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Una hegemonía cuestionada (II)
por
Fernando López D´Alesandro
Los efectos globales. El
nuevo papel de Brasil
Sin duda el BRIC está
aprovechando la crisis
norteamericana para afirmarse y
desconectarse de la hegemonía de
Estados Unidos y Brasil nos
importa especialmente.
Las primeras señales de los
últimos meses son promisorias y
pueden ser los primeros síntomas
de la desconexión y de la
emergencia de una potencia
regional lo que tendrá efectos
de largo plazo para todos
nosotros. Veamos los últimos
análisis y acontecimientos.
Llama la atención que América
Economía, una revista que no se
caracteriza por su
"izquierdismo", solo tenga loas
hacia Brasil y más aún, sostiene
que su economía está "blindada"
ante la crisis global que desató
Estados Unidos. De hecho, los
analistas apuestan a una
variación del PBI en torno al
4,5% a 5%, lo cual, sostiene, es
muy bueno para el historial
brasileño. Y las inversiones
siguen al alza y el Bovespa
(Bolsa de Valores de Sao Paulo,
Nota .del editor) mantiene la
expectativa de llegar a los
65.000 a 70.000 puntos para fin
de año mientras que las
multinacionales brasileñas
pasaron a la ofensiva en los
últimos dos años. Vale ya es la
segunda minera del mundo; la
siderúrgica Gerdau compró
Chaparral en Estados Unidos;
Embraer batió récord de ventas
con su nueva línea de aviones
ejecutivos, y el frigorífico JBS
Friboi pasó a ser el mayor
productor mundial de carnes al
comprar la estadounidense Swift.
Y a tal grado es la avanzada
frigorífica brasileña que el
senado de Estados Unidos pidió
que se revise "con cuidado" la
oferta del frigorífico JBS para
comprar los frigoríficos
Smithfield y Nacional Beef
Packing, pues de no andar con
pies de plomo el JBS se quedaría
con el mayor frigorífico
norteamericano, informa el Wall
Street Journal.
Y ni que hablar de los bancos.
Bradesco e Itaú, ya lideran en
todas las Américas (séptimo y
noveno según ranking de
Economática), llegando cerca de
íconos del capitalismo como
JPMorgan Chase, el quebrado
Citigroup y Goldman Sachs.
Debemos agregar, sintéticamente,
los éxitos de PETROBRAS,
transformada en una de las
empresas petroleras con mayores
reservas del mundo. Para tener
un breve panorama de que Brasil
es una potencia, un nuevo
jugador global en expansión,
asociado al BRIC y con una nueva
estrategia internacional y
regional, vale la pena detallar
algunos datos más:
Es la décima economía mundial.
Tienen más de 200 millones de
cabezas de ganado, 140 más que
la Argentina.
Hoy, el 40% del mercado de las
carnes en el mundo es manejado
por empresas brasileñas.
Era, veremos luego por qué, la
octava bolsa mundial por
volumen, que en los últimos 5
años creció el 1600 % y que en
el primer semestre de 2007
alcanzó el 10% de las emisiones
de acciones a nivel global.
Sus exportaciones ascienden a
137.000 millones de dólares, más
del doble que hace cuatro años.
En la década del 40, todo el PBI
de América Latina sumado,
incluido el de Brasil, era igual
al de la Argentina; hoy el de
Brasil es cuatro veces más
grande que el argentino.
Podría lograr en 2008 el "investment
grade", la calificación de las
principales evaluadoras de
riesgo del mundo y que establece
que no hay obstáculo alguno para
las inversiones, lo que lo
llevaría de cabeza a integrar la
OCDE.
Tiene un desarrollado programa
espacial, lo que le permite
posicionarse en un área donde
hasta ahora solo jugaban las
principales potencias.
Inevitables efectos políticos
Es fácil suponer que lo anterior
más la crisis de EE.UU tiene
inevitables efectos políticos,
que en los últimos meses se han
acelerado principalmente gracias
a la crisis entre Ecuador y
Colombia desatada el 1º de
marzo. Efectivamente, llama la
atención que dos días antes de
la invasión de Colombia sobre
territorio ecuatoriano, Brasil
haya anunciado su intención de
crear una unión militar
sudamericana, que cuenta con el
apoyo de Argentina, Chile,
Venezuela, Ecuador, Paraguay y
Uruguay, sin los yanquis, claro…
(1)
Cuando se comenzaba a concretar
el proyecto, la crisis
colombo-ecuatoriana precipitó un
escenario que fue muy bien
aprovechado. La OEA con la
presencia de EE.UU mostró una
vez más su inoperancia y Brasil
anunció que esta crisis la
resolverían los latinoamericanos
"solos". ¿Dónde? En la reunión
del Grupo de Río de Janeiro y
vale la pena tener en cuenta el
nombre. La reunión de Santo
Domingo contradijo claramente el
principio norteamericano de
extraterritorialidad, reafirmó
las soberanías, le puso un
límite a Colombia y a EE.UU y la
Casa Blanca nada pudo hacer.
No fue casual que se escucharan
voces muy claras llamando a
transformar al Grupo de Río en
una organización política
latinoamericana, sin europeos
como las cumbres iberoamericanas
y sin Estados Unidos ni Canadá,
como es la OEA. Por primera vez
en la historia reciente de
América Latina la crisis se
solucionó sin la intervención,
ni siquiera con la participación
de Washington y fue Brasil
claramente el gestor del
entramado diplomático que puso a
Uribe y a Estados Unidos entre
la espada y la pared. El éxito
fue total. Y a renglón seguido
Itamaratí (Ministerio de
Relaciones Exteriores de Brasil,
Nota del editor) retomó la
ofensiva, casi de manera
irrespetuosa.
