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Avanzan analfabetismo y
rezago educativo
por
Paulina Monroy
En México, el 74 por ciento
de la población económicamente
activa sufre rezago educativo.
En 2008, el Instituto Nacional
de Educación para los Adultos,
responsable de abatir la falta
de escolarización, sólo dio
atención al 5 por ciento de los
adultos que no ha concluido su
educación básica. La Auditoría
Superior de la Federación expone
que es necesario revisar los
alcances de su política pública
El Instituto Nacional para la
Educación de los Adultos (INEA)
atendió a 5 por ciento de los
adultos en rezago educativo en
2008. El Informe del resultado
de la revisión y fiscalización
superior de la Cuenta Pública
2008, realizado por la Auditoría
Superior de la Federación (ASF),
apunta que el Instituto cumplió
parcialmente con el objetivo de
promover, organizar e impartir
educación básica para adultos.
La ASF sostiene que es necesario
revisar los alcances de la
política pública y la capacidad
operativa del Instituto para
ampliar su cobertura, otorgar
prioridad a la alfabetización y
aumentar el número de adultos
que completan su educación
básica.
Señala que 33 millones 429 mil
100 personas estaban en rezago
educativo en 2008, casi el 44
por ciento de la población de 15
años y más, y el 74 por ciento
de los 45 millones 200 mil
personas que conforman la
población económicamente activa.
"Particularmente –expresa–
resulta preocupante la
existencia de 5 millones 900 mil
personas analfabetas".
Según la "Auditoría de desempeño
a los servicios de educación
básica para adultos", durante
2008 el INEA incumplió tres
metas vinculadas con la
prestación de servicios
educativos: alfabetización y
conclusión de primaria y
secundaria.
El órgano descentralizado de la
Secretaría de Educación Pública
(SEP) alfabetizó a 103 mil 500
adultos, 39 por ciento menos que
el objetivo previsto. Atendió a
52 mil adultos para que
concluyeran sus estudios de
primaria y secundaria, por lo
que quedó lejos hasta 47 por
ciento de cumplir su meta en
primaria, y hasta 32 por ciento
en secundaria.
La ASF detectó además
irregularidades en los reportes
estadísticos del INEA, la
orientación de recursos del
Fondo de Aportaciones para la
Educación Tecnológica y de
Adultos, la atención a menores
de edad, y la falta de
supervisión en el programa de
figuras solidarias.
Imparable rezago educativo
Creado en 1981, el INEA
solucionaría la falta de
escolarización. De esta manera,
el servicio educativo se otorgó
en modalidades no presenciales,
en horarios abiertos y con
asesores voluntarios
En 1980, de los 38 millones de
personas mayores de 15 años,
25.1 millones tenían rezago
educativo. Diez años después, el
rezago en educación básica se
elevó a 29.7 millones de
personas, y para 2000, esa cifra
se elevó hasta 32 millones 500
mil.
En 2008, la población en rezago
educativo ascendió hasta 33
millones, es decir, el 44 por
ciento de quienes tienen 15 años
o más. De ese total, casi 6
millones de personas eran
analfabetas; 10 millones 100 mil
no habían cursado o finalizado
la primaria, ni 17 millones 400
mil, la secundaria.
De acuerdo con el Informe del
resultado de la revisión y
fiscalización superior de la
Cuenta Pública 2008, la cantidad
de personas que concluyó su
alfabetización con el INEA se
redujo anualmente 6.1 por ciento
entre 1986 y 2008. De 2003 a
2007, el Instituto alfabetizó a
633 mil 400 adultos, de los que
582 mil no continuaron sus
estudios. Tan sólo 51 mil 400,
el 8.1 por ciento, permanecieron
en la primaria.
El eje Transformación Educativa,
del Plan Nacional de Desarrollo,
tiene como objetivo reducir las
desigualdades regionales, de
género y entre grupos sociales
en las oportunidades educativas.
El Instituto estableció como
misión para el Presupuesto de
Egresos de la Federación 2008
"normar, promover, organizar,
proporcionar y acreditar el
sistema abierto de educación
básica para los jóvenes y
adultos de 15 años o más que no
han iniciado o no han concluido
su educación básica.
Sin embargo, al revisar las
evaluaciones externas
practicadas al Programa Atención
a la Demanda de Educación para
Adultos del INEA, la ASF
verificó que la mayoría de los
indicadores mostró un retroceso
en 2008 respecto de 2007.
También el porcentaje de
personas atendido, con respecto
de su población objetivo,
registró el menor valor de los
últimos cinco años.
De las evaluaciones, la ASF
rescata que "la reducida
cobertura que realiza el
programa de su población
objetivo se debe a que la
cantidad de personas en rezago
es muy grande".
En 2008, más de 33 millones de
personas mayores de 15 años
carecían de educación básica.
Únicamente 1 millón 667 mil 800
adultos fueron atendidos por el
INEA. La cantidad representó el
5 por ciento de la población
total de 15 años y más, y el 7.6
por ciento de la meta
establecida (22 millones 52 mil
300 personas). En opinión de la
ASF, esa política estuvo
limitada para solucionar el
problema.
