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Problemas con la formación
Por Jesús Salamanca Alonso
La Consejería de Educación de la
Junta de Castilla y León ha
decidido ‘apedrear‘ la Red de
Centros de Formación e
Innovación Educativa de la
comunidad que gobierna: aunque
visto lo visto quizá sea mucho
decir eso de “gobernar”.
Con ello, la zona rural queda
desasistida y el profesorado
deberá hacer un esfuerzo más, de
los muchos que hace ahora, si
desea seguir formándose y
actualizándose profesionalmente.
Todas las provincias sufren un
fuerte recorte de centros y
puestos de trabajo, tanto de
personal docente, como de
personal administrativo.
Con esta medida tiran por la
borda todo el trabajo llevado a
cabo durante estos últimos años
por el actual director general
de Formación Profesional, don
Marino Arranz. Y no solo
derrochan el trabajo de los
demás, sino la gran cantidad de
medios dedicados a este tipo de
centros.
Como usuario de los mismos, por
poner un ejemplo, no puedo
olvidar la extraordinaria labor
llevada a cabo por el CFIE de
Medina del Campo en la
programación y ejecución del
curso de formación de
directores. Me quito el sombrero
ante tal gestión y ante la
capacidad organizativa de su
directora, Mª Jesús.
La supresión de casi todos los
Centros de Formación e
Innovación Educativa de Castilla
y León ha hecho que el
profesorado de la comunidad pida
la dimisión inmediata del
Consejero de Educación, Juan
José Mateos, por el daño que
está haciendo al sistema
educativo: deporte escolar,
reducción de becas, caos
universitario, abandono de la
EPA, ‘copio y pego’ en la
formación profesional, desprecio
por la EaD, recorte de
profesorado, planificación
absurda de principio de curso,
ausencia de convocatoria de
oposiciones de inspección,…
A esa petición de dimisión se
une la que debe presentar,
inmediatamente y con carácter
irrevocable, la actual directora
general de Calidad, Innovación y
Formación del Profesorado, Pilar
González, principal responsable
de los aludidos centros de
formación. Hay ‘besamanos‘ y
‘siseñores‘ que, con tal de
mantenerse en la ‘mamandurria‘,
son capaces de ‘disparar‘ contra
su propia imagen.
Nunca la ignorancia llegó tan
lejos en la comunidad de
Castilla y León. Con ello,
algunos directores generales dan
una prueba más de cómo se mofan
de ‘Juanvi’ y su gabinete. El
presidente no quería una taza y
se está tomando dos cada día.
Sin duda es un “varapalo al
mundo rural”, como dicen los
procuradores socialistas en las
Cortes. Si alguien duda de tal
brutalidad, debe saber que
supone una pérdida de calidad
educativa para el mundo rural,
además de que van a aumentar las
diferencias entre lo rural y lo
urbano. Pasados unos días se les
llenará la boca con los
conceptos “calidad” y
“excelencia”; pero ya nadie les
cree, además de ser el
hazmerreír de la ciudadanía.
Con medidas como la adoptada de
suprimir los Centros de
Formación se entra en una
dinámica sospechosa e
incomprensible. Además de ser
una prueba de cómo juega el PP
con la educación y de cómo se
ríe del profesorado la
Administración central. La
ignorancia puede con ellos.
Además de torpes son pardillos
visibles y obedientes gurriatos.
No es de extrañar que entre
todos acaben tirándole la
‘chabola’ a Mariano Rajoy.
Antes o después los informes
PISA les pasarán factura. Lo que
se asienta en falsedades e
imagen periodística, sin más, no
puede durar mucho. Parece que al
PP se le desmorona la educación,
como se les ha desmoronado el
partido. Con la supresión de los
CFIES, el profesorado pierde
cercanía y accesibilidad, además
de gran parte de sus
alternativas de formación. Pero
lo más grave y preocupante es
que el Partido Popular no ofrece
alternativas de formación al
profesorado de la zona rural.
A veces los articulistas y
analistas nos centramos en la
gran cantidad de mentiras que
comete el Gobierno de Rodríguez,
pero desde la derecha no se
quedan atrás. Aún recuerdo la
toma de posesión del consejero
de Educación de Castilla y León,
Juan José Mateos. Según él, se
iba a apostar fuerte por el
mundo rural. Y lo más curioso de
todo es que lo está
desmantelando.
Para el PSOE, el paso que ha
dado el consejero Mateos, es una
prueba más del estilo que impera
en la Consejería de Educación y
en el conjunto del Partido
Popular, predicando la máxima
del “esto es lo que hay y con
ello acabaré”. La Consejería de
Educación de Castilla y León se
parece cada vez más al
Ministerio de Educación de la
época de José María Maravall,
que eliminaba todo lo que
funcionaba y potenciaba lo que
dejaba mucho que desear o creaba
problemas.
“Se equivocan en la Junta de
Castilla y León. Y lo
preocupante de ello es que
llevan haciéndolo mucho tiempo y
empiezan a verse demasiados
descosidos”, me decía ayer Rosa
Benavente. Analista certera,
como pocas, Rosa me recuerda a
Khalil Gibran en su
convencimiento de que “el lobo
devora al cordero en la
oscuridad de la noche, pero las
manchas de sangre subsisten para
acusarlo al día siguiente”.
Gentileza: Jesús Salamanca
Alonso [
jesaal@telefonica.net ]
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