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Siglo de explosión
demográfica y hambruna mundial
por
Ernesto Montero Acuña
Las proyecciones económicas
indican que al finalizar el
presente siglo más de la mitad
de la población pasará hambre y
habitará zonas populosas
carentes de agua. De continuar
con el actual modelo económico
mundial, para 2100 el mundo
vivirá una crisis demográfica
sin precedentes.
Sin adecuado equilibrio entre
las capacidades productivas y la
redistribución de los resultados
económicos, el siglo que
transcurre se avizora como de
elevada conflictividad e
inquietantes expectativas.
Estudios muestran que la mitad
de la población actual sufrirá
crisis alimentaria en 2100
debido al cambio climático, el
cual se pronostica que dañará
las cosechas en las zonas
tropicales y subtropicales del
planeta.
Una investigación de las
universidades estadunidenses de
Stanford y Washington revela que
las temperaturas más cálidas
reducirán del 20 al 40 por
ciento los rendimientos de
cosechas como maíz, arroz y
otras directamente relacionadas
con la alimentación humana.
También la menor humedad del
suelo conducirá a que la
disminución sea mayor y afecte
más a las zonas geográficas
comprendidas entre el sur de
Estados Unidos y el de Brasil, y
desde el norte de la India hasta
el sur de Australia y en África.
En su investigación, realizada
en 2009, los académicos
advierten que los habitantes de
estas regiones se verán
obligados "a abandonar sus
residencias y dirigirse a otras
tierras en busca de comida para
sobrevivir".
Destacan asimismo que la crisis
de alimentos afectará a la mitad
de los pobladores del planeta,
debido a que en el presente el
50 por ciento habita en esas
zonas "de riesgo".
Adicionalmente, consideran que
la población podría duplicarse
para fines del presente siglo,
cuando debe situarse, según
ellos, entre 8 mil 400 y 9 mil
millones de habitantes.
Otros estudios concluyen que
ésta, más incrementada en los
dos siglos pasados que en todos
los anteriores, registró
elevadas tasas de crecimiento en
las últimas décadas, con índices
de hasta 80 millones por año.
Debido a ello, hoy supera los 6
mil 800 millones, contra 728
millones a mediados del siglo
XVIII; 1 mil 171 millones en el
siglo XIX, y 2 mil 516 millones
hace apenas 60 años.
Según esta progresión, se estima
que podría alcanzar los 9 mil
400 millones en 2050 y los 11
mil 200 millones en 2100, lo que
provoca alarma ante la necesidad
de acelerar un proyecto de
desarrollo sostenible.
En su estudio El fin del
crecimiento de la población
mundial, el Instituto
Internacional de Sistemas de
Análisis Aplicados (IIASA) de
Laxenburg, en Viena, revela que
los pobladores del planeta
alcanzarán su cifra máxima de
este siglo en 2075.
Su análisis, publicado en la
revista científica Nature,
refleja que a partir de entonces
la cantidad de habitantes
descendería, hasta situarse en 8
mil 400 millones para 2100,
cifra menos elevada que la de
otras previsiones.
Esto lo atribuye a procesos
relativamente nuevos como la
"extensión del retroceso de los
índices de natalidad", lo que
considera se ampliará en el
mundo, y "a los efectos
devastadores" que le prevé al
síndrome de inmunodeficiencia
adquirida, especialmente en
África.
De ahí la preocupación en medios
académicos y políticos acerca de
la necesidad de que se apliquen
estudios científicos y prácticas
adecuadas a la previsible
explosión demográfica y a la
consiguiente crisis alimentaria.
En 2010 los mayores índices de
crecimiento se están registrando
en países en vías de desarrollo,
encabezados por China e India,
respectivamente, con 1 mil 347
millones 600 mil habitantes y 1
mil 184 millones 100 mil
pobladores, respectivamente.
El IIASA considera a China como
un caso especial que aumentará
su población a 1 mil 600
millones antes de 2025, pero 25
años después la disminuirá
nuevamente a sus cifras
actuales, como resultado del
desarrollo y de sus políticas.
Científicos sociales insisten en
que se requieren sistemas de
distribución equitativos y
elevaciones de la productividad
como resultado del progreso, no
como consecuencia de prácticas
dañinas, riesgosas y
políticamente
desestabilizadoras.
Hoy la población mundial se
concentra mayormente en las
naciones más pobres, donde
también son elevadas las
carencias y más graves las
consecuencias de las crisis, por
el subdesarrollo y la
desequilibrada distribución de
las riquezas.
