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Subcomandante Marcos: nuevo
libro
Red Latina
sin fronteras
Párrafos del nuevo libro
"Corte de Caja", Subcomandante
Marcos Abril 27, 2008 MÉXICO (El
Universal)
Un subcomandante "Marcos"
relajado a veces, en tensión
otras, habló durante más de
cinco horas y media con Laura
Castellanos en la selva
chiapaneca y en el Distrito
Federal sobre él, el EZLN, los
movimientos armados, los
políticos mexicanos y el futuro.
El resultado de esa larga charla
tomó forma de libro, "Corte de
Caja", que en los próximos días
sacará a la venta la Editorial
Endira bajo el sello deAlterno y
Búnker. A continuación, el
extracto de un capítulo del
libro.
—Te voy a decir algunos nombres—
le propuse para conocer su
opinión sobre algunos personajes
de la intelectualidad y la
política.
—Héctor Aguilar Camín— —Un
mercenario de la letra.
—Carlos Monsiváis —El crítico
más filoso y brillante de la
derecha en México.
—¿También rompieron lanzas con
él?
—Monsi tomó distancia con
nosotros desde hace mucho
tiempo, desde la época de los
vascos —es decir cuando
pretendió intervenir
infructuosamente en el conflicto
entre ETA y el Estado español—.
Siempre se había mantenido a
cierta distancia de nosotros.
Monsi es un militante de la
ciudadanización, y las armas lo
confrontan mucho.
—José Saramago.
—Él hizo un compromiso con los
pueblos cuando se acercó para
acá. Fue muy importante en una
época, y tomó distancia.
Nosotros pensamos que no es por
razones políticas, tal vez sea
por su salud, o a causa de sus
actividades. Finalmente Chiapas
está muy lejos de las Islas
Canarias.
—El juez Baltasar Garzón— uno de
los contendientes en la polémica
de la ETA.
—Es un mercenario de la
justicia, esos que piensan que
la justicia es un fenómeno
mediático como lo es la
política. Él se luce mucho con
que persigue a la ETA y en
realidad lo único que ha hecho
es perseguir a la cultura vasca.
Ha cerrado periódicos, encerrado
periodistas, y él lo presenta
como parte del combate al
terrorismo.
—Eduardo Galeano.
—La figura literaria de
hispanoamérica que más admiro.
Cuando sea grande, quiero ser
como él. No lo vayas a poner
ahí, pero es un ch… No pongas
malas palabras, porque todo mi
glamour de gente culta se va a
ir a la ch… —Angelina Jolie.
—Mi amor imposible.
—Evo Morales.
—Tiene el gran reto de demostrar
que es falso que el poder
transforma a la gente honesta. Y
nosotros decimos que el
resultado de esa prueba va a
depender del ancla que lo
sustenta… el movimiento
indígena. Su cercanía, su
distancia con el movimiento que
lo llevó al poder va a
determinar su futuro. Todavía es
pronto para hablar de Evo. A
diferencia de Lula, que luego
luego desilusionó, Evo todavía
tiene el beneficio de la duda.
—Hugo Chávez.
—Está parado con un pie entre
una política mediática, con
improntas de caudillo, y con
otro pie en el movimiento que
está despertando en Venezuela,
que está efectuando un proceso
de transformación fuerte.
Venezuela y Bolivia nos llaman
la atención, y tratamos de
seguirlos de cerca, sin
explayarnos mucho hasta no saber
bien qué onda, si es posible que
un político se mueva al mismo
tiempo "abajo y arriba".
Nosotros decimos que en México
no se puede. No decimos que en
otras partes no se pueda. Pero
vemos un problema: a veces nos
enteramos de lo que pasa arriba,
y otras no.
Porque la historia que viene de
arriba siempre viene editada por
el protagonista, sea Chávez,
Morales, López Obrador, o el que
esté en esa historia. Y cada uno
decide con quién saldar cuentas.
A esto respondió el EZLN con la
Sexta Declaración: ¿con quién
vamos a saldar cuentas?, ¿con
los intelectuales, artistas y
científicos progresistas? ¿o con
la gente como nosotros? López
Obrador respondió a esa
pregunta, Chávez la responde a
su modo, Evo Morales también,
los Kichner, cada quien dice con
quién le interesa saldar su
historia, y a eso le apuestan.
Si no van a quedar bien con el
de abajo, no les importa.
—Cristina Fernández de Kichner.
—Es la prueba de la política
como fenómeno mediático.
Ella representa la imagen que
quieren los de arriba para el
gobierno de toda América Latina.
Mientras no se alteren las
políticas económicas, está bien.
Lo que ellos buscan es
gobernantes que a diferencia de
las dictaduras de los setenta
controlen y reorienten la
movilización social, y que se
siga adelante con el proceso de
destrucción, en este caso en
Argentina.
—Fidel Castro.
—Fidel Castro es una pregunta
fuerte para los historiadores.
Es un hombre excepcional en
todos los sentidos. Se puede
criticar su lugar en la lucha
del pueblo cubano, pero no se le
puede negar. Quienes pensamos
que los grandes procesos
históricos son obra de pueblos
enteros, no de individuos, no
podemos negar que a veces
aparecen hombres excepcionales.
Uno de ellos es Fidel Castro.
Otro es el Che.
—El Che.
