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Tecnología digital en el
mundo del libro
Octavio
Kulesz
Octavio Kulesz es licenciado
en Filosofía por la Universidad
de Buenos Aires. En 1999 fundó
Libros del Zorzal, junto con su
hermano Leopoldo. En 2007 fue
elegido presidente del
International Young Publisher of
the Year Network, red global que
nuclea a unos 45 jóvenes
editores, con centro en Londres.
Actualmente dirige la editorial
Teseo. Se trata de un proyecto
orientado a la publicación de
libros académicos de
Iberoamérica. La característica
distintiva de Teseo con respecto
a otros sellos es la integración
completa de tecnologías
editoriales de punta, tales como
la impresión bajo demanda (Print
on demand o POD) y la
distribución digital de libros
físicos.
—¿Cómo ve la situación del libro
y la demanda editorial hoy? —
En la actualidad asistimos a una
crisis profunda de la edición
tradicional de libros. Este
fenómeno está ocurriendo en todo
el mundo, pero en nuestro país
es particularmente evidente.
Los lectores, quizás por la
enorme cantidad de información a
la que acceden a través de la
Web, se vuelven más exigentes en
sus intereses, lo que lleva a
que la demanda se estructure en
nichos, en vez de constituir un
grupo relativamente uniforme.
Ahora bien, para llegar a estos
lectores cada vez más dispersos,
los editores se ven obligados a
publicar más títulos, lo que
implica muchísimos ejemplares
adicionales, porque siguen
utilizando la tecnología offset
(que trabaja con grandes
cantidades). Las librerías
físicas reciben este flujo
creciente de ejemplares y se ven
obligadas a acelerar la rotación
en vidrieras, mesas,
estanterías, hasta que al poco
tiempo deben devolver la mayoría
de esos libros al editor, quien
a su vez (por tener su depósito
colmado), se ve en la necesidad
de deshacerse de ellos: es así
como un buen título termina,
luego de algunos meses,
guillotinado o saldado.
Se trata entonces de una crisis
por saturación de oferta: se
producen demasiados ejemplares,
y la solución sólo puede
provenir de la incorporación de
tecnología digital en toda la
cadena del libro.
—Es claro que la cultura y la
economía se han transformado a
partir de las nuevas tecnologías
e internet. Nuevos modos de
producción, distribución y
difusión de la información, las
relaciones, etc. y Teseo supo
captar la nueva cultura digital.
¿Qué ventajas competitivas
presenta Teseo en este panorama
tanto para autores y lectores
como para el mundo académico,
universidades, escuelas,
alumnos?
—Nuestro objetivo es contribuir
a que los libros universitarios
puedan salir del laberinto de la
edición actual. Eso significa
permitir que los títulos estén
disponibles siempre, y en el
formato que el lector necesite:
básicamente en libro físico o en
versión electrónica. Nuestra
plataforma digital apunta a que
la palabra "agotado" ya no tenga
sentido. Creo que es la única
manera de ayudar a que ese
lector especializado encuentre
lo que busca, que el autor
académico pueda beneficiarse de
la venta de su obra y que las
universidades continúen
publicando los resultados de sus
investigaciones.
—Teseo se especializa en
investigaciones de ciencias
sociales y humanidades. ¿Cómo es
en general el recorrido del
libro académico en la Argentina
en las editoriales y en
librerías?
—El proceso de publicación
tradicional es bastante simple.
Las editoriales académicas
reciben proyectos de
publicación, escogen algunos de
entre ellos, se encargan de
corregirlo, diseñarlo,
imprimirlo en offset,
distribuirlo en librerías,
cobrar por las ventas y hacer
difusión en medios de prensa.
El problema es que para el
segmento académico, conformado
por nichos cada vez más pequeños
y especializados, la inversión
necesaria para los sellos
tradicionales suele ser alta y
riesgosa. Las librerías físicas
nacionales toman ejemplares
consignados, pero pocos o ningún
libro llega al extranjero,
porque las librerías del
exterior solo compran en firme.
Luego de pocos meses, el grueso
de los ejemplares regresa al
depósito del editor, a menudo en
estado de deterioro, con el
triste final que comenté
anteriormente.
A fin de cuentas, el encuentro
entre el lector y el libro queda
imposibilitado.
—¿Cuáles son las características
de las impresoras digitales que
se usan para este tipo de
proyectos POD (print on demand)
y las diferencias que presentan
con las máquinas que se usan en
las imprentas tradicionales?
—La impresión offset constituye
una tecnología indirecta: se
trata de máquinas bastante
grandes que, al menos en las
versiones más habituales, no
imprimen directamente en papel,
sino que utilizan planchas que
requieren revelado, luego eso
pasa por una serie de rodillos y
de allí se obtiene la impresión
en papel de resma. A causa de
todos esos intermediarios, el
offset tiene gastos fijos altos,
por lo que es ideal para
imprimir grandes cantidades
(para 800 o más, digamos).
La impresión digital, en cambio,
es directa. Tanto los interiores
como las tapas se imprimen con
tecnología láser, sin pasar por
planchas. Eso permite bajar
mucho los gastos fijos, y llegar
a presupuestos muy razonables a
la hora de imprimir pequeñas
tiradas.
En cuanto a la calidad, la
impresión digital está llegando
a niveles notables.
—Teseo está asociado también con
el servicio de búsqueda de
libros de Google y con Amazon,
¿en qué consiste el acuerdo que
tienen con ellos?—
Con Google firmamos un convenio
mediante el cual todos nuestros
libros están online, disponibles
para que el lector-investigador
pueda consultarlos en pantalla,
sin descargárselos. Puede
realizar búsquedas de palabras o
expresiones dentro del libro,
del mismo modo en que uno busca
términos en la Web. Nos ha dado
resultados muy importantes,
especialmente porque nuestros
libros no están en librerías
físicas sino virtuales, y este
acuerdo permite que el posible
interesado pueda "hojear" y
explorar el interior del libro
(en pantalla).
