|
El papel del estudiante
universitario
En tercero y cuatro medios está
sucediendo un fenómeno que
comparado con los universitarios
asemeja un reloj de arena al
revés: angosto por los extremos
y ancho en el centro.
Cuando son más pequeños no
alcanzan a ver lo social ni la
necesidad del cambio, pero
luego, en segundo y tercero
medio vemos una masa crítica que
se desprende de la parte angosta
del reloj de arena que marca un
tiempo muy limitado, multitud
estudiantil que madura y se
expande fuertemente hacia los
cuartos años, llenándolos de
libertarios, anarquistas y
rebeldes, expandiendo el tiempo,
el sueño, el horizonte, para
ingresar algunos alegre y
combativamente a los primeros
años de la universidad,
empapelándola de ventanas hacia
la libertad y hacia el tiempo
infinito, para después en
segundo año disminuir, en
tercero quedar muy pocos, para
qué hablar de cuarto y de los
que salen graduados, en que
nuevamente el tiempo se
comprime, el sueño se agota, las
paredes del horizonte se cierran
sobre ellos y los relojes de los
corazones se paran para
transformarse en nuevos esclavos
sistémicos.
El activista es un coleccionador
de excusas, que ve que los
participantes de primer año se
le escapan cuando llegan a la
mitad del segundo, como harina
entre los dedos, con mil motivos
diferentes. Los estudiantes de
enseñanza media ven con sorpresa
que la avalancha rebelde y
libertaria que mandan a las
universidades al poco tiempo se
desinfla como globo triste.
¿Por qué sucede eso?
En parte porque la misma
izquierda formal y aquellos que
sólo piensan en que los cambios
se harán vía estado
administrador del capitalismo,
inducen al pensamiento y a la
acción crítica para el futuro
cambio, o sea, hoy no pueden ni
deben haberlos, los cambios para
esas personas son para después.
Por otra parte muchos sólo
piensan en reclutar gente para
construir destacamentos de
vanguardia, para conducir al
pueblo, para dirigir a la
sociedad, es decir, de alguna
manera se reproduce y se
legitima el elitismo, el
autoritarismo, la verticalidad y
las estructuras en general.
Parece que se critica la
conducción de las estructuras y
no las estructuras en si mismas.
Y, por último, porque para eso
es la universidad, para formar
técnicos y profesionales que
aseguren la continuidad del
status quo.
¿Cómo salir de ese círculo
vicioso?
En primer lugar reconociendo al
estudiante como factor de cambio
social, ahora mismo y no mañana,
desde que entra a primer año de
la universidad y aún desde que
se encuentra en la enseñanza
media.
En segundo lugar asumiendo que
la sociedad está en crisis y la
población busca organizarse a si
misma, rechazando las
instituciones, los partidos y
las propuestas que hasta ahora
circulan en el marketing de las
ideas, aún las más avanzadas en
el ámbito universitario.
En tercer lugar saliendo en masa
el estudiantado a trabajar desde
sus primeros meses de estudio
junto a la población que se
organiza localmente buscando
soluciones de sobrevida, salud,
etc. así como los demás
problemas que les aquejan, de
forma autónoma, con sus propias
manos, sea en escuelas
comunitarias, centros
culturales, experiencias de
autogestión, comprando juntos,
ferias del trueque, energía
alternativa, tomas de tierras,
etc.
Esa interacción no sólo
permitirá apoyar el cambio
social que se realiza en la
cotidianeidad de las personas,
sino aprender nuevas formas de
entender la profesión, de
levantar planteamientos críticos
en aula y además visualizar que
su destino no está determinado
por el estado y el mercado, sino
que es posible descubrir que se
puede vivir junto a los demás de
forma comunitaria y
autogestionaria.
¿Cómo hacemos eso?
Usted estudiante o profesional
puede salir a recorrer los
cerros de Valparaíso o las
poblaciones, y aún en el propio
barrio donde vive, proponer la
autoorganización y echar a andar
una propuesta local sustentada
en la autonomía de esas
personas.
También puede, si así lo desea,
incorporarse a los talleres de
formación práctica en terreno de
la Universidad Libre de la
Quinta Región que comienzan en
abril, con lo que podrá
participar en actividades
sociales, culturales, económicas
y pedagógicas de colectivos de
cerros, algunos con bastante
experiencia, otros iniciales y
otros sin ninguna experiencia
aún. La Universidad Libre 5ª. es
una universidad social, asentada
en la práctica de
autoorganización, gratuita y
participante, entrega un diploma
cuyo único valor y legitimidad
es la que otorga la sociedad y
no las instituciones, ni
oficiales ni alternativas.
Mande un mail informando su
carrera y se le enviará el
programa de formación-acción
respectivo, cualquiera sea su
disciplina, sea de áreas
humanistas, tecnológicas o
científicas, también diga si
prefiere un determinado cerro de
Valparaíso para la práctica
social, aunque también puede
hacerse semirural (parcelas en
la periferia de la ciudad) y en
el campo.
Con ello no sólo podrá crecer en
su vocación profesional y
social, sino que al mismo tiempo
estará participando activamente
en la construcción de una nueva
sociedad desde abajo y podrá
desarrollar líneas de
aproximación y trabajo conjunto
dentro de su profesión con
estudiantes de otras
universidades donde aún no llega
la sensibilidad social. Y eso
sin tener que recurrir a las
viejas consignas o discursos ni
a los debates o pugnas
ideológicas. La praxis social es
la mejor universidad.
Comuníquese con nosotros al mail
ulibre5@linuxmail.org
Vea nuestra página en:
http://www.ulibre.org
Saludos fraternos y solidarios
Jaime Yovanovic Prieto, Profesor
J
Coordinador ULibre V Región
profesor_j@yahoo.com
Gentileza: Profesor J [
profesor_j@yahoo.com ]
paginadigital |