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Mayo Francés: a 40 años,
líderes parte del sistema;
cantautor y modelo lo
reivindican
por
Fernando Del Corro (*)
Rebanadas de Realidad
Portal Mercosurnoticias
El 13 de mayo de 1968 se
desató con toda su furia lo que
quedó registrado en la historia
como el "Mayo Francés". Fue el
día en que se inició la huelga
general de los trabajadores que
se sumaron a las protestas
iniciadas por los estudiantes
diez días antes. Ese mismo 13
los estudiantes ocuparon por la
noche la Universidad de la
Sorbona y colgaron carteles con
las esfinges de Karl Marx,
Federico Engels, Vladimir Lenin,
Ernesto Guevara y otros líderes
revolucionarios.
Durante dos semanas el gobierno
del general Charles De Gaulle
estuvo en jaque pero el 27 los
obreros le sacaron andamiaje a
la protesta cuando el gobierno
elevó el salario mínimo en un 35
por ciento y un 12 por ciento
para todos. Las marchas de medio
millón de trabajadores
desaparecieron de las calles y
quedaron solos los estudiantes
que habían iniciado la pelea
pidiendo que se autorizara a los
jóvenes a entrar en los
dormitorios universitarios de
las mujeres. La imaginación,
finalmente, no llegó al poder
como pedía el filósofo Jean Paul
Sastre, junto con Herbert
Marcuse, los inspiradores
ideológicos de esos jóvenes
estudiantes que pintaban
graffitis con consignas como
"prohibido prohibir", "seamos
realistas, pidannos lo posible",
"aquí se espontaneiza", "paren
el mundo que me quiero bajar",
"sean sucios, pero azucarados
jamás", "no le pongas parches,
la estructura está podrida", y
que tuvieron en vilo a todo
Occidente. De Gaulle disolvió el
parlamento y convocó a nuevas
elecciones para el 23 de junio
en las que obtuvo un claro
triunfo. Los jóvenes ya habían
sido corridos de las calles por
la policía y desalojados de las
universidades y los trabajadores
se declaraban satisfechos por su
conquista salarial.
El anarquismo espontaneísta, sin
conducción, había sido
derrotado, como lo reconoce hoy
Alain Krivine, uno de los que
peleó en las calles en esos días
y que hoy es el principal
dirigente trotskista
francés.Krivine, que fue uno de
los líderes estudiantiles de
1968, ahora encabeza la Liga
Comunista Revolucionaria (LCR)
que obtiene alrededor del 2% de
los votos en las elecciones
francesas, cree que entonces no
estaban dadas las condiciones
para los cambios, más allá de
que 20 millones de obreros hayan
ocupado las fábricas y que
cientos de miles de estudiantes
hicieran lo propio con las
arcaicas universidades. Cree que
el retroceso sindical de
comunistas y socialistas ha
abierto nuevas perspectivas.
Pero no todos los jóvenes de las
barricadas de entonces piensan
lo mismo. Muchos -la mayoría-
han desaparecido del escenario
político y algunos -los más
notables- se sumaron al sistema
al que combatieron. Los casos
más notables, entre estos
últimos, son el de Alain Geismar,
luego funcionario de los
gobiernos de François Mitterrand
y de Lionel Jospin, y el del
líder por excelencia del Mayo
Francés, el franco-alemán Daniel
Cohn-Bendit, ahora eurodiputado
verde. "Daniel El Rojo", como se
conocía a este anarquista
estudiante de sociología de la
Universidad de Nanterre, tras
ser expulsado de Francia en
medio de las luchas en las
barricadas, se radicó en
Alemania donde siguió viviendo a
pesar de que en 1978 fue
autorizado a regresar. Militó en
Alemania hasta que en 1981
rompió con los anarquistas para
sumarse a la candidatura
presidencial del cómico Coluche
en Francia y pasó de ser
revolucionario a ecologista.
En 1986 escribió "La revolución
y nosotros que la habíamos amado
tanto". Fue el final. En 1989
fue segundo de la alcaldía en
Frakfürt del Maine y en 1994
eurodiputado verde alemán.
Cuando en 2004 se creó el
partido Los Verdes Europeos se
postuló como candidato a
eurodiputado y resultó electo
por él. Hoy lidera el bloque de
los ecologistas en el parlamento
europeo de Estrasburgo y aunque
se opone al neorracismo europeo
y a la derecha autoritaria puede
acordar con los liberales.
Alain Geismar fue otro de los
grandes protagonistas. Era el
jefe de una agrupación
denominada Izquierda Proletaria,
de tendencia trotskista, la que
fue ilegalizada y él dos veces
condenado. Era el secretario
general del Sindicato del
Profesorado Universitario. Un
par de décadas después, a partir
de 1990, este ingeniero minero
se convirtió en el inspector
general de Educación Nacional y
fue un principal colaborador de
Jospin cuando éste fue ministro
de Educación francés. Los
socialistas ya no son malos.
