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Hace 100 años Albert Einstein
dio a conocer la teoría de la
relatividad
En 1909, el entonces joven
científico presentó la fórmula
E=mc2, que revolucionó la física
Hace un siglo, Einstein, con
apenas 30 años, ya se encontraba
en el umbral del reconocimiento
internacional
Viena, 21 de septiembre. Hace
100 años, el 21 de septiembre de
1909 en Salzburgo, al norte de
Austria, el joven Albert
Einstein presentó por primera
vez en público su teoría de la
relatividad, publicada en 1905.
En el gimnasio de la escuela
Andrae, donde se llevó a cabo la
reunión de investigadores en
ciencias naturales y médicos
alemanes, la famosa fórmula
E=mc2 (energía igual a la masa
multiplicada por la velocidad de
la luz al cuadrado) no causó
sensación.
Tras la intervención de Einstein
sobre la naturaleza de la
materia y de la radiación, uno
de los más renombrados físicos
de la época, el alemán Max
Planck, quien conocía los
trabajos de Einstein desde su
publicación en Berlín, lanzó una
animada discusión en medio de
aquel público de futuros
ganadores del Premio Nobel, que
Einstein recibió en 1921.
Pese a las discusiones, Einstein,
de sólo 30 años y quien
participaba en su primer
congreso, se encontraba en el
umbral del reconocimiento
internacional.
Empleado hasta entonces en la
oficina de patentes de Berna,
acababa de ser nombrado profesor
en la capital suiza; luego lo
fue en Zurich.
Después continuó sus trabajos en
Berlín, antes de huir de los
nazis en 1933 rumbo a Estados
Unidos.
En términos más simples
En París, el colombiano Regino
Martínez Chavanz, investigador
asociado del Centro Francés de
Investigaciones Científicas,
comenta cómo puede explicarse en
palabras sencillas la teoría de
la relatividad: "La teoría de la
relatividad se elaboró para
responder a dos interrogantes:
¿existe el movimiento absoluto
sin relación con nada? La
respuesta es no: el movimiento
siempre es relativo con
referencia a algo. Y, las leyes
que rigen los fenómenos físicos,
codificadas por distintos
científicos en situaciones
diversas de movimiento (para
alguien en China o en Europa, en
Estados Unidos, en Marte, en
Venus, o en cualquier parte del
universo) ¿son diferentes para
cada uno? La respuesta es no:
son las mismas en absoluto para
todos.
"Las leyes físicas son
insensibles al movimiento
relativo, son absolutas. Por el
contrario, para asegurar esta
uniformidad absoluta se exige
que el movimiento afecte sólo a
las medidas de las cantidades
asociadas a los fenómenos; es
decir, que las medidas sean
relativas a cada observador,
pero que todos respeten las
mismas leyes absolutas que
correlacionan a las medidas."
Sobre la innovación que esta
teoría propuso, explicó: "Lo
novedoso de la teoría, por un
lado, fue que extendió a toda la
física una vieja y buena teoría
de la relatividad, debida a
Galileo y Newton, basada en un
principio de relatividad de los
fenómenos mecánicos frente al
reposo y al movimiento
relativos. Por otro lado, el
marco espacial y temporal que
encuadra todos los fenómenos
naturales pierde su estatus de
absolutividad, quedan
entrelazados y vinculados
íntimamente con la materia y la
energía.
"Finalmente, la innovadora
teoría, debida a Henri Poincaré
(1854-1912) y a Albert Einstein
(1879-1955), realizó una
síntesis de muchos conceptos que
antes eran ruedas sueltas en el
ideario del físico."
Bienvenida triunfal
–¿Gozó la teoría de recepción
inmediata y positiva?
–Era más que natural que los
físicos decimonónicos quedaran
petrificados y maravillados ante
semejantes afirmaciones de
principio del siglo XX, ya muy
vapuleado con las novedosas
orientaciones de la matemática,
la pintura, la escultura y la
música. Los jóvenes físicos,
todavía sin prejuicios, rebeldes
a la autoridad, insumisos a lo
tradicional y potenciales
iconoclastas, con sólo un puñado
de físicos maduros y mutantes,
le dieron una bienvenida
fecunda, triunfal y militante.
–¿Ha habido innovaciones en la
teoría?
–Hoy día, ha sido remozada,
extendida y aplicada a todo lo
que existe y se mueve, y cada
día se porta mejor. Lo que no
quiere decir que en los siglos
venideros no sea remplazada por
otra teoría mejor y acorde con
nuevos descubrimientos, sin
duda, por esperar. Lo cierto es
que los logros de la moderna
relatividad de Poincaré y
Einstein conservarán su
exactitud frente a una futura
teoría, de la misma manera que
los aportes de la canónica
relatividad de Galileo y Newton
son correctos en su dominio de
aplicación, son mejorados y
contenidos en la relatividad y
en las otras relatividades por
venir.
–¿Qué modificaciones o ajustes
se han hecho a la relatividad?
–Como es una teoría abstrusa y
abstracta, necesitó la creación
de un lenguaje matemático
adecuado e innovador. Desde el
punto de vista físico, la teoría
no ha recibido modificaciones
fundamentales, sólo la forma ha
recibido algunos ajustes y
sistematizaciones que la
clarifican. Hasta ahora, todos
los experimentos y observaciones
han validado los vaticinios de
la relatividad y no hay indicios
premonitorios de que se deba
abandonar o mutar a corto lazo.
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Gentileza:: Guillermo C. Cohen-DeGovia
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