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El salario mínimo de 150
gourdes es inaceptable y,
además, ilegal
Batay
Ouvriye
(Haití).- El
Ministerio de Asuntos Sociales
acaba de dar a conocer su
posición respecto al salario
mínimo. El monto sería de 150.00
gourdes / día (3.95 $US / día).
Dicen que, dado el hecho de que
no se llegó a un acuerdo en el
seno de la comisión tripartita,
se trata de una "mediación"
entre las propuestas de las
distintas entidades. Ésta
"mediación" del Estado,
supuestamente sintética, debería
ahora llevarse al parlamento
para ser debatida y luego
votada, con o sin modificación.
Ciertamente, estamos lejos de
los 5 a 10 por ciento [de 70.00
gourdes (1.85 $US) ahora, a 73.5
(1.95 $US) a 77 gourdes (2.00
$US)] que, en contra de toda
lógica y sin la más mínima
decencia, había propuesto el
representante de la burguesía.
Pero también muy lejos de un
cálculo justo y preciso: la
decisión sobre el ajuste del
salario mínimo no puede ser un
asunto de "mediación". Bastaría
que el representante obrero
presentase una propuesta de
2,000.00 (dos mil) gourdes, por
ejemplo, para que la supuesta
"mediación" se aproximase, según
esta lógica, a los 1,000.00
(mil) gourdes! Sería inútil
insistir para comprender
instantáneamente lo ridículo de
tal concepción, si no es que,
detrás de esta "concepción", no
se escondiese una posición de
clase. De hecho: reducir el
ajuste salarial y, cada vez,
volver dentro de cinco a diez
años (¡!) con el mismo
mecanismo, significa, en claro,
legalizar la sobre explotación.
El artículo 137 del Código del
Trabajo (que citamos sin cesar,
precisamente porque está siempre
pisoteado) estipula claramente
que un ajuste del salario mínimo
debe ser efectuado cada vez que
la inflación sobrepasa los diez
por ciento, dentro de un año
fiscal. En un supuesto "Estado
de derecho" ¡no hay que hablar
más! Entonces, solamente, se
discutiría de un "aumento", si
necesario.
Y, a propósito, en Batay Ouvriye,
hemos calculado que la extensión
de la ciudad (lo cual pide más
transporte), las nuevas
necesidades de los trabajadores
(debido precisamente a la
miseria y al abandono de los
gobiernos) y el hecho mismo de
no haberse nunca ajustado
adecuadamente el salario mínimo…
hace que, hoy en día, además del
ajuste legal obligatorio, se
tendría verdaderamente que
hablar ¡de un aumento! Nuestros
cálculos, entonces en el 2003,
se acercaban ¡a los 350.00 a
450.00 gourdes!
La fuerza de trabajo, en éste
sistema, es una mercancía como
cualquier otra. El 'salario' es
el precio a pagar para su
utilización. Él de cualquier
mercancía se basa principalmente
en los costos de producción y,
en el caso de la fuerza de
trabajo, de su reproducción. Es
decir: vivir.
Lo verdaderamente sorprendente
es que el ministerio mismo ha
efectuado estos cálculos. En un
documento bien presentado, han
sido entregado a la comisión
tripartita: "para discusión". Y
allí, el propio ministerio
reconoce, según sus propios
cálculos, que lo mínimo que hoy
en día necesita un trabajador
para vivir es … ¡300.00 gourdes!
¿A qué se debe entonces éste
cambio súbito? ¿Será que, al
contacto de esta burguesía – que
definitivamente contamina todo
lo que toca – habrá el ministro
"cedido"? O, más simplemente,
quería él …complacer a una de
las partes ? Naturalmente, en
detrimento de los trabajadores…
La Organización Internacional
del Trabajo (OIT) recomienda
para los trabajadores un salario
decente. Término que esta
institución (de la cual Haití es
firmante de los acuerdos)
precisa más adelante, con la
misma simple lógica: es lo que
necesita el trabajador para
vivir, él y su familia.
La postura del ministro de
Asuntos Sociales, además de ser
una de alta cobardía (o, mejor
dicho, de una desviación
interesada), pone simplemente en
claro que éste gobierno, en lo
que se refiere al proyecto de
explotación burgués, está
decidido ¡pasar por encima de
cualquier acuerdo firmado! Se
sitúa, pues, nacional como
internacionalmente, en el
terreno de la más completa
ilegalidad. Para un gobierno que
pretende querer construir el tan
declamado "Estado de derecho",
ésta última posición lo hunde
aún más en la incapacidad
crónica que hasta ahora ha
demostrado. Ayuda también además
a desenmascarar, si todavía
fuese necesario, su carácter
totalmente anti popular y
corrupto.
Declarada "la más repugnante"
por sus asociados empresarios
internacionales (en éste
'ambiente', ¡no es poco!), la
burguesía haitiana, más
específicamente aquella de las
maquiladoras (pues de esto se
trata), no quiere hasta ahora ir
más allá de los 77.00 gourdes ya
avanzados. Notemos que su
propuesta se para por encima de
la miseria más…repugnante (¡se
está comiendo tierra!) de los
trabajadores. Se tratará de dos
lógicas diferentes, opuestas e
históricamente antagónicas.
Varias tomas de posición (de
individuos como de
organizaciones) han demostrado a
que calle sin salida nos lleva
la orientación maquiladoras /
zonas francas / salario bajo,
que los más recientes dirigentes
nos han forzado tomar. Hoy,
enfrente, se para el muro final.
¡No hay solución en calles sin
salida!
Este gobierno ¿decidirá (a pesar
de su clara consciencia –
calculada – de las necesidades
mínimas de los trabajadores)
confirmar su actitud francamente
ilegal o, aún más, irá hasta
optar por ser un criminal en
masa? Pues sabemos todos que
entre el derecho de los
dominantes y él de los
desposeídos, la fuerza es la que
decide. Y la MINUSTAH está aquí
para asegurar este preciso
balance.
http://www.socialismo-o-barbarie.org
http://www.socialismo-o-barbarie.org/haiti/080413_b_elsalariominimo.htm
Gentileza::
Nueva_edición_Socialismo_o_Barbarie
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