos uno de sus poemas más
conocidos:
N o s n o r a s u c a q u e é r
a m o s d o r m i l o n e s , q
u e el toque de queda nos había
encajado en el seso, que de
despiertos éramos peligrosos,
mejor tenernos dormidos. Y así
empezamos a soñar. Soñamos que
éramos muertos que nuestros
cadáveres estaban regados por
todas par-
tes y como los vivos no decías
nada de nada, hablábamos unos
con otros y nos dimos cuenta que
bien podríamos ser todo un
ejército formado por miles de
miles de hombres, mujeres y
niños pero nos dimos cuenta
también, que a unos nos faltaban
los miembros a otros la cabeza,
no a pocos los ojos, dedos,
manos, lengua, orejas, dientes,
uñas; nuestras carnes habían
desaparecido entre fauces de
cerdos y perros o peces y
alimañas. Así pues parecimos,
cojos, mancos, ciegos, tuertos,
mudos, sordos, emasculados,
violados, abaleados como
cernidores por donde chorreaba
la sangre.
¿Pero LOS MUERTOS somos los
muertos!
El poema no soslaya la coyuntura
sociopolítica, más bien la
trasciende e inquiere por puntos
clave de nuestra identidad
cultural y de nuestra
trayectoria histórica, logrando
representar el imaginario de la
Vida contra la Muerte, de valor
universal.
ANA BERTHA VIZCARRA CHÁVEZ (Cusco,
1947)
Cursó antropología y educación
en la universidad de su tierra
natal. Creó el Centro de Mujeres
Cusco, editó la revista Mujer;
logró la beca Domingo Angulo
dada por la PUCP (1980).
Organizó el archivo arzobispal
del Cusco (1980). Becada a
España (1982). Docente en el
Instituto Pedagógico Santa Rosa
1993, donde dirige Ayni.
Colabora también en las
revistas: Catarsis (1981-1982),
Piezas (1982-1984),
Sieteculebras (1993-1998),
Arteidea (1997). Escribe en
diarios locales del Cusco (El
sol, el c y el Diario). Libros
Poesía: Del 1 al 20 (Bi-Intelecto,
1970 Cusco), Manual del
Guerrillero (Don Jaque, 1971,
Cusco). Incluida en las
antologías Mujer Mapa de Música
(Arteidea, 2004, Lima), Historia
de la Literatura del Qosqo
(Municipalidad del Qosqo, 1993.
Compilador: Ángel Avendaño), La
poeta peruana y el erotismo (San
Marcos, Lima 2000 p.111
Compilación: José Beltrán Peña).
Para Manuel J. Baquerizo: Ana
Bertha Vizcarra, del Cusco, Ana
Varela, de Loreto y Dida
Aguirre, de Huancavelica, son
con Gloria Mendoza las voces
líricas trascendentes que han
surgido en provincias del país
(...) ". La poesía de Vizcarra
se caracteriza por el tono
épico, con matices de sarcasmo,
ironía y cuestionamiento que se
notan fundamentalmente en Manual
del guerrillero. En el próximo
texto, ABV muestra un discurso
vasto y complejo:
BREVE INFORME DE LA REVOLUCIÓN
DE LOS CARACOLES
el rimero de polvo me yace
indefectible / en el estuche.//
arrimada de espaldas, suelta de
manos / provengo, angulosa luz
despierta en la modorra /
cenicienta mágica varita y el
zapato se me rompió.// alfa beta
siempre encadenado un intestino
/ movimiento del aparato
digestivo.// caracoles de concha
azul enfilan y manifiestan /
romper en rebeldía.// euforia de
llovizna el esfuerzo estruja
estrangulándolos / en su propia
concha.// quejido parco apaga la
luz 50 vatios. // inunda la vida
caracolitos patinan en el /
mismo sitio. // caracoles de
concha azul / furiosa cuerda
hostiga la situación
conflictuada en la cuchara o la
pollera ribeteada / los grandes
acuerdos se destilan en
fraganciosos / cafés urdiendo
émulos a maquiavelo, siniestros
/ planes que terminan en
reconocer el / mal estado del
país. // voces de líderes se
alzan y enfáticamente /
parafrasean e irreverentes
nombran al "che", / jugosas
palabras vibran en la superficie
del / ambiente. // el caracol
combativo arremete con fiereza /
porque no está de acuerdo con la
interpretación / del caracol
taciturno. // 2 a.m. y no hay
nada en claro, ingeniosos /
están armando la revolución del
papel con guerrilleros / de café
y fusiles de humo. // (en la
creencia de ser importantes
aúllan / lastimeros) // nosotros
los caracoles, los únicos seres
que / tenemos un destino que
cumplir, somos la
intelectualidad, / la fiera
rebeldía, la razón del existir.