El 21 de marzo el diario La
Jornada de México informaba que
la entrevista entre el Ministro
de Defensa brasileño Nelson
Jobim y el Secretario de Defensa
norteamericano Robert Gates
terminó de una forma histórica.
Jobim informó a Gates sobre la
iniciativa de defensa
sudamericana y cuando el
Secretario de Estado le preguntó
¿qué podemos hacer nosotros?,
Jobim respondió: "manténganse al
margen. Es algo que está
haciendo Sudamérica". Y para
peor, en una breve conferencia
de prensa precisó: "dejé muy
claro que la iniciativa es
nuestra" y que el objetivo
fundamental es que América del
Sur tenga un foro "para poder
hablar fuerte", pues "el
continente precisa pensar en
grande". Impensable pocos años
atrás.
Y luego, Lula dio lo que quizá
sea la bofetada simbólica más
grande.
El 27 de marzo Bush estaba muy
enojado con Lula, según lo supo
el presidente brasileño por boca
del Primer Ministro británico,
Gordon Brown. No era para menos,
un día antes Lula y Bush habían
conversado telefónicamente sobre
la crisis subprime y el
brasileño según sus propias
palabras, paternalmente
advirtió: "Yo le dije a Bush: el
problema es el siguiente hijo
mío, nosotros estuvimos 26 años
sin crecer. ¿Ahora vienes a
estorbarnos? Resuelve tu
crisis". Sin duda la insolente
superioridad del brasileño fue
inesperada y sorprendente para
el mandatario imperial, lo que
con el agregado de una casi
orden ofrecida en un tono
paternal, muestra a las claras
que hay cosas que están
cambiando en el mundo y tal vez
más rápido de lo que esperamos.
Y tanto es así que la región se
enfrentará a cambios radicales,
pues además de la conformación
de una unidad de defensa, el
comercio variará de moneda. El
18 de marzo Brasil y Argentina
decidieron reemplazar desde 1º
agosto el dólar en sus negocios
por sus propias unidades
monetarias, y ambos ministerios
de economía aclararon
sintéticamente que el uso del
dólar perjudica sus economías y
declararon que al usar la unidad
monetaria de sus países
disminuirán los gastos de los
intercambios comerciales de las
empresas. Brasil avanza en la
nueva hegemonía global
policéntrica aprovechando esta
peculiar coyuntura que le regala
la crisis norteamericana y pasa
a ocupar, además, un nuevo
espacio en el mundo financiero.
El 26 de marzo América Economía
anunció que las brasileñas
Bovespa Holding S.A y Bolsa de
Mercadorias & Futuros S.A.
confirmaron la integración de
sus actividades, con lo que se
crea la segunda mayor bolsa de
las Américas, cuyo nombre
provisorio es Nova Bolsa. Y un
dato más, la Nova Bolsa de São
Paulo será la tercera del mundo
detrás de las de Frankfurt y
Chicago.
Utilizando la crisis económica
yanqui y su efecto inmediato en
la pérdida de hegemonía, Brasil
avanzó además ganando espacio
comercial frente a un Estados
Unidos en franca caída.
Recordemos que la ronda de Doha
de 2004 en Cancún terminó sin
pena ni gloria y más grave aún,
con la retirada de los africanos
y de Brasil liderando el grupo
de los 22, poco dispuestos a
aceptar los chantajes de
Washington para que abrieran sus
economías sin contraparte. Hoy
parece que todo cambió.
Roberto Carvalho de Azevedo, el
negociador jefe de Brasil en la
OMC anunció el 25 de marzo a
Edición I, que el acuerdo ahora
"está al alcance de la mano"
debido al súbito cambio de
posición de Estados Unidos,
jaqueado económicamente por la
crisis subprime, oportunidad que
Brasil no desaprovechó. Según
Azevedo, "Los protagonistas
claves de la Ronda de Doha han
pasado de repetir sus posiciones
establecidas a buscar soluciones
activamente y acercar las
diferencias entre los miembros",
lo que Brasil sabrá aprovechar
muy bien.
Mientras tanto, del otro lado
del Atlántico, Sarkozy y Gordon
Brown acordaban la iniciativa de
reestructurar el Consejo de
Seguridad de la ONU, habilitando
el ingreso de Alemania, Japón,
India, un representante africano
y Brasil. "Nuestro miembro del
BRIC", Brasil, es un claro e
inevitable jugador global, una
potencia con intereses
económicos, financieros,
estratégicos y productivos muy
claros. Es el único país
latinoamericano que pertenece al
"club espacial" y que ha
desarrollado áreas básicas de
tecnología para su desarrollo
autárquico. Es uno de los nuevos
"motores" del crecimiento
mundial y, por lo que hemos
visto, sabe aprovechar su nuevo
papel proyectándose como una
nueva potencia, donde en la
lucha por el control de su
propio "espacio" está dispuesto
a llegar a la competencia
directa con Estados Unidos,
aprovechando, además, la
debilidad de un imperio que no
encuentra salidas a su crisis
económica, financiera y social.
La hegemonía de Estados Unidos
está siendo duramente
cuestionada, el tiempo dirá qué
quedará de ella.
Fuente: Rebelión
http://listas.cult.cu/mailman/listinfo/entorno
Cubarte, 2008.
Gentileza::
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