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México: La educación mexicana
está en los últimos lugares por
culpa de la SEP y del SNTE
Por Pedro Echeverría V.
1. Yo no se si ya da vergüenza
decir que estudiamos en México;
quizá por eso aumentan los
títulos del extranjero. Todos
los informes que llegan de
organismos internacionales dicen
que estamos en los últimos
lugares en todo:
en presupuesto aplicado a
educación, en calidad educativa
(matemáticas, lenguaje,) en
porcentaje de investigadores, en
proporción de alfabetizados.
Quizá por eso los hijos de los
millonarios estudian en otros
países o esos ricos, con apoyo
gubernamental, crean en el país
escuelas particulares de alto
nivel con cuotas millonarias. Si
se siguen publicando esos
registros internacionales donde
México ocupa los últimos lugares
en educación nuestros
licenciados y doctores muy poco
valor tendrán en el extranjero;
peor aún:
las investigaciones en nuestra
nación no alcanzarán la calidad
necesaria para darle prestigio a
México. Pareciera que muchos
toman esta realidad como
chacoteo, pero es una cosa muy
seria (no es un campeonato de
fútbol), la educación es
fundamental para cualquier país.
2. La opinión pública, formada
por los medios de comunicación,
pero también por su falta de
visión y su inmediatez, ha
culpado siempre a los profesores
del enorme deterioro educativo.
Mientras tanto el presidente de
la República, la secretaria de
Educación y la cacique sindical
determinan (sin consultar) las
medidas que toman. Sucede a la
opinión pública lo mismo que
cuando culpan de la carestía de
las mercancías a las tiendas de
la esquina o cuando acusan a los
médicos por los malos servicios
de salud que proporcionan el
IMSS o el ISSSTE. Tras esa corta
visión se esconden las
instituciones y sus poderosas
autoridades que son en
definitiva las verdaderas
culpables de los grandes
problemas del país. Por decirlo
de otra manera, mientras
entretienen al pueblo viendo a
los títeres éste no se dan
cuenta que quienes los mueven y
los hacen hablar son los
titiriteros que se esconden para
hacer de ellos lo que les de la
gana.
3. Si alguna culpa tienen los
profesores de grupo, es permitir
por comodidad y falta de
conciencia, que la educación
mexicana se encuentre cada vez
más en peores condiciones. Pero
los profesores no son
directamente culpables del
desastre educativo. No debe
olvidarse que ellos simplemente
reciben órdenes del patrón, que
es la Secretaría de Educación
Pública (SEP) y algunas veces
tienen el apoyo de su
organización que es el Sindicato
Nacional de Trabajadores de la
Educación (SNTE) Quienes
organizan los planes, programas,
objetivos, calendarios, periodos
vacacionales, son los
funcionarios de la SEP y quienes
los avalan son los directivos
del SNTE. La crítica a los
profesores sólo puede hacerse
por su irresponsabilidad de no
preocuparse y organizarse para
luchar porque se hagan bien las
cosas. Sufren el peso de la
ideología capitalista que les
hace olvidar el importante papel
que pueden jugar para
transformar este país para ser
equitativo y justo.
4. Los profesores de los últimos
cuarenta años, en cuanto a
ideología e intereses, son
radicalmente distintos a los que
en los años veinte integraron la
llamada escuela rural mexicana y
los que en los treinta
proclamaron la llamada educación
socialista. Pero también a los
profesores que de los cuarenta
hasta los sesenta mantuvieron
todavía el peso de una educación
que todavía pesaba en el campo y
el trabajo agrario. La ideología
de los profesores y de la
educación misma comenzó a
cambiar en los años cincuenta al
mismo ritmo en que el país se
convertía de agrario en
industrial y de servicios, al
mismo tiempo en que la ciudad y
la cultura urbana crecieron
sobre los sacrificios del campo.
Los profesores que entonces se
identificaban con los padres de
familia y con los problemas de
la población que vivía en el
campo, con el crecimiento de las
ciudades y los medios de
comunicación se integraron con
otra cultura y otra ideología.
