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Ponen a prueba con éxito el
prototipo mejorado de un reactor
de fusión nuclear
Comenzado en el año 1998, el
reactor LDX usa una
configuración única donde su
electroimán principal es
suspendido, o mantenido
levitando, por otro electroimán
desde arriba. El sistema se
empezó a probar en el 2004 en un
"modo sostenido" de
funcionamiento, donde el
electroimán se mantuvo en su
lugar por medio de una
estructura de apoyo, que causaba
pérdidas significativas al
plasma (un gas caliente y
eléctricamente cargado) donde
tiene lugar la fusión.
El LDX logró por primera vez
operar con su sistema de
levitación plenamente activo en
el pasado mes de noviembre. Una
segunda ronda de pruebas se
realizó del 21 al 22 de marzo
del actual año, obteniéndose una
mejor capacidad de medición, e
incluyó experimentos que
clarificaron los resultados
anteriores. Estos experimentos y
el estudio de sus datos
demuestran una mejora sustancial
en el confinamiento del plasma,
un progreso significativo hacia
la meta de producir una reacción
de fusión nuclear.
La fusión nuclear, el proceso
que proporciona su energía al
Sol, se produce cuando dos
átomos se fusionan, creando un
elemento diferente (típicamente
el helio) y liberando energía.
Estas reacciones sólo pueden
generarse a temperaturas y
presiones sumamente altas. Como
el material está demasiado
caliente para ser contenido por
cualquier otro, los reactores de
fusión operan manteniendo en su
lugar los gases cargados
eléctricamente (el denominado
plasma) por medio de fuertes
campos magnéticos que les
impiden tocar las paredes del
dispositivo.
El reactor LDX reproduce las
condiciones necesarias para la
fusión imitando el tipo de campo
magnético que rodea a la Tierra
y a Júpiter. El proyecto
conjunto del MIT y de la
Universidad de Columbia consta,
entre otros elementos, de un
electroimán superconductor, a
muy baja temperatura,
aproximadamente del tamaño y la
forma de un gran neumático para
camiones. Cuando el reactor está
en funcionamiento, este
electroimán de media tonelada se
hace levitar dentro de una gran
cámara al vacío utilizando otro
gran electroimán ubicado sobre
la cámara.
Mantener el electroimán
levitando a la altura correcta
requiere de un sistema de
realimentación que monitoriza
constantemente su posición,
utilizando ocho haces láser, y
hace en consecuencia los ajustes
pertinentes en el sistema de
energía del electroimán.
La ventaja del sistema de
levitación es que no requiere de
ninguna estructura interior de
apoyo que interferiría con las
líneas del campo magnético que
rodean al electroimán en forma
de rosquilla. Eso permite que el
plasma dentro del reactor fluya
a lo largo de las líneas del
campo magnético sin tropezar con
ningún obstáculo que lo
interrumpiría, y por tanto
detendría el proceso de fusión.
Además de proporcionar datos que
podrían llevar algún día a un
reactor de fusión práctico, el
dispositivo experimental podría
proporcionar importantes
conocimientos sobre cómo actúan
los campos magnéticos
planetarios, una cuestión que
aún resulta desconocida en
muchos puntos. Así que el
experimento es de gran interés
tanto para los físicos
planetarios como para quienes
trabajan en el desarrollo de
reactores de fusión nuclear.
http://www.solociencia.com/ingenieria/08051302.htm
Gentileza:
www.solociencia.com
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