Thierry Verret se hizo famoso
cuando su foto apareció en los
medios cuando siendo un joven
secundario e 16 años fue
apaleado por un policía después
de haber caído tras saltar una
valla. Desde entonces se ha
dedicado al periodismo y es el
director del semanario "L'Evenement
du Jeudi" donde, alguna vez,
editó un número dedicado al Mayo
Francés. La revista se ha
convertido en una sobreviviente
de la prensa francesa con más de
una quiebra sobre sus espaldas.
Jacques Sauvageot fue quién el
13 de mayo encabezó la gran
manifestación de estudiantes y
obreros tras el paro decretado
por la CGT. Era dirigente de la
Unión Estudiantil de Francia
(UNEF). Sus banderas eran el
poder estudiantil, la tradición
anarquista y la autogestión
obrera. Tras su efímera fama se
convirtió en profesor de
historia del arte y pasó a
dirigir el Instituto de Bellas
Artes de Rennes. Desde entonces
desapareció de la vida política.
Otro fue el plástico, literato,
traductor y organizador de
happenings Jean-Jacques Lebel.
Era un hombre de 32 años cuando
apareció en las fotos llevando
sobre sus hombros a Caroline de
Bendern. Hacía 13 años que había
presentado en Florencia su
primera exposición. Allá por
1968, después de militar en
movimientos por la liberación
argelina y contra la tortura se
sumó al Mayo Francés como parte
del Movimiento 22 de Marzo y del
grupo anarquista Negro y Rojo.
Luego volvió al arte.
Pero Caroline de Bendern sigue
reivindicando aquellos días
desde su aldea de Normandía. Era
una bella modelo que ni era
francesa ni estudiante. Había
nacido en Inglaterra en una
familia encumbrada y transitado
por los mejores colegios de los
que había sido expulsada.
Carolina había vivido en Nueva
York y frecuentado gente famosa,
pero se ganaba la vida modelando
y estaba en París cuando se
desató el Mayo Francés que la
catapultó a la fama.
Las revistas Life y París Match
ilustraron con ella sus portadas
de entonces y ello se valió ser
desheredada por su noble abuelo.
Carolina estaba en la
manifestación que se dirigía a
la Bastilla y como tenía los
pies doloridos se ofreció a
llevar la bandera de Vietnam,
aún en guerra con los Estados
Unidos. Lebel la cargó sobre sus
hombros y se convirtió en la
portaestandarte de la gran
marcha. Luego se dedicó al jazz
y con su pareja Barney Wilen
filmó en Africa, siempre fiel al
Mayo Francés.
Todos ellos se habían inspirado,
de algún modo, en un socialista
contestatario de Alemania, Rudi
Dutschke, un ícono de lo que
sucedió en Francia a poco del
atentado sufrido el 22 de abril
de ese 1968 a manos de un nazi
del que sobrevivió malamente
hasta morir en 1979. Sus
banderas del "Che" Guevara,
asesinado un año antes, y en pro
de la salida de Estados Unidos
de Vietnam se habían hecho
populares y los jóvenes
franceses pasaron a enarbolarlas
cuando el 3 de mayo salieron a
luchar.
Pero queda alguien que a los 74
años (cumplidos el 3 en el
aniversario del inicio de la
protesta) no reniega de aquellas
luchas y las reivindica. El
pasado 5, ya a 40 años de los
primeros escarceos del Mayo
Francés y a 190 años del
nacimiento de Karl Heinrich Marx,
un egipcio que forma parte de la
cultura universal, Yussef
Mustacchi, conocido por su
pseudónimo artístico de Georges
Moustaki, presentò en el
emblemático Olympia de París su
nueva -y no se sabe si última-
creación.
Moustaki, el mismo que con
música del argentino Astor
Piázzolla había escrito en 1986
"Nous Voulions", en homenaje al
Mayo Francés, presentó su album
"Solitaire" con una tapa de los
graffitis que pintaban los
estudiantes en aquél 1968 y
cantó para los asistentes "Le
marche de Sacco y Vanzetti", su
adaptación al francés de "Here's
you" del italiano Enio Morricone
que hiciera famosa la cantante
contestataria estadounidense
Joan Baez. Aquél egipcio de
Alejandría que escribiera 40
canciones para Edith Piaf, "El
gorrión de París", entre ellas
nada menos que "Milord", que
lograra fama mundial como
intérprete con "Le meteque" (El
extranjero), donde exhibe sus
orígenes de griego y judío;
devoto de los mitos
afrobrasileros y la música
brasilera; expulsado de la
España franquista; que fue parte
de las barricadas de París; hoy
continúa, como Carolina, tampoco
entonces ni francés ni
estudiante, reivindicando
aquellas gestas.
(*) Periodista, historiador,
docente en la Facultad de
Ciencias Económicas de la
Universidad de Buenos Aires.
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