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Leer necesita un hogar
Danilo
Sánchez Lihón
INSTITUTO DEL LIBRO Y LA LECTURA
INLEC DEL PERÚ
1. Rol de la familia y la
comunidad en la motivación a la
lectura
El niño aprende a cabalidad el
lenguaje hablado por una
profunda motivación de tener que
comunicarse llana y fluidamente
con los seres que lo rodean y
que forman parte de su hogar. De
igual modo el factor más
importante que influye en
nuestro comportamiento lector es
la familia que constituye el
ámbito más directo e inmediato
de influjo en la vida del niño.
Porque, ¿cómo es que los niños
aprenden a hablar de modo tan
natural un lenguaje que es un
saber complejo y lo alcanzan a
dominar de manera tan lucida? La
respuesta es sencilla:
interactuando con el habla en su
círculo vital, para lo cual no
se descontextualiza al niño.
Para que el niño hable no se le
introduce en un centro educativo
ni se le confina en un salón de
clases. Tampoco se le asigna
profesor ni se le programan
lecciones, menos se utiliza un
sílabo, ni un manual ni un
pizarrón.
¡Felizmente para ello no se nos
ha ocurrido endilgarles tareas!,
ni aplicarles con ferocidad
pruebas de evaluación. Él
aprende hablar para la vida como
cabe pretender que lea para
alumbrar la vida.
2. Crear un ambiente favorable
para la lectura
Los niños aprenden a hablar
estimulados por los seres que
comparten su mundo, y como una
exigencia libre, intensa y
afectiva de comunicación.
Lo hacen por sí mismos y de una
manera dichosa y feliz,
retozando y a su propio ritmo y
compás; también porque cada
logro se lo celebra y festeja.
¿Quién no se deja seducir por la
manera cómo ellos van
asignándole un sonido a cada
referencia de la realidad?
Nos endulzamos que lo hagan de
manera única, curiosa y hasta
rara; sin someterlos a una norma
rígida sino aceptando y hasta
haciéndoles sentir que nos
encanta que digan las cosas a su
modo, a su capricho, entonando
ellos siempre de aquel modo el
canto a los afectos y con ello
el sencillo y candoroso homenaje
a la vida.
Así aprenden a hablar. Pero no
hacemos lo mismo con el código
de la palabra escrita. Allí nos
convertimos en autoridades
severas, en pontífices
categóricos y en burócratas
impacientes, dispuestos a
someterlos a cánones, técnicas y
a evaluarlos. Allí somos
“profesionales” y utilizamos
todo el aparato formal en dicha
coerción.
3. Rol de la familia y del
contexto
Por eso, si fuéramos sensatos,
el paradigma del aprendizaje del
lenguaje hablado debe constituir
también el modelo para la
enseñanza y el aprendizaje de la
lectura.
Si el niño no escucha que las
personas hablan en su casa es
seguro que no hablaría con
presteza. ¿Cómo pretender que
lea sin que tenga estímulos,
materiales, tiempos disponibles
y ejemplos al interior de su
hogar para recrearse con los
libros que es práctica mágica y
hasta sublime?
Si el niño no ensayara
continuamente en silabear,
vocalizar, construir palabras,
indudablemente se demoraría
mucho en la adquisición de la
capacidad de hablar.
Igualmente, sino garabatea,
descubre las figuras e
inscripciones sencillas en todo
soporte, sino hojea las páginas
de los libros, difícilmente
adoptará la lectura de manera
sincera y eminente.
Para desarrollar adecuadamente
la lectura es importante
considerar entonces el rol de la
familia y del contexto,
conformado hasta por el
vecindario y la misma ciudad.
4. La motivación a la lectura
desde antes del nacimiento
El niño desde antes de los seis
meses de vida uterina es un ser
que tiene memoria, emociones,
sentimientos; puede oír, gustar,
oler, percibir. Disfruta de la
música, del ritmo, de la
tranquilidad.
