"Yepeto:
dos generaciones, un mismo
sentimiento"

Por
Susana Weingast
Teatro América de Miamig
La obra original fue escrita y
estrenada en Buenos Aires en
1987debido a su éxito permaneció
cinco años en cartel. Cuenta su
autor, el escritor argentino
Roberto “Tito” Cossa, que la
historia surgió de sus propias
vivencias compartidas con sus
alumnos de dramaturgia. quien
tras su experiencia sintió la
necesidad de escribir acerca de
la relación entre el hombre
maduro y el hombre joven.
Se han presentado en diferentes
versiones teatrales en varios
países y una versión
cinematográfica realizada en la
Argentina en el año 1999 bajo la
dirección de Eduardo Calcagno
con los actores Ulises Dumont y
Nicolás Cabré y contando con el
propio Roberto Cossa como
coguionista
En Miami, “Yepeto, dos
generaciones, un mismo
sentimiento” se presenta en el
Teatro América de Miami en una
versión dirigida por Eloy Ganuza.
Es la historia de un profesor
(Orlando Casín) enamorado de su
alumna, la hermosa Cecilia, y la
relación que establece con el
novio de ésta (Juan Vidal)
quien, cegado por los celos, se
enfrenta a él disputándose el
amor de la misma mujer.
Cecilia no aparece en escena en
esta versión, quien es el hilo
conductor de las conversaciones
de profesor y alumno sobre temas
como la complejidad femenina,
los sentimientos y el proceso de
creación artística.
* Juan
Vidal, el alumno, comenzó su
carrera en su natal República
Dominicana, primero como modelo
y más adelante como actor, a
partir del momento en que se
radicó en México para estudiar
en el Centro de Capacitación
actoral de Televisa. Ha
participado en numerosas
telenovelas, obras de teatro y
películas.
La escenografìa está marcada por
dos espacios representativos y
es apoyada por la iluminación,
con luces muy bien utilizadas
que van marcando las diversas
visitas.
La utilería se centra en la
utilización de vasos y botellas
y botellas de diferentes
colores. Quizás se haya abusado
en el uso de los mismos, ya que
estos elementos tantas veces
aferrados a las manos de los
actores se convierten en una
continuidad sin fin en cada
escena. Y en algún momento hasta
distraen la atención del
espectador.
La escena del desnudo está
interpretada de manera artística
y demuestra los dones naturales
del actor sin ofender en ningún
momento a los espectadores, pero
quizás el público debido a que
no está acostumbrado a este tipo
de escenas fija la atención en
el cuerpo desatendiendo el
diálogo sin comprender la
metáfora comparativa que quiere
hacer el profesor.
En Yepeto, Roberto Cossa nos
muestra su interés acerca de las
relaciones humanas
enfrentándonos a un triángulo
amoroso y a un enfrentamiento
entre la realidad y la poesía
como fondo de un montaje que
enfrenta juventud y madurez.
Susana Weingast
sweingast@gmail.com |