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Cuba: Razones para llenar las
aulas
Millones de alumnos
caminarán a la escuela y nada ha
podido impedirlo. Ni el terrible
daño de los huracanes valorado
en 10 000 millones de dólares,
ni la crisis mundial con sus
obligados recortes de
presupuesto han imposibilitado
el empeño del Estado
revolucionario para que nuestra
educación siga siendo una obra
gigante.
Aun cuando apostamos por la
racionalidad, el país no
escatima ni escatimará esfuerzos
para garantizar a todos una
adecuada instrucción, apoyada en
transformaciones en marcha para
elevar la calidad.
Comienza el nuevo curso escolar
y con su quehacer los maestros
ilustran una de las más nobles
profesiones. Esta venidera
temporada, como todo tiempo
futuro, ha de ser mejor.
El reto de sembrar valores
A sus 23 años, Alba Rosa Garcés
Escalona, profesora general
integral de una ESBU ubicada en
el municipio de Diez de Octubre,
espera con ansias el inicio del
nuevo curso, porque según sus
palabras, cada vez que se
enfrenta a un aula tiene ante sí
el difícil reto de prepararse
mejor para enseñar, cumplir con
el deber de todo buen pedagogo
de educar, formar y sembrar
valores.
Consagración mutua
"Esperamos que los estudiantes
pongan todo su empeño en cada
clase, aprovechen el tiempo,
aprendan, y no caigan en el
facilismo. Y que tengan el
esfuerzo de nosotros para lograr
calidad en la docencia, buena
atención, exigencia y rigor en
las evaluaciones." (Doctor en
Ciencias Pedagógicas Juan José
Fonseca Pérez, Universidad
Vladimir Ilich Lenin, Las
Tunas).
Un día de ensueño
Para la profesora Elsa de los
Ángeles Vega, de la Escuela
Secundaria Básica Urbana Eugenio
María de Hostos, hoy es un día
de ensueño, porque con el
esfuerzo y la iniciativa de sus
trabajadores, "nuestra escuela
recibe a los alumnos bonita,
limpia, ordenada, con toda la
base material de estudio
necesaria para impartir una
docencia de mayor calidad".
La historia se repite
Cuando esta mañana Miriam Yanes
reciba a sus alumnos de primer
grado, dos de ellos ya conocerán
por sus padres las virtudes de
la veterana maestra. Y es que
ellos, hace más de 20 años,
aprendieron a leer y a escribir
con la misma maestra que hoy
enseñará a sus hijos. Educando
lleva Miriam 28 años y no se
desgasta en empeños en las aulas
de la escuela Frank País, del
municipio Plaza de la
Revolución.
Mi graduación
Aunque Nadia Blanco lleva 8 años
como maestra emergente, también
en el colegio Frank País, ella
confiesa que su verdadera
graduación fue hace apenas unos
meses, cuando pudo enseñar a un
alumno proveniente de la escuela
de conducta, a pesar de sus
problemas en el ordenamiento del
lenguaje, a leer y a escribir.
"Ese es mi mayor orgullo".
Entrevistaron: Katia Siberia,
Orfilio Peláez y Pastor Batista
Fotos: Jorge Luis González y
Arnaldo Santos.
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Gentileza:: Guillermo C. Cohen-DeGovia
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