Mientras el niño se encuentra en
el vientre materno siente la
luz, oye y aprende. Tanto es así
que cuando la madre gestante se
levanta y bruscamente enciende
la lámpara, el niño en el
vientre reacciona con un
movimiento brusco que indica que
le han interrumpido su sueño y
se ha despertado.
Y así como duerme en el vientre
también allí juguetea; y para
que ello sea posible tiene que
orientarse percibiendo
estímulos.
En esa situación ¿Qué poder no
podrá ejercer la voz de su
madre? Indudablemente que mucho,
siendo capaz la criatura de
oírla y hasta de entenderla.
Entonces, ¿qué mejor manera de
llegar hasta él que con algunas
rimas, glosolalias, candombes,
cantilenas y jitanjáforas?
5. A la sombra de un verde limón
Como éstas:
Upa y upa
y upa y apá
***
Caracol, col, col
saca tus cachitos
y ponlos al sol.
***
Tin, Marín
de la pingüe,
cúcara, mácara
títere fue.
***
Esta es la noche
este es el día.
Y esta es la boca
de doña María.
***
Manzanita del Perú
cuántos años tienes tú?
***
Lorito de Portugal
saca tu patita
para darte un real
***
Sana sana
colita de rana
si no sanas hoy
sanarás mañana.
***
Estaba la pájara pinta
a la sombra de un verde limón
con el pico picaba la rama
con la cola movía la flor.
6. Creando símbolos
Y algunos pequeñísimos cuentos
circulares, como éstos:
Este es un gato
que tenía los pies de trapo
y la cabecita al revés.
¿Quieres que te lo cuente
otra vez?
–¡Sí!
–Este es un gato...
O bien este otro:
–¿Quieres que te cuente el
cuento
de la vaca Victoria?
–Sí.
–Se murió la vaca y se acabó
la historia.
Si es así, el niño ya nacido
buscará por propia iniciativa,
cuando está incentivado, todos
los recursos de comunicación y
expresión, desde el balbuceo, el
llanto, los movimientos, para
después refinarse en el gesto,
el dibujo, la palabra.
Y, en esta misma secuencia, está
la dimensión gráfica, es decir
el signo y consecuentemente la
escritura y la lectura. Y el ser
libre desconstruyéndolos y
volviéndolos a construir.
7. El vínculo feliz con la
palabra hecha fiesta
Jugar con las palabras es la
mejor manera de descubrir y
afianzar el sentido que ellas
tienen, pues la palabra ante el
niño tiene que ser maravilla,
dije y abalorio; como tiene que
ser un ser vivo animal: gato,
león, tigre; o personaje de
fábula: enano, gigante o
endriago; es decir magia pura.
Para motivar a la lectura, para
aprender a leer, para escribir
poesía: jugar entonces con la
palabra.
La palabra escrita tiene que
aparecer ante los ojos del niño
con todo el poder que ella tiene
de revelación y convocación.
Porque ella contiene nuestra voz
y como tal hace duraderas e
interactivas, comunes e
intercambiables, nuestras
emociones y sentimientos a
largas distancias y en tiempos
incluso dispares.
La palabra escrita tiene que ser
un espejo, un puente, una
corriente de agua en donde el
niño deba tratar de mirarse y
encontrar su rostro, admirar su
ser y posesionarse de su lengua:
Luna, lunera
cascabelera.
Cinco toritos
y una ternera.
8. Por la estrecha ruta
de una pista rota
He aquí algunas muestras:
Cinco niñitos
tiene mi tía:
uno le canta
otro le pía
y otro le baila
la chichibiría.
***
Con lana tejí la luna
y fue una luna lunar
la lana tenía un nudo
que fue en la luna
un lunar.
***
Por la estrecha ruta
de una pista rota
Caminaba Rita,
cuando alguien le reta
¡Guarda que una rata,
te muerde la pata!
***
La avenida estaba repleta
y con una sola silueta
es la Anacleta Mofleta
que andaba en bicicleta
con una sola changleta.