El Programa de Mediano Plazo
2007-2012 del INEA definió como
meta para 2012 reducir 1.4 por
ciento el índice de
analfabetismo. Para lograr esa
meta, se estimó que en 2008 se
atenderían a 170 mil personas.
El INEA estuvo casi 40 por
ciento lejos de lograr ese
objetivo: alfabetizó a 103 mil
500 adultos, 1.7 por ciento de
los 5 millones 926 mil 800
analfabetas del país.
También estableció que al menos
40 por ciento de las personas
alfabetizadas terminara la
primaria y la secundaria. De
esta manera, 65 mil adultos
alfabetizados continuarían y
concluirían sus estudios de
primaria en 2008; no obstante,
esa población sumó las 34 mil
500 personas. La meta prevista
se cumplió en apenas 53.1 por
ciento. Mientras, las personas
que egresaron de la secundaria,
gracias a los servicios del INEA,
sumaron 359 mil 500 adultos,
90.1 por ciento de su meta
prevista.
El órgano descentralizado de la
SEP anticipó que, en 2008, 26
mil adultos alfabetizados que
terminaron la primaria
egresarían de secundaria.
Durante ese año, la concluyeron
17 mil 500 adultos, por lo que
el INEA cumplió en casi 70 por
ciento su meta.
Según la ASF, el gasto del INEA
por cada alumno atendido en 2008
fue de 3 mil 600 pesos, muy por
debajo de los costos erogados
por la SEP y el Consejo Nacional
de Fomento Educativo. La primera
erogó 13 mil 600 pesos por
alumno en educación primaria y
secundaria, mientras que el
segundo, 20 mil 700 pesos.
Las entidades gastaron de 500 a
700 por ciento más que el órgano
descentralizado responsable de
abatir el rezago educativo en la
población mayor de 15 años.
El presupuesto del INEA aumentó
4.2 por ciento anual entre 1993
y 2008. La auditoría de
desempeño refiere que como
proporción de gasto público en
educación no mostró ninguna
variación, ya que se mantuvo en
0.6 por ciento, en tanto que la
población atendida ha disminuido
3.7 por ciento.
De enero a abril de 2008, el
INEA operó 3 mil 283 plazas
comunitarias, espacios abiertos
a la comunidad para que las
personas acrediten su educación
básica. Debido a la
insuficiencia de recursos, hacia
el final de 2008 disminuyó su
operación a 2 mil 910 plazas,
84.3 por ciento de la meta
original.
Metas lejanas El Informe del
resultado de la revisión y
fiscalización superior de la
Cuenta Pública 2008 refiere que
al inicio de su gestión, el
Instituto centró su atención en
los servicios de alfabetización.
De 1982 a 1987, tuvo una
participación de entre 41 a 58
por ciento en el sistema de
educación; después de ese
periodo, decreció del 33 al 15
por ciento. Para el nivel de
primaria, su intervención
disminuyó en un rango del 17 al
47 por ciento. Por el contrario,
en secundaria ha aumentado de 16
en 1982 a 53 por ciento en 2008.
En promedio anual, la atención
de alfabetización se redujo en
1.5 por ciento; en primaria,
2.1, y en secundaria, 5.3 por
ciento. Entre 1982 y 2008, su
participación en el rezago
educativo disminuyó de manera
constante 1 por ciento, y en
total, 9.1 por ciento.
El máximo órgano de
fiscalización pronostica que el
INEA no logrará cumplir con su
meta fijada para 2012: disminuir
6.1 por ciento el índice de
rezago.
El Programa de Mediano Plazo
2007-2012 del INEA definió como
meta reducir el analfabetismo
1.4 por ciento. También lograr
que 3.5 millones de personas
egresaran de la secundaria.
Respecto de la conclusión de la
primaria, no se definió ninguna
meta. No obstante, entre 1986 y
2008, la participación del
Instituto se ha reducido en el
porcentaje de personas
alfabetizadas, al pasar del 95
al 16 por ciento.
En cambio, su intervención para
finalizar estudios de primaria
ha crecido del 3 al 28 por
ciento en 22 años. Para el caso
de secundaria, el crecimiento ha
sido constante, al pasar del 2
al 56 por ciento.
El reporte prevé que el
Instituto no logrará cumplir con
su objetivo en alfabetización.
Del millón de personas que se
esperan sean beneficiadas para
2012, calcula la ASF, se
alfabetizará sólo a 668 mil 127
personas. En secundaria, el
objetivo es que 3.5 millones de
personas finalicen sus estudios.
Con el análisis realizado por la
ASF, se concluyó que 2 millones
403 mil 357 personas egresarán
de ese nivel, casi el 69 por
ciento de lo programado para
2012.
Descontrol en cifras La
Auditoría Superior de la
Federación determinó que hay
falta de confiabilidad en los
reportes estadísticos entregados
por el INEA, sobre la población
por atender y la población
atendida. El INEA registró la
atención de 2 millones 340 mil
personas; esa cantidad
consideraba a 303 mil 600
personas duplicadas, 24 mil 900
niños menores de 15 años y 38
mil 600 que carecían de datos.
