"El día
más feliz de nuestra vida"
Por Vilma E. Muises
Alquibla Teatro - Murcia, España
Siguiendo con el programa
ofrecido por el XXIII Festival
Internacional de Teatro Hispano
en Miami, tan hábilmente
dirigido y producido por el
señor Mario Ernesto Sánchez y
sus colaboradores, se
presentó
la tercer obra seleccionada para
este importante evento "El Día
Más Feliz de Nuestras Vidas", de
la escritora Laila Ripoll,
presentado por el grupo murciano
de España, Alquibla Teatro y
dirigida por Antonio Saura.
Ripoll es una de las escritoras
más representativa de la comedia
contemporánea española.
Si bien es calificada como
humorista, no deja de tener su
trasfondo dramático y a veces
cruel señalando en forma ligera
lo más perverso del ser humano y
de la sociedad misma.
En "El Día Más Feliz de Nuestra
Vida", muestra dos etapas
determinantes en la sociedad
española, el franquismo por un
lado, y los años 80 como
testimonio de los extremos y
desenfados que se viven después
de una represión de 36 años.
La obra no sigue una historia
lineal, por el contrario,
inteligentemente la autora
presenta en la primera escena la
noche anterior al matrimonio de
dos de las trillizas
protagónicas: Amelia y Mariajose;
y la llegada de la tercera:
Conchi.
En los extremos se encuentran la
muy liberada y desenfadada
Conchi, que se ha alejado de la
familia y vive sola en Madrid y
la muy conservadora Amelia, que
vive aún en la casa paterna al
igual que su hermana menor
Marijose, para quien solo
interesa casarse y no quedar a
"vestir santos" como
popularmente se dice, sin mediar
sentimientos de por medio.
En el centro está Marijose, ni
tan liberada ni tan mojigata,
lamentablemente enamorada de
otro hombre y teniendo que
aceptar un matrimonio no
deseado.
La ignorancia sobre temas tan
vitales como relaciones íntimas,
sexología y amor es una
muestra clara de la
desinformación sobre lo que se
consideraba "prohibido"
Esta primera parte, deja un
final abierto a la
interpretación del espectador
que puede asumir a Marijose
volando hacia la libertad o
seguir encadenada trágicamente.
La segunda escena nos lleva a la
época de Franco (década de los
'60) cuando las trillizas tienen
8 años y es la noche anterior a
la Primera Comunión. Todas las
falsas enseñanzas, los miedos y
temores inculcados por una
religión austera y cruel, sin
piedad hacia la inocencia y
abusando de la misma, hacen de
esta representación un cuadro
explícitamente exagerado, pero
real, sobre el concepto de
pecado hasta llegar a la
crueldad y el sacrificio.
Excelente concepción de lo que
es llevar a escena un mensaje
claro y contundente sobre la
moral, los miedos y los
extremos, con cierto humor negro
y sin medias tintas.
Las actrices, Esperanza Clares,
dramaturga, actriz y directora
de producción de Alquimia
Teatro, es Conchi, con extensa
trayectoria escénica, perfecto
manejo de la voz y dominio del
escenario. Lola Martínez es
Amelia, la hermana mayor en el
papel de cumplidora de las leyes
y preceptos impuestos
por la sociedad; resignada y muy
creíble en su seriedad y
postura. Susi Espín, Marijose,
tal vez se la ve en un principio
menos madura en escena, con
un papel difícil lleno de
incógnitas, miedos e
inseguridades que, a pesar de
todo, lleva a buen puerto.
Magnífica la transformación de
las tres mujeres en niñas, en la
misma habitación con un profundo
cambio en la voz y en la
expresión corporal que hablan de
la excelente adaptación al papel
y la muy buena dirección.
La escenografía de Adrián Liza,
es la misma en las dos escenas,
una cama grande en el centro con
sus mesitas de noche y el
perchero donde cuelgan los
trajes, de casamiento en el
primer acto y de comunión en el
segundo. Sobria y muy acertada.
Lo mismo con respecto al
vestuario de Encarnación López
Molina. Operador de sonido: Alex
Jiménez y de música Mateo
Nicolás.
En cuanto al director, Antonio
Saura, fundador junto a
Esperanza Clares de Alquibla
Teatro, muestra su experiencia
en el manejo de los personajes,
conservando el equilibrio entre
las tres mujeres-niñas, llegando
al extremo en algunas
situaciones, precisamente para
poder marcar con sagacidad su
dominio de la situación sin
permitirse caer en lo grotesco.
Un racconto costumbrista,
sabroso, extremo, de dos épocas
que marcaron el antes y el
después de una tiranía.
Vilma E. Muises
www.radiomiami.us
vilmamuises@yahoo.com
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