|
Contrainsurgencia y golpismo
Stella
Callóni (Argentina)
Trasmitido por MICHEL COLLON - 1
de Mayo 2008
En los próximos días Bolivia
estará viviendo el intento de un
"golpe suave" o "golpe fuerte",
si sus inspiradores necesitan
una acción superior en el
esquema contrainsurgente que
Estados Unidos ha venido
aplicando cotidianamente sobre
el gobierno de Evo Morales, con
el apoyo de la poderosa derecha
fascista de ese país.
El prefecto de Santa Cruz,
Bolivia, Rubén Costa realizará
un referéndum por autonomía, lo
que es ilegal e
inconstitucional, lo que ha
puesto a ese país y a América
Latina en uno de sus momentos
más peligrosos y amenazantes.
En ese escenario, se está
jugando la única posibilidad que
ha tenido el pueblo
boliviano-mayoritariamente
indígena- para salir de siglos
de dominación, terror,
discriminación, pobreza,
abandono y recuperar sus
derechos y su dignidad. Pero
también se juega el futuro de
América Latina en su conjunto,
en un tiempo nuevo donde se
advierte que "sí se puede"
desafiar los mandatos de la
dictadura mundial.
El 26 de abril pasado la
Organización de Estados
Americanos (OEA) convocó a una
sesión extraordinaria en
Washington, donde se reconoció
en forma unánime que existe una
institucionalidad democrática en
Bolivia, y se reclamaron
diálogos a los prefectos de la
Media Luna (Santa Cruz, Pando,
Tarija y Beni ) que no escuchan
voces, leyes ni constituciones.
Pero ésto, debe convertirse en
una acción concreta contra todo
golpismo.
El canciller boliviano, David
Choquehuanca, planteó
abiertamente las amenazas sobre
su país, que persisten desde la
llegada de Evo Morales al
gobierno, quien asumió en enero
de 2006.
La acción de Estados Unidos, que
maneja todos los hilos de la
guerra sucia y la
desestabilización, es
permanente, sin tregua. Esto se
agravó aún más con el envío a
ese país del embajador Philip
Goldberg, un reconocido atizador
de fuegos para separatismos y
guerras fraticidas. Tenía el
terreno abonado por su antecesor
el ex embajador David.N.Greenlee,
cuya historia en dos períodos en
Bolivia es un tratado de
injerencias, impunidades y
crímenes.
Goldberg reconocido como un
experto en agudizar conflictos
étnicos o raciales y por su
intervención y experiencia en
las luchas étnicas desde Bosnia
hasta después de la separación
de la ex Yugoslavia, iba a ser
clave para Bolivia. Nadie dudó
de que su mano estaría detrás
del intenso proceso separatista
de Santa Cruz de la Sierra,
escenario propicio para los
planes de su gobierno,
exacerbando los elementos de
racismos y odios contra la
población indígena, el
esclavismo que impera y que
fueron la base de las dictaduras
y las imposiciones neoliberales,
finalmente derrotadas por el
pueblo boliviano en una lucha
heroica en los últimos años.
En el pasado diplomático del
embajador figuran sus asesorías
en el departamento de Estado,
entre ellas en el caso Haití y
otras y su paso por Sudáfrica,
Colombia, y Paraguay. Después de
ser Ministro Consejero de la
Embajada en Santiago de Chile
del 2001 al 2004, Goldberg fue
otra vez a los Balcanes al
frente de la misión en Kosovo,
donde trabajó para la separación
de los Estados de Serbia y
Montenegro hasta 2006.
Cuando llegó a Bolivia, en Santa
Cruz los empresarios croatas
allí afincados ( sus amigos) ya
tenían conformado el movimiento
"Nación Camba", uno de cuyos
principales dirigentes- con
lazos empresariales en Chile y
otros países- Branco Marinkovic,
terminó dirigiendo el Comité
Cívico del lugar, el mayor
promotor de la
desestabilización, con fuerte
influencia en el resto de la
Media Luna donde se concentran
las mayores riquezas del país.
Que el terreno estaba bien
abonado al interior de Bolivia y
sus alrededores lo indican las
denuncias previas a la asunción
de Morales.
Ya a mediados de 2004 la agencia
de noticias Bolpress denunció
que ante la perspectiva del
triunfo de Morales, funcionarios
de la embajada estadunidense en
La Paz advirtieron a miembros de
las Fuerzas Armadas y civiles
bolivianos que Washington veía
como "una amenaza a su
seguridad" la posible llegada al
gobierno de Bolivia de "un
populismo radical», que podía
violentar Sudamérica, y
especialmente a la Región
Andina.
También se aseguró que esto
podría dar lugar a una
intervención «por invitación»,
como lo advirtió el entonces
director de la institución
Seguridad y Democracia, Juan
Ramón Quintana, quien sostuvo
que podría suceder una
"intervención, mediada por el
manto de las Naciones Unidas y
la OEA en el escenario
boliviano».
