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Las emociones humanas en el
contexto del Arte Poético
por Mary
Guzmán*
Hablar de las emociones
humanas es de entrada uno de los
temas más polémicos que existe,
me atrevo a hacerlo porque la
finalidad de ellos es aportar
ideas que ayuden a de alguna
forma a disminuir el sufrimiento
humano desde mi propia filosofía
de vida y perfil profesional y
humano; en el entendido de que
si los seres humanos no fuéramos
capaces de enfrentar el miedo al
fracaso jamás podríamos avanzar;
nos quedaríamos paralizados
esperando que por arte de magia
los problemas de la vida
desaparecieran y como el
avestruz que por el hecho de
esconder la cabeza en el hoyo
cree que escapa de su
persecutor, seguiríamos huyendo
de nosotros mismos sin enfrentar
las situaciones que nos han
causado dolor emocional y que
son causa de nuestra conducta a
nivel inconsciente.
Mucho se ha escrito sobre EL
ARTE POETICO, pero poco sobre el
poeta y las emociones que lo
llevan a escribir versos de
amor-odio, bien-mal,
alegría-tristeza, etc… es decir,
sobre la dualidad, que crea las
separaciones y que nos hace
pensar que son dos cosas
distintas y no las caras de una
misma moneda en constante
interacción.
Generalmente el poeta escribe
desde sus emociones, son pocos
los que lo hacen desde un plano
meramente intelectual o
racional; ya decía el gran genio
de la poesía, PABLO NERUDA que
la poesía es como desprender la
piel del alma; sin embargo en
muchas ocasiones esas emociones
se hayan desbordadas haciendo de
la palabra poética el estallido
de un grito nacido del alma del
hombre en forma de palabras que
nacen desde la percepción
unilateral y subjetiva del mundo
y de la vida de quien las
escribe, haciendo su arte único
y capaz de mover emociones en un
tercero que lea o escuche el
poema, éste a su vez puede
interpretarla de una forma
totalmente opuesta al
sentimiento e intención del
poeta.
De tal suerte que para cada
persona, [poeta o lector] un
poema tiene un significado
único, haciendo del arte poético
una original obra humana; así
cada poesía es una obra inédita,
pero también, una forma en que
las emociones humanas se
manifiestan para dar salida a
sentimientos reprimidos o
negados por estar asociados a
hechos dolorosos de la vida del
autor y del receptor.
En este orden de ideas me
pregunto ¿Que tanta relación
existe entre la realidad
emocional del poeta y el ideal
que expresa en su poesía? Acaso
todo poeta que habla del amor
puro e incondicional realmente
lo ha experimentado? o más bien
habla desde sus fracasos en el
amor que provienen de sus
expectativas, sus frustraciones,
sus miedos o de una clase de
amor condicionado a; te amo
si…….
En mi experiencia profesional
como terapeuta familiar he
conocido a familias enteras que
viven con una fachada de
armonía, en lo individual y como
familia; aun cuando asisten a
consulta porque sus problemas
los han rebasado y no han
encontrado solución que los haga
seguir llevando una vida
funcional; se empeñan en decir:
En esta familia no pasa nada,
aquí todo está bien, oponiendo
todo tipo de resistencias hablan
de todo menos de los problemas
que los han llevado a consulta;
¿no pasará lo mismo con algunos
poetas, al momento de escribir
nuestras poesías? Que escribimos
desde el ideal, de la fantasía,
de lo que nos gustaría del si
hubiera, si mi vida fuera…
He conocido personas que hablan
de amor a la humanidad, de la
libertad de la justicia como si
fueran su estilo de vida y en
sus actos no tiene ni la mínima
idea de lo que significa mucho
menos llevan una vida congruente
con lo dicen.
La congruencia de qué se dice,
cómo se dice y con qué efecto,
nos permite entender los
bloqueos en la comunicación, que
son en la mayoría de las
ocasiones un detónate de los
problemas humanos.