Con Amazon comenzamos a
implementar un esquema que nos
permite imprimir y distribuir
nuestros libros a pedido, para
todo el planeta. La idea es que
cuando un lector (de cualquier
parte del mundo) decide comprar
un ejemplar de Teseo, puede
dirigirse a Amazon.com y
encargarlo. Lo recibirá a los
pocos días, impreso
especialmente para él, con
estándares de calidad óptimos.
Hasta yo quedo asombrado de la
calidad que tienen las imágenes,
por ejemplo.
—Teseo también vende en formato
digital, ¿de dónde lo pueden
descargar los usuarios y cuánto
se reduce el precio del libro en
comparación con el libro físico?
¿Qué medidas toman para proteger
los derechos de autor, bajo este
tipo de reproducción digital?
¿El copyright es un problema que
se puede seguir planteando de la
misma manera hoy? —
Los lectores interesados en
comprar nuestros libros en
formato físico pueden dirigirse
a Amazon.com, Prometeo Libros,
Cúspide o Capítulo Dos (en sus
tiendas virtuales). Sin embargo,
si lo que necesitan es la obra
en versión digital, pueden
conseguirla en la Web de Teseo,
a mitad de precio. Esto es útil
para los usuarios que precisen
el libro al instante en
pantalla, o que ya cuenten con
dispositivos de lectura
electrónica. Me refiero a ebooks
como el Iliad, el Sony Reader o
similares.
Con respecto a la protección de
los derechos de autor, pienso
que la solución no pasa
necesariamente por artificios
tecnológicos (a eso se están
dedicando sin demasiados frutos
los grandes grupos
multinacionales). En mi opinión,
la mejor política de resguardo
de los derechos de autor en la
era digital pasa por permitir
que los libros estén siempre
disponibles para los lectores,
de una manera sencilla y lo más
económica posible.
—Si el sistema PoD (print on
demand) facilita que libros
raros, agotados, descatalogados
o sin distribución en el país
puedan llegar a los lectores,
ideal para la edición de
material técnico o académico que
no requiere de tiradas de gran
cantidad de ejemplares como
sucede con el sistema de
impresión offset, ¿cuáles cree
que serán los próximos géneros
que atrapará este método o es
cuestión de algunos años para
que acapare todo el mercado?
—En mi opinión, el sistema PoD
irá absorbiendo un número
creciente de nichos, pero sin
llegar a acaparar todo el
mercado, al menos en el mediano
plazo. Esto se debe a que
todavía existen segmentos en los
cuales el encuentro visual entre
el lector y la obra es
indispensable. Pienso por
ejemplo en la literatura masiva.
La compra "por impulso" en
librerías físicas es aún
importante para ese rubro.
De todas formas, insisto en que
la tendencia, en general, será
favorable a las tecnologías
digitales como el PoD, ya que el
costo de la edición "analógica"
(basada en la venta por
consignación, en librerías
físicas, etc.) no cesa de
aumentar, mientras que la
digital gana competitividad
permanentemente.
—En la conferencia que dictó
recientemente mencionaba la
Expresso Book Machine, el
proyecto Worldcat, el diseño
generativo, etc. ¿Podría
sintetizar para qué se utiliza
cada una y cuáles son los
cambios que traen aparejados
estas tecnologías y proyectos
para el mundo editorial, el
educativo y de la lectura en
general? —
La Expresso Book Machine es un
invento formidable ideado por
Jason Epstein, ex director
editorial de Random House. Esta
pequeña impresora permite
fabricar libros de alta calidad,
de a un ejemplar. Está siendo
incorporada a bibliotecas de
todo el mundo (por ejemplo la de
Alejandría, en Egipto) y a
librerías (como la cadena
Blackwell, en Inglaterra). Los
lectores pueden solicitar al
operario la obra que están
buscando, sentarse a tomar un
café y tener su ejemplar listo
en pocos minutos. ¡Por eso se
llama "expresso"!
El sitio WorldCat constituye
algo así como un localizador
global de libros en bibliotecas.
Es fundamental para
investigadores. En cuanto al
diseño generativo, la idea
subyacente es que para diagramar
una gran cantidad de elementos
de características similares
(por ejemplo tapas de libros),
uno puede recurrir a un
algoritmo recurrente, y así
obtener vistas diferentes que
parecen haber sido elaboradas
artesanalmente, una a una. Esto
lo puso en práctica el sello
Faber &Faber para componer tapas
"automáticas" para su enorme
fondo editorial agotado.
Estos son solo algunos de los
cambios enormes que está
experimentando la edición en la
actualidad. Con la irrupción de
la Web, ya nada será igual para
el libro.
—Para los interesados en este u
otro tipo de emprendimientos
culturales, podría contarnos
¿cuál es la ayuda que pudieron
obtener de la Dirección General
de Industrias Creativas del
Gobierno de la Ciudad de Buenos
Aires? —
En diciembre de 2007 Teseo
resultó ganador del concurso
IncuBA, dependiente de la
Dirección General de Industrias
Creativas de la Ciudad de Buenos
Aires. El programa IncuBA nos ha
ayudado inmensamente, a través
de tutorías especializadas, y
también gracias a la posibilidad
de tener nuestra propia oficina
en el Centro Metropolitano de
Diseño.
Este
artículo se publicó en Educ-ar
El portal educativo del Estado
argentino
http://www.elarcadigital.com.ar
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Gentileza:: ead / El Arca
Digital
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