Otro signo externo amenazante
fue la imposición de la
inmunidad absoluta para las
tropas de Estados Unidos a
mediados de mayo de 2005, en
Paraguay.
Esas tropas estuvieron
trasegando en maniobras por las
fronteras de Paraguay, donde
están ubicados- como una red-
los cuarteles militares de ese
país, en los mismos momentos en
que Evo Morales llevaba adelante
sus fuertes medidas, anunciadas
en el programa de gobierno.
Las fuerzas especiales de
Estados Unidos se desplazan en
la frontera común con Paraguay
en maniobras disimuladas en
supuesta "Acción Cívica", que es
una vieja táctica
contrainsurgente para asegurar
el control de poblaciones,
mientras se va dejando una
inquietante infraestructura.
El trazado en Paraguay está
listo para cualquier aventura
militar en la zona, con los
llamados "Emplazamientos
Operativos Adelantados" (EOA) en
lugares geopolíticamente claves,
entre los que se incluye una
enorme pista de más de tres mil
800 metros de largo en el
cuartel militar paraguayo de
Mariscal Estigarribia.
Esta pista fue construida por
Estados Unidos desde la época
del dictador Alfredo Stroessner
(1954-1989) y modernizada en los
últimos tiempos, asegurando la
posibilidad de que en ese lugar
estratégico -a sólo 250 Km de la
frontera con Bolivia- puedan
aterrizar los más grandes
aviones de transporte con
tropas, equipos de todo tipo y
armamentos de guerra.
En agosto de 2005 el experto
brasileño en geopolítica Leonel
Almeida Mello, advertía que no
podía descartarse que "ese
'cerco' ( la presencia militar
en Paraguay) sea una señal para
hacer notar a Brasil que Estados
Unidos no comparte su estrategia
de liderar y fomentar la
cohesión sudamericana incluyendo
a líderes como Hugo Chávez o
dialogando con Evo Morales".
De acuerdo a su hipótesis "al
establecerse en Paraguay el
Pentágono piensa más en el
imprevisible cuadro que hoy
presenta Bolivia que es el
centro del territorio
sudamericano, el centro del
equilibro del poder del
subcontinente, hace fronteras
con Brasil, Argentina, Chile y
Perú. Cualquier conflicto en
Bolivia amenaza a América Latina
(...). Por eso creo que las
denuncias de Rumsfeld (Donald)
sobre infiltración chavista en
Bolivia sólo consiguen inflamar
más la situación. Es una lógica
de guerra".
Se refería a declaraciones del
ex secretario de Defensa de
Estados Unidos, Donald Rumsfeld,
en una gira por la región,
cuando denunció la "penetración
venezolana y cubana" en Bolivia
y sostuvo que el entonces
candidato Evo Morales "seguía
instrucciones de los gobiernos
de Venezuela y Cuba" y por lo
tanto quedaba en la "la lista
negra" regional.
Para Goldberg tampoco era
difícil "azuzar" las tensiones
sociales agudizadas porque la
oligarquía medieval boliviana
vivía como una afrenta, que un
indígena llegara al gobierno y
se negaban a aceptar que no
habían sido suficientes los más
de 500 años de dominación para
acabar con aquella presencia de
profundas raigambres culturales
propias y no contaminadas.
La influencia de los dirigentes
de la "Nación Camba" (la Media
Luna) se extendió y encendió
fuegos, también en Cochabamba,
donde la acción popular hizo
fracasar los intentos de Manfred
Reyes Villas, quien ilegalmente
intentó forzar un referéndum
autonómico para unir Cochabamba
con Santa Cruz.
Este ex capitán ligado a las
dictaduras de Hugo Bánzer y
García Meza, promovió la
organización de grupos de
jóvenes fascistas al estilo
santacruceño y se produjeron
trágicos incidentes con muertos
y heridos, para terminar
"refugiado" en Santa Cruz
ayudado por Goldberg y la CIA.
El 24 de noviembre de 2006 Erbol-Agencias
denunció que un grupo de
empresarios y terratenientes de
Santa Cruz envió una comisión a
España para contratar
mercenarios que tienen varias
agencias en ese país.
Esto fue confirmado por
investigaciones de El
Confidencial Digital, página de
Internet, mediante entrevistas a
las propias empresas de
mercenarios en España que fueron
contactados por dos emisarios
enviados por empresarios y
terratenientes de Santa Cruz
para desarrollar una "opción de
fuerza" en Bolivia.
El Confidencial documentó por lo
menos tres reuniones de los
directivos de una firma de
seguridad con los clientes
'golpistas'. Según esos datos se
disponía entonces de 650
combatientes, "antiguos miembros
de unidades de élite, que están
repartidos en zonas limítrofes a
Bolivia".
