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El nuevo orden mundial.
Nihilismo y política
por Oscar
Portela
A Susana Sechi
"Me parece que hoy el
cientificismo es todavía más
bárbaro que antaño. Los
partidarios de lo que se llama
el cognitivo-comportamentalismo
creen realmente que uno podrá
abstenerse completamente un día
de los conceptos de sujeto,
inconsciente y conciencia.
Elizabeth Roudinesco
"Se puede democratizar la
ubicuidad, la instantaneidad, la
inmediatez, que son juntamente
los dones de lo divino, dicho de
otra manera de la autocracia" se
pregunta Paul Virilio en "Un
paisaje de acontecimientos".
"Todo estado moderno será un
estado totalitario porque esta
basado en la oculta esencia de
la técnica": M. Heidegger
"Se puede democratizar la
ubicuidad, la instantaneidad, la
inmediatez, que son juntamente
los dones de lo divino, dicho de
otra manera de la autocracia" se
pregunta Paul Virilio en "Un
paisaje de acontecimientos".
Walter Otto afirma que el
monoteísmo del "deux ex machina"
con el cual hemos remplazado el
inaccesible rostro de Yahvé,
nada tiene que ver con la
numinosa experiencia de lo
sagrado a-dogmático politeísmo
griego.
Pero el parlamento democrático
-en apariencias- sigue
respondiendo a un intento de
imitar los atributos del Dios
Uno -dicho de otro modo-
responde al modelo de las
relaciones informáticas, en que
Dios a sido remplazado por la
adoración del chip, el fantasma
de la imagen virtual y otras
maravillas del mundo moderno.
¡No hemos perdido no
omnisciencia, ni impotencia, no
omnipresencia! Arrodillémonos y
adoremos, paralizados por la
fuerza penetrante de ser
observados por máquinas (ya no
por el rostro invisible de Dios)
aunque la implosión de todo
orden jurídico internacional
deberá seguir rindiendo tributo
a lo que antaño nos observaba
con ceñudo rostro.
El mismísimo empirista Felix
Guattari afirma : "La
burocratización, la esclerosis,
el deslizamiento hacia el
totalitarismo de las máquinas
del Estado no involucran sólo a
los países del Este, sino
también a las democracias
occidentales? –el signo es
nuestro- y a los países del
tercer mundo".
Mas certero en el diagnóstico y
más cercano al instante Edgar
Morín el epístemólogo marxiano
años después de Heidegger y
cerca de Virilio afirma:
"La genética puede remplazar,
los genes decadentes (défaillant)
y eliminar las carencias
genéticas invalidantes, pero
ello podrá hacer también
individuos hipernormales,
conformes al modelo deseado. Las
neurociencias permitirán las
manipulaciones cerebrales que
produzcan ciudadanos felices y
sumisos...
Los poderes surgidos de la
ciencia son no sólo
benefactores, sino también
destructores, manipuladores y
ciegos".
El diagnóstico de Morín o las
observaciones de Guattari van
atrasadas con respecto a la
realidad. Están analizando un
cadáver: lo que Heidegger
llamaba "hombre producido" no es
un mero efecto de la ciencia,
sino es la ciencia misma
preservada por la técnica que no
pertenece sino a la consumación
de la metafísica: todo ello
viene preparándose desde hace
milenios.
Elizabeth Roudinesco en sus
diálogos con Jacques Derrida
afirma más radicalmente que el
pensador francés:
"Me parece que hoy el
cientificismo es todavía más
bárbaro que antaño. Los
partidarios de lo que se llama
el cognitivo-comportamentalismo
creen realmente que uno podrá
abstenerse completamente un día
de los conceptos de sujeto,
inconsciente y conciencia.
En un debate reciente que tuve
al respecto, Dan Sperber
afirmaba que muy pronto uno
podría abstenerse realmente del
sujeto y sólo salvar al sujeto
del derecho. –el signo es
nuestro-, un sujeto sin afecto
ni deseo, y sobre todo sin
inconsciente (en el sentido
freudiano).
También esto no deberá esperar
mucho: la serialidad habla
claramente de una producción de
deseo y pulsiones miméticas
producidas en escala según
regulaciones del marketing.