El Population Reference Bureau,
que estudia la demografía,
estima que este año la población
planetaria superará los 6 mil
866 millones y en 2015 casi
alcanzará los 7 mil 270
millones.
Las estadísticas revelan que el
crecimiento poblacional
continuará siendo explosivo en
las regiones más pobres, debido
a que, por ejemplo, sólo en el
norte de África pasará de 173 a
333 millones en este siglo.
En la llamada África negra o
subsahariana se incrementará
durante el mismo período de 611
millones a 1 mil 500, y en el
Oriente Medio de 172 a 413
millones.
Demógrafos estiman tendencias
similares para los países del
Pacífico pertenecientes a la
Organización para la Cooperación
y el Desarrollo Económico y para
la India, que alcanzará el
máximo de población a mediados
de siglo y luego también
retrocederá.
Aparejado se producirá
envejecimiento poblacional en
casi todas las regiones, ya que
la proporción de mayores de 60
años pasará del actual 10 por
ciento al 34 por ciento en 2100,
especialmente en el Este de
Europa, donde se elevará del 18
al 42 por ciento.
Entre tanto, los 16 países de la
Eurozona, con unos 330 millones
de habitantes, presentan el
Ingreso Nacional Bruto (INB) per
cápita más elevado del planeta,
ascendente a 33 mil 228 dólares
en 2006, y el crecimiento
demográfico más estable.
Mundialmente, el promedio de
estos ingresos era, en el mismo
año, de 8 mil 613 dólares,
apenas una cuarta parte del de
la zona euro, en aquel caso
reducidos por la pequeñez de
unos 100 países pobres.
El INB representa el valor de
los bienes y servicios
producidos por cada país durante
un período determinado
(generalmente un año) y divido
entre el número de habitantes,
mediante un método de paridad de
poder adquisitivo per cápita.
El de Estados Unidos fue
entonces de 46 mil 970 dólares,
un país con 306 millones de
habitantes y una perspectiva de
crecimiento poblacional, según
la Oficina del Censo, de 571
millones para 2100.
El más alto INB en el mundo es
de 39 mil 345 dólares y el más
bajo de 524, un abismo que se
revela creciente, en
correspondencia con la evolución
mundial.
Para Latinoamérica, la
expectativa de crecimiento
poblacional es que el número de
habitantes se eleve de los cerca
de 550 millones actuales a 708
millones en 2025; a 840 en 2050,
a 904 en 2075; y a 933 en 2100,
cuando casi se duplicará.
También el envejecimiento
poblacional, según estadísticas
de la Comisión Económica para
América Latina (Cepal), será
considerable en esta región,
debido a que la cantidad de
habitantes con 60 años o más
pasará del 8.8 por ciento en el
año 2000 al 23.6 por ciento en
el 2050, un ascenso equivalente
a 171 millones de personas.
En el mismo período, el número
de jóvenes se reducirá en 17 por
ciento, de modo que para 2050,
la población adulta superará en
30 por ciento a la joven, cuando
América Latina esté habitada por
840 millones.
La Cepal considera que "el
envejecimiento de la población
es el principal fenómeno
demográfico de la época en la
región", por lo que resulta
"importante reflexionar e
incluir la perspectiva
demográfica en la planificación
del desarrollo y las políticas
públicas".
Cuba equiparará en 2010 el
número de mayores de 60 al de
menores de 15 años, para ser el
país más envejecido de la
región, condición que mantendrá
en 2050, con cuatro adultos
mayores por cada niño.
Contrariamente, en 2009, unos 1
mil niños morían cada semana en
Malí por causas relacionadas con
la desnutrición.
Por otro lado, cuando se estima
que en 2075 la población mundial
ascienda a 9 mil millones, casi
la mitad será mayor de 60 años.
De ahí que entre los
especialistas se produzca alarma
por la contradicción que se
refleja entre demografía y
economía, ambas polarizadas y
aparentemente contradictorias,
aunque las políticas adecuadas
las podrían equilibrar.
Mientras en Occidente el
crecimiento poblacional es
negativo en muchos países, en el
Tercer Mundo seguirá siendo
explosivo y dará lugar a graves
problemas migratorios, debido a
la presión demográfica.
De ahí el reclamo a encontrar
fórmulas económicas,
demográficas y políticas que
establezcan el equilibrio, en un
siglo que se pronostica como de
crisis en perspectiva.
Fuente: Prensa Latina
http://listas2.cult.cu/sympa/info/entorno
Cubarte, 2008.
Gentileza:: Pica
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