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Día internacional del
combatiente de incendios
forestales [4 de Mayo]
Se cuenta tradicionalmente
que el 2 de Diciembre del año
1998, un fuerte incendio
forestal amenazaba la pacífica
rutina cotidiana del pueblo de
Linton, Canadá. Las autoridades
de aquel entonces habían logrado
un rápido control del avance del
fuego pero un inesperado cambio
en el sentido del viento provocó
el accidente final. Un camión de
bomberos quedó atrapado entre
las llamas y cinco bomberos
voluntarios fallecieron
heroicamente. Al año siguiente,
aprovechando la celebración de
San Florián, patrono de los
bomberos, se decidió conmemorar
a todos los bomberos forestales
del mundo entero que hayan
entregado su vida durante la
extinción de un incendio,
transmitiendo un mensaje de
reconocimiento y respeto al
Valor, el Compromiso y Valentía
que caracteriza a la profesión.
El mejor mecanismo de prevención
contra los incendios forestales
comienza por la educación
forestal y el desarrollo de una
fuerte concientización sobre los
riesgos y las pérdidas que
engloban a tales siniestros.
Un incendio es, en términos
técnicos, un proceso de
combustión. Toda combustión es
una reacción de oxidación
química que está constituido por
tres componentes indispensables
para que un fuego tenga
durabilidad: un Comburente, que
es la sustancia que actúa como
agente oxidante, (para los casos
que estamos presentando ésta
sustancia es el oxígeno que
encontramos en el aire); un
Combustible, que es la sustancia
que se oxidará, todo lo que se
quemará y el Calor, que es la
energía que funcionará como
propulsora para que el proceso
se complete. Además, es un
sistema cíclico que se
retroalimenta, ya que mientras
mas combustible se queme, mayor
será la temperatura del entorno,
lo que se debe a una elevación
de la cantidad de calor
desprendido, favoreciendo, de
ésta forma, a la combustión del
resto de combustible que no haya
iniciado el proceso de
combustión, siempre y cuando los
niveles de comburente sean los
adecuados (como por lo general
hablamos de aire, no suele
presentar inconvenientes).
Teniendo en cuenta la
composición de los fuegos,
podemos identificar en cada uno
de los tipos de Incendios
Forestales el combustible en
cuestión para poder determinar
las técnicas mas apropiadas de
extinción ante un inicio de
combustión.
Aquellos incendios que se
propagan por el suelo, son los
que podemos considerar como
"incendios subterráneos" ya que
utilizan como combustible restos
de materia orgánica en
descomposición y raíces secas;
la característica diferencial de
éste tipo de incendio es la
combustión incandescente o de
escaso fuego por la falta de
oxigenación, por lo que su
detección se debe al calor
residual que llega a la
superficie. Su control puede ser
detenido a través del trazado de
surcos de profundidad media
complementados por tareas
paralelas de dispersión de agua,
que facilitaría por un lado el
desplazamiento del escaso
oxigeno que atrapa el suelo como
también por medio de la
absorción del calor emitido.
El incendio forestal por
superficie, los cuales presentan
mayor influencia de la actividad
humana, son los que utilizan
restos superficiales de árboles,
arbustos o pastos secos como su
constituyente combustible. Para
lograr extinguirlo, se los debe
rodear por ataque directo con
agua para evitar su ampliación y
su nivel de peligrosidad.
Dentro de los incendios de
propagación por copa, podemos
diferenciar aquellos que están
directamente relacionados a un
fuego superficial y los que no.
Su principal diferencia no
radica en la presencia misma del
fuego superficial, sino que
utiliza éste tipo de fuego como
fuente de expansión, por lo que
una vez extinto el incendio
superficial, los de copa se
apagan rápidamente. Como podemos
inferir, los fuegos de copa
independientes a lo que sucede
sobre la superficie son los que
mas peligro presentan ya que su
velocidad de propagación es
directamente proporcional a la
abundancia y la cercanía que
presenten los árboles y arbustos
entre sí, de la misma manera que
se ven favorecidos por la
intensidad y la dirección de los
vientos; y las técnicas de
extinción a realizar son todas
por vías de ataque indirectas.
Ante la inmensa funcionalidad
que presentan los bosques como
fuente de remediación ambiental,
los biomas forestales deben
centrar gran parte de nuestra
atención y conciencia, para
lograr erradicar esos altos
valores de influencia humana
sobre inicios de fuegos
forestales. No olvidemos que si
todos cumplimos con las pequeñas
actitudes que nos competen
(tales como evitar fumar en
zonas altamente pobladas de
vegetación), la conservación de
ambientes forestales sanos, en
los cuales desarrollar
actividades de fomento económico
como el turismo sustentable, es
un deseo que podrá encontrar
lugar en el corto plazo.
Gentileza:: Fundacion Agreste
[mailing@fundacionagreste.org.ar]
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