5. La solución de los problemas
educativos del país siempre han
estado en manos de las más altas
autoridades, pero estas nunca
han hecho nada importante para
que la educación del país sea
buena. Ha dependido de: a) la
aplicación del presupuesto
educativo necesario, b) de la
instrumentación de una política
educativa correcta y c) de
garantizar una estructura de
funcionarios inteligentes y
honestos. Ninguno de estos tres
problemas han sido abordados
correctamente. Nuestro
presupuesto educativo ha estado
alrededor del cuatro por ciento
del PIB cuando lo que se
requiere es el ocho o el 12 por
ciento, como en muchos países;
la política educativa no ha
estado orientada para que la
mayoría de la población tenga
acceso ni tampoco para una
educación de calidad; y, en
cuanto a la inteligencia y
honestidad de los funcionarios
ha sido una cosa muy difícil,
por no decir, imposible.
Los dirigentes del sindicato
nacional corrupto, aliados con
las máximas autoridades, también
han contribuido para el desplome
educativo.
6. A partir de que en diciembre
de 2006 Josefina Vázquez Mota
asumió el cargo de secretaria de
Educación (sin el menor
conocimiento del ramo) por
nombramiento del gobierno
ilegítimo de Felipe Calderón, la
opinión pública adelantó:
"dirigirá la educación en México
la cacique sindical Esther
Gordillo", quien lleva ya 18
años como máxima dirigente del
sindicato nacional. Sin embargo,
a pesar del apoyo de Calderón
para la profesora Gordillo,
parece que en los últimos meses
esta líder ha comenzado a perder
el piso porque no ha podido
disciplinar a algunas secciones
estatales. Las heroicas batallas
que ha venido sosteniendo desde
1979 la Coordinadora Nacional de
Trabajadores de la Educación (CNTE)
sólo han logrado controlar unas
ocho secciones del sindicato
magisterial, pero sus
permanentes luchas han estado
penetrando indirectamente en
otras secciones que ahora están
perdiendo el miedo a la
dirigencia espuria de la maestra
Gordillo.
7. Cuadros cercanos disputan a
Esther Gordillo, líder sindical
del magisterio (según publicó El
Universal) el control del SNTE y
del Partido Nueva Alianza
(Panal). De acuerdo con datos
recabados en el SNTE y el
partido, la asonada ha provocado
que Gordillo Morales enfrente
políticamente a sus hijas Mónica
Arreola y Maricruz Montelongo,
así como a su yerno Fernando
González, subsecretario de
Educación de la SEP. En este
jaloneo, Gordillo ha tenido que
desintegrar prácticamente a su
primer círculo, como ocurrió con
el diputado Miguel Ángel
Jiménez, que dejó de ser su
enlace con el gobierno federal.
Jiménez fue destituido el jueves
pasado como coordinador de los
diputados del Panal en San
Lázaro. Él fue el primer enlace
de la maestra con el equipo de
campaña del entonces candidato
Felipe Calderón y, al inicio del
sexenio, con el gobierno
federal. El legislador fue útil
durante los meses de
confrontación con Vázquez Mota,
secretaria de Educación Pública.
8. El gobierno de Calderón no
hará nada para sacar a la
educación pública del hoyo en
que se encuentra. No tiene el
presupuesto, el proyecto, ni los
funcionarios adecuados para
ayudar a transformar el rumbo
educativo. Como el gobierno de
Fox que nombró a un secretario
de Educación que se dedicó a ser
guardaespaldas de su esposa
Martha Sahagún, así Calderón
nombró a una secretaria de
Educación que sólo repite que
está poniendo en práctica la
política educativa (al parecer
inexistente) de Calderón.
Después de secretarios de
Educación del alto nivel de
pensamiento como José
Vasconcelos y Jaime Torres Bodet,
los secretarios del ramo han
tenido que subordinarse a los
directivos del SNTE para pasar
sin problemas sus seis años de
gestión.
Mientras tanto los organismos
internacionales seguirán
informando al mundo sobre el
nivel vergonzoso de la educación
en México. ¿Qué posibilidad hay
que profesores y pueblo abran
los ojos?.
pedroe@cablered.net.mx
Gentileza: hilda venegas [
hildavene@gmail.com ]
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