"Los
Padres Terribles"
Por
Susana Weingast

Con la dirección de Alejandra
Ciulanti y traducción de Ignacio
Apolo, esta versión de "Los
Padres Terribles" de Jean
Cocteau, se presenta en el
Teatro El Cubo, en Buenos Aires
en el barrio porteño del Abasto.
En 1938 Jean Cocteau escribió
Los Padres Terribles para su
amante de entonces Jean Marais,
durante una prolongada sesión de
opio de ocho días.
El tratamiento irreverente de un
tema taboo como el amor obsesivo
entre una madre y su hijo,
tomando las convenciones y
cliches del vaudeville
(infidelidad, adulterio,
confusión de identidades) para
crear una farsa feroz e
hilarante, produjo la inmediata
reacción del Consejo Municipal
de París que procedió a
cancelarla por inmoral
inmediatamente después de su
estreno, ese mismo año.
En 1995 la pieza pasó con
rotundo éxito de público y
crítica por los escenarios de
Londres y Broadway, con un
elenco integrado por Kathleen
Turner, Eileen Atkins y un
entonces desconocido Jude Law.
Los Padres Terribles es una
comedia negra, salvaje e
impredecible que retrata un
mundo donde los adultos son como
niños cometiendo terribles
crímenes.
La obra sacude, divierte,
deleita y desorienta, contando
la historia de una familia
disfuncional que se retuerce en
la agonía de la pasión orientada
hacia las personas equivocadas.
Ivonne, la madre, ( Mirta
Busnelli ) se siente joven con
el amor de su hijo Nahuel (Pérez
Biscayart), Georges es el padre
y esposo (Luís Machin), Leonie
es su hermana y quien realmente
lo amaba (Noemí Frenkel) es la
tía, ahora convertida en una
amargada solterona y Madeleine,
(María Alche) es la amante del
padre y la mujer de quien Nahuel
está enamorado.
Cocteau planteó cada personaje
desde lo grotesco; graciosos y
burlones, pero tenebrosos; se
manejan con la intriga, son
obsesivos y posesivos respecto
de los demás. En el transcurso
de la obra, todo se transforma
en una amarga comedia negra de
enredos, magníficamente dirigida
e interpretada.
En general todas las escenas
están compuestas con maestría,
la final en especial, ya que
parece un impecable cuadro,
cuidadosamente pintado y
elaborado con el máximo de
detallismo |