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Escuelas no garantizan la
seguridad de sus alumnas
El Informe "Escuelas seguras: El
derecho de cada niña" presentado
por Amnistía Internacional,
reveló que los gobiernos están
fallando con las niñas en lo más
básico: el derecho de ir a la
escuela en forma segura. En todo
el mundo, las niñas enfrentan
peligros cuando van de camino al
colegio, al llegar allá y, hasta
inclusive, dentro de los salones
de clase.
"El hecho de que (los gobiernos)
no resuelven el problema de la
violencia en contra de ellas en
las escuelas es inaceptable",
dijo Widney Brown, directora
general de Amnistía. Las
escuelas son espacios en los que
el gobierno tiene
responsabilidad directa, pues
están bajo su dirección. Por
ello, Amnistía pide que los
Estados dejen de quedarse sólo
en el discurso e inicien
acciones concretas.
La violencia está omnipresente
en las instituciones educativas
y en su entorno, las niñas
tienen que convivir con
amenazas, intimidaciones y el
real peligro de ser agredidas
sexualmente. Según el informe,
las niñas que pertenecen a
determinados grupos, como
minorías étnicas, lesbianas o
portadoras de necesidades
especiales, corren más riesgos
que las otras.
"En las escuelas, muchas jóvenes
sufren violencia psicológica,
persecución escolar y
humillación. Algunas reciben
agresiones o golpes en nombre de
la disciplina. Las jóvenes
sufren amenazas de agresión
sexual de otros estudiantes,
escuchan cómo los profesores les
ofrecen notas más altas a cambio
de favores sexuales, e inclusive
son violadas en la sala de
profesores", dice el Informe.
En Haití, la población fue casi
unánime al opinar que la
violencia en las escuelas es un
fenómeno generalizado, pero que
raramente se tiene información
sobre el mismo. Las niñas del
país -incluidos también los
niños- enfrentan castigos
corporales, castigos con varas y
cables eléctricos; son obligados
a arrodillarse al sol; no
reciben alimentación. Las
jóvenes sufren además abusos
sexuales y maltratos
psicológicos. Este problema
afecta especialmente a las
escuelas en conflicto.
En Estados Unidos, el 83% de las
jóvenes entre 12 y 16 años
sufrieron algún tipo de
intimidación sexual. En 2006, en
Malawi, el 50% de las
estudiantes dijeron haber sido
tocadas sin permiso por
profesores, o compañeros de
aula, con alguna intención.
"Las niñas no sólo sufren el
efecto de la violencia en su
salud física y mental. En el
ámbito de enseñanza, la
violencia puede hacer que
abandonen los estudios y pierdan
toda esperanza de escapar de la
pobreza y de la marginación
política", dice el Informe.
Para Brown, la garantía del
acceso a la educación es la
clave para el empoderamiento de
las mujeres. Y son también ellas
las que más sufren por las tasas
cobradas por las escuelas
públicas -irregulares, pues el
derecho internacional determina
que la enseñanza primaria sea
gratuita-, ya que los padres las
sacan de las aulas antes que a
los niños cuando falta dinero.
Amnistía hace un llamado a los
países para alcanzar los
Objetivos de Desarrollo del
Milenio -uno de ellos es el que
determina la reducción del
número de niños fuera de la
escuela-, pero recuerda que
conquistar la igualdad entre los
géneros en el ámbito de la
educación exige un mayor
compromiso y un esfuerzo
inmediato.
Traducción: Daniel Barrantes -
barrantes.daniel@gmail.com
Gentileza: Héctor Díaz-Polanco [
diazpol@gmail.com ]
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