|
Cien
mil manifestantes en Francia
contra la reforma universitaria
de Sarkozy
Alex Merlo
Izquierda Anticapitalista -
Mariátegui
El movimiento de las
universidades ha alcanzado ya
cotas históricas
El martes 10 de febrero, Francia
vivió una enorme jornada de
movilización contra las reformas
de las universidades, en un
movimiento que no para de
crecer. Fueron más de 50.000
manifestantes en París, y varios
miles en ciudades como Toulouse,
Estrasburgo y Marsella. Además,
buena parte de las universidades
están en huelga, esta vez
principalmente gracias al
impulso de lxs profesorxs, que
se ven atacados directamente por
las última medidas del gobierno.
¿A qué se oponen?
Desde que llegó al poder, el
gobierno de Sarkozy anunció que
la reforma del sistema de
educación y de investigación
nacional sería uno sus objetivos
prioritarios. En verano del 2007
aprobó la LRU, ley de la llamada
"autonomía universitaria", y que
suponía un paso más en la
privatización y mercantilización
de la universidad, dentro del
marco del Proceso de Bolonia.
Con la reforma, las
universidades pasaban a ser
autónomas financieramente,
pudiendo vender y comprar sus
edificios, y contratar y
despedir directamente al
personal docente y
administrativo. Además, se
modificaba el sistema de
gobierno de las universidades,
aumentando el poder de lxs
presidentxs de las universidades
(rectores), asimilando al modelo
de gestión al de las empresas.
Esta ley motivó un fuerte
movimiento de los estudiantes en
noviembre y diciembre del 2007,
retomando las formas de lucha
aprendidas durante el CPE
(2005), pero que acabó en
derrota dado la falta de
masividad, la poca implicación
de lxs profesorxs y personal, y
la traición de la dirección de
la UNEF, sindicato estudiantil
mayoritario.
Pero las reformas no se han
quedado aquí. Valerie Pecresse,
ministra de educación superior e
investigación, ha avanzado en la
aplicación del programa
neoliberal mediante varias
reformas. A finales del curso
pasado se presentó la "Operación
Campus", equivalente de nuestra
"Universidad 2015", poniendo a
las universidades a competir
entre sí por los fondos
públicos, que se darán a cambio
de que transformen los campus
para favorecer la colaboración
"universidad-empresa".
Se pretende además desmantelar
el CNRS, equivalente del CSIC
español, de enorme importancia
en el mundo científico europeo y
mundial, para convertirlo en una
mera "agencia de medios" que
externalice la investigación a
laboratorios y proyectos
preferiblemente privados.
Durante el primer trimestre
numerosxs investigadorxs se han
coordinado para luchar contra
esta destrucción de la
investigación, retomando les
medios de lucha de lxs
estudiantxs, y bloqueando por
ejemplo el Consejo de
Administración del CNRS para
evitar que se aprobara el
proyecto.
Durante este curso, se ha
anunciado además una reforma en
el concurso de acceso a la
profesión de profesor, por el
que los opositores debérán
además examinarse de contenidos
pedagógicos. Esto obliga a las
universidades a preparar
másteres especificos, que
incluyan contenidos
psicopedagógicos y compitan así
con los másteres disciplinares.
Con estos nuevos másteres el
Estado se ahorra además el año
de prácticas remuneradas que se
realizaba después de haber
realizado la oposición.
Pero la gota que ha colmado el
vaso es la reforma del estatuto
del personal docente e
investigador. En la línea de la
LRU, se dota de poder absoluto
al presidente de la universidad,
que puede decidir sobre la carga
docente de lxs profesorxs,
precarizando así su estatuto e
imposibilitando toda negociación
colectiva. La carga docente se
concibe en el proyecto como un
castigo contra la falta de
investigación, en vez de
considerar ambas actividades
como complementarias la una con
la otra.
¿Cómo se está organizando la
lucha?
Ésta vez, los que llevan la
iniciativa son lxs profesores,
que por fin se han dado cuenta
de que la mercantilización de la
educación también les ataca a
ellos directamente. Diversos
colectivos, desde sindicatos
nacionales de profesores (el
mayoritario es SNESup, de línea
algo combativa), a colectivos en
defensa de la universidad
nacidos durante las luchas de
los últimos años, comenzaron a
organizar la movilización,
haciendo votar mociones en los
distintos consejos de gobierno y
de facultad, mostrando la
oposición de las universidades a
la reforma. Mociones de este
tipo se han votado en la mayor
parte de las universidades.
Después se organizaron reuniones
y asambleas, en las que han
participado profesores de todo
tipo, incluyendo por ejemplo
juristas de derechas que siempre
habían boicoteado los
movimientos estudiantiles, pero
que esta vez ven que también les
afecta a ellos. Las distintas
asambleas de profesorxs se
reunieron en una coordinación
nacional el 22 de febrero, en la
que participaron 46
universidades, y donde se
votaron dos mociones: una que
denunciaba las reformas y exigía
su retirada, y otra que
amenazaba con paralizar por
completo la universidad si el 2
de febrero no se habían
satisfecho las reivindicaciones.
Además se proponían modalidades
de acción como la retención
administrativa de notas, por la
cual los profesores no
transmiten las notas de lxs
alumnxs a la administración,
paralizando de esta manera su
funcionamiento. Otra modalidad
es la no transmisión por parte
de los consejos de gobierno del
programa de los nuevos másteres
pedagógicos al ministerio,
negándose así a su aplicación.
Esto ha sido asumido también por
muchas universidades.
Desde el 22 de febrero, que
coincidió con un provocador
discurso de Sarkozy donde se
insultaba y menospreciaba a
todos los componentes de sistema
universitario y de
investigación, el movimiento y
la rabia no ha hecho más que
crecer.
El dos de febrero la
coordinación reunía más de 80
universidades, donde se volvió a
votar la huelga ilimitada. La
ministra, en la línea del
gobierno de Sarkozy, ha dicho
que no cederá, lo que ha
contribuido a encrespar los
ánimos. Lxs presidentxs de
universidad, algunos de ellos
considerados de derechas y
pro-gobierno, han comenzado
también a responder. Reunidos en
la Sorbona, nueve de ellxs han
lanzado un llamamiento al que se
han ido sumando otros
presidentes, y donde se denuncia
en las reformas "el mayor ataque
a la escuela pública realizado
desde Vichy".
¿A donde van?
Aprovechando la iniciativa de
lxs profesorxs, lxs estudiantes
han empezado a movilizarse ellos
también, organizando
conjuntamente talleres de
reflexión, acudiendo a las
manifestaciones, y convocando
sus propias asambleas. Algunas
de ellas han sido enormes,
batiendo los récords alcanzados
durante el movimiento contra el
CPE. La masividad del movimiento
estudiantil, sumada a la
legitimidad aportada por
profesorxs, investigadorxs y
presidentes de universidad,
puede ser una mezcla explosiva.
Este movimiento puede además ser
el desencadenante de otro mucho
más grande: la defensa de la
universidad como servicio
público despierta la solidaridad
de buena parte de lxs
trabajadorxs, y motiva a luchar
a una población cada vez más
harta de las medidas de Sarkozy
los efectos de la crisis. La
enorme huelga general del 29 de
enero puede ser un simple
aperitivo de lo que se prepara.
http://www.nodo50.org
http://www.nodo50.org/mariategui/100milmanifestant
esenfranciacontralareformauniversitariadesarkozy.htm
Gentileza::
Boletín@parrot.riseup.net
paginadigital |