—El Che se nos adelantó. Es el
hombre de una generación que
todavía no acaba de nacer. Y no
me refiero a su lucha
revolucionaria, sino al modelo
ético de un ser humano dedicado
a los demás. Y es que ni
siquiera el cristianismo lo ha
planteado de esa forma, y no
sólo eso, sino las consecuencias
que resultan de esa forma de
pensar. Muchos dicen que la
muerte salvó al Che de la
desilusión, que, de no haber
muerto, sería como cualquier
otro. El hecho de su muerte
marca su historia, por las
circunstancias que la rodean, se
discute si muere como un
idealista o un utópico, y se
olvida lo que había hecho antes.
—Las FARC.
—Las FARC tienen el problema de
una campaña mediática en su
contra, que los quiere ubicar
como un grupo ligado al
narcotráfico. La situación en
Colombia es muy compleja, como
la vemos nosotros, porque no
sólo son dos fuerzas, las FARC y
el gobierno colombiano, hay
otros grupos guerrilleros como
el ELN, y paramilitares de los
grupos de autodefensa civil. No
podemos nosotros avalar o
condenar. No acostumbramos
juzgar a otros grupos armados de
México o América Latina.
—¿Y el EPR?
—El EPR surge de la fusión de
varios grupos. Aparece
públicamente con la gran
maniobra militar de Huatulco,
Oaxaca, y volvemos a saber de
ellos hasta que denuncia la
desaparición de dos de sus
militantes y actúa contra las
instalaciones de Pemex y de la
Comisión Federal de
Electricidad. Demuestra no sólo
a un grupo homogéneo y fuerte
que lleva mucho tiempo activo.
Parece que prevalece el grupo
fundador, que tiene unos métodos
de operación difíciles de
contener, porque una cosa es
enfrentarte a un enemigo cuando
sabes dónde está y otra a
pequeños grupos dispersos, y no
se necesita a un grupo muy
grande para realizar las
acciones contra Pemex y la
Comisión. Nosotros diferimos
completamente de esa estrategia,
no en cuanto al carácter armado.
Nosotros optamos por el trabajo
de organización y ellos más por
la acción militar. No digo que
no tengan base social, pero no
es reconocida. En todo caso,
igual pueden decir ellos:
"pues no tenemos base porque si
tuviéramos nos la van a
golpear". El EPR va a dar mucho
de qué hablar en los próximos
años.
—¿Por qué lo piensas?— le
pregunté intrigada.
—Porque ha tenido éxito. Fíjate,
el EPR tuvo lo que no tuvimos
nosotros en 94. En 94 todos
fueron unánimes a la hora de
apoyar nuestras causas, pero se
dijo que la vía armada no era el
camino. Y el EPR no recibió una
condena unánime por las bombas.
—¿Piensas que los actos de
sabotaje del EPR les redituaron
simpatía?
—Pienso que debido a la
situación del país, acciones de
ese tipo despiertan simpatías.
La fragilidad de Calderón
también contribuye a que eso
provoque simpatías.
—En un primer momento ustedes
vieron hasta con recelo la
irrupción del EPR. Cada
organización ha seguido su
propio camino, pero hubo una
especie de intercambio epistolar
en septiembre del 2007, cuando
el EZLN cancela La Otra Campaña
para no ensombrecer la denuncia
del EPR por la desaparición de
sus dos militantes.
—Cuando ellos aparecieron
nosotros no dijimos nada. Un
periodista nos preguntó al
respecto, y dijimos que la
legitimidad del EPR la tenían
que ganar con su pueblo.
El EPR lo interpretó como una
crítica, como si cuestionáramos
su legitimidad, y en una
entrevista, el EPR dijo que no
se podía hacer la revolución con
poesía, y que iban a apoyarnos
cuando se rompió el diálogo. Y
dijimos: "no, no queremos
acciones de apoyo porque estamos
por caminos diferentes, porque
ustedes plantean la toma del
poder y nosotros no. Y aunque
ustedes ganen y tomen el poder,
vamos a estar contra ustedes, si
no se cumplen las demandas de
los pueblos indios".
—¿Y no han tenido ningún
contacto político militar?
—No, ni siquiera cuando se
rompía el diálogo. Antes del
alzamiento zapatista hubo
intentos de acercamiento al
PROCUP, pero lo rechazamos. Y
ahora hay incluso menos
posiblidades, porque no le
podemos decir a la gente que
estamos por una vía pacífica y
al mismo tiempo figurar como
partidarios de otra, la militar.
Sería irresponsable de nuestra
parte.
—¿Tienen contacto con alguna de
sus ramificaciones?— insistí.
—Con ninguno de los grupos
armados de México ni del mundo.
—Tendencia Democrática
Revolucionaria (TDR) ha
manifestado simpatía por el EZLN
en sus comunicados— una de las
escisiones del EPR.
—Tendencia y ERPI (Ejército
Revolucionario del Pueblo
Insurgente, una escisión más)
han dicho que saludan a La Otra
Campaña, pero no se meten ni
nada. Además, todos ellos están
en el dilema de tener ese
"arriba" y "abajo".
Es decir, le dieron el beneficio
de la duda a López Obrador,
cuando nosotros dijimos que no.
Esa es la diferencia
fundamental. Ellos dicen que sí
se puede estar en el "arriba" y
"abajo", que hay gente honesta
arriba, y nosotros decimos que
no es cierto, que allá arriba no
se puede hacer nada. Sin
embargo, ninguno de ellos
interfiere en La Otra Campaña,
no se meten, ni sabotean ni
prestan apoyo.
Párrafos tomados de
www.tucatan.com.mx
http://www.lacoctelera.com/red-latina-sin-fronteras/post/2008/04/29/subcomandante-marcos-nuevo-libro
Gentileza:: Red Latina sin
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