Hace miles de años Epicuro,
filósofo griego, dijo: “no son
las cosas que nos suceden lo que
nos molesta, sino la opinión que
tenemos acerca de ellas”, lo
mismo sucede con las personas
cuando pretendemos establecer un
diálogo; la forma en que nos
hablan, las palabras, el tono de
voz que utilicen y su lenguaje
corporal aunado a nuestros
recuerdos; es la forma en que
percibimos el mensaje y no
necesariamente lo que se quiso
decir, como consecuencia eso es
lo que marca respuesta.
No es la persona lo que nos hace
sufrir, aunque tengamos la idea
de que así es, somos nosotros
quienes a través de nuestros
pensamientos y percepciones e
interpretaciones erróneas nos
causamos daño, sólo que es más
fácil culpar a otros por cómo
nos sentimos, o
responsabilizarlos de nuestra
conducta.
Culpar a los demás y agredirlos
nos permite salir victoriosos;
según nosotros, sin tomar la
responsabilidad y riendas de
nuestra vida.
Es más fácil reaccionar con ira,
ante lo que pensamos que es un
ataque personal, que conservar
la calma y buscar mediante el
dialogo una solución a nuestros
problemas, o bien, para aclarar
las palabras o acciones que nos
han hecho reaccionar de manera
iracunda., vengativa o
falsamente triunfadora.
La intolerancia es un componente
de la ira. Es falta de
aceptación de la naturaleza de
las cosas, circunstancias y
personas tal y como son. Cuando
somos intolerantes hacia las
personas, en el fondo no nos
estamos aceptando a nosotros
mismos. Cuando vemos el defecto,
la falla o el error en el otro
lo juzgamos duramente; al
hacerlo, en el mismos juicio va
implícito un juicio hacia
nosotros, solo que no nos damos
cuenta. Al vernos en el espejo
que representa el otro, podemos
percatarnos de nuestros propios
errores, entonces volcamos toda
la frustración y el dolor; y lo
mostramos siendo intolerantes y
ofensivos con el otro;
alimentando su propia ira con
nuestro comportamiento, creando
bloqueos en la comunicación y
haciendo el dialogo
prácticamente imposible.
Además, La percepción del otro
se ve alterada a partir de
nuestra propia percepción. Al
juzgarlo y atacarlo no nos damos
cuenta que quizás el esta
sufriendo igualmente, o aun mas
que nosotros, eso nos impide
tener compasión; entendida esta
por la comprensión y total
aceptación del otro, tal y como
es.
Ahora, cual es el punto que
deseo resaltar en esta
disquisición: Los poetas somos
seres humanos, no escapamos a la
miseria, pero tampoco a la
divinidad, ¿no sería conveniente
para todos encontrar un
equilibrio entre nuestras
poesías y nuestras emociones es
decir: escribir desde un manejo,
pisco-emocional- racional
nuestras obras de arte?
¿Por qué menospreciar la
Psicología u otras aéreas del
saber humano, como herramientas
para crecer y evolucionar como
seres humanos y poetas para
poder escribir una poesía más
liberadora?
Todos necesitamos ir hacia
nosotros mismos para indagar
porqué somos como somos, porque
nos sentimos cómo sentimos y
porque en muchas ocasiones no
vivimos, solamente sobrevivimos
una vida miserable desprovista
de amor y generando angustia y
desesperanza entre los que más
queremos.
Sin tratar de ser impositiva, me
despido citando a Rosselló quien
dijo atinadamente: “todas las
aéreas del saber humano
confluyen en el mar del
conocimiento humano y se
complementan unas a otras”.
Así que no menospreciemos o
exaltemos alguna; todas merecen
nuestra atención y un momento de
reflexión…….. Me despido con
pequeño poema.
Lo tuyo,
lo mío,
vaya necedades;
nada es tuyo ,
nada es mio;
somos un momento,
tan solo un instante
en el aliento del universo…..
Poesía- terapia [2009]
Mary Guzmán
Gentileza:: Movimiento Poetas
del Mundo
[remove2008poetas@gmail.com]
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