"Regreso
a casa, De Nelly Fernández
Tiscornia - Teatro América,
Miami - USA
Por Vilma E. Muises
Regreso a Casa - La identidad de
un país
En el Teatro América se estrenó
el jueves 15 de mayo, la obra
"Regreso a Casa" dirigida y
adaptada por Eloy Ganuza. La
producción general está bajo el
mando del argentino Javier
Faroni, muy reconocido en su
país. Instalado en Miami, está
cumpliendo la meta propuesta:
promover en el público hispano
la costumbre de "ir al teatro en
español" según sus propias
palabras
Regreso a Casa es una versión de
la tan famosa obra argentina,
escrita por Nelly Fernández
Tiscornia, Made in Lanús (1986);
llevada también al cine con el
nombre de Made in Argentina.
Ubicada en La Habana actual, dos
parejas son los personajes: El
Negro y la Yoly, que quedaron en
el país; por otro lado, Osvaldo
y Mabel (hermana del Negro)
quienes emigraron para
Filadelfia y regresan a visitar
la familia después de 10 años.
El ambiente nostálgico y de los
recuerdos invade a cada uno de
distinta forma. El Negro y Yoly
se presentan alegres,
dicharacheros, logran comicidad
a pesar de vivir precariamente,
el día a día, en una casa
deteriorada por el tiempo y la
falta de recursos.
Los visitantes, Osvaldo y Mabel,
se ven bien vestidos y con la
calma de las personas sin apuros
económicos. No obstante, los
cuatro llevan su propia
procesión. Hay momentos muy
emotivos, donde cada uno de los
personajes elabora su defensa
ante la disyuntiva de dejar o no
el país o si fue la mejor
elección.
Frente a un público en su
mayoría de inmigrantes, es
imposible evitar preguntarse ¿es
correcto haber emigrado o
tendrían que haberse quedado en
el país que los vio nacer,
peleando el día a día, hombro
con hombro? Cada pueblo vive sus
propias circunstancias, pero no
se puede cerrar los ojos ante la
realidad.
Esta obra es la identidad de
cualquier nación que pase o haya
pasado por gobiernos indignos o
situaciones peligrosas que
escapan al control de los
dirigentes.
Muy buena interpretación de Ana
Lidia Méndez y Ernesto Tapia en
los papeles de Yoly y El Negro,
a pesar de estar algo
sobreactuada la primera escena.
El monólogo de Yoly a través de
la actriz Ana Lidia Méndez,
sacude y emociona; considero que
es la parte más sobrecogedora de
la obra. Tapia, como El Negro,
logra comicidad en ciertos
momentos y violencia en otros;
da la imagen dual del que quiere
un cambio y no puede romper con
sus raíces.
Susana Pérez nos sorprende con
una Mabel aparentemente fría e
indiferente que va creciendo con
el desarrollo de la obra,
mostrando al espectador sus
verdaderos sentimientos;
excelente actuación al igual que
la de Gerardo Riverón como
Osvaldo. Este multifacético
actor, engrandece el personaje
con su interpretación moderada
pero fuerte a la vez y con
firmeza en los momentos que se
necesita.
El lenguaje utilizado por cada
uno de los actores es el
adecuado a las circunstancias y
a su personalidad.
La escenografía, a cargo de
Michael Hernández, consta de un
único ambiente deteriorado: la
cocina y antecocina. Acertado y
con muy buen efecto el uso de la
iluminación a cargo de Angel
Blanquez y Amaury. Las distintas
escenas se separan petrificando
con luz azul haciendo las veces
de cámara lenta.
El director, Eloy Ganuza, además
de haber sido actor, cuenta con
una amplia experiencia acumulada
en los escenarios de Cuba y
México, donde incluso dirigió
telenovelas para Televisa y
Televisión Azteca.
.
Los fantasmas de aquello que no
se olvida son los que
revalorizan la identidad de un
pueblo, impulsando el cambio
sobre los escombros.
Vilma E. Muises
vilmamuises@yahoo.com
Teatro America
2833 NW 7St. Miami, Fl. 33125.
Reserve hoy: 305 642 1300
Fotos cedida por Teatro América,
Ewin Pérez responsable de medios |