Al descontar las deficiencias,
el órgano de fiscalización
constató que el INEA realmente
atendió a 1 millón 667 mil 800
personas, 18 por ciento menor a
lo registrado por el Instituto.
La entidad fiscalizada reportó
que en 2008 se alfabetizaron a
105 mil 921 adultos; no
obstante, al verificar la base
de datos, la ASF comprobó que la
cantidad era 2.3 por ciento
menor que lo informado por el
Instituto. Asimismo, la cantidad
de adultos que concluyó la
secundaria fue 3.9 por ciento
menor que lo reportado.
El 28 de diciembre de 2009, la
ASF informó sobre las
diferencias y deficiencias al
Órgano Interno de Control del
INEA, pues "se presume que
pudieran ser constituidas de
responsabilidad administrativa
de los servidores públicos
responsables de la operación de
la política pública".
Irregularidades en educación
para adultos
El Fondo de Aportaciones para la
Educación Tecnológica y de
Adultos es repartido entre los
31 estados y el Distrito
Federal. Las entidades están
obligadas a suscribir convenios
de coordinación con el Ejecutivo
Federal para la transferencia de
recursos humanos, materiales y
financieros para la prestación
de servicios.
De acuerdo con el Informe del
resultado de la revisión y
fiscalización superior de la
Cuenta Pública 2008, la SEP
solicitó a la SHCP la
transferencia de recursos por un
monto de 310 millones 228 mil
600 pesos para cinco entidades
que no habían suscrito los
convenios de coordinación: Baja
California, Guanajuato, Estado
de México, Michoacán y
Querétaro.
Además verificó que el INEA dio
servicios a población que estaba
fuera de su alcance. Durante
2008, atendió a 24 mil 900
niños, entre 10 y 14 años, que
no estaban fuera el sistema
escolarizado y no tenían
posibilidad de reincorporarse.
Prestar servicios educativos a
personas que no se incluyeron en
la población objetivo, apunta la
Auditoría de desempeño, no
corresponde con lo dispuesto por
la Ley General de Educación, que
precisa que la "educación para
adultos está destinada a
individuos de 15 años o más que
no hayan cursado o concluido la
educación primaria y
secundaria".
Voluntarios menores de edad y
sin nivel educativo Las reglas
de operación del INEA definen
que las figuras solidarias son
voluntarios que prestan
servicios de educación a los
adultos en rezago educativo. Uno
de los requisitos es tener 15
años cumplidos; sin embargo,
permiten la participación de
adolescentes de 12 a 14 años en
las localidades más apartadas y
dispersas.
La ASF apunta que de las 41 mil
374 figuras solidarias que se
incorporaron en 2008, 804 tenían
entre 10 y 14 años de edad: 567,
14 años; 195, 13; 37, 12; dos,
11, y tres, 10. El INEA no
acreditó que hubiesen
desempeñado sus funciones en
localidades apartadas y
dispersas.
Además, las figuras solidarias
deben tener la secundaria
terminada. Frente a la falta de
educadores con ese nivel, el
Instituto acepta que jóvenes y
adultos con primaria terminada
sean voluntarios en las
localidades más apartadas y
dispersas.
El órgano superior de
fiscalización verificó que en
2008 hubo 88 mil 921 figuras
solidarias, de las que el 82.7
por ciento cumplió con el nivel
académico requerido, mientras
que el 8.6 por ciento presentó
un nivel inferior, y de 8.7 no
se especificó.
Constató que de las 7 mil 609
personas con estudios menores a
secundaria, 41 se localizaron en
comunidades de Chiapas, Durango,
Nayarit, Guerrero, Oaxaca,
Puebla y Veracruz. Para los 7
mil 568 voluntarios restantes,
el INEA "no acreditó que
estuvieran en las localidades
más apartadas". En suma, de 15
mil 360 figuras solidarias no se
acreditaron sus estudios o su
ubicación en las localidades más
apartadas.
Las delegaciones estatales de
Veracruz, Zacatecas, Distrito
Federal, Hidalgo, Estado de
México, Baja California Sur,
Querétaro, Oaxaca, Quintana Roo,
Guerrero, Tabasco y Coahuila
cumplieron con la capacitación
de voluntarios de un 8 a un 77
por ciento. "Lo que demuestra
deficiencias en la supervisión
de las metas en los ámbitos
estatal y nacional".
El 80 por ciento de las 88 mil
921 fue capacitada y el 20 por
ciento no participó en
actividades de formación. Aunque
las reglas de operación prevén
40 horas de capacitación, los
voluntarios únicamente
acumularon de una a 20 horas.
Para la elaboración de este
trabajo se solicitó conocer la
versión del INEA, a través de
Wendy Briceño, subdirectora de
Difusión. Hasta el cierre de
esta edición, no hubo respuesta.
Fuente: Contralínea 173, 14 de
marzo de 2010
http://www.voltairenet.org
http://www.voltairenet.org/article164463.html
Gentileza:: Red Voltaire
[ecrire@voltairenet.org]
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