// ¡arriba nosotros los
caracoles! // arengados en esta
forma, arremeten la / revolución
de papel. // javier heraud es la
piedra manoseada. // (?) jefe
caracol, podré llevar a las
guerrillas / mi silla preferida
porque sólo así estaré a / gusto
con mi fusil de humo. // si
subalterno caracol, mucha razón
tienes / y no olvides tus
cigarrillos preferidos, bebida /
en fin todo aquello que sea
preciso para la lucha / a muerte
que sostendremos contra el
burgués // curioso a pesar de
ser nosotros de vanguardia, /
podemos notar elementos
alienantes. (?) / por qué nos
tenemos que distinguir por la
concha de color? // queremos un
comunismo absoluto, no a las /
diferencias, seremos todos
iguales. // ¡viva la revolución
de papel! // viva los
guerrilleros de café que
murieron // con cirrosis el
pasado miércoles! // ¡viva los
camaradas que son fusiles de /
humo tomaron..... la palabra //
¡VIVA! // ¡VIVA! // cierre de
universidades protestas y más /
protestas. // señores caracoles,
catedráticos de concha / gris
están babeando al revés. // todo
es tensión revolución de todo
precio / para comprar existe .
GLORIA MENDOZA BORDA (GM) Puno
1948
La intensa niñez de Gloria
Mendoza Borda transcurrió en
Juliaca, ciudad que por su
cercanía con Huancané, tierra de
poetas, hace de la autora de
Wilayar (1971) Los grillos
tomaron tu cumbre (1972),
editados en el Cusco y reunidos
después en Lugares que tus ojos
ignoran (EEUU, 1985) una
predestinada. J. Cabel (1986),
advierte que GM: "(...) presenta
una poesía de fuerte raigambre
telúrica que clama por la
transformación social...Hay que
celebrar la forma desnuda y
patética que fija la realidad
del campo y la de sus
habitantes, por ejemplo: "Imagen
de un pastor":
Amo/ bastante he pastado,/ me he
cansado con tu ganado,/ dame
otro trabajo y juguetes
multicolores,/ dame tu alma
quiero jugar a la guerrilla;/
amo, estoy enferma, me duele ser
una/ callada servidora para
nada, para caminar/ tanto/ con
los pies desnudos.
