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Juan Gelman existe, no
estamos solos
Elisa
Serna.
Mañanarse - palabra que
inventa Gelman - un 23 de Abril,
oyendo por la tele los
contenidos redentores de su
discurso en la Universidad de
Alcalá de Henares, marca un
salto de conciencia, un cambio
de época, un aviso para
bogadores de la escritura y la
intelectualidad gallega, vasca,
catalana o española: Gelman ha
sido, a mi juicio, el primero en
poner tan certeramente, en la
tribuna mediática, desde el
lenguaje poético, la pica en el
Flandes de los derechos a la
verdad, la justicia pendiente y
la reparación. No estamos solos.
Pertenece a la casta cabal del
mejor comunismo argentino, el
humanista: Madres de la Plaza de
Mayo o Ernesto Sábato y su
Informe sobre la represión de
los Coroneles. Sus palabras
previas a recibir el premio
Cervantes en la Universidad de
Alcalá de Henares, pronunciadas
ante la sonrisa automática de
una de las miembros de la mesa,
Esperanza Aguirre, cobran un
valor excepcional, rompedor, del
tipo del que sentimos hace unos
días, cuando la ministra Chacón,
embarazada, hizo cuadrarse a los
militares en Afganistán: era la
Vida y la Muerte, enfrentadas, y
negociando el cese de las
hostilidades, con un apretón de
manos, entonces.
Hoy hemos visto en boca de Juan
Gelman, la Verdad, la poética
definición del dolor causado por
la Dictadura, a los familiares y
amigos y el desasosiego por sus
desaparecidos, torturados,
fusilados, represaliados,
haciéndose verbo hoy ante la
Amnesia programada, el Olvido,
la Mentira sostenida, la
Desmemoria, la Impunidad, el
Encubrimiento y el Desacato a la
Ley de Memoria, frente a frente.
Juan Gelman consigue ha
conseguido hoy la unidad mística
de todos los que nos esforzamos
por el desarrollo integral de la
Ley de Memoria, no estamos
solos, Gelman nos dice lo que
sentimos cuando aparecen por fin
los huesos que buscamos, en las
excavaciones de los Foros por la
Memoria.
Ecrassez l'Infamme! Hubiera
gritado Voltaire de acudir a una
de las excavaciones de los foros
por la Memoria. Alguien nos
entiende y describe lo que
sentimos, pone versos a nuestras
pesadillas, nos mejora, nos
enseña, nos ayuda a sobrevivir a
vivir y dicho hoy que "la poesía
sube a buscar su lenguaje
metafórico, simbólico, mientras
aparecen y se crean las palabras
precisas que definan el dolor,
la tragedia humana". Pero creo
que allá arriba, en las
estancias de la poesía, Juan
Gelman ecrasse les Infammes,
también, desde hace mucho.
Sin su poesía no podríamos
definir la profundidad del drama
que los represaliados, fusilados
o supervivientes de la Dictadura
franquista, hemos conocido tras
esperar setenta años en este
raro país de todos los demonios,
que cada vez es un poco mas
nuestro.
Pero sean las palabras de este
poeta, al que la realidad
argentina y española, la
crueldad de las dictaduras,
sinrazones fascistas, la
banalidad del terror que
denomina la última Hanna Arendt,
no han conseguido agostar el
espíritu rebelde y honesto,
pundonoroso, pulcro y valiente
de Juan Gelman, ajeno a la
cobardía moral al uso de las
derechas a que estamos
habituados en España.
A ellas alienta Juan Gelman para
que se armen de valor, para
descubrir la dimensión de la
palabra mañanar, despertar,
reconocer las verdades, lo
sólido, los hechos demostrados
científicamente de sus mayores,
sin miedos.
Comprometido con la belleza, el
espíritu, con su tiempo, con la
justicia pendiente, recordó una
frase de una poeta rusa que hubo
de escribir en tiempos del
stalinismo (nada escapa al
bisturí de Gelman): "el poeta no
vive para escribir, escribe para
vivir"
Gelman ha dicho esta mañana y
abran bien los oídos: "Llegué a
España cuando aquí empezaban a
desvivirse por conocer la
Verdad. Los rostros de los
desaparecidos a todos nos
interrogan ¿Dónde están sus
restos? La Memoria Histórica
significa que ya no estamos
obligados a olvidar, por
decreto. Los que no quieren
remover el pasado, no quieren
que se nos abran ojos en la
nuca. Han de saber que las
heridas no están cerradas, yacen
en el subsuelo y reclaman verdad
y justicia. Impunidad sobre
impunidad, algunos quieren
destituir el pasado, destituir
su propio pasado, inútilmente"
Me voy a comprar el libro. La
rosa -simbólicamente -ya me la
ha dado Juan Gelman, por la
tele.
QSomos. Elisa Serna. Abril de
2008
http://www.loquesomos.org/index.htm
La bitácora de Gelman
http://www.juangelman.com /
Gentileza:: Antonio Marín
Segovia
[antoniomarinseg@orange.es]
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