Se dijo también que "las
hipótesis más atendibles sobre
la identidad de los promotores
de esa iniciativa conduce a
Industriales y terratenientes
que actuarían con el apoyo de
algunos políticos de los
departamentos de Santa Cruz,
Beni y Pando". Quedaron al
desnudo los entretelones de
encuentros de los líderes
golpistas de Bolivia con el
Partido Popular de España para
apoyar la "guerra sucia".
También hubo serias denuncias
con datos concretos sobre la
participación de la Agencia de
Estados Unidos para Desarrollo
Internacional (Usaid) y la
National Endowment Foundation (NED),
según datos de los servicios de
inteligencia del Estado
Boliviano y de otros analistas,
en los planes golpistas lo que
significó el reparto de millones
de dólares a organizaciones de
todo tipo, incluyendo
estudiantiles, periodistas,
partidos políticos,
intelectuales, empresarios y
otros, con objetivos precisos
para hacer fracasar la Asamblea
Constituyente, utilizando
incluso fuerzas de choque,
propiciar enfrentamientos,
movimientos por las autonomías,
paros "cívicos", movilizaciones
permanentes en las siete
regiones del país, "violencia
callejera" y otros hasta llevar
al derrocamiento del gobierno.
Esto es notable en la mayoría de
los medios de comunicación
masiva, activos protagonistas de
las nuevas contrainsurgencias,
que impulsan un enfrentamiento
interno y una intervención
externa.
El año 2007 fue muy difícil e
incluso se produjeron los
atentados dinamiteros contra el
consulado de Venezuela y una
residencia de médicos cubanos en
Santa Cruz o el intento de
atacar a un avión venezolano en
el aeropuerto de esa ciudad,
entre otros graves hechos a los
que se sumaron otros atentados
realizados por una pareja de
estadunidenses y la detención de
una funcionaria de Estados
Unidos, que traía desde su país,
nada menos que cajas de
municiones para su "sede"
diplomática, según dijeron sus
jefes.
Ahora estamos en el escenario
más cercano a aquellas
denuncias, y de lo sucedido con
los paros empresariales, huelgas
de transporte y acciones que
reproducían lo actuado contra el
gobierno de la Unidad Popular
del presidente Salvador Allende
en Chile antes del golpe
decidido por Estados Unidos y
ejecutado por el ex dictador
Augusto Pinochet, en septiembre
de 1973.
El año pasado el presidente
Morales denunció las
conspiraciones de Estados Unidos
y la oligarquía de su país
contra su gobierno, durante la
XVII Cumbre Iberoamericana de
Santiago de Chile y exhibió ante
los presidentes y jefes de
Estado fotografías que mostraban
al embajador Goldberg sonriendo
en una foto junto a un "mafioso"
y mercenario paramilitar
colombiano Jhon Jairo Vanegas y
el presidente de la Cámara de
Industria y Comercio de Santa
Cruz (Cainco), Gabriel Dabdoub.
También se denunció el apoyo a
esta conspiración de fascistas
españoles y otros europeos, bajo
el impulso muy evidente del ex
presidente José María Aznar.
El paro del autotransporte de
Federaciones afiliadas a la
Confederación Nacional de
Choferes de Bolivia, a fin de
2007, con apoyo empresarial de
Santa Cruz, fue uno de los
fuertes intentos tanto como la
llamada "rebelión" de los
productores del campo en estos
últimos meses que también
intentaron parar el país,
desabastecer y crear condiciones
para el caos y el golpe.
Esto sólo es una síntesis de
todas las acciones que el
gobierno y el pueblo de Bolivia
resistieron en estos dos últimos
años destinadas a crear un
conflicto que podría culminar en
un golpe e inclusive en una
intervención para la que se han
creado las condiciones.
Golpear a Bolivia es crucial
para el gobierno de George
W.Bush, cuando es visible su
derrota en Irak, después de
cinco años de sembrar el terror
(más de un millón de muertos) en
ese país y cuando la situación
económica en Estados Unidos es
de extrema gravedad en un año
eleccionario.
Por eso acentúa todos los
conflictos como el que
Washington creó entre Ecuador y
Colombia. Ahora se agrega otro
factor que es el triunfo del
ex-obispo Fernando Lugo en
Paraguay, un país que Estados
Unidos ha considerado siempre
como un territorio propio.
Es América Latina, a través de
sus gobiernos y sus pueblos, la
que deberá actuar e imponer a
organizaciones como la OEA, la
defensa del gobierno de Bolivia,
elegido por el pueblo de ese
país en un hecho histórico.
Bolivia nos necesita a todos
unidos, más allá de
miserabilidades políticas o
confusiones mediáticas.
Gentileza::
Michel Collon
[michel.collon@skynet.be]
paginadigital |