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¿Por qué una nueva Ley de
Educación Universitaria?
¿Sabía Usted que la Ley de
Universidades vigente data de
1970, y que ésta es solo una
reforma de la antigua Ley de
Universidades de 1953?
Venezuela.- A partir de la
promulgación de la Ley Orgánica
de Educación (LOE), hecho
ocurrido el 15 de agosto de
2009, el Estado está obligado,
de acuerdo al Artículo 32, a
crear la Ley Especial de
Educación Universitaria (LEU).
Una de las razones fundamentales
de este cambio, obedece a que la
Ley de Universidades vigente
entra en contradicción con
nuestra Carta Magna en muchos de
sus artículos. En particular,
aquellos contenidos en el
Capítulo IV del Título III,
donde se reconoce la
participación activa y
protagónica del pueblo en el
ejercicio de sus derechos
políticos fundamentales. Estas
contradicciones han abierto el
espacio para que las
universidades que se atribuyen
la exclusividad de llamarse
autónomas, se conviertan en un
estado dentro del estado.
Con esta nueva LEU, se
garantizará *“… el **proceso de
formación integral y permanente
de ciudadanos críticos con
capacidad de reflexión,
sensibles y comprometidos social
y éticamente con el desarrollo
del país”, **expresado en el
artículo 32 de la LOE. *La ley
de Universidades de 1970 no
contempla estos valores. Además,
la educación universitaria
tendrá como finalidad *“…formar
profesionales e investigadores
de la más alta calidad y
auspiciar su permanente
actualización y mejoramiento,
con el propósito de establecer
sólidos fundamentos que, en lo
humanístico, científico y
tecnológico, sean soporte para
el progreso autónomo,
independiente y soberano del
país en todas las áreas”*.
La Educación Universitaria está
cuestionada por su acentuado
mercantilismo, que responde a la
economía neoliberal. *Martha C.
Nussbaum *(prestigiosa filósofa
estadounidense y profesora en
Harvard) escribe en su libro
“Sin fines de lucro” señala:
"*Se están produciendo cambios
drásticos en aquello que las
sociedades democráticas enseñan
a sus jóvenes. Sedientos de
dinero, los estados nacionales y
sus sistemas de educación están
descartando sin advertirlo
ciertas aptitudes que son
necesarias para mantener viva la
democracia*".
Además, nos alerta del peligro
que aparezcan "generaciones
enteras de máquinas utilitarias,
en lugar de ciudadanos cabales
capaces de pensar por sí
mismos”. Por otra parte,
*Antonio Moreno*, decano de
Filología de una Universidad
española (UNED), plantea que
*"**Se están cambiando las
premisas de la educación: de un
sistema donde se primaba la
formación intelectual se está
pasando a una enseñanza
utilitaria. Estamos viviendo un
proceso de conversión de las
universidades en un modelo muy
impreciso de Escuelas
laborales".*
Este análisis, se suma a lo
expresado por *Edgar Morín*,
filósofo francés, quien comenta
que en las universidades
*“existe una falta de adecuación
cada vez más grande, profunda y
grave entre nuestros saberes
discordes, troceados,
encasillados en disciplinas, y
por otra parte unas realidades o
problemas cada vez más
multidisciplinarios,
transversales,
multidimensionales,
transnacionales, globales y
planetarios”**.* A esto le
añadimos la noción técno-burocrática
de la excelencia, uno de los
pilares fundamentales de la
universidad moderna.
Todas estas consideraciones, han
llevado a desvirtuar el
propósito de nuestra educación
universitaria. Es así como,
nuestras universidades se
presentan:
v *Rígida* en su organización
académicoadministrativa, que le
impide responder adecuadamente
al proceso de cambio que se está
dando en el país.
v *Burocrática*, en su
estructura administrativa donde
se despilfarra más del 80% de
los recursos financieros
asignados por el Estado.
v *Desvirtuada* en su esencia
académica al privilegiar los
criterios político en lo
gremiales, la elección de las
autoridades universitarias, en
las políticas de ingreso del
personal docente y
administrativo, e inclusive,
hasta en los procesos de
admisión estudiantil. Siempre
respondiendo a los intereses
particulares político-gremiales.
v *Ineficaz* en el manejo de los
recursos financieros
(presupuesto asignado e ingresos
propios), lo que demanda un
sistema de evaluación y
contraloría social que
garanticen la eficiencia y
transparencia de la gestión
administrativa.
v *Excluyente*, en los ámbitos
de la participación política, en
la
planificación académica y
presupuestaria, instrumentos
éstos necesarios para ejercer la
verdadera autonomía de la
comunidad universitaria
(estudiantes, docentes,
trabajadores y egresados).
Es así como, consciente de esta
problemática histórica de las
universidades, la UNESCO en
octubre de 1998, manifestó en su
Declaración mundial sobre la
educación superior en el siglo
XXI: visión y acción aprobada
por la Conferencia Mundial sobre
Educación Superior: *“La
educación superior, para hacer
frente a los imponentes desafíos
que hoy enfrentamos ha de
emprender la transformación y la
renovación más radical que jamás
haya tenido por
delante.”* En otras palabras,
las universidades requieren
emprender una REVOLUCION.
De manera que, desde la
aprobación de nuestra
Constitución Nacional, el Estado
Venezolano tenía el compromiso
imperioso de promulgar esta
nueva Ley de Educación
Universitaria, la cual no está
en contradicción con la
Constitución y le dará la
herramienta a las Universidades
Nacionales para que contribuyan
al desarrollo del Proyecto
Nacional Simón Bolívar y así, al
de la Venezuela que necesitamos.
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Gentileza:: Estela Salguero
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