|
Educación de calidad es la
principal preocupación de los
jóvenes
Adital
La investigación "Juventud e
Integración Sudamericana",
coordinada por el Instituto
Brasilero de Análisis Sociales y
Económicos (Ibase) y por el
Instituto de Estudios, Formación
y Asesoría en Políticas Sociales
(Pólis) revela que la educación
es la principal preocupación de
los jóvenes sudamericanos. El
estudio será presentado
oficialmente el próximo lunes
(18).
Durante el año 2007, 960 jóvenes
y especialistas sobre juventud
de Brasil, Argentina, Uruguay,
Paraguay, Chile y Bolivia fueron
entrevistados para que digan lo
que quiere y lo que piensa la
población entre 15 y 29 años de
América del Sur. Con la
realización de grupos de
discusión y entrevistas
individuales, la investigación
recogió la opinión desde los
cortadores de caña en Brasil
hasta las empleadas domésticas
de Bolivia.
Según la investigación, los seis
temas que más interesan a los
jóvenes son: educación, trabajo,
ecología, cultura, seguridad y
transporte. Una educación
pública, gratuita y de calidad,
que dé énfasis a la formación
profesional es el primer deseo
de los jóvenes de la región.
Pero esas demandas se expresan
con distintas configuraciones.
Para los jóvenes, calidad no se
resume sólo a equipamientos y
recursos humanos, y sí a la
relación de cercanía entre
educación y calidad profesional.
En Brasil, los jóvenes que
trabajan en los cañaverales
alertaron sobre la necesidad de
conciliar trabajo y estudio,
pues el 80% de los entrevistados
abandonaron sus estudios entre
la tercera y la sétima serie,
porque necesitaban trabajar.
De acuerdo con el estudio, la
universalización del acceso a la
escuela no consiguió dar cuenta
de las desigualdades generadas
por los sistemas educativos: "La
selección (inclusión/exclusión)
no se realiza más en el acceso a
la escuela, sino en su interior,
en la trayectoria educacional,
generando nuevas prácticas: el
desempeño individual, la
competencia, el llamado fracaso
escolar".
Problemas simples a ser
resueltos también afectan la
frecuencia de asistencia escolar
de los jóvenes, como por
ejemplo, el transporte. Los
jóvenes trabajadores, para
alcanzar un nivel más elevado de
escolaridad, necesitan muchas
veces abandonar sus ciudades y
familias, ya que algunas
regiones no tienen escuelas de
educación secundaria.
La relación de los jóvenes con
el transporte público, sin
embargo, es más amplia. Para
ellos, es necesario que esos
transportes sean accesibles para
no tener cercenadas las
posibilidades de estudio,
trabajo, atención de salud,
cultura, esparcimiento,
diversión. La reivindicación del
no pago del pasaje aparece,
según la investigación, como
garantía de permanencia en el
sistema escolar.
En ese sentido, en los últimos
años, jóvenes de Brasil (Revolta
do Buzu, Salvador), de Paraguay
(La demanda del boleto
estudiantil, de la Federación
Nacional de Estudiantes
Secundarios) y de Chile
(Revuelta de los Pingüinos, en
2006) hicieron manifestaciones
por el pasaje gratuito.
"Es fundamental desarrollar la
conciencia de que movilidad es
el resultado de políticas
públicas. Es necesario que se
atienda esa demanda como
condición básica para el propio
ejercicio de la vida
democrática", dice la
investigación.
El desempleo, que alcanza al 16%
de las personas entre 15 y 24
años en América Latina es una
preocupación constante de los
jóvenes. Pero, más que un
empleo, ellos exigen un trabajo
decente, que implique una
remuneración justa y
estabilidad.
La cultura, con la demanda de
haberse ampliado el acceso a las
nuevas tecnologías de
información y comunicación, y la
ecología, con las movilizaciones
de jóvenes argentinos por la no
instalación de una fábrica de
celulosa en las márgenes del Río
Uruguay, también preocupa a los
jóvenes.
En Brasil, según la
investigación, una preocupación
de casi todos los jóvenes
entrevistados es la violencia;
especialmente, para los jóvenes
de los proyectos de Río de
Janeiro (Forum de Juventudes de
RJ) y los del hip-hop. En los
dos casos, la violencia que
aflige a los jóvenes está
relacionada con el accionar de
la policía y el tráfico de
drogas ilícitas.
"Para ellos, el antídoto para la
violencia (policial y del
tráfico) son el fortalecimiento
y la valorización de su
identidad y de su producción
cultural", resalta la
investigación. Y agregó que en
todas las áreas, "con la
presencia o con la ausencia de
la expresión de ‘políticas
públicas de juventud’, los/as
jóvenes siempre evocan a los
poderes públicos para encaminar
las resoluciones de sus
problemas".
Traducción: Daniel Barrantes
barrantes.daniel@gmail.com
Gentileza: Adital - Noticias [
agencia@adital.com.br ]
paginadigital |