Y así como se haría con la
palabra oral hay que dar a los
niños las más variadas y ricas
oportunidades de interactuar con
la palabra escrita.
9. Afianzar el sentimiento de
autoestima personal
Un aspecto importante en lo
que significa aprendizaje es la
autoconfianza, el sentimiento de
seguridad, la autoestima del
niño; primero de saber que él
puede aprender sin frustraciones
ni fracasos y en segundo lugar
la convicción de que ese saber
es suyo, no de los padres ni de
los mayores, sino propio de él y
que consecuentemente le
pertenece.
Afianzar la autoestima es
enfatizar en los sucesos de
éxito antes que en los de error
o fracaso. Porque hace más el
que quiere y se siente confiado
que el que puede pero es
inseguro.
Y porque, ¿qué es la lectura
sino una manera muy callada y
profunda de ser el centro del
mundo, de ser el protagonista de
todo, el gran actor, el gran
maestre de campo y hasta un
taumaturgo?
Leer es una manera profunda de
explorar mundos, de ser
aventurero, personaje de fábula,
héroe insigne en donde –sin
darnos cuenta quizá– el centro
de todo somos nosotros mismos;
con todo el peligro de
exponernos que ello significa.
¿Se podrá conseguir eso si no me
amo y más bien me descalifico y
hasta me desprecio?
10. Establecer una feliz
relación con el lenguaje oral
De allí que sea verdad
cuando se dice que el valor del
niño no consiste en que algún
día sea hombre sino
principalmente en la heroicidad
de su devenir y en la forma cómo
vive su infancia.
Y no hay ámbito donde pueda
engrandecerse el hombre más que
en esta maravillosa etapa; y
para ello no hay lugar que le
sea más propicio y fulgurante
que la lectura.
Y todo esto no esperemos que sea
la escuela la que le brinde y
ofrezca, ni le abra esa puerta.
Porque sencillamente no lo hará.
Es el hogar el que no le debe
negar ese sortilegio.
Y luego, hacer el nexo entre
palabra hablada y escrita. Este
es un primer conocimiento básico
y estructural para el niño a
quien anhelamos preparar como
lector.
Para este conocimiento él tiene
que ubicarse en la vida y en la
realidad. Que entienda y sienta
la lectura no como algo ligado o
perteneciente a la escuela, sino
como válida y preciosa para si
mismo.
11. La vida con la letra se
activa y se devela
De mil maneras el niño tiene
que entender que el signo
escrito refleja reproduce o
representa el habla. Para ello
tenemos que escribirles los
sucesos, historias, padeceres
que a él le ocurran.
En hojas, libretas y todo tipo
de soportes. Y mostrarle lo
escrito.
El niño tiene que identificarse
con la palabra escrita; sentir
que es un espejo, que recoge su
voz, su pensamiento, que le
cuenta sus sueños. Y que las
palabras escritas copian o
reproducen en otra forma las
palabras habladas.
Porque si el lector al leer no
halla relación entre lo que lee
y una experiencia, un
conocimiento o una vivencia
nítida relacionada a su propia
vida, es difícil que le
encuentre sentido a la lectura.
Porque se lee en la medida en
que el texto despierte en
nuestro ser un saber implícito,
una memoria escondida, una vida
oculta que con la letra se
activa y devela.
12. Apoyo en el libro y en la
imagen
¿Qué no ocurrirá en el alma del
niño si al lado de la
ilustración fascinante constata
que está la palabra impresa?
Mucho más aún: ¿si poniendo la
mano y siguiendo la secuencia
con el dedo índice vamos leyendo
para él lo que allí dice con
toda la entonación, vivacidad y
carga afectiva? Como también de
la capacidad de gustar y
asombrar al niño.
El libro debe ser también quien
hable, de donde salgan las
fábulas, los personajes
maravillosos. ¿Y cómo?, a través
de los labios de los seres que
aman al niño.
Así la palabra impresa dejará de
ser una casa ajena y distante,
terrible y odiosa, para ser
posada o refugio en donde habita
el ser. Que los niños ojeen,
investiguen por sí mismos y se
complazcan mirando las
ilustraciones.