En Curso de realidad... ,
Ricardo Falla y Sonia Luz
Carrillo, plasman las tendencias
que sitúan la poética de GM en
el coloquialismo y el del
interiorismo, graficando este
aserto con los poemas "Elogio de
un viejo ferroviario" y "Entre
la paqcha y el lago" de Lugares
... El primer texto es
presentado por Forgues y Martos,
en La escritura, un acto de amor
comentan: "La poesía de GM deja
de ser contemplativa y, sin
perder su originalidad
evocativa, se hace exteriorista
y crítica". Tras años de
creación GM nos ofrenda El
legendario lobo (Lima, 1997); La
danza de las balsas (Lima,
1998), esta última alude a las
embarcaciones lozanas que surcan
"sobre las espumas del Titicaca"
y Dulce Naranja, Dulce Luna con
proemio de Manuel Baquerizo,
quien señala que estamos ante
una de las voces líricas más
trascendentes y representativas
que haya surgido en una
provincia del Perú, en tanto GM
deviene en la otra faz de la
poesía canónica, menos
individualista-autista-subjetiva;
transita del horizonte nativo al
horizonte universal; acude al
entorno y a personajes de otras
latitudes, reúne marginales,
como la Ucucha (mujer
pintarrajeada de reina jubilada,
vagabunda en los barrios de
Huamanga, años '60), El Lobo,
trabajador de la Morgue de Lima;
o notables como sus heroínas
Rigoberta Menchú o Frida Kahlo,
ej.: "(...) el grito de Frida/
ahogó México/ traspasó montañas
(...). Giovanna Minardi,
peruanista, cuenta: "Conocí a
Gloria en agosto del 2000 (...).
La impresión de esta mujer
morena, casi triste,
extremadamente amable y tierna,
diría, no me permitió vislumbrar
su poesía. Leerla fue una
sorpresa. La poesía de GM tiene
sus vértebras precisas, sus
recurrencias. Los nombres de
flores, por ejemplo: "(...) una
kantuta profunda / alegra mi
camino"; "fugaces crisantemos/
inclinan la cabeza/ hacia mi
sol". La naturaleza es
protagonista de muchos . Como
Dulce naranja, dulce luna es la
suma de varias épocas, visiones,
transformaciones que sufre la
poeta, y si bien su verso no es
nuevo ni "telúrico", su casi
respetuoso silencio, su mirada
melancólica sobre lo que le
rodea, su notoria "puneñidad",
le dan un peso notable en la
poesía interior del Perú, una
poesía que hasta el momento
resulta ser marginal..." .
Castro rastrea en la poesía de
GM un conjunto de símbolos:
agua, serpiente, río, ave, Sol,
elementos que nos aproximan a
una toma de conciencia de la
mujer, más allá de inclinaciones
narcisistas: "(...) la mujer se
mira buscando y buscándose;
porque el agua que la refleja
está en perpetuo movimiento" ;
parafrasea a Yasuko Notoy Naito:
"El agua es el espejo de nuestra
conciencia" .
BÚSQUEDA: La puna endurece su
voz / de chilliwa / los luceros
abren lontananzas / buscamos
otra forma / de renacer / en el
fondo del lago / convertidos en
algas / o raíces. // PUEBLO:
Todos sabemos / nuestros nombres
de memoria / para danzar / sin
ocultar / calle arriba / calle
abajo / la verdadera patria /
Martina .
TEMPLO DE PAMPACUCHO: Veo con
los mismos ojos / de la abuela /
y la nieta / templo de
Pampachuco // mamá Catalina
cuenta / el origen / el templo
de Pampachuco / celeste sobre
verde / celeste cara al cielo /
reclinado / en el Apu Jururo /
en cada peldaño / los pasos de
la abuela / y la nieta / los
pasos de generaciones / que
subieron / o bajaron / hasta la
frontera / de una pena que se va
/ en el albor / de un nuevo
siglo / me reconozco /
redoblando / en el campanario /
LA LLUVIA QUE ME AZOTA / la
historia que me agobia.
...
* PARTICIPACIÓN EN EL VI RECITAL
INTERNACIONAL DE POESÍA DESDE EL
SUR PANEL: "LITERATURA EN LOS
ANDES A 200 AÑOS DE LA
INDEPENDENCIA", PASTO, COLOMBIA
Miércoles 18 de agosto. Hora:
10:00 a 12 m Lugar : Pinacoteca
(Antigua Casa de la Cultura
Departamental)
CUEVA REBELDE ITZCUINTLI
http://members.tripod.com/~itzcuintli/index.html
Gentileza::
castello.cristina@gmail.com
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