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Llegó el código de barras
biológico.
“Los analfabetos científicos
serán los parias”
El código de barras biológico,
es un proyecto de catalogación
genética de seres vivos que
tiene como objetivo la lucha
contra la comercialización de
especies y otras aplicaciones en
la investigación médica y
agrícola. Se trata de obtener un
miligramo de tejido, para poder
identificar el ADN de cada
especie y formar un catálogo
ultra preciso de especies
abierto a la consulta de todos.
La sociedad del conocimiento, la
codificación de la información y
el ADN
Cuando hablamos de la sociedad
del conocimiento, ¿qué queremos
decir exactamente? En principio
podremos decir que se trata de
un conjunto de transformaciones
políticas, sociales, económicas,
científicas y culturales que
parecen estar cambiando la base
material de nuestra sociedad.
Inmediatamente después podemos
percibir que uno de los
fenómenos más importantes
relacionado con estos cambios es
la presencia cada vez más
protagónica de los medios
masivos de comunicación
electrónicos, audiovisuales y
digitales, a través de los
cuales circula de manera
incontrolable la información.
Se trata de un concepto que nos
permite hablar de una
transformación sociotecnológica,
puesto que todas las sociedades
son "del conocimiento". Y en
todas las sociedades
históricamente conocidas, la
información y el conocimiento
han sido absolutamente
decisivos: en el poder, en la
riqueza, en la organización
social, en la ciencia.
El filósofo español Manuel
Castells dice que parece un poco
confuso nombrarla sólo ahora
como "la sociedad del
conocimiento". ¿Venimos de
realidades sociales del
desconocimiento? Eso sería
pretender que hemos llegado a la
cima del conocimiento. Por ello,
debemos tomar el concepto
"sociedad del conocimiento"
desde un punto de vista menos
terminológico, como algo más
general sobre lo que se conforma
conceptualmente nuestra
realidad.
Precisando un poco más, se trata
de una sociedad en la que las
condiciones del procesamiento de
la información y la construcción
de conocimiento han sido
sustancialmente alterados por
transformaciones y procesos de
cambio centrados en los diversos
usos de las tecnologías de la
información y la comunicación.
La tecnología no es
determinante; la tecnología
siempre se desarrolla en
relación con contextos sociales,
institucionales, económicos,
culturales, educativos, etc.
Pero lo distintivo de lo que
está pasando en los últimos
quince años es realmente una
transformación semejante a la
que constituyó la sociedad
industrial.
Cuando decimos industrial, no
nos referimos simplemente a la
máquina de vapor, primero, y a
la electricidad, después. Sino a
las grandes transformaciones que
tuvieron lugar en todos los
procesos de la sociedad, de la
política, de la guerra, de la
economía, de la educación. Sin
duda, en este período ocurrieron
cambios en la capacidad de
procesar y distribuir energía de
forma ubicua en el conjunto de
la actividad humana.
Entonces, al hablar de sociedad
del conocimiento —en otros
casos, sociedad de la
información— nos estamos
refiriendo a las
transformaciones que tienen,
entre otras, dos expresiones
concretas y fundamentales: una
es internet y la otra es la
ingeniería genética. Si bien
internet no es una energía más,
es realmente el equivalente a lo
que fueron la máquina de vapor
primero y luego el motor
eléctrico en la sociedad
industrial.
Algo parecido podemos decir de
la capacidad de ingeniería
genética, el secuenciamiento del
ADN y la posibilidad de
comprender y manipular la
información contenida en los
genes.
En la sociedad del conocimiento
ya somos capaces de esto, lo
estamos haciendo, lo vamos a
hacer cada vez más y, además,
las dos expresiones: internet y
el ADN (como plataforma de
información biológica) pueden
interactuar permitiendo que
todos los procesos de la
información, incluso los códigos
de la materia viva, puedan ser
programados, desprogramados y
reprogramados de otras formas
El investigador en biología Juan
Enriquez –quien dirigió el "Life
Science Project" de la Harvard
Business School y lidera la
compañía Biotechonomy- define al
nuevo hombre como aquel que será
capaz de definir el futuro de su
especie y su propio futuro
tomando el control de la
evolución.
Para el experto estamos en el
punto de “reinicio o reboot” en
el cual la convergencia de la
manipulación del ADN, la terapia
génica, el empleo de células
madre (stem cells), el cultivo
de tejidos y los algoritmos
informáticos nos permitirán dar
grandes saltos en el
conocimiento.
Lo realmente interesante es
abordar el ADN como la más
grande plataforma de información
existente sobre la vida, con
infinidad de herramientas
incluidas en su código, todas a
nuestra disposición para
producir, remixar, innovar y
crear.
Hay cosas que hace 20 años
parecían imposibles: una nueva
agricultura sembrada de cereales
transgénicos y ganaderos de
vacas clonadas y modificadas
genéticamente para producir
medicamentos en su leche y
sustituir, de paso, a factorías
farmacéuticas. Hoy el lenguaje
digital y el lenguaje del código
genético son las claves para
comprender la vida y
planificarla. “Los analfabetos
científicos serán los parias”,
afirmó enérgicamente Enriquez.
El Proyecto Internacional de
Código de Barras de la Vida
planea catalogar cinco millones
de especímenes de 500.000
especies en los próximos cinco
años.
Unos 350 expertos de 50 países
están reunidos en México para
acordar un nuevo sistema de
identificación de especies. Los
científicos podrán identificar a
especies de plantas y animales
con un código de barras de ADN.
Se trata de un código de barras
de ADN que dará a cada planta y
animal del planeta una huella
genética única.
La tecnología -promovida por el
Consorcio del Código de Barras
de la Vida (CBOL) que reúne a
diversas instituciones
científicas- ya está siendo
aplicada en varios campos, desde
la investigación médica y
agrícola hasta la conservación
de especies en extinción y
prevención de delitos como
contrabando y comercio ilegal de
especies.+
(PE/El Arca)
Nota. Publicado en el El Arca
Digital, Edición 377, del .10 de
enero 2010.
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