¿Qué dice aquí, papá?, –será la
pregunta más natural del mundo.
Y ahí tiene que estar la
paciencia reunida, la
inteligente tarea de impulsarlo
a leer.
– Mira: éstas son letras... Esta
es la a, esta otra la e, luego
está la i y suena así: a, e, i,
que se combinan con estas otras
g y t. Entonces aquí dice gato
porque esta a con esta letra g
suena ga y esta otra combinada
con la t suena to...
13. Integrando artes
A lo que vamos es a que la
pregunta, la inquietud y el
interés por leer tiene que salir
del niño. Él tiene que poner el
impulso, la energía, la
impaciencia, y luego el motor,
pero solo lo hará si es que está
suficientemente motivado.
Para ello construir poco a poco
y con él sus textos de lectura.
Y otros en donde se anoten todas
las incidencias de este proceso.
Donde las letras al lado de las
ilustraciones coloridas y
hermosas dejarán de ser barreras
inexpresivas, manchas ingratas,
trazos mecánicos y hasta signos
traumáticos en el proceso por
aprender a decodificar la
palabra escrita.
Una metodología de pre-alfabetización
que combine literatura con
imágenes es lo más recomendable;
donde la "narración" se apoye en
figuras expresivas que se
muestren al niño.
Siendo así, cuando ya sea lector
habitual esa persona articulará
los dos planos –el visual y el
verbal– pudiendo elaborar,
comparar, criticar el contenido
integrando artes distintas que
enriquezcan su percepción del
mundo.
14. El libro abierto del mundo
Dentro de todos aquellos
recursos es importante volver a
enfatizar el rol de la
literatura infantil que tiene un
impacto global, configuraciones
de significados múltiples,
activaciones de la percepción,
la conciencia y el mundo mágico
que constituyen una energía
capaz de impulsar al niño a
dimensiones muy altas y
superiores de inteligencia y
sensibilidad.
Al educar con la lectura debemos
tratar de preparar al niño para
la vida fuera del texto, fuera
de las asignaturas y de los
patrones que se dan en las
aulas. Para ello, no poner tanto
énfasis en lo técnico como
pueden ser los métodos, sino en
simular modelos de problemas con
los cuales la persona se va a
enfrentar en la vida.
Tenemos también que crear un
entorno mas enriquecido de
códigos de escritura: señales,
avisos, letreros. Tenemos que
convertir la realidad en un
texto y en un libro abierto,
siempre renovado, animado
constantemente y cada día con
entusiasmo, imaginación que nos
de paso a la realización plena
del hombre en el mundo.
15. Ser libres
De ese modo seremos capaces de
tener el coraje de mirar nuestra
propia realidad y enfrentarla
con entusiasmo transformador. De
esta manera tendremos nuestra
propia manera de sentir y de
pensar, de ser seguros,
confiados y legítimos. Y es esto
lo que nos salvará en el mundo,
que es una maquinaria montada en
función del consumo que debemos
volver a humanizar.
La maquinación en la cual está
montado ahora el sistema
imperante es que en todo, no en
parte sino en todo, seamos
enajenados en mente y en
espíritu, para ser compradores
compulsivos.
Es el “homus cliente”, lo que
los centros de poder han
diseñado que seamos nosotros, y
no solo de cosas sino también de
conceptos y actitudes, aparato
donde se parapetan quienes se
han reservado el derecho de ser
los ricos de siempre y nosotros
los pobres eternos.
En el terreno de la lectura
entonces es donde se decide
nuestra capacidad de ser libres
y de asumir la historia con
verdadera dignidad. Y hacerla a
nuestra manera que será ser
libres y con ellos nuestra
consagración y nuestra gloria.
Danilo Sánchez Lihón
http://danilosanchezlihon.blogspot.com/
Gentileza:: danilo sanchez
[danilo_sanchezlihon7@hotmail.com]
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