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Scott Fitzgerald
Francisco
Arias Solis
“El amor a la vida es
esencialmente
tan incomunicable como el
dolor.”
Scott Fitzgerald.
Francis Scott Fitzgerald,
más conocido por Scott
Fitzgerald, está considerado uno
de los escritores
estadounidenses más importantes
del pasado siglo. En París entró
en contacto con Ernest Hemingway,
Gertrudis Stein, Ezra Pound y
otros componentes de la
“generación perdida”. Tal vez
Fitzgerald fuese el escritor más
típico de esa generación, al ser
un verdadero perdedor de esa
época. Sintió siempre una
especial predilección por el
género novelístico y siempre
soñó con escribir una gran
novela, sin embargo, apremiado
por su necesidad de dinero, se
dedicó principalmente a
narraciones cortas en revistas.
No obstante, se le considera
como uno de los mejores
novelistas de la época del jazz.
En 1920 contrajo matrimonio con
la escritora Zelda Sayre, con la
que emprendió un estilo de vida
extravagante y lujoso. Zelda
estuvo hospitalizada
periódicamente en centros
psiquiátricos desde 1930 hasta
1948 en el que murió en un
incendio en el centro de
atención psiquiátrica donde
estaba recluida. Fitzgerald
convertido en un alcohólico
incurable, sufrió dos ataques
cardíacos. El segundo que le
provocó la muerte le sorprendió
en Hollywood, en el apartamento
de Sheilah Graham, columnista de
chismes cinematográficos de la
que se había enamorado.
Su primera novela, Este lado del
paraíso (1920), constituye un
éxito arrollador. En 1922
aparece su segunda novela, Bello
y maldito, con la que confirmó
su éxito anterior. Describió la
sociedad de la Riviera francesa
en la que sería su última gran
novela, Tierna es la noche
(1934). En 1925 aparece El Gran
Gatsby, su más brillante éxito,
y tal vez su obra más lograda
por lo menos en cuanto a su
estructura. El Gran Gatsby está
considerado un clásico de la
literatura norteamericana.
Cuando Fitzgerald cae de lleno
en el alcohol, el éxito le
abandona, pero aún escribe
guiones en Hollywood, donde
empezó, en 1939, una novela
sobre el ambiente
cinematográfico: El último
magnate, que no llegó a terminar
y que algunos críticos han
querido ver como su testamento,
ya que narra la derrota de un
hombre de gran talento.
Francisco Arias Solis
http://www.internautasporlapaz.org
Gentileza:: Francisco Arias
[aarias@arrakis.es]
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