Realizar un inventario de la
"devastación" de un mundo –el
mundo no es un recipiente que se
quede sin líquido sino un
horizonte intencional de
sentido- (el mundo mundea:
Heidegger) nos parece
insuficiente cuando ya en 1920
se advertía sobre el
"acuñamiento" de un hombre que
sería solo un "operario de la
técnica" y la "movilización
total" (la velocidad de Virilio
que termina en parálisis y
anestesia) eran sus inmediatas
consecuencias.
Movimilización que puede acabar
con un shock, con un estado de
éxtasis que volverá
cuadripléjica todas las
violencias sígnicas de un mundo
"in-mundo" (expresión de Jean
Luc- Nancy tras en una larga
agonía que azolará el planeta
durante un largo invierno.
La guerra preventiva preconizada
ayer por Bush y por Hitler
sesenta años antes no constituye
sino un movimiento perpetuo que
no apunta hacia ningún objetivo,
ningún ideal trascendental que
no sea sino la fatal inmovilidad
del mundo que habitamos hoy como
los hombres del mito de la
caverna platónica hace miles de
años.
Esa inmovilidad que las
"estrategias fatales (Baudrillard),
prepara el pentágono a través de
la mayor red de espionaje a
través de Internet llamada
"Conocimiento Informático
total": su objetivo, combatir el
terrorismo y conocer los
movimientos del sospechoso.
¿Quienes serán ahora –que los
hombres al servicio de las
máquinas a través de un proceso
de deducción apriorística de la
inteligencia artificial de los
mutantes- los sospechosos
convertidos en hologramas de una
realidad que se desliza hacia la
nada?
"Sobrevir a una guerra es
convertirse en ésta guerra"
afirma el icono reganiano Rambo
en una de clásicas vistas: no es
este el peligro de las guerras
no convencionales sino aquel que
vuelve a indicarnos Heidegger,
quien lejos de "diabolizar la
técnica" solo señala el aparente
abrigo, de la amenaza del
desorden técnico.
Así repite en "Serenidad":
"Junto a la más alta y eficiente
sagacidad del cálculo que
planifica… coincidiría la
indiferencia hacia el pensar
reflexivo, una total ausencia
del pensamiento: ¿y entonces?
Entonces el hombre habría negado
y arrojado de sí lo que tiene de
más propio, a saber, que es un
ser que reflexiona. Por ello hay
que salvaguardar ésta esencia
del hombre. Por ello hay que
mantener despierto el pensar
reflexivo".
¿Es aún posible ello? La
inteligencia reflexiva en una
sociedad ortopédica huye cada
vez más de sí y constituye sólo
mimesis de manuales escolares en
los cuales también se oculta la
devastación del desierto.
Janke que se aproxima a
Heidegger tardíamente en esto
afirma: "crece el peligro de la
que la "praesicio-mundi, al
cortar el mundo poético
numinoso, se vuelva totalitario.
Entonces la tierra se convierte
en deposito de energía, "el
hombre constructor de máquinas…
la voluntad se convierte en
imposición violenta de
cosmovisiones científicas, el
pensar en futurología que
calcula las oportunidades de
supervivencia de nuestra raza
astuta, ingrata y sin paz".
Debemos volver a repetir en esta
oportunidad la frase "nacimos
demasiado tarde para los Dioses
y demasiado temprano para el
ser" (Heidegger).
Por el momento podemos acompañar
los delirios profanos de por
ejemplo de un "orden mundial"
que desafía el mundo que mundea,
con esta exhortación, tal vez la
enunciación más paranoica
pronunciada en la historia por
un conductor de "multitudes de
ratoncillos de laboratorio":
"Exportaremos la muerte y la
violencia a los cuatro puntos
cardinales del planeta, en
defensa de nuestra gran nación".
El numero cuatro –en esta era de
un nuevo medioevo técnico- nos
arroja a la figura apocalíptica
de los "cuatro jinetes del
Apocalipsis" ahora montados en
súper jet, avizorando en una
diminuta pantalla la lejana
figura de la tierra que aún
habitamos.
Las profecías son alegorías:
nosotros tomamos nota pero
volvemos a repetir con Heidegger:
"Solo un Dios puede salvarnos".
¡Debemos salir al encuentro de
éste dios! ¿Y cómo hacerlo?
www.universoportela.com.ar
Gentileza:: oscar portela
[portelao@hotmail.com]
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