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Historia, sociedad y mujeres
III (V)
Víctor
Bueno Román
Berlín, Junio del 2009
Parte 5/6
V.- Algunos componentes
ausentes de la Modernidad:
"Respetarse a sí mismos, es
respetar a la Naturaleza."
La modernidad para políticos
conservadores y economistas
neoliberales consiste en acabar
con el rol regulador del Estado
y con el fomento del libre
comercio (reducción de tasas
aduaneras y fin del
preteccionismo), circulación
libre de capitales y meteórica
ganancia (turbocapitalismo).
Para el movimiento indígena, y
asimismo para todo movimiento
popular, debe consistir la
Modernidad en el aunar esfuerzos
con otras organizaciones no
gubernamentales y con otros
movimientos sociales, a fin de
defender a las conquistas
sociales y a las libertades
democráticas obtenidas en
décadas de lucha que han dejado
una secuela de dolor y de
víctimas. No sólo se trata de
propalar y consolidar a los
principios de democracia y de
justicia, sino también se debe
fomentar a los valores por el
mutuo respeto, por la
solidaridad y para la protección
de la Naturaleza toda, ya que no
se trata exclusivamente de una
etnia, de una cultura o de una
identidad, sino de la misma
Humanidad. Afirma Menchú sobre
el tema: " Nuestros enemigos no
eran los terratenientes sino que
era todo el sistema." (46). Las
leyes y la política toleraban a
la discriminación que vivían los
indígenas. Dice Menchú: "La
opresión cultural, que trata de
quitarnos nuestras costumbres
para que nos dividamos y que no
exista la comunidad entre
nosotros. " (47). La
discriminación y la represión
contra los indígenas se
extendió, incluso, al control de
la natalidad (influir en lo
demográfico): El Instituto
Guatemalteco de Seguridad Social
aplicó una medida de
estirilización secreta, a fin de
reducir al crecimento
demográfico entre la población
indígena. (48). La crítica de
Menchú se dirije, con
frecuencia, contra los ladinos o
mestizos, contra los que se
valen de lo indígena, cuando
ello les conviene. Los ladinos
son pragmáticos y, al mismo
tiempo, oportunistas, pues ellos
utilizan a lo indígena, cuando
son víctimas de la
discriminación social y del
racismo. La sociedad racista,
represiva y antidemocrática, no
preocupa o intranquiliza al
ladino. Los ladinos no pretenden
acabar con la situación injusta
de los indígenas: De su
existencia obtienen aquéllos
mucho beneficio. Acerca de un
litigio sobre tierras, por
ejemplo, relata Menchú:
"Entonces yo me decidí dejar de
ser sirvienta y regresar a la
finca. Con mi dinero que había
acumulado y el sueldo de mis
hermanos, que habían trabajado
en la finca, tuvimos que pagar
testigos, pagar licenciados
(Abogados, VBR), pagar
documentos, pagar secretarios.
Pagamos una serie de cosas para
poder hablar con las
autoridades. Como no hablábamos
el castellano, entonces teníamos
que buscar un intermediario que
tradujera las declaraciones de
mi madre. El abogado era un
ladino y no entendía la lengua
de nosotros. Teníamos que buscar
un intermediario para que
tradujera. Inmediatamente los
terratenientes pagaron al
intérprete para que no dijera lo
que nosotros decíamos. El
intérprete se vendió a los
terratenientes y no decía lo que
nosotros decíamos sino que decía
otras cosas en lugar de la
declaración nuestra. Hicieron
grandes maniobras con nosotros."
(49)
La Modernidad ofrece métodos y
estrategias para protestar
contra los atropellos, para
hacerse respetar y para defender
a los propios derechos; es más,
para hacerlos públicos. La
revolución con la telefonía y
con en el internet ofrece
innumerables posibilidades para
la denuncia, para la
contrainformación y para la
difusión masiva de slogans
políticos y consignas de lucha.
A esta posibilidad que ofrece la
revolución
tecnológico-informativa, se
suman las propuestas populares,
tales como la democracia
participativa, la igualdad de
derechos y de deberes entre
mujeres y hombres, respeto y
salvaguarda de la dignidad
humana, tolerancia frente a las
diversidades religiosa y
cultural, así como la protección
de la Naturaleza. El padre y la
madre de Menchú fueron ejemplos
de esa consecuente práctica
social, de esa novedosa
concepción político-ideológica
que, lamentablemente, les costó
la vida: a) El padre murió en
Febrero de 1979, cuando él
participaba en una protesta
campesina que terminó con la
ocupación de la Embajada de
España y que provocara en los
militares una toma por asalto
que derivó en una masacre, en la
cual murieron algo más de 40
campesinos; b) La madre de
Rigoberta, Juana TUM de MENCHU,
fue violada durante una razzia
militar en Abril de 1980. Ella
fue golpeada, torturada y, al
final, asesinada. A Rigoberta
MENCHU se condenó, in absentia,
a la pena de muerte. Ella pudo
escapar de sus perseguidores y
encontró refugio en una Iglesia,
en la cual se ocultó aquélla por
largo tiempo hasta que logró
salir en exilio hacia México:
"Precisamente mi causa se
radicaliza con la miseria que
vive mi pueblo. Se radicaliza
por la desnutrición que he visto
y que he sufrido como indígena.
La explotación, la
discriminación que he sentido en
carne propia. La opresión, no
nos dejan celebrar nuestras
ceremonias, y no nos respeten
(sic!) en la vida tal como
somos. Al mismo tiempo han
matado a mis seres más queridos
y yo tomo también entre los
seres más queridos, a los
vecinos que tenía en mi pueblo,
y así es que mi opción por la
lucha no tiene límites ni
espacio." (50)
Víctor BUENO ROMAN (Lima, 1949)
es Licenciado en Literaturas
Hispánicas por la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos. El
reside en Berlín, donde cursó
estudios doctorales en
Latinoamericanística, Etnología
y Sociología. Su artículo sobre
Rigoberta MENCHU es la tercera
entrega de la serie "Historia,
sociedad y mujeres". Primera
entrega : "Anna WIMSCHNEIDER
(campesina alemana). Segunda
entrega: "María Elena MOYANO
DELGADO" (defensora de los
derechos femeninos y dirigente
vecinal peruana).
Gentileza:: Victor BUENO ROMAN
[victorbuenoroman@hotmail.de]
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