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Situación de las niñas en el
mundo y en El Salvador
Por Vilma Vaquerano
Según un informe mundial sobre
la situación de las niñas,
publicado por Plan
Internacional, en abril de 2008,
la discriminación en contra de
las niñas y mujeres es
ampliamente tolerada en todo el
mundo, ya que persisten
limitantes sociales y culturales
que afectan su desarrollo en la
mayoría de sociedades, debido a
roles de género y relaciones de
poder que las coloca en
situación desfavorable con
relación a los hombres y niños.
Las mujeres y niñas representan
más del 50% de la población
mundial, pero ocupan un estatus
de segunda clase en la sociedad
como resultado de la desigualdad
de género que empieza aún antes
del nacimiento. Esta situación
se extiende en los diferentes
ciclos de la vida, ya que en
muchos países las bebés son
abortadas por razones de género,
están más propensas a la
violencia, enfrentan mayores
responsabilidades en el hogar
debido a la carga doméstica y
menores oportunidades de acceder
y mantenerse en la educación
formal. El informe reseña que
121 millones de población
infantil no asiste a la escuela
primaria. El 54% de ella son
niñas. Cerca de 57 millones de
hombres jóvenes y 96 millones de
mujeres jóvenes entre 15 y 24
años de edad en países en
desarrollo no saben leer o
escribir. Excepcionalmente,
algunos países han mejorado la
equidad en ciertos niveles de
escolaridad.
Educación y trabajo entre las
niñas salvadoreñas
En El Salvador, con base a la
EHPM-2006 , el analfabetismo
femenino es superior al
masculino con tasas del 16.9% y
11.9% respectivamente. La
asistencia a los centros
escolares tampoco favorece a las
niñas, ya que el porcentaje de
asistencia escolar masculina es
del 35.2% y la femenina del
30.8%. En cuanto al trabajo, la
misma fuente agrega que 205,009
personas con edades de 5 a 17
años contribuyen con ingresos al
hogar, de ellas, el 69.8%
pertenece al género masculino y
el 30.2% al femenino.
Niñas con mayor participación en
trabajo doméstico
Según estimaciones de la OIT ,
más niñas menores de 16 años
trabajan en el servicio
doméstico que en ninguna otra
categoría de trabajo infantil, a
nivel mundial. El Programa
Internacional para la
Erradicación del Trabajo
Infantil (IPEC), en El Salvador,
calcula que alrededor de 21,500
niños y niñas con edades de 14 a
19 años trabajan en el rubro;
95% de estos jóvenes, son niñas
y mujeres. La OIT señala que la
mayoría de los países se
considera que el servicio
doméstico constituye un trabajo
"seguro" para las niñas y como
una alternativa "más
conveniente" para familias
pobres. El trabajo infantil
doméstico tiene raíces
culturales muy profundas,
derivadas en parte de "las
relaciones sociales patriarcales
según las cuales el servicio
doméstico es una alternativa
adecuada a la educación para las
niñas y el hecho real de que la
explotación de las niñas
constituye un medio de adquirir
mano de obra barata y reforzar
la subordinación". Sin embargo,
las niñas que trabajan en este
rubro están más propensas a los
abusos. Según la OIT , en 2004,
el 66,4% de niñas salvadoreñas
que realizaban trabajo doméstico
habrían sufrido desde maltrato
físico o psicológico hasta abuso
sexual.
Por otra parte, el informe de
Derechos Humanos en El Salvador,
2007, difundido por la Embajada
de Estados Unidos, destaca que
excepto “por esfuerzos entre el
gobierno, empresas productoras y
refinadoras para terminar con el
trabajo infantil en las
plantaciones de caña de azúcar,
el gobierno no dedicó recursos
adecuados para hacer valer las
leyes de trabajo infantil de
manera efectiva en las
actividades agrícolas,
especialmente en la producción
de café y en el sector informal.
El Ministerio de Trabajo recibió
pocas quejas de violaciones a
las leyes de empleo de menores
debido a que muchos ciudadanos
percibían el trabajo infantil
como un componente esencial del
ingreso familiar y no como una
violación de derechos humanos,
agrega.
Violencia y salud
En el campo de la salud y
retomando el estudio de Plan
Internacional, las adolescentes
y mujeres jóvenes son
especialmente vulnerables a la
violencia basada en género. Casi
el 50% de todas las agresiones
sexuales en todo el mundo se
cometen en contra de niñas
menores de 15 años. Las
complicaciones del embarazo y
nacimiento son la causa
principal de muerte entre las
mujeres en el grupo de edad de
15 a 19 años en el mundo en
desarrollo.
En El Salvador, las cifras
tampoco son favorables para las
niñas. El estudio “Información y
prácticas sexuales: una
investigación con estudiantes de
bachillerato de San Salvador”,
realizado por las Dignas en
2002, ubicaba al país entre los
cinco primeros de América Latina
con mayor número de embarazos en
adolescentes, ya que entre el 20
y 25% de nacimientos en El
Salvador ocurren en
adolescentes. La encuesta
Nacional de Salud Familiar (FESAL)
coincidía que dos de cada tres
adolescentes y cinco de cada
seis jóvenes con experiencia
sexual han tenido por lo menos
un embarazo. El 23.7% de las
menores fue violada cuando tenía
menos de diez años. El 35.3%
tenía entre 10 y 14, y el 21.1%
entre 15 y 18.
De acuerdo a Medicina Legal, en
el período 2002-2006, la edad
más frecuentes de las víctimas
de agresiones sexuales eran las
niñas y mujeres en el rango de
edad de 10 a 19 años, que
representaban el 59.21% del
total de casos conocidos en esos
años. Las víctimas menores de 19
años constituían el 81% del
total de población femenina
afectada. En cuanto a los
asesinatos, la mayor parte de
las crímenes contra mujeres se
cometen en el grupo de edad de
20 a 29 años, seguido del grupo
de 10 a 19 años.
Esa violencia sexual es causa
directa del alto número de
embarazo en adolescentes. En el
primer trimestre de 2007, el
Hospital de Maternidad había
atendido un total de 993 partos
de jóvenes cuyas edades
oscilaban entre los 10 y 19
años, representan un incremento
de 152 casos respecto del mismo
período de 2006. Según fuentes
oficiales citadas por la prensa
local, las jóvenes que dan a luz
conforman un 32.4% del total de
partos atendidos por el
Ministerio de Salud.
Son evidentes entonces las
desventajas a que se enfrentan
miles de niñas en el mundo y en
El Salvador, lo que obliga a
mejorar sus condiciones de vida
y, sobretodo, su acceso a la
educación. El estudio realizado
por Plan Internacional reitera
que ningún país ha logrado
superar la pobreza sin invertir
en educación, incluyendo la
educación de niñas, y que es
urgente erradicar la
discriminación contra las
mujeres e implementar programas
específicos para satisfacer las
necesidades de las niñas y para
modificar los patrones
culturales y las actitudes que
perpetúan la discriminación y
violencia en contra de niñas y
mujeres.
vilvaquerano@yahoo.es
Gentileza: Oscar [
enfoque@libros.com.sv ]
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