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Alfabetización y educación de
adultos: reto del nuevo gobierno
salvadoreño
José María
Barrera Lemus
Con la llegada del nuevo
Gobierno del Cambio al Poder, se
abre una amplia posibilidad de
fortalecer entre otros, uno de
los programas estratégicos que
durante los últimos años, fue
postergado por los gobiernos de
derecha. Me refiero a la
alfabetización y a la Educación
de Adultos.
En este tema, si bien se han
desarrollado en el país,
múltiples acciones a lo largo de
los últimos cincuenta años,
veinte de los cuales estuvieron
gobernados por ARENA, la mayoría
han sido impulsadas y apoyadas
técnica y financieramente por
organismos internacionales, casi
forzando a los gobiernos, a
incluirlos dentro de sus
programas; sin embargo, estos
fueron incluidos de manera
aislada y no
institucionalizados. Por otra
parte, su implementación dentro
del concepto de Educación No
Formal, significó una ruptura
secuencial con los programas
educativos tradicionales,
permitiendo que luego de
desarrollado un programa
determinado, los alfabetizados,
volvieran nuevamente a quedar en
el analfabetismo por desuso a
falta de un continuo de su
aprendizaje.
Una de las razones por las
cuales, se le ha dado poca
importancia al tema, en los
últimos años, es por el hecho de
que una población educada,
piensa y toma decisiones; en
otras palabras, abre los ojos al
conocimiento y a la razón;
principalmente en este tiempo,
en el cual nos encontramos
inmersos en la era de la
tecnología y en donde el
analfabetismo se amplía
exponencialmente, en la medida
que además de que una persona no
saber leer, escribir ni operar
aritméticamente, desconoce la
función principal de los
sistemas informáticos y sus
complementos, que le podrían
significar una ampliación de sus
conocimientos y saberes para
participar de mejor manera en la
sociedad. En este sentido, el
analfabetismo continúa siendo
postergado.
Por esta razón, organismos
internacionales como la OEA, la
UNESCO y la Organización de los
Estados Iberoamericanos OEI,
principalmente, haciendo eco de
las voces que claman a nivel
mundial la búsqueda de
soluciones para paliar por
completo la pandemia, continúan
impulsando este tipo de
programas, a fin de que cada
Gobierno, asuma con
responsabilidad su incorporación
al interior de sus estructuras
educativas. El Salvador no es la
excepción.
Este es entonces el reto que el
actual Gobierno del Cambio, debe
asumir con mucha
responsabilidad, a partir de la
puesta en marcha de su "política
insignia", relacionada con la
erradicación del analfabetismo.
Para ello deberá hacer uso del
apoyo de los diferentes sectores
de la sociedad; de la comunidad,
de los gobiernos locales, de la
empresa privada, de las iglesias
de cualquier denominación y de
otras instancias de la sociedad
civil comprometidas con el
mejoramiento del nivel de vida
de millares de familias,
teniendo en cuenta que
alfabetizar, significará, por lo
tanto, no solo enseñar a leer,
escribir y manejar operaciones
aritméticas, sino que además,
procure su incorporación al
sistema educativo formal,
presencial y a distancia, desde
donde se fortalezcan temas de
reflexión que permitan a los
ciudadanos, aprender a
interpretar la realidad y
vincularse con la vida
económica, social, política y
cultural en razón de su propia
identidad.
Para dar vida a esta nueva
manera de hacer educación, se
presentan a consideración de las
autoridades de Educación, las
siguientes recomendaciones:
1. Devolver a la Educación de
Adultos, la calidad de Dirección
Nacional, a lo que aún queda de
esta, fortaleciéndole con
presupuesto propio y con un
equipo técnico de calidad que
durante años fue
profesionalizado y que por ahora
se encuentra disperso en las
distintas esferas de Educación y
en diferentes organizaciones no
gubernamentales.
2. Constituir la Dirección
Nacional de Adultos, en una
instancia normativa y productora
de los diferentes materiales que
en términos generales respondan
a la nueva corriente de
pensamiento y que permita
centralizar los resultados en
una sola instancia, desde donde
se puedan tomar decisiones
estratégicas y pertinentes.
3. Redimensionar los materiales
educativos de alfabetización y
educación de adultos, de acuerdo
a los nuevos tiempos e
incorporarlos a procesos
tecnológicos modernos.
4. Redefinir un proceso de
sistematización, desde donde se
puedan correlacionar fuerzas,
ideas y acciones propias del
área, para garantizar una
alfabetización y educación de
adultos continua, que trascienda
al sistema formal educativo,
coherente con los fines del
nuevo Gobierno.
5. Fortalecer acciones de
cooperación externa que incluyan
a países con amplia experiencia,
para fortalecer los equipos
técnicos, reducir recursos y
optimizar resultados.
6. Propiciar la creación de
carreras de educación superior a
nivel de grado y post grado, en
materia de educación de adultos
en el país, combinadas con otras
áreas de servicio a las
comunidades, como docencia,
trabajo social, promoción
social, promoción de salud,
turismo, cultura y medio
ambiente.
Este debe ser el reto de las
actuales autoridades de
educación; porque una sociedad
alfabetizada, sugiere no solo un
punto de honor y de urbanidad,
sino un punto donde se permita
identificar las diferencias
entre abundancia y pobreza;
entre un pueblo culto y uno
inculto, entre una población
conocedora de sus valores y
aquella por años se ha mantenido
en la alienación.
Solo con un proyecto de
Alfabetización y educación de
adultos, en esta dimensión,
podrá permitirse la creación de
una sociedad más justa, humana y
equitativa en el país.
José María Barrera Lemus
Jbarrera25@yahoo.com.mx
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Gentileza:: Canillita
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